Comunicados de prensa de la FAO 99/06
Comunicados de prensa

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Comunicados de prensa 99/06

LA SUPERFICIE FORESTAL EN EL MUNDO DISMINUYE: LAS NACIONES COMIENZAN A ENFRENTARSE CON DECISION AL PROBLEMA


Roma, 1 de marzo.- Los bosques representan todavía la cuarta parte de las tierras del planeta, pero la cubierta forestal sigue disminuyendo a un ritmo anual de 11,3 millones de hectáreas. No obstante, cada vez son más las naciones que afrontan con decisión el problema y elaboran estrategias encaminadas a resolverlo: la adopción de severas normas en materia de explotación forestal, la conversión de bosques en zonas protegidas, las técnicas de gestión respetuosas del ambiente y la creciente aplicación de procedimientos eficaces en el reciclaje y manufactura de los productos madereros son algunas de ellas. Lo afirma la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en el Informe bienal sobre el Estado de los Bosques en el Mundo que se publica hoy.

La publicación del documento ha coincidido con la inauguración de la XIV sesión del Comité de Montes de la FAO que se celebra en Roma del 1 al 5 de marzo. Las políticas forestales nacionales, las perspectivas mundiales de la oferta y demanda de productos derivados de la madera y el progreso de la ordenación sostenible de los recursos forestales mundiales encabezan la agenda de trabajo del Comité.

Según el documento "existe un compromiso universal para mejorar la gestión del patrimonio forestal" que se traduce en un cambio positivo tanto de los objetivos como de las técnicas. La superficie de bosques naturales que se considera apta para la producción maderera disminuye cada vez más y no sólo a causa de la deforestación, si no también porque numerosos bosques se han convertido en áreas protegidas. En Filipinas, por ejemplo, se ha prohibido cualquier tipo de explotación en las selvas vírgenes y en los rodales maduros que han sido incluidos dentro de un sistema nacional de áreas protegidas. En China, desde julio de 1998 ha entrado en vigor la prohibición de talar la madera en los bosques naturales. En Surinam, 1,5 millones de hectáreas de monte natural (la décima parte de la totalidad del territorio) han pasado a ser reserva forestal en 1998. Brasil ha anunciado la intención de asignar el status de zona protegida a 25 millones de hectáreas de bosque pluvial. Además, en los últimos tiempos países como Brasil, Camboya, Nueva Zelanda, Sri Lanka, Tailandia y Estados Unidos entre otros, han prohibido o sometido a fuertes restricciones la tala de madera en los bosques primarios.

Para la FAO, en una época de crecimiento de la población del globo y de aumento de la demanda de productos y servicios derivados de la silvicultura, una buena administración forestal significa hallar el punto de equilibrio entre las necesidades económicas, el medio ambiente y otra serie de funciones propias de los bosques. La preocupación por el medio ambiente ha llevado a acentuar el énfasis en la multiplicidad de gestión del patrimonio forestal, a la prohibición o limitación de la explotación y la tala intensiva de la madera, a la adopción de principios y códigos de comportamiento relativos a las técnicas de aprovechamiento forestal y a recurrir con mayor intensidad a las plantaciones forestales como fuente de recursos madereros. Los intereses de diversos grupos ligados a esta problemática se tienen cada vez más en consideración, mientras las comunidades locales siempre con más frecuencia son parte activa en la gestión de su patrimonio forestal.

El informe sobre el Estado Mundial de los Bosques analiza en detalle las tendencias que afectan de una forma u otra al patrimonio forestal y tiene en cuenta la relación entre las existencias y la demanda global de madera de aquí al año 2010. Se estudian también a fondo el papel creciente del sector privado y de las comunidades locales en la ordenación forestal, las técnicas de gestión forestal que obedecen a nuevos códigos de comportamiento respetuosos del medio ambiente, se reconoce el papel fundamental de los bosques para el equilibrio de los cambios climáticos y se habla de la liberalización del comercio internacional de los productos derivados de la silvicultura.

Un capítulo importante del documento es el dedicado a los incendios, que han tenido un fuerte impacto en la cubierta forestal del globo tanto en 1997 como en 1998. Hay pocos datos disponibles relativos a su extensión y consecuencias: pérdida de vidas, daños económicos y repercusión en el medio ambiente. Pero no cabe duda de que el número de incendios y de zonas afectadas alcanzó proporciones colosales. "En 1997 -subraya el texto - ardieron en Brasil 2 millones de hectáreas de bosques". En Indonesia "durante los incendios de 1997 y 1998 el fuego afectó a millones de hectáreas en Sumatra y Kalimantan. Aunque si se esconoce todavía la dimensión de la catástrofe, según diversos cálculos sólo en 1997 se quemaron 2 millones de hectáreas (incluyendo sabana y pastos)".

En el mismo período, en México y Centroamérica el fuego destruía 1,5 millones de hectáreas, provocando además masas de nubes de humo que se propagaron por la entera zona y alcanzaron Estados Unidos llegando hasta Chicago. La vasta cobertura informativa de los grandes incendios en Indonesia, Amazonas y México ha llevado a buena parte de la opinión pública a tomar conciencia de lo que la FAO define "desastres del medio ambiente provocados principalmente por la mano del hombre", y al mismo tiempo ha llamado la atención sobre la necesidad de elaborar políticas eficaces para controlar los brotes de incendio.

En este contexto, ministros de políticas forestales o ligados al área de la silvicultura, procedentes de diversos países participarán en un encuentro organizado por la FAO en Roma del 8 al 9 de marzo. En la reunión se abordarán entre otros temas la gestión del patrimonio forestal, la posibilidad de actuar de forma conjunta en la erradicación de los incendios y la creación de instrumentos internacionales para respaldar un desarrollo forestal sostenible.


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