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Los campesinos del sur de Madagascar pierden casi la totalidad de sus cultivos de cereales, por causa de las langostas y la falta de lluvias
Una combinación devastadora de plagas de langostas y de escasez de lluvias ha arrasado casi por completo la cosecha de maíz del año en curso en el sur de Madagascar. También se han visto afectados otros cultivos de productos básicos, como los de yuca y camotes. La zona meridional es la parte más pobre de este país insular, donde el 75 por ciento de la población vive por debajo del umbral de pobreza. En un Informe Especial presentado por una comisión de la FAO y el Programa Mundial de Alimentos, que realizó un viaje de evaluación en ese país en agosto y septiembre de 1997, se afirma que las cosechas de la zona meridional fueron las más golpeadas por una plaga de langostas iniciada en octubre de 1996, así como por la escasez de lluvias.
Se calcula que la reducción de las cosechas de cereales de las zonas más afectadas es de entre 30 y 80 por ciento, en comparación con los rendimientos de 1996. La población está trasladándose al norte en busca de trabajo temporal y se han observado indicios preliminares de desnutrición infantil. Las langostas también han devastado los pastizales de zonas meridionales, centrales y del norte, causando adelgazamiento y hambre entre el ganado. A fin de evitar pérdidas graves de ganado, los agricultores están tratando de vender cantidades extraordinariamente grandes de animales, según el informe, pero la falta de compradores está haciendo descender los precios por debajo de lo normal. En el plano nacional, las malas cosechas del sur se han compensado en gran medida con el buen rendimiento de otras partes de la isla, donde se produce el 90 por ciento de los cereales. Precipitaciones pluviales en buena cantidad, la extensión agrícola y los proyectos de seguridad alimentaria han dado pie a incrementos considerables de la producción, y las cosechas de arroz y de maíz han superado las de 1996. Pero esto no ayuda a los campesinos pobres del sur. El informe advierte: "Dado el bajo poder adquisitivo de la población rural del sur, la Comisión considera muy precaria la situación del suministro de alimentos, en particular en las zonas costeras meridionales. El suministro de alimentos al alcance de muchas familias rurales tal vez no supere lo necesario para dos meses". La comisión recomienda se suministren alimentos de ayuda urgente para casi 500 mil personas de esa zona, a fin de cubrir las necesidades de tres meses, con un sistema de intercambio de alimentos por trabajo. La actual invasión de langostas en el sur del país comenzó por unas larvas que quedaron fuera del alcance del tratamiento aplicado en octubre de 1996. Las lluvias abundantes de inicios del ciclo agrícola y los ciclones Fabiola y Gretel de enero de 1997, propiciaron el desarrollo de la plaga. Hacia fines de febrero de 1997, entre 2 y 2.5 millones de hectáreas estaban infestadas de nubes de langostas y de grupos de insectos jóvenes. Desde entonces, las nubes de langostas se han detectado en el sur y sudoeste de Madagascar. Hacia el 26 de octubre de 1997 se había aplicado tratamiento a cerca de 700 nubes de langostas en una superficie de 290 mil hectáreas. La funcionaria de Información sobre la Langosta, de la FAO, Annie Monard, afirmó: "Ya se puede decir que se ha destruido el 80 por ciento de las nubes de langostas del sudoeste de Madagascar", pero advirtió que, como apenas ha comenzado la temporada de lluvias, es probable que se inicie la etapa de reproducción de este insecto en las próximas dos semanas en las zonas centrales, y será fundamental la supervisión y una respuesta ágil. 29 de octubre de 1997 Informe especial del SMIA
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