Roma, 21 de enero 2002.- Las formas y métodos
para combatir las prácticas forestales ilegales han sido el tema
central de la discusión entre expertos internacionales, que se
reunieron la semana pasada en la sede central de la Organización
de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación
(FAO) en Roma, para analizar políticas que permitan una mejor
aplicación de las leyes en el sector forestal.
Según Hosny El-Lakany, Subdirector General de la
FAO para el Departamento de Montes, "el objetivo
mundial de ordenación de los bosques, de forma compatible con su
capacidad de renovación y de mantenimiento de sus bienes y
servicios, se ve cada vez más amenazado por la vasta difusión de
una serie de actos ilegales".
Alrededor de 30 expertos internacionales han
identificado una larga lista de delitos forestales, que van
desde la corrupción en el sector de las concesiones madereras a
la elaboración y el comercio ilegal de productos forestales en
todo el mundo.
Entre los participantes se
encontraban expertos del Banco Mundial y de la Organización
Internacional de las Maderas Tropicales, organizaciones no
gubernamentales que se dedican a la promoción de la silvicultura
sostenible y a la lucha contra las actividades ilegales en todo
el mundo como Global Witness, Greenpeace, Transparency
International, Fondo Mundial para la Naturaleza; grupos de
expertos como el World Resources Institute and Forest Trends así
como la industria privada del sector forestal. Por primera vez
en una reunión, representantes de una gama de intereses tan
variados como los del sector gubernamental, no gubernamental y
privado han discutido sobre el impacto de los delitos forestales
y las formas posibles de controlarlos.
El
informe de la FAO sobre la situación de los bosques en el mundo,
(SOFO 2001) llama la atención sobre la difusión de estos delitos
en todo el mundo. En su discurso de apertura El-Lakany afirmó:
"En muchos países con gran riqueza forestal, la mayor
parte de la tala es ilegal como lo es un amplio porcentaje del
comercio y la producción industrial. Este hecho no solamente
pone en peligro la sostenibilidad de los recursos forestales
sino que provoca también desastres ambientales y repercute,
sobre todo, en las categorías más pobres. Los actos ilegales y
la corrupción privan a los gobiernos de los ingresos necesarios,
y este fenómeno degenera a menudo en un círculo vicioso que se
traduce en tierras baldías y destrucción de los
bosques."
Durante la reunión, que
ha durado tres días, los participantes han analizado una serie
de políticas alternativas capaces de ofrecer las mayores
oportunidades de éxito en la lucha contra las prácticas
forestales ilegales y han explorado el papel de cada una de las
partes encargadas de su realización.
Se
han estudiado también los lazos entre los países consumidores y
productores llegando a la conclusión de que la responsabilidad
de las actividades ilegales no es patrimonio exclusivo de estos
últimos. Los expertos han apurado además que una serie de
iniciativas internacionales, como el seguimiento tecnológico de
la madera (log-tracking), supondrían una aportación importante
al objetivo de combatir los delitos forestales, sobre todo si
pudieran armonizarse según esquemas sobre los que existiera un
acuerdo común y que implicasen a las partes interesadas. Las
estructuras bilaterales y regionales pueden demostrarse más
eficaces a corto plazo, de cara a un futuro acuerdo mundial a
largo plazo.
Por último, los expertos
subrayaron la importancia de intensificar los esfuerzos para la
difusión de la información, la transparencia y la
sensibilización de la opinión pública para fomentar así el
respaldo a las políticas de reformas difíciles que puedan ser
necesarias.
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Para mayor información contactar al Sr. Manuel Paveri,
Subdirección de Políticas e Instituciones Forestales, Dirección
de Políticas y Planificación Forestales, FAO, tel: 39-06 5705
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