Conferencia electrónica de la FAO sobre "Agroforestería para la producción animal en Latinoamérica"

Cultivos de Cobertura para la Agricultura Sostenible en América

Barry Pound

Natural Resources Institute, Chatham, Kent ME4 4TB, UK


Introducción

El propósito de esta publicación es el de informar, y no pretende ser definitiva. Está diseñada para estimular el pensamiento, y para promover la discusión en el debate electrónico.

La publicación describe los roles actuales y potenciales, como también las funciones de los cultivos de cobertura en los diferentes sistemas agrícolas de América Latina. Más que proveer soluciones, sugiere alternativas, esto en reconocimiento a la tremenda diversidad de situaciones físicas, sociales, económicas y políticas encontradas en la región como también la naturaleza versátil y dinámica de esta tecnología - la cual es capaz de ser considerablemente adaptada por agricultores, extensionistas e investigadores.

Gran parte del contenido de esta publicación está basado en los resultados del Taller Regional Latinoamericano, realizado por la Universidad Autónoma de Yucatán en Mérida, México, en febrero de 1997. En el mismo, los investigadores y otros interesados revisaron el uso de cultivos de cobertura en la región. Las memorias completas del taller están disponibles en español, y se está preparando un libro en inglés (a ser publicado a finales de 1998 por Intermediate Technology Publications Ltd. en el libro "Cover crops: components of integrated systems". Gundel S., Anderson S., and Pound B. with Triomphe B. (forthcoming)). La publicación también utiliza información de un banco de datos de cultivos de cobertura producido por el NRI [ La versión en español está disponible como: Anderson S, Ferraes N, Gundel S, Keane B y Pound B. 1997. "Cultivos de Cobertura: componentes de sistemas integrados" Taller Regional Latinoamericano. 3-6 de Febrero 1997. Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, Universidad Autónoma de Yucatán, Apartado 116-4, Mérida 97100, Yucatán, México. Contacto por correo electrónico es: sander@tunku.uady.mx].
 

Cultivos de Cobertura: ¿Que son?

Para los fines de esta revisión, un cultivo de cobertura es definido como "una cobertura vegetal viva que cubre el suelo y que es temporal o permanente, el cual está cultivado en asociación con otras plantas (intercalado, en relevo o en rotación)". Aunque los cultivos de cobertura pueden pertenecer a cualquier familia de plantas, la mayoría son leguminosas. Ejemplos de cultivos de cobertura no-leguminosas son avena negra (Avena strigosa), avena amarilla (Avena byzantina), Raphinus sativus var. oleiferus y el ryegrass italiano (Lolium multiflorum), los cuales son usados como cultivos de cobertura invernales en el sur de Brasil para suprimir malezas y reducir la erosión en la estación previa al la siembra de maíz o soya. (Tropical Soybean: improvement and production. FAO Plant Production and Protection Series No. 27, 1994).

Los términos "cultivos de cobertura" y "abono verde" se han usado en el pasado como sinónimos; sin embargo, los cultivos de cobertura están caracterizados por sus funciones más amplias y multi-propósitos, las cuales incluyen la supresión de malezas, conservación de suelo y agua, control de plagas y enfermedades, alimentación humana y para el ganado.

Los cultivos de cobertura no son una tecnología nueva. El uso de la Mucuna ha sido registrado desde el siglo 17 en Java, Bali y Sumatra, para recuperar los suelos degradados (Burkhill, 1968). Mucho más anteriormente hay registros de que los Griegos y Romanos han practicado la rotación de cultivos, y Plinio menciona el cultivado de lupinos (Lupinus albus) y arveja (Vicia sativa) como abonos verdes y para la supresión de malezas (Karlen et al., 1994). Aparentemente, lo que sucede es que con el tiempo surge la combinación de circunstancias que coinciden con las ventajas que pueden ofrecer los cultivos de cobertura. Un ejemplo de un conjunto amplio de tales circunstancias es el intento de intensificación por parte de los agricultores de pequeña escala y con pocos recursos de Centro y Sur América. Tal situación constituye el foco de esta publicación.

Existen varios ejemplos donde países han adoptado los cultivos de cobertura durante un periodo crítico en el desarrollo agrícola, y luego han abandonado la práctica. Por ejemplo, en el centro y el sur de China, el cultivo de cobertura Astragalus sinica era sembrado al voleo en tres millones de hectáreas en el segundo cultivo de arroz inundado, al momento de la floración del arroz (Garrity y Flinn, 1988). El cultivo de cobertura crecía durante la época de descanso, y luego era incorporado antes del primer cultivo de arroz en el año subsiguiente. Actualmente, la práctica está disminuyendo debido a que el valor de cultivos invernales, tales como cebada, trigo y brasicas, sobrepasa las ventajas derivadas del Astragalus.

De esta manera, los cultivos de cobertura ocupan una serie de nichos específicos y estadios dentro del desarrollo de los sistemas agrícolas y, por lo tanto, no son aplicables a todas las situaciones.
 

Las Funciones y Papeles de los Cultivos de Cobertura

Las Características de las Tecnologías de los Cultivos de Cobertura

A. Ventajas

La selección es adicionalmente ampliada cuando uno considera que el cultivo puede ser sembrado como una asociación, un cultivo de relevo, o en rotación.

B. Desventajas

Estas incluyen:

Diseminación, Adopción y Adaptación de los Cultivos de Cobertura

Hay un considerable interés de parte de donantes, instituciones gubernamentales, ONGs y organizaciones de agricultores en el potencial de los cultivos de cobertura para diversas situaciones.  Sin embargo, los resultados y experiencias de estas iniciativas están dispersas, y hay la necesidad imperiosa para una información sistemática que documente las fortalezas y limitaciones de los sistemas de cultivos de cobertura en diferentes situaciones (Anderson, Ferraes, Gundel, Keane y Pound, 1997).

Los cultivos de cobertura se prestan para sistemas de bajos insumos externos, y la adopción de los mismos es especialmente rápida donde varias limitantes pueden ser solucionadas a la vez por el cultivo de cobertura (por ejemplo, baja fertilidad del suelo, alta infestación de malezas y severa erosión del suelo).  Los cultivos de cobertura constituyen una tecnología que es fácil de diseminar, necesitando únicamente un puñado de semillas y algún conocimiento para difundirlas de lugar a lugar.  En muchas situaciones, y particularmente en Centro y Sur América, la diseminación ha sido por medio de "agricultor a agricultor" con más ayuda de los ONGs que por los servicios de extensión del gobierno.  El conocimiento local, la confianza para experimentar y su involucración en la distribución de semillas, ha sido efectivo en la diseminación de la tecnología a través del movimiento campesino - campesino (Anderson, Ferraes, Gundel, Keane y Pound, 1997).

Existe una institución regional para la promoción de los cultivos de cobertura en América Latina (la cual incluye una hoja informativa sobre los cultivos de cobertura).  Esta institución es CIDICCO (Centro Internacional de Información sobre Cultivos de Cobertura; Apartado Postal 4443, Tegucigalpa MDC, Honduras;  Tel/fax (+) 504 32 7471).
 

La Distribución Geográfica y Adaptabilidad de los Cultivos de Cobertura.

Los sistemas agrícolas de clima templado están caracterizados por un alto grado de intensificación y un alto nivel de dependencia de insumos externos. Este tipo de agricultura ha creado una serie de problemas en términos de la contaminación ambiental. En estos sistemas, el uso de los cultivos de cobertura está creciendo para reducir el nivel de los insumos inorgánicos tales como herbicidas y fertilizantes en sistemas de cero laboreo y curvas de nivel. Ellos también juegan un papel importante en la reducción de la lixiviación del nitrógeno durante el periodo de descanso, así mismo para limpiar el suelo (de plagas, enfermedades y malezas) cuando se los siembra en el intervalo entre los cultivos principales de una rotación. Las especies Vicia spp. y Trifolium spp. como también especies no-leguminosas (Brassica spp.) son comunes en las regiones templadas. (Decker et al. (1994)).

En regiones semiáridas, los cultivos de cobertura pueden jugar un rol importante en la conservación del agua y el control de la erosión eólica. Frecuentemente, ellos son establecidos durante la época lluviosa conjuntamente con el cultivo principal, por ejemplo maíz o sorgo. Especies tolerantes a la sequía, tales como Canavalia ensiformis, proporcionan cobertura al suelo por dos a tres meses después de que las lluvias han cesado, de otra forma el suelo permanecería desnudo hasta la próxima temporada de cultivo. Cultivos de cobertura tales como Stylosanthes hamata y Voandzeia subterranea (maní Bambara), cumplen los dos papeles de cultivos de cobertura y alimentación humana/animal (Kiff et al. 1996). Bajo riego, la alfalfa (Medicago sativa) y berseem (Trifolium alexandrinum) son cultivos de cobertura útiles. La alfalfa provee una buena cobertura del suelo bajo cítricos irrigados en suelos alcalinos o neutros, mientras que el berseem (trébol Egipcio) es una buena cobertura de invierno (y alimento animal) como un cultivo de relevo en los sistemas de arroz inundado durante el verano.

En las tierras tropicales bajas los cultivos de cobertura juegan un papel importante en el control de malezas, manejo de la fertilidad del suelo e intensificación de los sistemas agrícolas. Aquí es de particular importancia el papel de los cultivos de cobertura en la transición de la agricultura migratoria de corte y quema, hacia sistemas agrícolas que son estables a niveles poblacionales humanos que la agricultura de corte y quema no puede sostener. Estas condiciones son encontradas en muchas de las áreas boscosas o previamente bajo bosque, en las tierras tropicales bajas de Centro y Sur América, África del Oeste y el Sur de Asia.

En áreas donde la densidad poblacional ha crecido en tal grado que la tierra bajo sistemas agrícolas anuales no puede ser destinada a cultivos de cobertura durante parte del año y la gente busca sistemas más intensivos del uso de la tierra. Sin embargo, el uso de cultivos de cobertura es aun viable bajo cultivos perennes - por ejemplo, frutales (Anderson, Ferraes, Gundel, Keane y Pound, 1997).

Las tierras tropicales altas están caracterizadas por su lejanía de los mercados y el desarrollo económico. Muchos sistemas agrícolas dependen en el cultivado migratorio, ya que el acceso a los insumos externos e información externa, son limitados. Con poblaciones crecientes, las prácticas agrícolas se extienden a las laderas de las montañas, lo cual causa una severa erosión. Los sistemas de cultivos de cobertura juegan un papel importante en la conservación del suelo y en el manejo de la fertilidad. Prácticas de un uso permanente de la tierra podrían reducir la deforestación y proporcionar un manejo sostenible de los recursos naturales. Un ejemplo de esto es el uso de un cultivo de cobertura tradicional, Medicago hispida ("garrotilla"), el cual está asociado con patatas o trigo en las tierras altas de Bolivia. La garrotilla tiene un papel importante en la alimentación del ganado (Anderson, Ferraes, Gundel, Keane y Pound, 1997).

El sistema Chinapopo en las tierras altas de Honduras es otro ejemplo de un sistema de cultivos de cobertura localmente desarrollado. En los últimos milenios, el cultivado de los frijoles Chinapopo (Phaseolus coccineus) en asociación con otro cultivo alimenticio principal, ha sido una práctica agrícola importante para proporcionar seguridad alimenticia a la familia. Los frijoles Chinapopo se originaron en las tierras altas de México y son adaptados a las condiciones de altitud. Son cultivados en áreas situadas entre 1.400 y 2.800 m s.n.m.. El frijol Chinapopo es consumido en fresco y en seco. Después de la cosecha, el rastrojo de la planta es pastoreado por animales o acarreado a la finca (Anderson, Ferraes, Gundel, Keane y Pound, 1997. Resumido de un estudio de caso preparado por Raúl Alemán, Myriam Paredes y Norman Sagastume, CIDICCO, Tegucigalpa).
 

Contribución de Cultivos de Cobertura a la Productividad del Suelo

Los cultivos de cobertura protegen el suelo de la alta precipitación y proporcionan canales, por medio de sus raíces, a las capas sub-superficiales conduciendo a más altas tasas de infiltración (Folorunso et al., 1992) y agregados más estables en agua (McVay, 1989). Se cita a la aireación mejorada del suelo como la causa de los efectos benéficos de Calopogonium caeruleum sobre las raíces de las plantas de goma. Sin embargo, bajo condiciones más secas, podría desarrollarse una competencia por agua y consecuentemente una cobertura viva podría ser menos benéfica que un mulch muerto. (Cintra y Borges, 1988). La formación de agregados más estables, conjuntamente con más aireación, conduce a una disminución en la densidad del suelo bajo cultivos de cobertura, lo cual es generalmente beneficioso al crecimiento de la planta (Liyanage et al., 1988). La compactación del subsuelo es un problema común en suelos agrícolas caracterizados por una estructura pobre que han estado sujetos a excesivo y/o inoportunos laboreos mecánicos durante varios años. El "laboreo biológico" por medio de los cultivos de cobertura como alfalfa (Medicago sativa), gandul (Cajanus cajan), caupí (Vigna unguiculata), tobiata (Panicum maximum var. Tobiata), centenario (Panicum maximum var. Centenario), brizantha (Brachiaria brizantha) y Centrosema (los cuales tienen raíces que son capaces de penetrar el subsuelo compactado), puede afectar significativamente la infiltración del agua arrastrando materia orgánica dentro de la zona (Barber y Navarro, 1994).

Muchos estudios se han realizado sobre la contribución de los cultivos de cobertura al nitrógeno del suelo, los valores como substitutos del fertilizante-N de los residuos de cultivos, y la influencia del manejo de los residuos sobre los cultivos subsiguientes (Onim et al., 1990; Lathwell, 1990; John et al., 1992; McVay, 1989; Smyth et al., 1991). Estudios adicionales han investigado la absorción de los otros nutrientes principales, sus equivalentes en fertilizantes (Sharma y Sharma, 1990) y su presencia en los cortes de forraje subsiguientes (Shatilov y Dobrovol'skaya, 1991). Los incrementos del rendimiento asociados con el uso de cultivos de cobertura han sido relacionados directamente al contenido de nitrógeno de la cobertura y la materia seca total producida (Amado y Teixeira, 1991; Kitamura y Miranda, 1989).

Experimentos conducidos en Cuyuta, Guatemala, han mostrado que el valor de sustitución de fertilizante-N de Mucuna spp. y Canavalia ensiformis manejados bajo cero laboreo (residuos no incorporados) están alrededor de 60 kg/ha, mientras que el valor sube hasta 158 kg N/ha para Canavalia y 127 para Mucuna, cuando los residuos son totalmente incorporados.

Un estudio conducido en Yucatán, México, reveló los diferentes criterios usados por los campesinos para detectar los cambios que ocurren con la integración de cultivos de cobertura (Mucuna) y maíz. Los participantes identificaron como importantes las propiedades del suelo, como son color, textura, humedad y su potencial para sostener cultivos exigentes como chile o tomate. El cambio del color del suelo estuvo relacionado a los tipos de suelo existentes, los cuales fueron kankab, de color rojo y Box luum, de color negro. Los participantes observaron un cambio de color rojo hacia un color más obscuro. El cambio en la textura fue experimentado por medio de (a) la facilidad de siembra y desmalezado y (b) por medio de la búsqueda de materia orgánica a encontrarse en los suelos donde ha sido usado un abono verde. Se relacionó el incremento de la humedad del suelo a la apariencia de plantas durante la escasez de agua y también se detectó por medio de la temperatura del suelo. Suelos fríos o frescos estuvieron relacionados con una mayor humedad, mientras que suelos calientes fueron considerados secos. (Gundel, 1998).
 

Cultivos de Cobertura para Sistemas de Corte y Quema

Los cultivos de cobertura están siendo promocionados como una de las tecnologías más promisorias en la transición de la agricultura de corte y quema hacia sistemas permanentes. Esto es particularmente evidente para Centro y Sur América, pero también es cierto en el caso de África del Oeste (Versteeg, 1990). El incremento de la población de malezas es una limitante clave para la producción dentro de estos sistemas, ya que las malezas ahogan y compiten efectivamente por nutrientes con los cultivos. En Indonesia, se ha puesto mucho esfuerzo en la investigación del uso de cultivos de cobertura, tales como Pueraria phaseoloides (kudzu tropical) y Mucuna para el control y eliminación de Imperata cylindrica (Abad y Juan, 1980; Guritno et al 1992). En un estudio comparativo de cinco cultivos de cobertura, y prácticas de desmalezado mecánico y con herbicidas, se obtuvo el mejor control mediante la combinación del uso de herbicidas con Mucuna pruriens var. utilis y Pueraria phaseoloides. De las especies no trepadoras, Crotalaria juncea dio los mejores resultados. En Costa Rica Canavalia ensiformis, Dolichos lablab y Mucuna sp. fueron exitosas en el control de rogelia (Rottboellia cochinchinensis o "caminadora") durante la temporada de descanso del cultivo de maíz (De la Cruz, 1992).

En las tierras altas Maya del sur de Belice, la tendencia a reducir el periodo de descanso de la tierra en el sistema de corte y quema estuvo conduciendo a graves problemas de malezas en arroz de secano (el principal cultivo) y maíz (el principal cultivo alimenticio). En el primer o segundo año después de la quema, las principales malezas en el cultivo del arroz fueron especies de hoja ancha. Debido a que el arroz es un cultivo comercial, los agricultores tienen la posibilidad de comprar herbicidas (generalmente 2,4-D) para controlar estas. Para el maíz, fue necesario encontrar una solución diferente. En esta área tradicionalmente usaron las riveras del río para la siembra continua del maíz; esto fue posible debido al crecimiento muy denso de una maleza no leguminosa (Melanthera nivea) después de que el cultivo fue cosechado. Antes de sembrar el próximo cultivo, la cobertura casi pura del "Vega bush" fue cortada y el maíz fue sembrado sobre el mulch en descomposición. Cuando se introdujo la mucuna, la tecnología fue rápidamente adoptada. y se difundió dentro de la comunidad agrícola con poca asistencia del sistema oficial de extensión. Ha permitido el cultivo indefinido de maíz año tras año en la misma tierra, inclusive en pendientes muy acentuadas.

En Belice el suelo es fértil, y el primer factor limitante para la agricultura estable son las malezas. Las arenas de la Amazona de Brasil, soportaron una flora forestal rica hasta que los colonos la cortaron y la quemaron, exponiendo de esta manera un suelo muy infertil. En esta situación los cultivos de cobertura tienen una segunda función importante, y es la de proporcionar nutrientes y mejorar la estructura del suelo conjuntamente con otras medidas para mejorar la fertilidad del suelo, como son, en particular, el uso de especies agroforestales para reciclar nutrientes a través de la hojarasca.
 

Estabilización de la Frontera Agrícola: La Reserva Bosawas

La región Atlántica de Nicaragua contiene la más grande reserva de bosque húmedo tropical en Centro América (7,500 km2) conocida como la reserva BOSAWAS. La reserva está amenazada por el avance de la "frontera agrícola", entre otros factores. La migración de campesinos buscando tierras nuevas y fértiles representa un fenómeno que es difícil de controlar y regular, ya que para muchos de ellos, esto es una estrategia de sobrevivencia. En los últimos tres años, el UNAG ha estado trabajando con varias comunidades de campesinos en el área, intentando desarrollar prácticas de manejo alternativo para el uso de los recursos naturales. El énfasis de su trabajo ha estado en la participación de los campesinos para poder desarrollar una experiencia que está siendo liderada por los campesinos mismos, y está basada en la motivación, experimentación y promoción. Este proceso participativo ha conducido a prácticas más racionales para el uso de la tierra, donde cultivos de cobertura como Cajanus cajan, Vigna spp., Mucuna spp. y Phaseolus vulgaris han asumido papeles importantes en el mejoramiento de la producción de cultivos alimenticios principales. La práctica de la agricultura migratoria ha sido gradualmente reemplazada por un sistema de uso permanente de la tierra; este cambio ha permitido la integración de cultivos perennes dentro de campos en los que anteriormente solamente se había sembrado cultivos anuales alimenticios como maíz, arroz y frijoles. Esto ha conducido hacia la diversificación de productos y al desarrollo de prácticas agroforestales innovadoras (Anderson, Ferraes, Gundel, Keane y Pound, 1997).

La Tabla 1 indica un rango de asociaciones de cultivos principales/cultivos de cobertura, encontrados en América Latina (registrados en el taller regional de cultivos de cobertura en Mérida, 1997, de las experiencias de los participantes).

Tabla 1.  Asociaciones de cultivos principales y cultivos de cobertura (Anderson, Ferraes, Gundel, Keane y Pound, 1997).
 

Cultivo principal Cultivo de cobertura País / región 
Maíz Canavalia ensiformis 
Vigna spp. 
Leucaena 
Dolichos lablab 
Mucuna pruriens 
Phaseolus coccineus (Chinapopo)
México, 
Honduras 
Paraguay 
El Salvador 
Guatemala 
Nicaragua
Maíz y mijo Canavalia ensiformis 
Mucuna pruriens 
Phaseolus vulgaris 
Vigna unguiculata1
Honduras 
Nicaragua 
El Salvador
Mijo Phaseolus vulgaris El Salvador 
Honduras
Calabacín y maíz Vigna spp. 
Phaseolus vulgaris
México 
Honduras
Maíz y tomate Vigna spp. 
Canavalia ensiformis
México
Chiles Canavalia ensiformis México
Arroz Mucuna pruriens 
Dolichos lablab 
Canavalia ensiformis
Belice
Patatas, 
cebada, avena
Medicago hispida (Garrotilla) Bolivia
Verduras Cajanus cajan (Guandul) Honduras

1 Existe un gran número de variedades locales de caupí, con diferentes características de crecimiento y rendimiento.  La selección para obtener un balance entre la cobertura y las propiedades alimenticias podría resultar en un cultivo de cobertura localmente adaptado y de doble propósito.
 

Cultivos de Cobertura en Sistemas de Cero Laboreo

El cero laboreo ha sido sugerido como una alternativa al uso alto de insumos de maquinaria y combustibles fósiles. Las ventajas son el incremento de la materia orgánica y la actividad biológica del suelo, compactación reducida y potencialmente una reducción de la erosión. Los incrementos de los rendimientos del trigo y avena sembrados en forma directa, fueron mayores cuando siguieron a cultivos que habían estado asociados con cultivos de cobertura (Salton et al., 1989) Una desventaja de este sistema es el posible incremento de malezas nocivas (mayormente perennes); para ayudar en el control de estas especies e incrementar la viabilidad de la tecnología, es necesario un cultivo de cobertura vigoroso, seguido por herbicidas o el picado del mismo para formar un mulch. El mulch podría controlar malezas a través de los efectos alelopáticos, como también por efectos físicos. La avena negra (Avena strigosa) y los lupinos (Lupinus alba) son cultivos de cobertura utilizados con este propósito en el Brasil.

El cero laboreo no siempre es una tecnología apropiada ya que investigaciones han mostrado que trigo de invierno sembrado sobre un mulch vivo de una leguminosa forrajera perenne podría sufrir competencia y presentar una reducción de los rendimientos. (White, 1989). Otros investigadores no han encontrado ventajas a la siembra directa dentro de un mulch debido a que la disponibilidad de nitrógeno no está sincronizada con los requerimientos de la planta en el cultivo (Lemon et al., 1990).
 

Cultivos de Cobertura para Sistemas de Cultivos Perennes

El uso de cultivos de coberturas en sistemas perennes está mucho más ampliamente distribuido y reconocido que su uso en los cultivos anuales. Se considera a Indonesia como un pionero en el uso de cultivos de cobertura en palma aceitera, cocos, plantaciones de goma y sisal, en los cuales proporcionan un método de control de malezas que ahorra mano de obra, reducen la erosión del suelo y proveen nutrientes al suelo. En sistemas silvopastoriles, la cobertura podría también proveer forraje para el ganado.

En otras regiones, donde la precipitación es escasa, se ha reportado la competencia por agua por cultivos de cobertura con un sistema radicular profundo. Cultivos de cobertura agresivos pueden reducir las reservas de humedad del suelo hasta una profundidad de 1m. La incorporación de los cultivos de cobertura como un abono verde también podría conducir a incrementos en rendimiento, por ejemplo, el incremento en la producción de copra en plantaciones pequeñas de cocos en Sri Lanka (Liyanage et al., 1988) y India.

Las funciones de los cultivos de cobertura en sistemas perennes cambian durante el ciclo de desarrollo de los cultivos perennes. Durante la fase inicial de establecimiento, los cultivos de cobertura pueden reducir la lixiviación de nutrientes en el suelo, absorbiendo los nutrientes disponibles, los mismos que no son aun accesibles al sistema radicular parcialmente desarrollado de los perennes. En Bolivia, la asociación de Arachis pintoi y tembe (Bactris gasipaes) se encontró que era antagónica debido a la competencia por nutrientes, mientras que la asociación con un cultivo de cobertura con enrizamiento más profundo, como Canavalia ensiformis, parece ser satisfactorio (CIAT/NRI, 1997. Informe de actividades del Proyecto "Investigación Adaptativa en Ichilo-Sara": Gestión Agrícola 1996/7. CIAT, Casilla 247, Santa Cruz, Bolivia].

Numerosas referencias documentan el uso de cultivos de cobertura en cultivos perennes comerciales tales como duraznos (Aibar et al, 1990), coco (Bourgoing, 1990; Juan y Ababa, 1980), banana (Cintra, 1988), palma aceitera (Chan y Hutauruk, 1982; Lumbantobing et al 1984; Maskuddin, 1988; Renard et al, 1991, CIDDICO Carta No. 7, 1994), árbol de la goma (Erwiyono y Soekodarmodjo, 1989; Jayasighe, 1991; Kitamura y Miranda, 1989; Kothandaraman et al, 1989; Mathew et al, 1989; Sinulingga et al, 1989) y café (Oladokun, sin fecha). En el caso de cultivos perennes que forman una sombra densa después de cinco a seis años, como en el caso de la palma aceitera, el cultivo de cobertura es necesario solamente durante la fase de establecimiento. Para plantaciones más abiertas, tales como cítricos o mangos, el control de malezas será necesario durante toda la vida del cultivo.

Los cultivos de cobertura más comúnmente usados en plantaciones tropicales y subtropicales son Pueraria phaseoloides (kudzu tropical, el cual se establece lentamente alcanzando una cobertura total del suelo después de 10 meses y deberan mantenerse los troncos de los árboles libres de esta leguminosa), Desmodium ovalifolium (el cual es tolerante a la sombra), Arachis sp., Calapogonium sp., Mucuna pruriens, M. bracteata y Canavalia ensiformis.

Cuando el cultivo de cobertura está remplazando a una maleza agresiva, podría requerirse un tratamiento inicial con herbicida (Abad et al.; Abad y Juan, 1980) y diferentes métodos de tratamientos requieren diferentes químicos, con sus costos económicos asociados (Juan y Abad).

Los cultivos de cobertura también son usados en plantaciones madereras. En Honduras, por ejemplo, CONSEFORH ha conducido ensayos de evaluación de diferentes especies de árboles maderables asociados con cultivos de cobertura. El objetivo fue el de reducir los costos del manejo de la plantación por medio de la reducción en los requerimientos de mano de obra para el desmalezado. Un objetivo adicional fue el de mejorar la fertilidad del suelo para incrementar el desarrollo de los árboles. Especies como Neonatonia wightii, Canavalia ensiformis, Mucuna spp. y Dolichos spp. fueron establecidas bajo los árboles de pino (Pinus caribaea), Eucalyptus (Eucalyptus citriodora) y Bombacopsis quinata (Anderson, Ferraes, Gundel, Keane y Pound, 1997).
 

Cultivos de Cobertura para la Alimentación Ganadera

Los cultivos de cobertura ofrecen un potencial para su integración con la producción ganadera en varias formas. Las siguientes referencias bibliográficas apuntan las limitaciones de aquel potencial. Como en el caso de cualquier intervención multipropósito, el agricultor tiene que decidir cual es el balance óptimo de los usos para su situación, basado en la mejor información disponible.

Altos niveles de alcaloides tóxicos, tales como mimosina, torna a algunas especies de cobertura (por ejemplo Sesbania grandiflora) en un forraje no apropiado para monogástricos (Sahid et al., 1993). Animales rumiantes no muestran reacciones adversas al genero Sesbania, siempre y cuando la proporción de la leguminosa en el alimento esté restringida a 30% o menos de la dieta. El alto contenido proteico, junto con un buen contenido de minerales y vitaminas, convierte a estas especies en un forraje valioso cuando son suministradas en cantidades controladas a rumiantes (Sahid et al., 1993).

También se ha generado una considerable investigación acerca del valor de los cultivos de cobertura como alimento animal, incluyéndose la cosecha apropiada y las mejores prácticas de manejo para conservar e incrementar los niveles de nutrientes (Brown et al., 1988; Krishna et al., 1985; Singh et al., 1985; Asiedu y Karikari, 1985; Ravindran, 1988). Las leguminosas contienen una alta proporción de nutrientes, y estas podrían ser utilizadas como un concentrado en alimentos para animales; por ejemplo, Trifolium alexandrinum como alimento para la producción de pollos (Nazir et al., 1986); las semillas de Sesbania grandiflora (Olvera et al., 1988) y Canavalia ensiformis como un sustituto parcial a la harina de pescado en la dieta de la tilapia Oreochromis mossambicus (Martínez-Palacios et al., 1988). Se están realizando intentos para remover las toxinas de granos de leguminosas con potencial nutritivo alto, por ejemplo Mimosa invisa para alimentos de búfalos (Tungtrakanpoung y Rhienpanish, 1992).

Hay ejemplos donde los animales pastorean rentablemente en cultivos de cobertura forrajeros palatables establecidos dentro de plantaciones, por ejemplo cabras (Murken y Murkerjee, 1988), y vaquillas en Sri Lanka (Liyanage et al., 1988).

La mucuna, conocida y comercializada en los Estados Unidos como "banana field bean", fue probablemente introducida por la United Fruit Company en las plantaciones de banano a lo largo de la costa Atlántica de Centro América. Su principal propósito fue el de proporcionar forraje para las mulas, que eran usadas para transportar banano desde las plantaciones hasta los depósitos (Buckles 1994).

Las siguientes son conclusiones sobre los cultivos de cobertura en la ganadería, extraídos del "Taller Regional sobre Cultivos de Cobertura", realizado en Mérida, México (Anderson, Ferraes, Gundel, Keane y Pound, 1997).

La incorporación del componente animal en sistemas campesinos que incluyen cultivos de cobertura (CC) ofrece la oportunidad de sacar beneficios múltiples. Se considera que los siguientes puntos son los más sobresalientes:

Los CC se utilizan en dos formas distintas y es necesario diferenciarlas muy bien, tanto en conversaciones como en informes escritos. Una forma de utilizar los cultivos de cobertura es aprovechar el forraje para rumiantes y monogástricos, y la otra es cosechar el grano para la alimentación de monogástricos como cerdos y aves principalmente. En la región, existen ejemplos concretos de ambas formas de utilización como se muestra a continuación:

Forraje:

En la Mixteca y en los estados Mexicanos de Quintana Roo, Yucatán y Campeche, la población humana también  consume mucuna en varias formas.  En Santa Cruz, Bolivia, se ha demostrado que las Vicia spp. se pueden utilizar como CC durante la época seca, sembrándolas después de la cosecha de un cultivo anual. A pesar de que el CC pueda producir hasta 3 t/ha de materia seca de buena calidad para los rumiantes, no se ha adoptado ésta técnica a nivel del productor, posiblemente debido al alto costo de la semilla en comparación con el valor de la tierra.

Algunas dificultades encontradas se notan a continuación:

Grano:
Hay varios tratamientos empleados para preparar el grano antes de ofrecerlo a los animales.

También se ha reportado que en México, actualmente está bajo prueba un proceso de fermentación de grano de Canavalia con, o sin melaza, con el fin de alimentar porcinos.  En Guatemala, la Canavalia  tostada y molida se usa para consumo humano como café.

Sin embargo:

Conclusiones

Los cultivos de cobertura son una tecnología versátil y adaptable, de interés particular para las familias agrícolas de pocos recursos y de pequeña escala en América Latina.  Sin embargo, antes de promover la tecnología, es importante asegurarse que las condiciones físicas, sociales, económicas y políticas son las apropiadas. Si esto ocurre, los cultivos de cobertura se constituyen en un mensaje fácil de diseminar y con muchos beneficios potenciales.  Los cultivos de cobertura tienen un papel importante en la transición de la agricultura de corte y quema hacia sistemas estables y permanentes, especialmente aquellos que incorporan cultivos perennes y ganadería.
 

Referencias Bibliográficas

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Aibar, J., Delgado, I., Gomez-Aparisi, J. and Zaragosa, C. 1990. Preliminary results from the planting of ground cover crops in a peach orchard. pp 189-197. In Actas de la Reunion de la Sociedad Espanola de Malherbologia.

Anderson, S. Ferraes, N. Gundel, S. Keane, B. y Pound, B (Eds.) 1997"Cultivos de Cobertura: componentes de sistemas integrados". Taller Regional Latino-Americano. 3-6 de Febrero 1997. Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, Universidad Autonoma de Yucatan, Apartado 116-4, Merida 97100, Yucatan, Mexico

Armado, T.J., Teixeira, L.A.J. 1991. Cover crop effects on nitrogen supply and onion yield. Onion Newsletter for the Tropics no.3: 13-15.

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