![]() |
|
|
|||
| |
![]() |
|
|||
![]() |
|||||
|
|
|
Los actuales procesos de globalización forman parte de una profunda transformación económica, política y mundial que afecta no sólo a los Estados y sus políticas, sino también a las condiciones de trabajo y vida de todos los ciudadanos, incluso en las áreas más rurales.
La globalización se puede entender en lo que algunos llaman “globalismo”, que propone la especialización competitiva de los espacios económicos, con base en los principios de mercado. En otras palabras, la globalización no es más que la progresión de la integración de los mercados nacionalizados a escala mundial. Sin embargo, es importante tener en cuenta que muchas veces los intereses de los capitales transnacionales no coinciden con aquellos de los Estados nacionales, como asimismo existen también mercados diferentes entre Estados. Análisis profundos del proceso de globalización concluyen que el comercio genera ganancias y que también a los países les conviene generar un régimen general abierto. Sin embargo, a pesar de las ventajas del libre comercio, la globalización puede conducir, al menos en forma temporal, a mayores desigualdades entre los países, dada las grandes diferencias existentes en sus políticas oficiales, tasas de crecimiento demográfico, capital humano, etc. En este contexto la agricultura sigue siendo relevante porque es una tradición inserta al área rural dentro de una filosofía de vida, sosteniendo el medio ambiente, la densidad y la calidad de vida del hombre y caracterizada por tres hechos:
El comercio internacional es fuente de oportunidades para los países en desarrollo y un rechazo frontal hacia la globalización podría perjudicar a las poblaciones más pobres. Es un hecho también que la liberación del comercio internacional va a ir acentuando los problemas políticos derivados de las diferentes condiciones de competencia entre países. Es por ello que a medida que el planeta esté cada vez más interconectado, aparece la necesidad de contar con normas justas y transparentes para administrar la interdependencia. Las Ventajas del Comercio: Los beneficios del comercio se aprecian en dos caminos. Por un lado el comercio puede entenderse como un método indirecto de producción ya que en lugar de producir un bien por sí mismo, un país puede producir otro bien, para el cual es más eficiente e intercambiarlo por el deseado. Por otro lado, el comercio amplía las posibilidades de consumo de ambos países, lo que implica que los consumidores de ambos países mejoran su situación y, por lo tanto, hay ganancias de comercio. Este proceso conduce a la especialización de los países hacia lo que son más eficientes de producir.
En un modelo ideal de comercio internacional, el precio de los factores de producción tales como el capital y el trabajo, se igualaría entre los países, pero en la realidad tal igualdad no se observa plenamente, debido a las enormes diferencias en la dotación y calidad de los recursos, a las barreras comerciales y a las diferentes tecnologías entre los países. El comercio internacional, permite la creación de un mercado integrado más grande que el mercado de cualquier país por separado, y así por lo tanto se hace posible ofrecer a los consumidores una gran variedad de productos y a menor precio. OMC: La OMC es la Organización Mundial de Comercio, establecida el 1 de enero de 1995, y sustituyó a lo que anteriormente era el GATT (Acuerdo General sobre Aranceles aduaneros y de Comercio). El GATT cuyas siglas en inglés corresponden a General Agreement on Tariffs and Trade, fue suscrito en 1947 por 23 Estados contratantes que fue enmendado (corregido) según el resultado de ocho Rondas de Negociación. La OMC fue creada tras la última Ronda de Negociación de GATT, la denominada Ronda de Uruguay, que implicó ocho años de negociaciones, para administrar y aplicar todos los acuerdos firmados en el marco del GATT. Ello significó que todos los principios, derechos y obligaciones aplicables a la regulación del comercio internacional acordados en el GATT, integran el cuerpo normativo de la OMC. Los resultados de la Ronda de Uruguay del GATT fueron suscritos por 123 Estados, lo que significó que la OMC tuvo 123 miembros oficiales, los que desde 1995 se han ido adhiriendo, aumentando en el 2004 a 148.
La OMC ha profundizado la labor del GATT al establecer normas comerciales específicas. Adicionalmente establece un procedimiento para la solución de diferencias y conflictos comerciales, establecido sobre bases jurídicas y que agiliza los sistemas entre países. La OMC tiene su sede en Ginebra, administra y aplica los Tratados Multilaterales de Comercio negociados en el ámbito del GATT. Promueve nuevas Rondas de negociación del acuerdo, resuelve las diferencias comerciales y supervisa las políticas comerciales nacionales. La OMC es una organización inter-gubernamental y por lo tanto su trabajo es cumplido por los representantes de los Gobiernos en los distintos comités y consejos, pretende a nivel mundial mejorar el clima de inversión, mejorar la creación de empleo y el crecimiento y desarrollo económico de los países La OMC tiene principios básicos:
Se debe entender a la OMC como un sistema de normas destinadas a lograr un comercio más abierto, leal, competitivo exento de distorsiones.
La globalización implica la formación de bloques geoeconómicos, MERCOSUR, UE, Asia Pacífico, NAFTA, etc. También implica la cooperación de los países desarrollados a los países en desarrollo, e implica fomentar los acuerdos internacionales. Los acuerdos económicos también establecen disciplinas comerciales que aseguren un adecuado acceso a los mercados, siendo una de ellas la de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias. Acuerdo de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias (MSF)
El Acuerdo de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias (MSF), establece reglas básicas para:
Autoriza a los países a establecer normativas, siempre y cuando estas tengan un fundamento científico. Las normas que se establezcan no deben ser discriminatorias y deben tener un trato nacional. El Acuerdo MSF implica que las medidas deben tener una base científica para proteger la vida de las personas y animales de aditivos, contaminantes, toxinas, microorganismos patógenos. También se protege la vida de las personas de las zoonosis y la vida de los animales y vegetales de plagas y enfermedades. En los requisitos del Acuerdo de MSF, se exige que estas normas no deben exceder los niveles adecuados de protección, vale decir, si un país elabora una norma ésta va a estar dirigida a cumplir con un requisito específico de ingreso al país de un producto, pero no puede ir más allá de lo que se necesita, debiendo tener una factibilidad técnica y una económica. La norma debe estar justificada científicamente y debe estar armonizada por los organismos competentes para este Acuerdo, que son:
Principios Vinculados en el Acuerdo:
Efectos de la Globalización
|
|||
|
|
|||||
|
©
1998-2006 Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación
|
|||||