Comunicados de prensa

 Archivo 2001

Comunicados de prensa 01/24

CUMBRE MUNDIAL SOBRE LA ALIMENTACION: CINCO AÑOS DESPUES (5-9 noviembre 2001)
FAO: POCOS PROGRESOS EN LA LUCHA CONTRA EL HAMBRE DESDE 1996
ES NECESARIO UN NUEVO COMPROMISO POLITICO


Roma, 18 abril 2001.- La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha instado a la comunidad internacional a acelerar la lucha contra el hambre y la subnutrición crónicas. "Es necesario un compromiso político más fuerte y una acción a tiempo para mejorar la forma de vida de unos 800 millones de personas, en buena parte niños, en los países en vías de desarrollo que no pueden vivir una vida plena debido a la ausencia de acceso a los alimentos adecuados", dice la FAO en una serie de documentos que se publican hoy.

Los documentos se discutirán en la próxima sesión del Comité sobre la Seguridad Alimentaria (Roma, 28 mayo - 1 junio 2001). La sesión es un encuentro preparatorio para la "Cumbre Mundial sobre la Alimentación: cinco años después" que se celebrará en noviembre. La FAO ha invitado a los líderes mundiales, a la comunidad internacional y a la sociedad civil a participar en este evento mundial, que tendrá lugar en Roma del 5 al 9 de noviembre 2001, a renovar los compromisos que contrajeron en 1996 en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación y a traducirlos en programas prácticos.

Las perspectivas indican que el objetivo fijado por la Cumbre en 1996, reducir a la mitad el número de personas subnutridas en el mundo (pasando de 800 millones a 400 millones) para el año 2015, no se conseguirá a menos que se le haga frente con renovada determinación.

"La existencia simultánea de una difusa privación extrema de alimentos y de la abundancia de abastecimientos alimentarios en un mundo con excelentes medios de comunicación y transporte, hace pensar que hay fallos fundamentales en el funcionamiento de las naciones y en el modo en que las relaciones entre ellas se gobiernan y gestionan", agrega la FAO.

Ganar la batalla contra el hambre es posible teniendo en cuenta las capacidades técnicas, financieras e institucionales de nuestra época. Para ello, es necesario sin embargo "la acción prioritaria para reducir el hambre y desarrollar la agricultura en las zonas rurales". Dos tercios de la población indigente en los países en vías de desarrollo vive en zonas rurales. Las familias de agricultores en pequeña escala se encuentran habitualmente entre los más pobres y los menos nutridos.

El hambre crónica es a la vez causa y efecto de la pobreza, dice el documento. "Cuando la población -niños o adultos- pasa hambre, su respuesta a las oportunidades de desarrollo estará cohibida. En muchas economías la presencia de hambre difusa obstaculiza el potencial de crecimiento de la economía nacional. Solo si las personas comen bastante, podrán trabajar y generar riqueza, recuerda la FAO.

Según el informe, no ha habido señales desde la Cumbre Mundial sobre la Alimentación en 1996, de un aumento de los recursos internacionales o nacionales destinados al desarrollo agrícola. Por el contrario, la Ayuda Oficial al Desarrollo Agrícola ha sido un fracaso rotundo. "Al mismo tiempo -dice el documento- una serie de países entre los más expuestos a la inseguridad alimentaria, no han conseguido movilizar recursos para reducir el hambre, mientras han aumentado en cambio sus gastos militares".

Tanto los países desarrollados como aquellos en vías de desarrollo parecen ser incapaces, a pesar de los compromisos que contrajeron hace cinco años, de conseguir los recursos suficientes para erradicar el hambre. Inversiones relativamente modestas junto con sencillos cambios tecnológicos, pueden aumentar la productividad de los agricultores en pequeña escala, mejorar la seguridad alimentaria y reducir la pobreza, dice la FAO.

Los países que reconocen el papel clave que el sector rural desempeña en el desarrollo económico, siguen representando una excepción. Predomina todavía las políticas centradas en las zonas urbanas mientras el sector rural a menudo se deja de lado. El informe cita, como un caso de éxito, Tailandia donde la malnutrición y la pobreza disminuyeron rotundamente en los años 80. El éxito de Tailandia se basó en su inversión en capital humano y en el fomento de la participación y la autonomía local mediante proyectos de desarrollo en aldeas, en la mejora de la cobertura de los servicios mínimos para las comunidades rurales y en el aumento de la producción de alimentos, ligada a la educación nutricional.

Finalizada la Cumbre Mundial sobre la Alimentación fueron pocos los gobiernos que emprendieron acciones a larga escala, en las que tomasen parte las organizaciones de la sociedad civil, para luchar contra el hambre, subraya la FAO.

"Existe también el peligro real de que el mismo éxito de la revolución agrícola del siglo pasado y la general idoneidad actual de los abastecimientos alimentarios en el mundo puedan fomentar la difusa indiferencia hacia la necesidad de encontrar soluciones urgentes para el hambre crónica", se lee en el documento.

Las cumbres internacionales, como las de los influyentes países del G-7, G-8 y G-77, raramente tocan el problema del hambre, agrega la FAO. Las instituciones internacionales no han incluido la reducción del hambre entre los elementos centrales de sus objetivos de desarrollo.

La FAO pide a los países desarrollados que abran sus mercados, especialmente a las exportaciones agrícolas de los países en vías de desarrollo, para reducir la inundación del mercado con precios inferiores a los corrientes (dúmping) y compartir tecnologías.

"El propósito de invitar a los gobiernos -dice el director general de la FAO, Jacques Diouf- es dar un nuevo impulso a los esfuerzos de todo el mundo en favor de las personas que padecen hambre". "Debemos conseguir tanto la voluntad política como los recursos financieros para luchar contra el hambre. La comunidad internacional ha declarado repetidamente que está dedicada a la erradicación de la pobreza. La eliminación del hambre es el primer paso de importancia vital en este sentido. No podemos dar por descontado que la desaparición del hambre será un producto derivado de la eliminación de la pobreza. Es necesario prestar mas atención al hambre y al desarrollo agrícola dentro del amplio horizonte de la reducción de la pobreza".

La lucha contra el hambre va en interés de todos los países, porque el hambre y la privación extrema pueden amenazar la paz y la seguridad, dice la FAO. "Los conflictos locales originados por los escasos recursos pueden desembocar rápidamente en conflictos regionales que llevan a una desestabilización masiva e impiden cualquier seria consideración de las materias de seguridad alimentaria a largo plazo en los países afectados".

El objetivo de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación no es demasiado ambicioso y sigue siendo alcanzable, dice la FAO. "El impulso debe venir de las familias, comunidades y países donde la inseguridad alimentaria es más profunda, pero sus esfuerzos deben ir acompañados por el compromiso recíproco de recursos por parte de la comunidad internacional".

La "Cumbre Mundial sobre la Alimentación: cinco años después" tendrá lugar en el ámbito de la Conferencia bienal de la FAO, que ha seguido de cerca los progresos de cara al objetivo de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación. Los líderes mundiales están invitados a indicar las medidas destinadas a conseguir que el objetivo se cumpla y a formular propuestas para acelerar los progresos. Se espera también de ellos que analicen que recursos adicionales se pueden movilizar e invertir en el desarrollo agrícola y rural para reducir el número de personas afectadas por el hambre y la pobreza.

Los acuerdos establecidos en la Cumbre de 1996 - la Declaración de Roma sobre la Seguridad Alimentaria Mundial y el Plan de Acción de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación (http://www.fao.org/docrep/003/w3613s/w3613s00.htm) no se reabrirán para su discusión. En cambio, se pedirá a los Jefes de Estado o de Gobierno que reafirmen su compromiso para conseguir los objetivos sobre los que ya existía un acuerdo previo.

Los documentos: "Fomentar la voluntad política para luchar contra el hambre" "Movilización de recursos para combatir el hambre" y "Nuevos desafíos para conseguir los objetivos de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación" se encuentran en: http://www.fao.org/unfao/bodies/cfs/cfs27/cfs2001-s.htm. Su discusión tendrá lugar en la próxima reunión del Comité sobre Seguridad Alimentaria que se celebrará en Roma del 28 de mayo al 1 de junio 2001.

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Para más información: Oficina de Relaciones con los Medios de Comunicación: 39 06 5705 2232


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