Factores claves de éxito para la formulación, gestión e implementación colectiva de proyectos de seguridad alimentaria
Los Proyectos Locales de Innovación para la Producción de Alimentos (PLIPA) son iniciativas para las poblaciones campesinas generalmente excluidas de los procesos de desarrollo local. Estas familias no tienen acceso a los servicios relacionados al desarrollo del capital humano, económico y social por estar distantes de las vías de acceso y de comunicación. A esto se suma su alta dispersión, altos niveles de analfabetismo, poca organización, activos reducidos y acceso limitado a bienes como la tierra y medios de producción.
La situación antes descrita hace que estas poblaciones sean poco atractivas para las agencias y organismos de cooperación y fomento del desarrollo, ya que requieren de mayores esfuerzos y recursos económicos. Lo expuesto anteriormente es el reflejo fiel de la situación que enfrentan las familias productoras que habitan en el municipio de San Francisco del Norte, departamento de Chinandega, Nicaragua.
Rompiendo paradigmas
El planteamiento inicial fue: ¿Cómo y qué hacer para atender a esta población campesina de San Francisco del Norte y desarrollar con ellos alternativas productivas sostenibles e involucrar a diversos actores para que participaran, contribuyeran y aseguraran el éxito de las acciones?. Bajo esta interrogante, FUNICA diseñó un proceso metodológico de formulación de multi-actores que culminó con la formulación de un Proyecto Local de Innovación para la Producción de Alimentos (PLIPA) para este municipio.
La primera batalla fue romper con el paradigma de que si es posible desarrollar alternativas económicas sostenibles con poblaciones en extrema pobreza. ¿Qué sucedía?. La atención se enfocaba en atender temáticas y no tanto en el problema. En la zona existían actores brindando asistencia alimentaria para los más vulnerables y otros actores trabajando diversas iniciativas productivas y de negocios rurales con productores con cierta capacidad productiva. En cualquiera de los casos se atendía productores que están en zonas más accesibles, pero además, poco vinculados a las cadenas productivas y de valor. Al final, estos esfuerzos no lograban dinamizar la economía familiar y local.
Trabajando juntos por el bien común
Tomando en cuenta esta situación y con el objetivo hacer algo diferente y de impacto social y económico, cuatro actores locales y seis instituciones públicas discuten, organizan y formulan un planteamiento que contribuye a resolver la problemática de la poblaciones campesinas.
Las organizaciones locales son: la Alcaldía Municipal, la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), la Asociación para el Desarrollo del Norte de Chinandega (ADENOCH) y 14 Comités Comarcales que representan a las familias productoras.
Los participantes del sector público son: el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), la Fundación para el Desarrollo Tecnológico Agropecuario y Forestal de Nicaragua (FUNICA), el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (MARENA), el Ministerio de Salud (MINSA), el Ministerio de Educación (MINED) y el Juzgado Local.
Todos estos actores consideraron estratégico iniciar con la producción de alimentos para mejorar la dieta de estas familias, visto esto como una condición necesaria para que las familias escalen a otras etapas. El planteamiento era que a medida que el proyecto avanzara, ir organizando y fortaleciendo capacidades técnicas y administrativas de las familias productoras e identificar liderazgos empresariales. Como estrategia de salida se visualiza el establecimiento de pequeños negocios rurales, vinculados con diversos proveedores dentro y fuera del municipio y conectados con diversos mercados. Este proceso de formulación del proyecto fue facilitado metodológicamente por FUNICA y apoyado técnicamente por MARENA. Esta tarea no fue nada fácil, considerando que es la primera experiencia para este municipio.
Tanto para la formulación como para la implementación del proyecto se definió con anticipación cuáles serían los factores de éxito. El más importante es la organización para la ejecución del proyecto. Todos estos actores definen claramente los roles de participación, la toma de decisiones, tanto de los aportantes como los de apoyo al seguimiento. Además se conformó un equipo técnico que impulsara y asegurara el éxito de las actividades. Se consideró pertinente que este equipo técnico, además de la formación y su experiencia profesional, fuera local. Así mismo, se aseguran del manejo trasparente y confiable de los recursos económicos que se desembolsan para este proyecto. Todo lo descrito anteriormente quedó plasmado en un convenio institucional.
El PLIPA fue aprobado y financiado por FUNICA con el apoyo del Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA) a través del Programa de Desarrollo Económico de la zona seca de Nicaragua (PRODESEC) .
Lo que hemos logrado
Actualmente el proyecto ha logrado dar cumplimiento a las actividades planificadas y trabaja activamente en el cumplimiento de indicadores de resultados planificados. En el proceso de implementación se han realizado ajustes técnicos y financieros que han permitido mejorar su desempeño. Esto ha servido para la formulación de nuevas propuestas.
Cabe destacar que la dinámica multi-actores iniciada desde la formulación de la presente iniciativa no ha variado, siguen participando en la toma de decisiones, respetando las reglas del juego definidas por ellos mismos, haciendo de esta iniciativa un ejemplo de desarrollo local.
Basados en el éxito de esta experiencia, FUNICA ha apoyado a seis iniciativas similares que involucran a 1300 productores en condiciones de pobreza extrema en el occidente de Nicaragua.
¿Qué conocimientos nos ha generado la iniciativa?
- Un conocimiento es como la innovación metodológica, conduce y da buenos resultados en las poblaciones pobres: animación, diálogo, concertación, acuerdos colectivos, entre otros.
- La participación multi-actores es efectiva si se involucran activamente desde la concepción de la idea, la formulación y la implementación.
- En la implementación de acciones es esencial la participación de los gobiernos municipales.
- Si hay una buena conducción metodológica es posible que actores tan diversos colaboren armoniosamente en la reducción de la pobreza.
- Es posible crear y mantener la sinergia entre actores públicos y privados.