Invierno difícil para la Federación de Rusia
 

"Invierno difícil" para la población vulnerable de la Federación de Rusia, según un informe de la FAO

Estantes vacíos en un mercado de Moscú: desolador invierno para los pobres
FAO/15656

 Un informe especial producido por una comisión investigadora de la FAO en la Federación de  Rusia, advierte que los grupos vulnerables de la población, como los huérfanos, los jubilados, los desempleados y las familias que dependen de los salarios públicos "pasarán un invierno difícil, sobre todo en las grandes ciudades industriales en decadencia."

Se atribuye a la sequía y a temperaturas muy altas y extemporáneas, entre mediados de junio y agosto, la espectacular caída en este año de la producción agrícola en la Federación de Rusia. Se anticipa que la producción total de cereales de 1998 será un 43 por ciento inferior a la del año pasado. (Consulte el Informe especial completo).

La FAO calcula que hará falta importar por lo menos cuatro millones de toneladas de cereales para satisfacer las necesidades de consumo del ejercicio de comercialización 1998-99. El déficit de la producción ejercerá presión en las reservas de cereales, que podrían desplomarse desde el nivel del año anterior, de 20 millones de toneladas, a apenas seis millones de toneladas para fines de la campaña de comercialización. Esto implica costos más altos y conflictos de organización, que podrían mitigarse con más importaciones.

Peligro para la población urbana pobre y zonas alejadas

Aunque las reservas de alimentos deberían bastar para el consumo interno, existe la posibilidad de que "los obstáculos comerciales internos produzcan escasez local en algunos sitios en los próximos meses", según el informe. El peligro es para la población urbana pobre y para la que está en zonas aisladas.

"El panorama general encubre las grandes diferencias de la situación de la seguridad alimentaria que tienen las distintas zonas geográficas y los diversos grupos socioeconómicos", añade el informe. "Las zonas alejadas del norte y del extremo oriente del territorio afrontan el riesgo de un suministro errático de alimentos y precios altos."

Las malas cosechas exacerbarán la situación ya de por sí calamitosa de muchas personas. El informe advierte que "la prioridad del sistema anterior otorgada a la producción industrial muy especializada y geográficamente concentrada, desamparó a la población de muchos de los viejos centros industriales."

Otro grupo muy vulnerable es la población lisiada. El inadecuado sistema de salud pública significa que "las enfermedades temporales o crónicas acarrean el riesgo de conducir a la indigencia. Para todos los grupos económicamente inactivos, el bienestar social lo proporciona principalmente la familia" -según el informe-. Los huérfanos siguen siendo un grupo que corre un riesgo en particular alto."

Los jubilados y los burócratas también están en la lista de sectores vulnerables de la población. "La inflación ha desgastado el valor real de las pensiones y salarios del Estado, y la grave reducción de los ingresos fiscales ha causado la demora en el pago de ambos &endash;explica el informe-. La inflación podría tener consecuencias sociales fatales a menos que se indexen los salarios y las pensiones de los jubilados."

El informe advierte que en caso de considerarse la aplicación de programas de urgencia, "hace falta tomar medidas inmediatas para mejorar la canalización, supervisión y capacidad de distribución." A principios de los años 90, la distribución de la ayuda alimentaria tropezó con el obstáculo de un sistema ineficaz de supervisión y auditoria.

La población rural en general ha logrado adaptarse mejor, volviendo a menudo a un sistema tradicional de producción agrícola para consumo propio en los huertos domésticos o "dachas". Pero el clima seco de este año también afectó a la producción doméstica. "En muchas partes del país -señala el informe-, la sequía y las plagas han reducido considerablemente la producción doméstica de patatas."

Desalentadora perspectiva agrícola para el año próximo

El informe señala que la producción podría no recuperarse rápidamente después de la mala cosecha del año en curso. La labranza y la siembra de los cultivos de invierno -para cosecharse en 1999- están retrasados respecto al año anterior, y los suelos secos del sur han limitado la siembra, impedido la germinación y el desarrollo de los cultivos, y han obligado a los agricultores a volver a sembrar en algunos sitios. También han sido inferiores, en comparación con las del año pasado, las entregas de fertilizantes, aunque se informa que el suministro de maquinaria y combustibles es normal. Y el clima extremoso de Rusia también puede impedir la recuperación agrícola, ya que los pronósticos actuales anticipan "un invierno en particular difícil".

"Pese a las perspectivas de precios más altos y aun en caso de que el invierno y la primavera siguiente fueran favorables -concluye el informe-, es poco probable que en 1999 la recuperación sea significativa."

Informe especial sobre la Federación de Rusia

20 de noviembre de 1998

 

Más información:

  • Sistema Mundial de Información y Alerta sobre la Agricultura y la Alimentación (SMIA)
  • Archivo de Vigilancia Mundial

 


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©FAO, 1998