Se prevé que empeore la crisis alimentaria de la RPD de Corea, según el informe de una Comisión

“La crisis de alimentos de la RPD de Corea está lejos de remontarse”, confirma la comisión mixta de la FAO y el Programa Mundial de Alimentos que estuvo en ese país entre el 2 y el 12 de junio. “La situación de las provisiones de alimentos sigue siendo precaria y se anticipa que empeore en los dos siguientes meses críticos”, antes de que puedan recogerse las cosechas de este año, según el informe de la comisión. La seguridad alimentaria corre riesgos “conforme se agote el suministro de alimentos, deje de funcionar en muchas zonas el Sistema Público de Distribución (SPD) y sufran mayores presiones los mecanismos para afrontar este problema”.

La comisión ponderó la situación de los alimentos y los cultivos en ocho de las 12 provincias y municipios del país: Hamgyong del Sur y Kangwon del Norte; Hwanghae del Sur y del Norte, Pyongan del Norte, Changan y la Ciudad de Pyongyang. En conjunto, estas zonas producen casi el 90 por ciento del arroz y 80 por ciento del maíz del país.

Durante el viaje de la comisión, los cultivos en general presentaban un aspecto satisfactorio. Habían terminado la siembra del maíz y el trasplante del arroz. La superficie donde se cultiva cebada como cereal secundario por iniciativa de un programa conjunto del gobierno del país y la ONU se ha duplicado con creces, pasando de 38 000 hectáreas en 1997 a 70 000 hectáreas durante el año en curso.

“Pero los primeros indicios deben mirarse con cautela -advierte el informe-, porque mucho va a depender de las lluvias de julio y agosto”. Más de la mitad de las precipitaciones pluviales del año llegan en esos meses y, según se indica en el informe: “los desastres de los tres años pasados también ocurrieron en ese período, lo que podría ser un mal agüero”.

En 1995 y 1996 grandes inundaciones precedieron a la peor sequía de decenios en 1997, y en conjunto debilitaron al país y su capacidad de alimentar a su población. Esta serie de desastres naturales se sumó a muchos años de disminución y estancamiento de la actividad económica después de la interrupción de las relaciones económicas con la antigua Unión Soviética.

Otras restricciones de la producción serán la falta de agua en las presas, una grave carencia de fertilizantes, la falta de mecanización y la escasez de energía. Se calcula que en el año en curso sólo se podrá contar con una tercera parte aproximadamente de los fertilizantes necesarios para obtener rendimientos óptimos de las cosechas. Aunque el clima fuera favorable y no hubiera más problemas meteorológicos, la productividad de los cereales estaría entonces, en el mejor de los casos, considerablemente por debajo de sus posibilidades y las cosechas seguirían siendo insuficientes respecto a la demanda.

El Sistema Público de Distribución (SPD) prácticamente ha agotado sus provisiones para distribuir entre la población. Las raciones fueron disminuyendo de 400 gramos diarios por persona a fines de 1997, a 100 gramos en marzo. La cantidad diaria juzgada como mínimo necesario es de cerca de 450 gramos por persona, para satisfacer el 75 por ciento del consumo diario medio de calorías por persona. Actualmente, los centros del SPD tienen reservas insignificantes para casos de urgencia, y no están distribuyendo a no ser por las cantidades limitadas de ayuda alimentaria para grupos predeterminados.

Las familias que dependían del SPD para obtener alimentos están consumiendo cada vez más lo ahorrado de sus raciones de meses anteriores, hortalizas cultivadas en las parcelas familiares, otros alimentos, como vegetales y moras silvestres, y contribuciones de alimentos de parientes de zonas rurales. También han comenzado a consumir maíz verde en un intento de sobrellevar la disminución de las reservas de alimentos. “Aunque se ha convertido en un alimento necesario, esto reduce inevitablemente el suministro para los siguientes ejercicios comerciales y de esta manera se aplaza el problema”, indica el documento.

El informe atribuye a la cantidad sin precedente de ayuda alimentaria entregada desde 1995 la satisfacción de los requisitos básicos de nutrición de los grupos vulnerables. “Como sigue siendo precaria la situación general de los alimentos, la relativa salud de los niños sólo se puede atribuir a la correcta canalización de la ayuda alimentaria internacional”, concluye el documento.

Aparte de la ayuda alimentaria a los grupos vulnerables, esencial en el corto plazo, el informe recomienda una variedad de métodos de mediano plazo para dar apoyo a la rehabilitación agrícola y mejorar la seguridad alimentaria, inclusive: 

  • más programas de intercambio de alimentos por trabajo
  • fomento de la irrigación y aprovechamiento de los recursos hídricos
  • creación de sistemas apropiados de saneamiento
  • diversificación de cultivos
  • mejora de semillas e investigación de variedades de breve plazo y de maduración rápida
  • investigación de programas efectivos de rotación de cultivos
  • investigación y aplicación de sistemas integrales de cultivos y ganadería

Pero a la larga, según el informe, “es vital que las autoridades se hagan cargo de la importante cuestión de cómo revitalizar la industria y otros importantes sectores de la economía, para que generen las tan necesitadas divisas que den apoyo a la producción interna de alimentos”. Advierte el informe: “Sin ese tipo de intervención, las perspectivas del suministro futuro de alimentos en la RPD de Corea siguen siendo en extremo frágiles aunque no hubiera situaciones de urgencia”.

2 de julio de 1998

Más información:

¿Sugerencias?: Webmaster@fao.org

©FAO, 1998

 FAO Home page  

  Búsquedas