Comunicados de prensa de la FAO 99/70
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Comunicados de prensa 99/70 C/5

UN INFORME DE LA FAO APUNTA A QUE LOS CASOS DE EMERGENCIAS ALIMENTARIAS SE DEBEN CADA VEZ MAS AL HOMBRE


Roma, 15 de noviembre de 1999.- Mientras cada vez más seres humanos se ven obligados a afrontar situaciones de emergencia alimentaria, las causas que las producen están cambiando, dicen dos informes que publica hoy la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). "Por primera vez, los desastres provocados por el hombre, como los conflictos civiles y las crisis económicas, repercuten más en la escasez de alimentos que las catástrofes naturales", dice Hartwig de Haen, Subdirector general de la FAO.

"En 1984, las catástrofes debidas al hombre representaron solo un 10 por ciento del total de los casos de emergencia. En la actualidad esta cifra se ha elevado al 50 por ciento", agregó De Haen en la presentación de Perspectivas alimentarias y de El estado mundial de la Agricultura y de la Alimentación en 1999 (SOFA) ante la reunión de la Conferencia de gobierno de los 179 países de la FAO en curso en Roma.

Jacques Diouf, que fue reelegido el sábado para otros seis años como Director General de la FAO, afirmó que a pesar de un volumen de cereales de 1.886.000.000 en 1999, superior al promedio, la producción está todavía por debajo de la cifra necesaria para satisfacer las necesidades alimentarias. Así, por primera vez en cuatro años, será necesario recurrir a nueve millones de toneladas de reservas de alimentos algunas de las cuales estaban destinadas a emergencias alimentarias.

Alrededor de 52 millones de seres humanos en 35 países están haciendo frente a una escasez de alimentos de entidad diversa, según Perspectivas Alimentarias la edición especial de la FAO sobre las materias básicas. Es la cifra más elevada desde que la sequía hizo mella en Africa subsahariana en 1984.

Las mejoras en el campo de la tecnología de emergencia y la rápida difusión de la información han contribuido a que el mundo esté mejor preparado a la hora de afrontar los casos de emergencia alimentaria. Sin embargo, las remesas de ayuda alimentaria han estado decididamente muy por debajo del nivel de los objetivos mínimos de la Conferencia Mundial de la Alimentación, desde la temporada 1994-95.

Según Perspectivas Alimentarias la difícil situación de la ayuda alimentaria refleja la disminución en los presupuestos de los países donantes y su posible cansancio, especialmente por el prolongarse de las situaciones alimentarias de emergencia. Este hecho subraya la necesidad de los países pobres, en especial los que están saliendo de situaciones alimentarias de emergencia, de concentrar sus esfuerzos en el restablecimiento de la agricultura mediante la asignación adicional de recursos. Por otra parte, estos países se ven acuciados a menudo por el peso de la deuda internacional y, sin ayuda económica externa a los programas agrícolas, continuarán a verse afectados por las emergencias alimentarias.

Otras previsiones en Perspectivas Alimentarias para finales de 1999 y principios del 2000 incluyen un incremento en el mercado mundial de los cereales, un aumento en la producción y el consumo mundial de yuca, una subida moderada de los precios internacionales de los productos lácteos y un descenso de los del azúcar a consecuencia de la abundancia de las reservas.

Analizando el pasado año, el SOFA 1999, el informe anual de la FAO sobre el estado de la alimentación y la agricultura, sostiene que incluso con mejores previsiones para el crecimiento económico a nivel global, la crisis financiera, que comenzó en Asia en 1997, sigue teniendo implicaciones para diversos mercados mundiales de materias básicas, a pesar de las señales de estabilización y recuperación en algunos de los países afectados. La crisis, que provocó disminuciones repentinas en la afluencia de capitales y la restricción de las políticas monetarias y fiscales se tradujo en una contracción económica y en el aumento del desempleo.

El reducido poder de adquisición de los consumidores no repercutió solamente en la seguridad de los alimentos, la reducción de la demanda provocó un aumento de la presión de los precios de los géneros básicos, que estaban ya en un ciclo descendente.

Sobre todo, los países industriales mas avanzados mostraban un descenso económico menos acusado que el de los países en desarrollo. Según el SOFA se prevé que unos y otros muestren señales de recuperación en 1999.

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La mayor parte de los documentos de la Conferencia de la FAO pueden consultarse en esta dirección de Internet : http://www.fao.org/unfao/bodies/conf/C99/C99-s.htm

Para más información:
Enrique Yeves
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