El Cairo, 5 de febrero de 2002.-
Los representantes de 30 organizaciones no gubernamentales
(ONGs) y organizaciones de la sociedad civil (OSCs) de Africa
han concluido una consulta de dos días que se ha desarrollado de
forma paralela a la XXII Conferencia Regional para África de la
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación (FAO), que se celebra del 4 al 8 de febrero en El
Cairo.
Los líderes de las ONGs y
de las OSCs han expresado su preocupación acerca de los nuevos
retos planteados por la reciente reunión en Doha de la
Organización Mundial del Comercio (OMC) sobre acuerdos en
materia de productos agrícolas básicos. Los grupos han afirmado
que los programas de ajuste estructural siguen teniendo un
impacto negativo en el sector agrícola en África.
Los participantes han subrayado que para conseguir la
seguridad alimentaria de África es necesario el reparto de
responsabilidades entre los gobiernos, las organizaciones de
productores, las ONGs y OSCs, la FAO y otras organizaciones de
desarrollo, así como el sector privado. Esta afirmación está en
línea con el Plan de Acción adoptado por los líderes mundiales
en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, celebrada en 1996 en
Roma.
En la Cumbre de 1996 se decidió
también reducir a la mitad la cifra de personas hambrientas en
el mundo, no más de 400 millones, para el año 2015. Para
alcanzar este objetivo, el número de personas hambrientas
tendría que disminuir a un promedio anual de 20 millones. Sin
embargo, los datos de la FAO indican que el porcentaje anual de
reducción desde finales de los 90 ha sido de 6 millones. El
próximo mes de junio se celebrará en Roma la Cumbre Mundial
sobre la Alimentación: cinco años después que representa un
esfuerzo para movilizar los recursos políticos y financieros
necesarios para alcanzar la meta fijada en la Cumbre de 1996.
La consulta de las ONGs y las OSCs ha
elaborado una Declaración de El Cairo sobre Seguridad
Alimentaria en África y un detallado plan de acción encaminado a
traducir en acciones concretas los anteriores compromisos
políticos para promover la seguridad alimentaria y reducir así
la pobreza en África.
El plan de acción
identifica como prioridades el logro de la soberanía alimentaria
y el derecho a la alimentación adecuada; los modelos efectivos
de producción agrícola; la paz, la democracia y el buen
gobierno; los programas para atajar la creciente amenaza del
VIH/SIDA, la sanidad pública; la igualdad de oportunidades entre
hombres y mujeres; el financiamiento de la agricultura y la
mejora de las infraestructuras rurales.
Los
líderes de las ONGs y OSCs africanas han solicitado también que
se enmienden las constituciones de los países de África para que
incluyan el derecho a alimentos adecuados e inocuos para todos,
para que se incluya un código de conducta del derecho a la
alimentación, para sensibilizar a los consumidores sobre los
organismos modificados genéticamente (OMGs), para controlar las
repercusiones de las decisiones de la OMC en la agricultura
africana y para respaldar y reforzar los métodos autóctonos de
conserva de los alimentos.
La declaración
de El Cairo para la seguridad alimentaria concede gran
importancia al éxito de la Nueva Alianza para el Desarrollo de
Africa (NEPAD) y pide que se establezcan grupos de trabajo
nacionales y regionales entre el gobierno, la FAO y los
representantes de ONGs y OSCs para respaldarla.
El informe de la consulta de las ONGs y las OSCs se
presentará en la XXII Conferencia Regional para Africa de la
FAO, actualmente en curso, para su adopción. Es la primera de
una serie de Conferencias Regionales celebradas de cara a la
Cumbre Mundial sobre la Alimentación: cinco años después. La FAO
prestará ayuda a las ONGs y OSCs en la organización de eventos
de este tipo en las restantes conferencias regionales.