Roma/Tokyo, 21 enero 2002.-La paz y
la estabilidad económica a largo plazo en Afganistán deben
basarse en el restablecimiento de la agricultura productiva,
afirma la Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO) en una declaración que se
publica hoy con motivo de una reunión internacional de donantes
en Tokyo.
"El camino más corto para la estabilidad
nacional pasa por el regreso de la población rural a su campos
para producir los alimentos que el país necesita",
asegura la FAO, ya que que alrededor del 85 por ciento de la
población de Afganistán depende de la agricultura.
La FAO estima que este año se necesitarán 39 millones
de dólares para incrementar el acceso a los alimentos en las
zonas rurales y urbanas mediante el aumento de la producción
alimentaria y la generación de ingresos a través del suministro
de insumos básicos como semillas y fertilizantes.
El llamamiento de la FAO forma parte del
"Llamamiento de las Naciones Unidas para el Programa de
Asistencia Inmediata y de Transición para Afganistán en
2002", lanzado en el curso de la Conferencia
Ministerial sobre Afganistán celebrada en Tokyo.
Para sus actividades de emergencia a corto plazo, la
FAO solicita 18 millones de dólares destinados a la distribución
de semillas y fertilizantes, lotes de verduras para los
repatriados, ayuda a la ganadería mediante vacunas y piensos,
asistencia de emergencias en caso de ataques de langostas, el
establecimiento de una Unidad de Evaluación de la Seguridad
Alimentaria y la coordinación de operaciones de emergencia de
recuperación agrícola.
"La
situación de la seguridad alimentaria de la población rural y
urbana es precaria", afirma Anne Bauer, punto focal de
la FAO para Afganistán. "La siembra de otoño ha sido
gravemente perjudicada por la sequía y las acciones militares.
Es muy difícil que los rebaños de las poblaciones nómadas
sobrevivan al invierno, debido a la escasez de piensos y a las
enfermedades si no se les vacuna a tiempo. Los agricultores
desplazados necesitan semillas y fertilizantes para reanudar la
agricultura. Hay que prestar atención especial a las familias
repatriadas y a las comunidades que las acogen para facilitar un
proceso de reintegración tranquilo.
Para
las actividades a medio plazo en 2002, la FAO ha solicitado 21
millones de dólares. Estas actividades de desarrollo se
centrarán en el restablecimiento de los sistemas de riego,
reforestación, multiplicación de semillas, servicios
veterinarios, gestión integrada de plagas y la promoción de
cultivos de elevado valor para reducir la producción de
amapolas.
"Dedicaremos atención
especial a la condición de las mujeres", dice Anne
Bauer. "Ellas son responsables, por tradición, de la
disponibilidad de alimentos, de los ingresos familiares, la
nutrición, los cuidados sanitarios y la educación. Además,
veinte años de guerra civil han dejado medio millón de hogares
sin hombres que trabajen. El punto de partida debe ser
individuar las necesidades y los recursos disponibles para las
mujeres".
"Por otra
parte, si queremos que los agricultores abandonen la producción
de opio, será necesario que tengan acceso a cultivos
alternativos, al crédito y a los mercados. La lucha contra la
producción de amapolas puede ganarse sólamente si conseguimos
mejorar el bienestar de los hogares y de la comunidad,
especialmente en las zonas rurales".
La FAO ha establecido ya una Unidad de Coordinación de
Emergencia en Islamabad. A raíz de su llamamiento de ayuda a
primeros de agosto, la FAO recibió 6 millones de dólares de
Alemania, Irlanda, Países Bajos, Noruega yEstados Unidos. En
estos momentos se está procediendo a la recogida y distribución
de semillas para la siembra de primavera así como a la compra de
piensos.
El Departamento para el Desarrollo
Internacional del Reino Unido ha asignado 2.900.000 dólares a la
FAO para un programa agrícola integrado de emergencia y de
desarrollo en Afganistán.
En la actualidad,
la FAO cuenta con ocho expertos internacionales con base en
Islamabad y uno en Mazar-e-Sharif. Aproximadamente, 40 personas
de nacionalidad afgana trabajan para la FAO dentro del país. La
FAO reabrirá pronto su oficina, de acuerdo con las premisas
comunes de las Naciones Unidas en Kabul.
Más información: Erwin Northoff, Oficial de Relaciones
con los Medios de Comunicación. Tel 0039 06. 5795 2232/3105.
E-mail: erwin.northoff@fao.org