Comunicados de prensa 01/39
CONSULTA TÉCNICA CONJUNTA DE OMS/FAO/OIE SOBRE EEB, SANIDAD PÚBLICA,
SALUD ANIMAL Y COMERCIO
París, 14 de junio 2001.-La encefalopatía espongiforme bovina
(EEB)/variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, debe considerarse una
materia de importancia internacional ya que materiales potencialmente infectados
con EEB han llegado a todo el mundo mediante el comercio de ganado vivo,
así como de algunos productos bovinos y sus derivados. Todos los
países están invitados con carácter urgente a evaluar
su potencial grado de exposición a la enfermedad y a tomar las medidas
necesarias. Es cuanto sugiere la consulta técnica de cuatro días
finalizada hoy.
Se ha tratado de una reunión conjunta sobre la encefalopatía
espongiforme bovina (EEB) en la que han tomado parte la Organización
Mundial de la Sanidad (OMS), la Organización de las Naciones Unidas
para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización
Mundial de Epizootias (OIE). La conferencia ha representado un hito importante
de cara al refuerzo de los lazos entre las organizaciones que proclaman al
unísono su preocupación por los riesgos ligados a la EEB y
a la variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob.
Más de 150 veterinarios, expertos de seguridad alimentaria y
representantes sanitarios han pedido a los gobiernos que sopesen la posibilidad
de prohibir los piensos cárnicos (MBM) y que pongan en marcha medidas
eficaces de vigilancia así como controles efectivos.
La consulta ha hecho propias estas sugerencias principales:
· Tanto el origen como la circulación de animales y productos
animales, incluyendo los piensos cárnicos, puede encubrirse merced
a modalidades de comercio internacional que a menudo incluyen la
elaboración y la re-exportación de los productos. Por consecuencia,
los países importadores deben estar al tanto de los riesgos que comportan
estas modalidades al igual que las del comercio ilegal.
· Los países no deben sentirse seguros frente al riesgo de EEB.
La incidencia original extremadamente baja y la limitada densidad de los
casos de EEB, su prolongado período de latencia y la naturaleza no
específica de la sintomatología clínica temprana de
Encefalopatía Espongiforme Bovina esconden la gravedad del problema.
· Todos los países están invitados con urgencia a evaluar
el riesgo potencial mediante el control sistemático de los datos del
comercio y de los posibles factores de peligro. Además los países
deben darse cuenta de que su situación comercial puede depender de
la evaluación del peligro de EEB.
· Hay que poner a disposición de las naciones recursos adicionales,
sobre todo en los países en desarrollo, para que puedan evaluar el
riesgo potencial de exposición a materiales infectados de EEB y para
identificar las medidas necesarias para la gestión de los peligros
derivados.
· La OIE ha elaborado una serie de directrices para evaluar la
situación de riesgo de EEB de las regiones, países y zonas.
Es necesaria una orientación específica para llevar a cabo
la evaluación del riesgo, aventajándose de la experiencia de
los países y de otras organizaciones internacionales.
· La protección de la salud pública es el objetivo más
importante para la gestión del riesgo de EEB. Las estrategias de
gestión de los peligros deben basarse en presupuestos científicos,
ser transparentes y no restrictivas más de lo necesario del comercio.
La puesta en práctica de las opciones elegidas para la gestión
de los peligros debe ser rigurosa de cara a la protección de la salud
y el comercio mundiales. Las autoridades deben llevar a cabo todos los esfuerzos
necesarios para asegurar su plena realización.
· En ningún caso se deben suministrar a los rumiantes harinas
cárnicas ni piltrafas de animales de su propia especie. Para llevar
a cabo una vigilancia eficaz del cumplimiento de la prohibición de
piensos es también necesario establecer ulteriormente programas de
certificación fiables y pruebas de detección para garantizar
la ausencia de infección de EEB en alimentos para animales en el comercio
internacional. Es necesario hacer hincapié en la elaboración
de pruebas rápidas y fiables para la detección de la proteína
de los rumiantes.
· Las naciones deben pensar seriamente, en base a la evaluación
del riesgo, en la utilización de pruebas adecuadas sobre la
población animal interesada.
· La consulta retiene que harinas cárnicas contaminadas con EEB
han sido suministradas también a ovejas y cabras y que estas especies
pueden resultar infectadas por el agente de la EEB. Se recomienda encarecidamente
que cada país evalúe el riesgo de introducción de EEB
en sus cabañas de ovejas y cabras. Se invita a todos los países
a que notifiquen y controlen los casos de enfermedades del tipo TSE en las
ovejas y cabras y a emprender acciones para mitigar sus consecuencias.
· En los países donde las cabañas de ovejas y cabras hayan
estado expuestas potencialmente al riesgo de infección de EEB, es
necesario tomar medidas para reducir al mínimo la posibilidad de
infección para los seres humanos.
· Es necesario proseguir los esfuerzos para investigar la presencia
de EEB no experimental en ovejas y cabras.
· La investigación disponible hasta la fecha indica que los cerdos
y aves sometidos a pruebas orales de EEB no desarrollan la enfermedad y que
no hay pruebas de infección residual en los tejidos.
· Los científicos deben proseguir la investigación, tomando
la iniciativa de comunicar nueva información sobre la EEB y sus peligros
a medida que cuentan con ella, incluso cuando pueda ser inquietante para
la población. Deben dejar claro como se está actuando para
hace frente a los peligros.
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Los periodistas que deseen más información sobre las materias
discutidas pueden ponerse en contacto:
En la OMS con Fadéla Chaïb, Tel: (+ 41 22) 791 3228 o
tel. Móvie (+33 6)
721 76635, E-mail: chaibf@who.int
En la FAO, Erwin Northoff, Tel:( + 39 06 ) 570 5 3105 o tel. Móvil
(+39 348) 2572921; E-mail:
erwin.northoff@fao.org
En la OIE, Maria Zampaglione, Tel: (+ 33 1) 44 151 881), E-mail:
m.zampaglione@oie.int
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disponibles en el sito OMS:
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