recursos recursosbibliotecainstrumentos de campo lecciones aprendidas
lecciones aprendidas @ 
participación 

recursos > biblioteca - instrumentos de campo - lecciones aprendidas
interactiva  > novedades - contáctenos - listas de correo - discusión
acerca de > participación: nuestra perspectiva - quiénes somos - faq - el equipo - curso (en inglés)
vínculos  > sitios web - organizaciones - medios de vida sostenible
inicio

 
Lecciones aprendidas

 

Proyecto/Tópico:

Movimientos de Niños Trabajadores en América del Sur.

   

Autores del documento:

Marten van den Berge, IREWOC, Amsterdam (Holanda

 

Documento completo:

Marten van den Berge, Working Children’s Movements in Peru, IREWOC, Amsterdam, 2007.

Marten van den Berge, Working Children’s Movements in Bolivia, IREWOC, Amsterdam, 2007

 
Other documents of interest: Sonja Zweegers (ed. por), Studying Child Labour. Policy implications of child-centred research, IREWOC, Amsterdam, 2005
 

Enfoques participativos utilizados:

  • Movimientos de Niños

 

Introducción

Este artículo se basa en la investigación realizada por Marten van den Berge en 2007 sobre los movimientos de niñas y niños trabajadores en Perú y Bolivia, parte de un estudio más amplio que también se ha realizado en Senegal, India, Etiopía, Kenia y Ruanda. El objetivo principal ha sido analizar como se han organizados los niños trabajadores en los países en vías de desarrollo y como, a través de su participación en movimientos organizados, han conseguido cambiar parte de sus condiciones laborales, su autoestima y sus perspectivas de futuro. Algunos resultados positivos fueron destacados en las uniones de niñas y niños trabajadores y por sus miembros. La investigación se propuso aclarar si los ideales declarados fueron realizados en concreto y si estas organizaciones contribuyen o no a justificar y legitimar el trabajo infantil.

 

Ámbito y metodología de la investigación

La investigación se ha centrado en las organizaciones que declaran haber sido organizadas únicamente por y para niñas y niños trabajadores. En el caso de Latinoamérica, en particular, las organizaciones de este tipo tienen mucha difusión y constituyen un movimiento que se centra en el paradigma del protagonismo. Los principales métodos de investigación utilizados a lo largo del estudio consistieron en observación antropológica de participante y entrevistas informales y semi-formales, que fueron realizadas a través de diferentes cuestionarios. Se utilizaron también unos métodos de investigación no convencionales, como pedir a los niños sacar fotos, o grabar y dibujar sus entornos. Dichos métodos de investigación fueron utilizados para obtener información adicional sobre cuánto y cómo valoran los niños sus condiciones laborales y de vida.

 

El movimiento para el protagonismo

Una característica distintiva de las organizaciones estudiadas es su posición acerca del trabajo infantil. En el debate sobre el trabajo infantil en Latinoamérica, hay dos posiciones ideológicas fuertemente contrapuestas: los regulacionistas y los abolicionistas. Los Regulacionistas afirman que para mejorar la situación de los niños trabajadores hay que centrarse en la mejora de sus condiciones laborales. Los abolicionistas en cambio pretenden que se elimine toda forma de trabajo infantil. La mayoría de las organizaciones de niños trabajadores se pueden definir de regulacionistas: “ Estamos en contra de la explotación en el trabajo; pero estamos a favor del trabajo digno y con un justo número de horas laborales, de manera que tengamos tiempo para los estudios y la diversión” (Primer Encuentro Internacional de las Organizaciones de Niños Trabajadores en Kundapur, 1996)

Otra característica distintiva de las organizaciones de niños trabajadores es su énfasis en el concepto de participación. Las organizaciones de niños trabajadores, especialmente en Latinoamérica, enfatizan el derecho a la participación. Esta énfasis en el derecho a la participación se basa en el hecho de que dichas organizaciones consideran las niñas y los niños como sujetos sociales e “individuos independientes que pueden juzgar y planear su propia vida …” (Liebel 2000:3). De ahí que se proponga el acceso de los niños a los procesos de toma decisiones de las organizaciones que los conciernen (Boyden et al 1998:45; Liebel 2001). Para estimular esta participación las organizaciones se proponen crear un entorno en el que los niños puedan relacionarse y que les ayude a ser concientes de los asuntos que afectan a sus vidas. Su objetivo es ayudar a los niños a percibir conceptualmente sus realidades y a ofrecer sus propias soluciones, siendo de tal manera protagonistas de cambio.

A pesar del acuerdo generalizado respecto a este principio, la medida en que cada organización está comprometida con la práctica de la participación puede variar mucho: en algunos casos significa sólo que se espera que los niños tomen un papel activo en los asuntos de la organización (quedando el poder decisorio en las manos de los adultos), mientras en otros casos se considera a los niños como pequeños adultos, personas capaces de tomar sus propias decisiones y que tienen derecho a participar enteramente en las reuniones donde se suelen tomar las decisiones clave de la organización. Sin embargo, la investigación ha mostrado que incluso en estos casos una mirada más atenta revela varias discrepancias entre retórica y práctica, ya que el orden del día es a menudo establecido por los miembros adultos, a pesar del papel de simples “facilitadores”o “supervisores” que declaran desempeñar dentro de la asamblea.

 

Impacto de los movimientos de niñas y niños trabajadores en las condiciones laborales y de vida, en la autoestima y en las perspectivas de futuro de sus miembros

Como destaca el autor, las organizaciones de niñas y niños trabajadores a menudo sí tienen un impacto positivo en las condiciones de vida de sus miembros, satisfaciendo necesidades afectivas (ofreciendo espacios y ocasiones para la interacción social), apoyo nutricional y educacional (proporcionando servicios básicos como albergue, alimentos, clases escolares y capacitación, de forma gratuita o muy barata) y cuidando otras necesidades básicas de los niños y adolescentes necesitados, como las de protección y respecto. Sin embargo, observa el autor, no alcanzan ofrecer una solución estructural y de largo plazo al trabajo infantil, especialmente en sus peores formas, así como poner en práctica una participación y una autodeterminación reales y efectivas de las niñas y de los niños trabajadores; mucho menos alcanzarlos todos o representar la categoría de forma completa y adecuada.

El aporte mayor de las organizaciones a los niños es la provisión de afecto y protección. La amistad, la solidaridad, la protección contra los abusos domésticos y contra la vida en la calle, son recursos invalorables. Tanto para los niños como para sus padres, las estructuras adicionales de educación informal, los servicios de empleo y la posibilidad de viajar hacen la afiliación a estas organizaciones muy atractiva.

La capacidad de acción y reivindicación de los niños supuestamente sería estimulada, y sería un tema central en las clases impartidas, pero parece que precisamente los niños que se encuentran en las condiciones laborales y de vida más vulnerables, son los que tienen menos posibilidades de beneficiar de estas oportunidades. A menudo estos niños prefieren soportar la explotación y los abusos en vez de defender sus derechos y correr el riesgo de perder el ingreso que necesitan.

Las niñas y los niños organizados hacen progresos en cuanto a la autoestima. Los niños organizados a menudo se hacen más asertivos y aprenden a levantar la voz para defender sus derechos. Sin embargo, se hicieron tres observaciones acerca de la asertividad. Primero, algunos padres destacaron que sus niños se habían hecho demasiado asertivos y habían desarrollado malas actitudes. Segundo, los niños más tímidos a veces parecieron ser eclipsados por los más extrovertidos y perdiendo así la ocasión de desarrollar su carácter. Tercero, a pesar de que la mayoría de los niños expresan muchos propósitos acerca de la mejora de la autoestima en niños trabajadores, parece que no son capaces de aplicar estas ideas a su propias condiciones laborales y de vida. En otras palabras: parece que a estos niños se les ha enseñado la retórica, pero no su aplicación práctica.

La investigación ha destacado que para algunos niños, participar en las organizaciones de niñas y niños trabajadores ha sido beneficioso para sus perspectivas futuras. Sin embargo, estas organizaciones no cuentan con las herramientas para monitorear de forma adecuada sus éxitos y sus fracasos. Para la implementación de políticas efectivas en cualquier campo, el monitoreo y la evaluación continua y estructural constituyen un primer paso importante.

 

Participación y representación en los movimientos de niñas y niños trabajadores: retórica y práctica

A pesar de que el término “niñas y niños trabajadores” sugiera homogeneidad, de hecho se refiere a un grupo muy variado. Se trata de infantes que llevan a cabo diferentes tipos de actividades, que no trabajan el mismo número de horas, cuyas condiciones laborales son muy distintas, y que son de diferentes sexos, edades y orígenes.

Existen varios mecanismos institucionales que causan sesgos de selección en las características de las niñas y de los niños que se hacen miembros de las organizaciones. Primero, los movimientos y sus servicios normalmente están basados en las ciudades. Segundo, la manera en que se recluta a los niños hace que muchos miembros sean niños que trabajan en las calles en áreas urbanas y muy pocos sean niños que trabajan en lugares más remotos o escondidos, que pueden ser más fácilmente expuestos a la explotación y a los abusos. Los niños que viven en pobreza extrema o que viven en los hogares más frágiles son los que menos pueden beneficiar de lo que ofrecen las organizaciones, ya que no pueden exigir sus derechos y arriesgarse a perder su trabajo. Esta necesidad de ingresos limita también el tiempo que pueden invertir en las actividades de la organización.

El hecho de que las organizaciones de niñas y niños trabajadores se dirigen principalmente a niños que trabajan en las calles, hace que las niñas queden insuficientemente representadas a su interior. Además, ya que los miembros son en su mayoría adolescentes de 14 años o más, también los niños más pequeños carecen de adecuada representación en las organizaciones. Por último, ya que a menudo las organizaciones están basadas en las áreas urbanas y solo alcanzan los niños de ciudad, los niños rurales también quedan inadecuadamente representados. Por lo tanto, estas organizaciones representan frecuentemente solo un sector especifico de las niñas y de los niños necesitados. Los adolescentes trabajadores urbanos y de sexo masculino constituyen la mayoría de los miembros.

Las organizaciones, en los documentos guía y en las evaluaciones externas, resultan pertenecer a los mismos niños. Sin embargo, se aclaró que los miembros y los representantes trabajan al lado de sus colaboradores adultos. Sería entonces más apropiado definir estas organizaciones como movimientos de niños, adolescentes y adultos, más que movimientos de niñas y niños. Para comprender mejor como funcionan dichas organizaciones hay que examinar como estas parte se relacionan entre ellas.

Oficialmente, la presencia los colaboradores adultos solo serviría solo para estimular el protagonismo de los niños y adolescentes y para defender sus derechos en general y específicamente los de niños y adolescentes trabajadores. Por consiguiente, la mayoría de estos colaboradores declaran guiar, pero no influenciar las decisiones. Los niños y adolescentes trabajadores son supuestamente el corazón de la organización, pero sin embargo los adultos están presentes a todo nivel en el movimiento. Los representantes se encuentran en condiciones de poder discutir libremente y son estimulados por los educadores adultos a expresar sus opiniones. Durante las reuniones son los niños y adolescentes los que desempeñan el papel central en las discusiones. No obstante, los adultos sí influencian los representantes de forma indirecta. La información que se les da a los niños, en la cual van a basar sus decisiones en las reuniones, es ideológicamente predispuesta en favor de una perspectiva regulacionista muy precisa acerca del trabajo infantil. El proceso de estimular la autodeterminación y la toma autónoma de decisiones es entonces distorsionado, y puntos de vista diferentes pueden ser marginados o excluidos de la discusión. Además, muy a menudo, el orden del día es preparado previamente a las reuniones por los miembros adultos, estableciendo de tal manera los parámetros para la discusión y las probables decisiones de los representantes de los niños y adolescentes.

 

Conclusiones

El autor concluye que los movimientos de niñas y niños trabajadores, a través de la organización de estos niños y a través de la educación sobre los derechos de la niñez, ofrecen un ambiente acogedor para los niños, y en muchos casos proporcionan a sus miembros oportunidades que no tendrían de otra manera. Sin embargo, encuentran dificultades consistentes en cuanto a la inclusión de los niños trabajadores más necesitados y vulnerables. Además, aún cuando estos están incluidos, son los que menos llegan a beneficiarse de lo que dichas organizaciones pueden ofrecen. Los experimentos de participación y representación, por último, parecen ser mucho más problemáticos de lo que sugieren estas organizaciones en sus sesiones informativas oficiales.



 Grupo Informal de
 Trabajo Enfoques y Métodos Participativos
...para el apoyo de sistemas de vida y desarrollo sostenible 
y la Seguridad Alimentaria