La agricultura: asunto importante del programa de la Conferencia Ministerial de la OMC en Seattle


El comercio agrícola será uno de los temas más importantes y sensibles de programa de la Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio, que se celebra en Seattle del 30 de noviembre al 3 de diciembre. Esta importante conferencia señala el inicio de una nueva ronda de negociaciones comerciales multilaterales. El principal interés de la FAO en esta ronda de conversaciones consiste en "asegurar que las reformas al marco reglamentario que rige el comercio agrícola internacional propicien la seguridad alimentaria para todos", según declaró el Sr. Hartwig de Haen, Subdirector General del Departamento Económico y Social de la FAO.

Las reformas comerciales necesitan hacer más competitivo el sector agrícola de los países en desarrollo
FAO/19711/G. Bizzarri

De Haen señaló que numerosos países en desarrollo habían introducido considerables reformas de ajuste estructural, que no sólo han contribuido a reducir las distorsiones de los mercados mundiales, sino que además han hecho disminuir la anterior falta de incentivos de su propia agricultura. Añadió que los elevados niveles de apoyo y protección que se mantienen en algunos países de ingresos más altos afectan negativamente a la agricultura de otros países al hacer bajar los precios de los productos, lo que debilita la inversión en este sector. "Es evidente", afirmó de Haen, "que los esfuerzos de los países en desarrollo en este ámbito tendrán menor eficacia a menos que estén apuntalados por la reducción correspondiente de las distorsiones de estos países de altos ingresos".

La FAO considera que el proceso de reforma debería respetar la necesidad de los países en desarrollo de dar prioridad a su propio sector agropecuario. Para muchos países de bajos ingresos con déficit de alimentos, fortalecer el sector agrícola es la forma más segura y veloz de combinar un crecimiento económico sostenido con la mitigación de la pobreza a la vez que se refuerza la producción agrícola nacional. "Para los países en desarrollo, el reto crítico del próximo proceso de reformas consiste en asegurar que el marco reglamentario internacional que gobierna el comercio agrícola contribuya a su desarrollo agropecuario y a su seguridad alimentaria", afirmó de Haen.

El desarrollo agrícola puede reforzar la seguridad alimentaria de los países en desarrollo al incrementar los ingresos, las exportaciones y generar divisas. Además contribuye a satisfacer las necesidades internas de alimentos, lo que tiene particular importancia para los países menos desarrollados, importadores netos de alimentos, cuyas facturas de importación han aumentado en forma constante en el último decenio. En consecuencia, la FAO considera que las reformas del comercio internacional deberían permitir que los países en desarrollo lleven a cabo políticas para incrementar la productividad agrícola y logren así ser más competitivos en los mercados internos y de exportación.

De Haen indicó que sigue habiendo aranceles muy elevados en diversos productos de posible exportación para los países en desarrollo. Añadió que muchos de estos países se beneficiarían con una reducción de esos aranceles y del alza de los mismos, porque así podrían exportar productos elaborados de mayor valor.

El Acuerdo de la Ronda Uruguay en materia de agricultura reconoció que los países en desarrollo quizá no pudieran adaptarse aceleradamente a los cambios introducidos en los reglamentos del comercio internacional. En consecuencia, el acuerdo contiene estipulaciones para dar trato especial y preferencial a los países en desarrollo. La FAO considera que esta flexibilidad debe mantenerse y aun perfeccionarse para que los países en desarrollo realicen su pleno potencial agropecuario.

Además, a la FAO importa el acuerdo relativo a los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio. Este acuerdo destaca las obligaciones de los Estados Miembros de la OMC respecto a la protección de los derechos de propiedad intelectual y abarca una amplia variedad de temas, comprendida la agricultura. Este acuerdo producirá grandes repercusiones en la evolución del sector agrícola internacional y en las relaciones entre los países en desarrollo y los países desarrollados, así como entre los sectores público y privado.

De Haen señaló que muchos países en desarrollo carecen de conocimientos técnicos y jurídicos suficientes para permitir su plena participación en las negociaciones sobre este tema. La FAO considera importante fortalecer la capacidad de los países en desarrollo lo antes posible, para asegurar que sus intereses estén adecuadamente representados. El principal interés de la FAO es que la aplicación práctica de los derechos de propiedad intelectual asegure el crecimiento del sector agrícola en los países en desarrollo y tome en cuenta las necesidades específicas de esos países y de sus pequeños campesinos.

2 de diciembre de 1999

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