Foro sobre inocuidad de los alimentos


En el mundo más pequeño de hoy, la inocuidad de los alimentos es un asunto de interés internacional. La FAO y la OMS reúnen a los principales participantes en un foro mundial sobre inocuidad de los alimentos.

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Supervisando la calidad e inocuidad de alimentos envasados en Uruguay (FAO/19806/R.Faidutti)

Los alimentos pueden matar. Tan sólo en los Estados Unidos, en 1999 aproximadamente 76 millones de personas se enfermaron por causas de origen alimentario, y 5 000 de ellas murieron. En todo el mundo, la frecuencia de las enfermedades de origen alimentario puede ser de 300 a 350 veces superior al número de casos registrados.

El aumento de los viajes y el comercio se traduce en peligros capaces de atravesar más rápidamente las fronteras. Se requieren estructuras normativas que no den un trato de inferioridad a los países más pobres. La biotecnología y la difusión de la agricultura orgánica también plantean nuevos problemas. En todas partes, los productores, los funcionarios y los consumidores necesitan información hoy más que nunca.

El Foro Mundial de las Autoridades de la Inocuidad de los Alimentos, que se celebra en Marrakech, Marruecos, del 28 al 30 de enero, contribuirá a la difusión de esa información. Organizado por la FAO y la Organización Mundial de la Salud, a petición del G8, el foro reúne a funcionarios de inocuidad de los alimentos de todo el mundo, así como a observadores de diversos organismos de las Naciones Unidas y de organizaciones para el desarrollo.

Retraso en la vigilancia de la inocuidad de los alimentos

"En los últimos años se ha logrado producir más alimentos, pero está atrasada la garantía de su inocuidad, lo que también perjudica el comercio", explica el principal responsable de la organización del Foro, Ezzedine Boutrif, experto de la FAO en protección del consumidor. Por ejemplo, si los productos de cacahuete no cumplen las normas relativas a la aflatoxina, el comercio de los países africanos pierde 250 millones de dólares EE UU al año. La preocupación por el cólera en el pescado le costó al Perú 700 millones de dólares EE UU en 1991. Si en todos los países colaboraran los principales interesados, prosigue el Dr. Boutrif, podría evitarse gran parte de estos problemas.

Ya existe el marco para evitarlos. Desde 1963, la FAO y la OMS dirigen la Comisión del Codex Alimentarius, que establece y pone al día las normas que rigen una gran variedad de cuestiones alimentarias, como la contaminación microbiana, las toxinas naturales y procedentes del medio ambiente, los límites aceptables de residuos de plaguicidas, de medicamentos veterinarios, los procedimientos de etiquetado y muchas otras.

Las recomendaciones de la Comisión son de carácter consultivo, pero constituyen los criterios de los acuerdos que se realizan en el ámbito de la Organización Mundial del Comercio. Expertos de todo el mundo ya están en contacto a través de la Comisión y sus diversos comités, y el Foro de Marrakesh promoverá una mayor difusión internacional de los puntos de vista y los conocimientos especializados, lo que sin duda facilitará las negociaciones.

Los peligros no respetan fronteras

La reunión es oportuna. La encefalopatía espongiforme de los bovinos, también llamada mal de las vacas locas, es un peligro que demuestra el alcance de las cuestiones internacionales relativas a la inocuidad de los alimentos, afirma Mitsuhiro Ushio, del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar del Japón. En un documento que se presentará en el foro, señala que el brote reciente de EEB es una gran lección.

"Cuando se presenta una situación en alguna parte del mundo, no hay que olvidar que se distribuye en todo el mundo una gran cantidad de alimentos y piensos... Un país como Japón, que importa más del 60% de su suministro de alimentos, debe tomar en cuenta la inocuidad de los alimentos importados". Además, prosigue, el acceso de los productores a los mercados de exportación depende de su capacidad de cumplir con las normas de los países importadores.

Es mejor prevenir que curar. Muchos países ahora aplican la gestión de riesgos a través de un análisis de riesgos en puntos críticos de control, o HACCP. En vez de atenerse exclusivamente a la inspección de los alimentos antes de entregarlos, el productor determina exactamente dónde pudieran presentarse los problemas e introduce medidas para evitarlos. Si se procede así en todo posible punto de riesgo y se acatan las medidas, los alimentos serán inocuos.

Inocuidad de los alimentos: ni fácil ni barata

Pero elaborar un HACCP puede resultar costoso y difícil. Por ejemplo, un productor que tenga que determinar los puntos donde puede haber contaminación microbiana necesita saber cuáles patógenos pueden atacar el producto y cómo se reproducen. Pero esta información puede ser difícil de obtener para los productores de los países en desarrollo, por lo cual la creación de capacidad será uno de los temas importantes del Foro de Marrakesh.

Para proteger a su propia población de peligros de origen alimentario y cumplir con las normas internacionales de exportación, los países en desarrollo a menudo necesitan hacer considerables inversiones en capacitación y laboratorios. Las pruebas para detectar residuos químicos pueden ser muy costosas y difíciles de realizar en forma fiable. Por ejemplo, las pruebas para detectar residuos potencialmente carcinógenos de dioxina, como los encontrados en los piensos belgas en 1999, pueden demorar de cinco a seis semanas. Con todo, podría adelantarse lo suficiente con la aplicación de los principios de inocuidad de los alimentos. Más del 50% de las entregas de alimentos que rechazan los Estados Unidos no cumplieron los sencillos requisitos de higiene y etiquetado.

Los organismos internacionales han tomado disposiciones para proporcionar asistencia técnica en materia de inocuidad de los alimentos. La Comisión del Codex Alimentarius ha elaborado directrices y materiales de capacitación para la aplicación del sistema de HACCP. La FAO ha establecido un fondo fiduciario para ayudar a los países menos desarrollados a mejorar la inocuidad de sus alimentos.

Es más, en los acuerdos de la Ronda Uruguay los países desarrollados se comprometen a ayudar a los países en desarrollo a mejorar la inocuidad de los alimentos a fin de que éstos puedan competir en el mercado internacional. Con todo, algunos países en desarrollo no están al tanto de estas disposiciones. El Foro asegurará que se conozca mejor la ayuda que hay disponible, a la vez que dará a los países desarrollados la oportunidad de enterarse de las necesidades de los países en desarrollo.

Pero aun los países que tienen los sistemas mejor reglamentados para asegurar la inocuidad de los alimentos reconocen que se dan muchos casos de envenenamiento alimentario por causa de las formas de almacenamiento y preparación de los alimentos en los hogares y en los restaurantes. Por este motivo, el Foro también se ocupará de comunicación y participación: dirigirse al consumidor así como a la industria.

"La inocuidad de los alimentos es especialmente necesaria porque tantos incidentes podrían evitarse -afirma el Dr. Boutrif-. Este foro tiene como fin evitarlos. Si da por resultado la transferencia de conocimientos y recursos, nos daremos por bien servidos".

24 de enero de 2002

 

En Marrakesh, el Director General de la FAO, Dr. Jacques Diouf, llama a compartir la responsabilidad entre Norte y Sur para asegurar una mayor inocuidad de los alimentos. Escuche usted unas palabras de su mensaje (2'06", en francés) - En Realaudio (138Kb) o en mp3 (983Kb)

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