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La sequía y la crisis financiera dejan a Indonesia de frente a un déficit de alimentos sin precedentesLos efectos simultáneos de una grave sequía atribuida al Niño y de la actual crisis financiera de Asia, han dejado a 7.5 millones de personas en Indonesia con una aguda escasez de alimentos, según una comisión conjunta de la FAO y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) que acudió a Indonesia en marzo. Exacerban las consecuencias de la escasez de las provisiones de arroz para la seguridad alimentaria la grave crisis económica y financiera, que ha reducido agudamente la capacidad del país para importar alimentos, forrajes y otros insumos agrícolas, según el informe de la comisión.Indonesia, que hizo muchos esfuerzos para alcanzar la autosuficiencia en la producción de arroz en el decenio de 1980, afronta la necesidad sin precedente de importar 3.5 millones de toneladas para el año comercial 1998-99, que concluye el 31 de marzo de 1999. Esta cifra cuenta con que haya condiciones meteorológicas normales para los cultivos del segundo ciclo agrícola de 1998, que proporciona alrededor de una tercera parte de la producción anual. Según el informe, la dependencia meteorológica del país prevé con cauto optimismo un ciclo normal con 50 por ciento de probabilidades, y otorga sólo un 15 por ciento a la posibilidad de que haya otra sequía. Pero la información de anteriores ocurrencias del Niño indica que la sequía puede persistir en Indonesia todo el año. (Consúltese el Informe de El Niño en la página de la FAO). Si persistiera la sequía se agrandaría el déficit de las provisiones de arroz, según la comisión de la FAO y el PMA.
El arroz es el alimento básico de Indonesia. Una población de cerca de 203 millones de personas consume una media de 149 kg. de arroz por persona al año, y 26 kg. de maíz y 19 kg. de trigo. Se calcula que en 1998 se producirán 47.5 millones de toneladas de arroz, 3.6 por ciento menos que la cosecha del año pasado, más de 6 por ciento por debajo de la cosecha de 1996, de 50.6 millones de toneladas, y 11 por ciento por debajo del objetivo oficial. Más del 90 por ciento de la reducción de la producción de arroz es consecuencia directa de la reducción de la zona cultivada, debido a la sequía. Cuando comenzó a llover, con dos meses de retraso, a fines de 1997, muchos agricultores ya habían sembrado otros cultivos, como maíz, soya y tubérculos, en vez de arroz. Se prevé un incremento de la producción de estos cultivos secundarios. Para los agricultores, la crisis financiera representa un conjunto de problemas: aumentan los precios de insumos básicos, como las semillas de calidad y los fertilizantes, y en consecuencia se reduce más todavía la cosecha de arroz. Los precios de dichos insumos se han disparado con la devaluación de 70 por ciento de la rupia indonesa. Los precios de los alimentos y del arroz también se han duplicado en los 12 meses pasados. Los planes de las autoridades indonesas de importar 1.5 millones de toneladas de arroz entre abril y septiembre de 1998, dejan un déficit de 2 millones de toneladas sin cubrir. Hará falta ayuda internacional en gran escala para cubrirlo, según la comisión de la FAO y el PMA. Dicha ayuda habrá de consistir en préstamos de arroz, donaciones, importaciones preferenciales y ayuda alimentaria dirigida a sectores específicos de la población. El informe advierte que el país también necesitará unos cuatro millones de toneladas de trigo en 1998-99, lo que ejercerá mayor presión en su capacidad de importación ya demasiado forzada. 24 de abril de 1998 Más información:
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