|
|
||||||
Se siembra la paz en Timor Oriental
La agricultura, el sector económico más importante de Timor Oriental, sufrió graves daños por la violencia posterior al referéndum del 30 de agosto relativo a la independencia respecto de Indonesia. Casi una tercera parte de las familias campesinas perdieron todos sus bienes. Los implementos agrícolas quedaron destruidos o fueron saqueados; las reservas de semillas, arrasadas, y el ganado, muerto. Además, se destruyó el 70 por ciento de todas las casas habitación, los edificios públicos y la infraestructura. A principios de septiembre la FAO participó en la misión del grupo de respuesta ante situaciones de emergencia compuesto por diversas organizaciones de las Naciones Unidas. Una vez realizada la evaluación, el Servicio de Operaciones Especiales de Socorro de la FAO formuló un plan de acción para la recuperación a corto plazo del sector agrícola. El principal objetivo era proporcionar semillas a la población para permitir la siembra y restablecer la seguridad alimentaria, además de mejorar las condiciones de nutrición de las zonas rurales y urbanas. Distribución de semillas "Fue un gran reto y una lucha contra reloj -afirma Joseph Dome, coordinador de las operaciones de socorro de la FAO en Timor Oriental-. La temporada de lluvias se aproximaba y había que comprar las semillas, repartirlas y sembrarlas antes de que se desencadenara la lluvia".
El principal objetivo en materia de agricultura de las organizaciones de las Naciones Unidas y las ONG ha sido comprar y distribuir semillas de maíz, hortalizas y arroz. También se está proporcionando ayuda alimentaria para que la población no tenga que consumir sus reservas de semillas. En total, han llegado a los campesinos 320 toneladas métricas de semillas de maíz y 110 toneladas métricas de semillas de frijol y hortalizas, y los cultivos ya están creciendo en los campos. Siguen repartiéndose las semillas de arroz, que se siembran después de los otros cultivos. La FAO ha trabajado en colaboración con el PMA en un programa de alimentos por semillas, a través del cual el excedente de semillas de arroz en algunas partes de Timor Oriental se ha cambiado por alimentos que se distribuyen en zonas más pobres. Ya se ha satisfecho la necesidad más urgente de Timor Oriental en materia de semillas. "La producción de alimentos todavía no alcanza niveles satisfactorios, pero la escasez ya es mucho menos aguda y nadie está muriendo de hambre", explica Dome. Se trata de un resultado importante respecto a la situación que prevalecía cuando llegó a Timor Oriental en septiembre. Había poca información del sistema agrícola porque se habían destruido los registros, y la mayoría de los técnicos indonesios del Ministerio de Agricultura de Indonesia habían escapado. Además, había muchos problemas logísticos en la compra y distribución de las semillas: conseguir camiones, gasolina y dinero, y encontrar la forma de llegar a las aldeas, ya que muchos caminos habían quedado destruidos.
Las actividades de la FAO contaron con la importante colaboración de los jefes de las aldeas, las autoridades religiosas y los partidos políticos, así como de las ONG y otras organizaciones de la ONU. "Ya pasó la fase aguda de urgencia, pero no ha terminado el trabajo y hace falta más financiamiento para seguir reconstruyendo el sector agrícola", afirma Dome. El Servicio de Operaciones Especiales de Socorro de la FAO piensa concentrar sus futuras actividades en Timor Oriental en la recuperación del sector pesquero, con el fin de mejorar la nutrición y producir ingresos entre la población. También está prevista una campaña de sanidad veterinaria para el escaso ganado restante, ya que su actividad es vital para la preparación de las tierras y la siembra. De una reunión de donantes celebrada en Tokyo a mediados de diciembre surgió una aportación de 500 millones de dólares EE.UU. para financiar en los próximos tres años la reconstrucción de Timor Oriental y asegurar su transición sin problemas a la independencia. No se sabe bien todavía qué parte de ese financiamiento se destinará a la agricultura, pero la FAO calcula que hacen falta alrededor de 1 400 millones de dólares EE.UU. para llevar a cabo la tan necesaria campaña de sanidad animal, restablecer el sector pesquero y crear una dependencia de coordinación de las actividades agropecuarias. "No hace falta mucho para obtener grandes resultados en este campo, pero la ayuda es urgente", asegura Dome. La FAO y el Programa Mundial de Alimentos han presentado un informe especial sobre la situación de los cultivos y las reservas de alimentos en Timor Oriental, cuyas conclusiones son que las perspectivas del suministro de alimentos son menos pesimistas de lo que se temía durante el momento más intenso de la crisis. El informe destaca que estas buenas noticias obedecen, en parte, a la muy eficaz distribución de semillas llevada a cabo por las organizaciones internacionales. La ayuda alimentaria será fundamental en las zonas clasificadas por la evaluación como especialmente vulnerables a la escasez de alimentos. 13 de enero de 2000
Más información |
¿Sugerencias?: Webmaster@fao.org |