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Introducción La biodiversidad, o diversidad biológica, es la variedad y variabilidad de los animales, plantas y microorganismos a nivel genético, de especie y de ecosistema. La biodiversidad es necesaria para mantener las funciones clave de un ecosistema, su estructura y sus procesos. La biodiversidad es fundamental para la agricultura y la producción de alimentos. Y la agricultura es fundamental para el futuro de la biodiversidad. Existe una interdependencia estrecha entre alimentos, agricultura y biodiversidad. Sin una inatracción positiva y sinergistica entre la biodiversidad y la agricultura, el futuro de la seguridad alimentaria esté en peligro. La Biodiversidad y La Agricultura Los recursos genéticos comprenden la amplia variabilidad de los organismos del planeta, e incluye la diversidad tanto entre especies como dentro de una misma especie. De particular importancia para la humanidad son los recursos vivos que forman parte de la agricultura, la ganadería, la pesca y la silvicultura; las plantas y los animales que son la base de nuestros alimentos y sistemas agrícolas. Las plantas cultivadas, los animales domésticos, y la rica diversidad de variedades entre ellos, constituyen el elemento más importante en cuanto a recursos genéticos para la alimentación y la agricultura. Los recursos genéticos para la alimentación y la agricultura son importantes tanto en los países en desarrollo como en los desarrollados, al igual que tanto para las empresas comerciales como para los pequeños agricultores. Estos constituyen elementos cruciales de la gestión del riesgo ambiental y la producción de alimentos para millones de agricultores pobres. Los recursos genéticos son la raíz de la innovación de la agricultura moderna, al ser la materia prima de la que dependen los cultivadores-criadores para desarrollar variedades de plantas y razas animales mejoradas, y para hacer frente a situaciones imprevistas como alteraciones climáticas y necesidades de desarrollo humano. Más del 40 por ciento de la superficie de la tierra se dedica a la agricultura. Los agricultores tienen por lo tanto, una gran responsabilidad en la protección de la biodiversidad. Los agricultores son a la vez los garantes y los usuarios de la biodiversidad a todos los niveles: A nivel GENÉTICO: semillas y razas endémicas localmente adaptadas son preferidas por su mayor resistencia a las enfermedades y capacidad de adaptación al estrés climático. A nivel de ESPECIE: distintas combinaciones de plantas y animales optimizan los ciclos de nutrientes y energía para la producción agrícola. A nivel de ECOSISTEMA: el mantenimiento de áreas naturales en y alrededor de los campos donde se practica la agricultura orgánica y la ausencia de aportaciones químicas crean hábitats indicados para la vida silvestre. La confianza en los métodos naturales de control de plagas mantiene la diversidad de las especies y evita la aparición de plagas resistentes a controles químicos. ¿Cómo beneficia la biodiversidad los sistemas naturales y agrícolas?PRODUCTIVIDAD: La conservación y la gestión de una gran diversidad genética en las especies domesticadas han venido mejorando la producción agrícola desde hace 10 000 años, aunque diversas poblaciones naturales proporcionan alimentos y otros productos desde hace mucho más tiempo. Una amplia gama de especies suministra muchos miles de productos a través de la agricultura y de la recolección de las poblaciones naturales. Los elevados niveles de producción se sostienen elevando al máximo las repercusiones positivas de los servicios que el ecosistema proporciona a los sistemas agrícola, modificado y natural. ADAPTACIÓN: Una variedad de organismos contribuye a la capacidad de adaptación de los ecosistemas agrícolas y naturales, a su capacidad de recuperarse de las presiones ambientales y a su aptitud para evolucionar. Una gestión informada y adaptable de la biodiversidad agrícola y natural, de encima y debajo del suelo y acuática asegura una producción sostenida. MANTENIMIENTO DE LAS FUNCIONES DEL ECOSISTEMA: Una amplia gama de poblaciones diversas de los ecosistemas naturales y de los ecosistemas internos y próximos a los sistemas agrícolas mantienen funciones fundamentales, como los ciclos de los nutrientes, la descomposición de la materia orgánica, el restablecimiento del suelo apelmazado o degradado, la regulación de las plagas y enfermedades, la calidad del agua y la polinización. Mantener esta diversidad de especies y crear o mejorar las funciones de los ecosistemas reduce la necesidad de insumos externos al incrementar la disponibilidad de nutrientes, mejorar la utilización del agua y la estructura del suelo, y merced al control natural de las plagas. La Biodiversidad para el Mantenimiento de los Agroecosistemas La biodiversidad, la variedad y variabilidad de los animales, plantas y microorganismos a nivel genético, de especie y de ecosistema, es necesaria para mantener las funciones clave de un ecosistema, su estructura y sus procesos. Control de plagas. Depredadores, avispas parasitarias y microorganismos juegan un papel clave en el control de plagas y enfermedades agrícolas. Por ejemplo, más del 90 por ciento de las plagas potenciales de insectos en los cultivos son controladas por enemigos naturales que viven en áreas naturales y seminaturales adyacentes a estos. Muchos métodos de control de plagas, tanto tradicionales como modernos, se basan en la biodiversidad. Polinización y dispersión. Hay más de 100 000 polinizadores conocidos (abejas, mariposas, coleópteros, pájaros, moscas y murciélagos). La polinización mediada por componentes de biodiversidad agrícola es una función importante en gran variedad de agroecosistemas terrestres. El valor económico global aportado cada año a la agricultura por los polinizadores supera los 50 000 millones de dólares EE.UU. Producción de biomasa y eficiencia en el rendimiento. Diversos agroecosistemas (policultivos, rebaños mixtos, cultivos intercalados, sistemas agro-silvo-pastorales integrados) son por lo general altamente productivos en términos de uso de energía y de unidades de superficie terrestre (o unidades de volumen de agua). Esta eficiencia es en gran medida un producto de la complejidad biológica y estructural de los sistemas, al incrementarse la variedad de conexiones funcionales y sinergias entre los distintos componentes. ¿Cómo beneficia la agricultura a la biodiversidad?ENTREGA DE SERVICIOS AL ECOSISTEMA: La agricultura ocupa más de un tercio de las tierras de la mayor parte de los países del mundo. Los sistemas agrícolas atendidos en forma sostenible como ecosistemas contribuyen a las funciones ecológicas más amplias, como la conservación de la calidad del agua, la eliminación de desechos, la retención de la humedad del suelo y la reducción de los escurrimientos, la filtración del agua, la contención de la erosión, la retención del carbono, la polinización, la dispersión de semillas de plantas silvestre y en peligro de extinción, y dar refugio a las especies durante las sequías. INCENTIVOS: Una diversidad de poblaciones necesarias para la agricultura, como los polinizadores y los depredadores benéficos, necesitan hábitats diversos para sobrevivir. La agricultura, por lo tanto, fomenta la conservación de zonas como los setos y los bordes de las tierras de cultivo. En las masas de agua naturales a menudo se obtienen especies acuáticas. De esta manera, aquí también la acuicultura promueve la protección del medio ambiente de las repercusiones negativas, por ejemplo, de la contaminación y la desviación del agua. La necesidad de adaptación y el potencial de mejorar la productividad son un incentivo para conservar una variedad de recursos genéticos tanto in situ como ex situ. CONOCIMIENTO ECOLÓGICO: Gran parte del legado humano del conocimiento de la biodiversidad, de su importancia y sus funciones, se ha obtenido y seguirá adquiriéndose en las distintas culturas a través de las prácticas agrícolas, así como de la recolección de las poblaciones naturales. Este recurso debería aprovecharse más activamente, por ejemplo en los programas escolares, a fin de fortalecer el conocimiento de todos los ciudadanos sobre la ecología. Estudio de Caso: El Suelo y la Biodiversidad Los organismos del suelo aportan una amplia gama de servicios esenciales para el funcionamiento sostenible de todos los ecosistemas, al actuar como los principales agentes conductores en los ciclos de nutrientes; regulando las dinámicas de la materia orgánica del suelo, la fijación del carbono del mismo y las emisiones de gases invernadero; modificando la estructura física del suelo y los regímenes del agua; aumentando la cantidad y la eficiencia en la absorción de nutrientes por la vegetación; y mejorando la salud de las plantas. Estos servicios no son sólo esenciales para el funcionamiento de los ecosistemas naturales sino que también constituyen un importante recurso para la gestión sostenible de los sistemas agrícolas. Ejemplos :
Factores clave:
La FAO y biodiversidad El objetivo de la FAO es aliviar la pobreza y el hambre a través de la promoción del desarrollo de la agricultura sostenible, la mejora de la nutrición, la seguridad alimentaria, y el acceso de todas las personas en todo momento a los alimentos necesarios para una vida sana y activa. La FAO ayuda a proporcionar directrices normativas para regular la conservación y utilización sostenible de la biodiversidad. Entre los convenios, códigos, tratado, y convenciones que la FAO ha promovido están:
El último, el Tratado, garantizará la conservación y utilización sostenible de los recursos fitogenéticos, así como la distribución equitativa de los beneficios de su utilización. Entró en vigor el 29 de junio de 2004. Más información acerca del trabajo de la FAO sobre biodiversidad en: contacto: Allan J. Hruska
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