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EL RIEGO EN COLOMBIA
 
Clima

El clima colombiano se encuentra determinado por su posición ecuatorial, la presencia de la Cordillera de los Andes en gran parte de su territorio y su ubicación dentro de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT). En general, domina el clima tropical con temperaturas muy uniformes. Sólo las diferencias de altitud, que han condicionado enormemente los asentamientos de población, rompen esta uniformidad. Según estas diferencias, se distingue la tierra caliente (hasta los 1 000 m), la tierra templada o tierra del café (de 1 000 a 2 000 m) y la tierra fría por encima de los 2 000 m.
El clima tropical es característico de la selva amazónica, costa Pacífico norte y el Valle Central de Magdalena. En el sur de la costa del Pacífico y en la costa del Caribe, así como en zonas puntuales del interior, predomina el clima tropical monzónico, marcado por un corto período seco. Las condiciones de sabana tropical, con estaciones húmedas y secas alternativamente, predominan en las tierras bajas de la costa del Atlántico, en la región de Los Llanos y en la parte alta del Valle de Magdalena. La estación seca va generalmente de noviembre a abril mientras que la estación húmeda va de mayo a octubre, esta última con cortos períodos secos intermedios. Un clima de sabana pero más seco se puede encontrar en el litoral del Caribe, del Golfo de Morrosquillo a la Península de La Guajira en el noreste, con dos períodos húmedos (abril y de octubre a noviembre) que raramente superan los 750 mm anuales. Sólamente el 1 por ciento del territorio es considerado de clima árido.

Recursos Hídricos


La precipitación media anual es de 3 000 mm, que suponen un volumen anual de 3 425 km3. De este volumen total, el 61 por ciento se convierte en escorrentía, generando un volumen anual de 2 113 km3, con unos rendimientos que varían de 1 a más de 100 l/s/km2 y con un promedio de 58 l/s. Los recursos hídricos totales renovables ascienden a 2 133 km3/año. Sin embargo, de acuerdo con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, el 40 por ciento de la oferta hídrica es necesaria para mantener los ecosistemas y preservarlos de alteraciones en la calidad que limiten su disponibilidad.
La disposición orográfica del país determina la formación de cinco vertientes hidrográficas, que se detallan en la siguiente tabla.

Principales vertientes hidrográficas de Colombia

Cuenca Superficie drenada (1) (km²) Principales ríos Precipitación media anual (mm) Escorrentía media anual (mm)
Caribe 363 878 Magdalena, Cauca, Atrato, Sumapaz, Sogamoso, Saldaña, Bogotá, 300 a 2 500 487
Pacífico 76 500 Patía, San Juan, Mira, Bandó, Dagua, Anchicayá, 2 000 a 9 000 221
Orinoquia 350 000 Meta, Guaviare, Arauca, Tomo y Vichada 1 000 a 5 500 662
Amazoni 343 00 Amazonas, Vaupés, Guanía, Paraná, Caquetá y Putumayo 2 550 a 3 500 694
Catatumbo 8 370 Sardinata, Zulia, Catumbo 1 000 a 2 500 14
Total 748   3 000 2078 (2)

(1)La superficie drenada dentro del país. Su valor no coincide con el mencionado anteriormente, por tratarse de referencias distintas; (2) Escorrentía superficial medida, descontadas las extracciones.

Los principales cursos hídricos en caudal aportado a otros países (fundamentalmente Brasil y Venezuela) están en la vertiente del Orinoco: Meta (Venezuela), Vichada, Guaviare y Arauca (Brasil) y en la del Amazonas: Vaupes (Venezuela), Caquetá y Putumayo (Brasil). Debido al poco desarrollo que han tenido las zonas fronterizas colombianas, y a la relativa abundancia del recurso, hasta el momento no existen acuerdos que regulen la cantidad o calidad del agua que entra o sale hacia los países vecinos. Sin embargo, recientemente se han iniciado conversaciones, especialmente con Venezuela y Brasil, para elaborar este tipo de acuerdos.
Sólo existen estudios hidrogeológicos detallados carácter regional, en una extensión aproximada del 5,4 por ciento del territorio colombiano. Sin embargo, se estima que el 36 por ciento del territorio nacional tiene buena aptitud para la explotación de sus recursos hídricos subterráneos renovables.

Lagos y embalses


En Colombia existen 90 medianos y pequeños embalses que almacenan 3,4 km3 y 26 grandes embalses (aquellos cuya capacidad total supera los 25 Hm3), cuya capacidad total de embalse se aproxima a 9,1 km3. La distribución de la capacidad de estos últimos por regiones se detalla en la figura 1. De la misma forma, existen cerca de 1 500 lagos, lagunas y ciénagas que almacenan cerca de 8 km3 de agua.

Figura.1 Distribución de la capacidad de embalse

Extracción del agua


El consumo del agua por sectores en 1996 estaba distribuido de la siguiente forma: el sector agropecuario demandaba el 37 por ciento del recurso utilizado en el país, el 59 por ciento era utilizado para consumo humano y el 4 por ciento para uso industrial, para una extracción total aproximada de 8,9 km3/año (ver figura 2). Hay que resaltar la gran presión que la población ejerce sobre ciertas zonas geográficas, particularmente en las cuencas de los ríos Magdalena y Cauca donde se asienta el 80 por ciento de la población colombiana. El porcentaje de población rural abastecida de agua potable era en 1996 del 44,6 por ciento y el 89,4 por ciento en la población urbana. De los 2,1 km3 anuales de aguas residuales que se producía en el país, solamente el 6,8 por ciento es tratado antes de ser vertido a los cauces.

Figura 2. Porcentaje de las extracciones de agua por sectores en Colombia. Extracción total en 1996: 8,9 km3

Desarrollo del riego y el drenaje


Excepto en las áreas más húmedas de las selvas del Pacífico y del Amazonas, en el resto del país la precipitación muestra una marcada estacionalidad con, al menos, tres meses secos durante el año. Para una buena producción de cultivos permanentes y anuales es necesario el riego. El área potencial de riego, en base a la disponibilidad y aptitud de clima, suelo y agua, se estima en 6,6 millones de hectáreas.
Los proyectos de riego públicos en Colombia se iniciaron en el año 1936, cuando el Gobierno, a tarvés de ELECTROAGUAS, empezó la construcción de los sistemas de Adecuación de Tierras de los valles del Alto Chicamocha, Firavitoba y Samacá, en Boyacá. En el mismo año, el Ministerio de Economía inició la construcción del sistema de la Ramada en la sabana de Bogotá. En los años cuarenta, el Ministerio de Economía construyó una presa derivadora para el desarrollo del río Recio en el Tolima. Entre los años 1948 y 1953, la Caja de Crédito Agrario, Industrial y Minero construyó los Distritos de riego de los ríos Coello y Saldaña y la Corporación Autónoma del Valle del Cauca inició en 1958 la construcción del Distrito Roldanillo-Unión-Toro.
El Instituto Colombiano de Reforma Agraria (INCORA) fue encargado de la adecuación de tierras en el país desde 1961, incrementándose en esta época la inversión pública en este sector, en el que se construyeron 14 distritos de riego, drenaje y control de inundaciones. A partir de 1976 la función de adecuación de tierras fue asignada al Instituto de Hidrología, Meteorología y Adecuación de Tierras (HIMAT). Esta entidad comenzó la transferencia de la administración de los distritos a las asociaciones de usuarios. Sus actuaciones se centraron en la rehabilitación de 15 de los 22 distritos ya existentes, por lo que en esta época sólo se construyó un distrito nuevo, que se inició en 1980 en el departamento del Tolima. En 1983, el HIMAT inició también el programa de riego a pequeña escala. En 1994 fue creado el Instituto Nacional de Adecuación de Tierras, INAT, entidad que ha continuado con la política de transferencia a las asociaciones de usuarios, así como el programa de riego a pequeña escala iniciado por el HIMAT.
La superficie bajo riego en Colombia en 1998 se estimaba en unas 900 000 ha, de las cuales casi dos tercios correspondían a proyectos desarrollados por el sector privado, principalmente de riego a pequeña escala, y la cantidad restante al riego público.
La superficie bajo riego público está compuesta por los Distritos de Riego, que se pueden clasificar en medianos y grandes, con superficies totales variables entre las 762 y 44 100 ha, y de riego a pequeña escala. En el caso de los Distritos de Riego medianos y grandes, el área con infraestructura de riego, drenaje o protección contra inundaciones en el sector público en 1998 era de 324 438 ha, de las cuales eran aprovechadas 269 825 ha. De estas últimas, la superficie con infraestructura de riego y/o drenaje era de 222 434 ha. La superficie total de DR a pequeña escala era en 1999 de 37 271 ha. La distribución de la superficie total de los DRP medianos y grandes por región se detalla en la figura 3.

Figura 3. Distribución de los DRP medianos y grandes por regiones en 1998. Superficie total con riego o drenaje: 222 434 ha.

Con la entrega de dos distritos en el Departamento del Tolima en 1976, se inició el proceso de transferencia de los DRP a las AU. A partir de 1989, el Gobierno colombiano adoptó una nueva política nacional de transferencia, cuyo objetivo principal, especialmente a partir de la promulgación de la Ley 41 de 1993 de Adecuación de Tierras, era realizar una verdadera concesión de las funciones que hasta ese momento había llevado a cabo el HIMAT. Sin embargo, bajo esta nueva ley, a las AU sólo se les daba derechos de uso y no propiedad sobre la infraestructura de riego. Hasta 1999, 18 de los 24 DRP medianos y grandes habían sido transferidos a las AU, para un total de 220 038 ha, de la cuales sólo 135 722 están equipadas con infraestructura de riego o drenaje. Los restantes DRP, para un área total de 104 400 ha, de las que 86 712 ha tienen infraestructura de riego y/o drenaje, todavía son gestionados por el INAT y la administración, operación y mantenimiento todavía es altamente subvencionada (en 1997 el 61 por ciento de los costos fue aportado por el estado). Las dificultades encontradas en estos últimos (altos costos de riego, problemas técnicos, instalaciones en mal estado, baja productividad, baja rentabilidad de la agricultura bajo riego, situación social inestable, inseguridad, pobreza, dificultad para cobrar las tarifas de riego, etc.) han ralentizado esta fase final del Programa.
Bajo el Programa de riego a pequeña escala, el INAT realiza la identificación, estudios y diseños, así como la construcción, puesta en marcha y entrega de los denominados Distritos de Riego en pequeña escala. El principal objetivo del Programa es beneficiar a los pequeños productores de todo el país, priorizando los proyectos, con apoyo a la formación de Asociaciones de Usuarios, capacitación y asistencia técnica, financiación, subsidios e incentivos. Para este propósito, se cuenta con un marco legal e institucional En la figura 4 se detalla la situación por regiones de dicho Programa en 1999.

Figura 4. Situación del Programa de Riego a pequeña escala en 1999.

En desarrollo de las políticas de transferencia de distritos, se estableció el proceso de entrega en Administrtación de los Distritos de Pequeña Escala a las AU, previa preparación y capacitación de las personas que gestionarán cada distrito. De los 534 Distritos de riego a pequeña escala construidos hasta 1999, se han entregado formalmente 152; en la actualidad las regionales del INAT están trabajando con las AU con la finalidad de hacer entrega de 184 distritos. Los 198 restantes cuentan con alguna falla técnica que los hace no ser aptos todavía para su entrega.
La totalidad de la superficie puesta en riego por el sector público, excepto las 37 271 hectáreas de los distritos públicos de pequeña escala que utilizan riego por aspersión, es regada por superficie con una eficiencia total que no supera el 40 por ciento.
La distribución de los principales cultivos cosechados en los DRP medianos y grandes en 1994, se detalla en la figura 5. La baja rentabilidad de los cultivos de la mayor parte de los DRP y la rigidez de las instalaciones para adecuarse a otros cultivos más rentables ha dificultado la transferencia a los usuarios, especialmente en aquellos DRP donde el margen neto obtenido es muy bajo.

Figura 5. Distribución de los cultivos en DRP grandes y medianos (1994).

El costo medio de adecuación para riego de grandes y medianos sistemas de riego (riego por superficie), así como en el riego a pequeña escala (riego por aspersión) en el sector público (1997) era de 6 643 y 4 489 $EE.UU./ha respectivamente. Estos valores varían notablemente en función de la captación realizada (embalse, bombeo o bocatoma lateral) e incluyen la red primaria, secundaria y la instalación en parcela.
Buena parte de la superficie de riego privada en Colombia se puso en riego con anterioridad a 1960 y generalmente está compuesta por instalaciones de riego por superficie con estructuras sencillas de captación y derivación y transporte a partir de canales no revestidos. La última estimación para el sector privado corresponde a 1991, con 463 000 ha. No obstante, se estima que el sector privado ha invertido desde 1991 hasta 1997 más de 19 millones de $EE.UU. anuales de media en adecuación de tierras, lo cual implica un incremento en la superficie en estos últimos años.
Los cultivos dominantes son la caña de azúcar, plátano para exportación y flores, aunque también son de importancia los cultivos del arroz, sorgo, soja, y en menor proporción, el algodón y la palma africana. En los últimos años las inversiones han sido dirigidas a la industria de la caña de azúcar aunque la inseguridad rural influye de una forma determinante en la dinamicidad de este sector.
En el sector privado, en el año 1994, los costos de los sistemas más simples de riego suplementario por superficie para arroz o cereales variaba entre 750 y 1 000 $EE.UU./ha, mientras que si se requería una instalación de bombeo, el costo se elevaba a una cantidad variable entre 1 200 y 1 750 $EE.UU./ha. En aquellos casos en los que era necesario realizar un pozo profundo con sistemas de distribución por aspersión o riego localizado, el costo de adecuación de tierras variaba entre 2 000 y 2 700 $EE.UU./ha.
En los distritos de riego públicos de mediana y gran escala existe un proceso de salinización, problema que se viene agravando debido principalmente a la falta de infraestructura de drenaje y al manejo del riego por superficie. Si bien existe el reconocimiento del problema por parte del INAT, no existen aún estudios a nivel nacional del proceso de salinización de los distritos de riego.
Más de un 80 por ciento de Colombia se considera húmedo o superhúmedo, razón por la cual existe una gran incidencia de enfermedades relacionadas con este tipo de zonas y es así como para 1994 se diagnosticaron 51 024 casos (malaria, diarreas y enteritis) en todo el país.

Tendencias en la gestión de los recursos hídricos


Dado el desarrollo del INAT, el presente gobierno ha anunciado una reestructuración de las instituciones del sector y un fortalecimiento técnico del CONSUAT, así como un esquema financiero con crédito subsidiado, que involucre las instancias regionales del gobierno y la utilización de esquemas de concesión y cobro de tarifas por uso.
Los proyectos de sistemas de riego públicos grandes y medianos que podrían ser desarrollados en un medio plazo (etapa de identificación y prefactibilidad, factibilidad, diseño y construcción) se estiman en una superficie total cercana a 1,06 millones de ha.
A partir de la promulgación de la ley 41 de 1993 se ha registrado un aumento de la inversión del sector privado en la adecuación de tierras y se espera que se mantenga por encima de los 20 millones $EE.UU. anuales durante los próximos años. Es de esperar que debido a la disminución de los subsidios estatales en los distritos de adecuación públicos, el área con cultivos de bajo valor disminuya y que se produzca una reconversión tecnológica a fin de mejorar la eficiencia de aplicación, especialmente en los distritos que utilizan bombeo.




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