Teherán/Roma, 11 de marzo de 2002.-
La elevada dependencia de alimentos importados en el Cercano
Oriente supone un desafío considerable para los países de la
entera región, ha advertido la Organización de las Naciones
Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), durante su
XXVI Conferencia Regional para el Cercano Oriente.
La dependencia de alimentos importados expone a los
países a una serie de peligros de seguridad alimentaria, ha
dicho la FAO. Las importaciones de cereales en el Cercano
Oriente pasaron del 15 por ciento durante los primeros años 70
al 33 por ciento a finales de la década de los 90.
Si bien las importaciones de alimentos son muy
diferentes según las naciones (Egipto, Argelia, Yemen y los
Estados del Golfo Pérsico importan hasta un 50 por ciento de sus
necesidades de trigo y harina), los países de bajos ingresos y
con déficit de alimentos son los que hacen frente a las
dificultades más grandes para conseguir divisas para financiar
sus importaciones, ha asegurado la FAO.
La
FAO ha recordado también que se prevé que las reformas
multilaterales del comercio agrícola tengan un impacto negativo
sobre las ayudas alimentarias y las exportaciones de alimentos
subvencionados al Cercano Oriente, con el peligro además de
aumento de tasas sobre los alimentos importados. "En
virtud de la elevada dependencia de las importaciones, el acceso
a los alimentos importados en condiciones de favor es
extremadamente importante para muchos países del Cercano Oriente
para complementar sus existencias de alimentos. En el pasado,
los países de la región se beneficiaron de los precios más bajos
del mundo y de las exportaciones subvencionadas asociadas con el
subsidio a la exportación y con los programas de crédito de la
Unión Europea y los Estados Unidos".
El comercio agrícola en el Cercano Oriente se ha
limitado a pesar de que muchos países en la zona han
liberalizado su sector agrícola, eliminando o reduciendo las
subvenciones a los medios de producción, anulando o limitando
los precios garantizados a los productores y liberalizando los
tipos de cambio y el régimen de comercio. La FAO sostiene que
esta situación se debe en parte a que fruta y verduras dominan
el comercio agrícola en el Cercano Oriente. "En
conjunto, las exportaciones de frutas y verduras constituyeron
el 40 por ciento del total del valor de las exportaciones
agrícolas de la región entre 1992-96. Este porcentaje superó el
50 por ciento en Argelia, Líbano, Marruecos y la República
Islámica de Irán".
El principal
mercado externo para la fruta y la verdura es la Unión Europea
(UE), donde las tarifas varían según el producto, la temporada y
el país de origen, ha recordado la FAO. Las tarifas más altas
corresponden a los períodos en los que las importaciones
compiten con la producción nacional. La mayor parte de las
exportaciones de fruta y verduras del Cercano Oriente a la Unión
Europea están también sujetas a las cuotas de tarifas
estacionales, que están libres de impuestos.
La FAO ha advertido de las consecuencias negativas del
predominio constante de frutas y verdura en las exportaciones
agrícolas y ha instado a la región a diversificarse con
productos nuevos y de valor más elevado, fomentando al mismo
tiempo la competitividad para acoplar de forma más eficaz las
empresas nacionales con la economía internacional.
El comercio regional en el Cercano Oriente hasta ahora
ha sido poco satisfactorio, representando menos del 4 por ciento
del comercio agrícola de todo el mundo, ha recordado la FAO. El
comercio agrícola intraregional, por lo general, ha seguido
siendo escaso y anquilosado. El comercio de animales vivos,
carne, pescado y productos derivados de la pesca se orienta
principalmente hacia los mercados regionales, mientras las
verduras, frutas y materias primas agrícolas, como el algodón,
muestran una orientación claramente extraregional, ha constatado
la FAO.
Para obtener más beneficios del
comercio agrícola, la FAO ha invitado a los países del Cercano
Oriente a desarrollar y reforzar su capacidad institucional para
cumplir con las normas internacionales en materia de inocuidad y
calidad de los alimentos. La Organización de las Naciones Unidas
ha pedido a los gobiernos del Cercano Oriente que fomenten la
cooperación regional y subregional, de la que forma parte
lapromoción de las exportaciones y la mejora de la
infraestructura de transportes para reducir los costes e
incrementar el flujo comercial. La organización ha sugerido
también que se eliminen los obstáculos de procedimiento e
institucionales al comercio regional agrícola y de alimentos y
ha invitado a los países de la región a mejorar la eficiencia,
la eficacia y la transparencia implementando las medidas de
facilitación al comercio y mejorando el control normativo y de
calidad.
La FAO ha solicitado también con
carácter urgente a la región que garantice que las políticas en
materia de alimentos, de comercio agrícola y de comercio en
general estén encaminadas al fomento de la seguridad alimentaria
mediante un sistema de comercio agrícola equitativo y orientado
al mercado.
La FAO se ha comprometido a
seguir "facilitando ayuda técnica para el
establecimiento de una Red Regional de Políticas Agrícolas para
el Cercano Oriente y el Norte de África y a reforzar la
capacidad nacional en el ámbito del análisis de la política
agrícola relativa a los requisitos del comercio internacional y
de la Organización Mundial del Comercio (OMC)".
La FAO ha dicho que seguirá prestando
asistencia para ayudar a la región a elaborar estrategias en el
sector agrícola basadas en las ventajas comparativas y en la
concesión de recursos teniendo en cuenta los aspectos ligados al
medio ambiente y a la igualdad de oportunidades entre hombres y
mujeres para conseguir beneficios de la liberalización del
comercio y para superar cualquier impacto negativo de la misma.
La organización ayudará también a los
países del Cercano Oriente a reforzar su capacidad para hacer
frente a las exigencias del Codex Alimentarius y de los acuerdos
de la OMC sobre medidas sanitarias y fitosanitarias así como
sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual
relacionados con el Comercio (Acuerdos ADPIC), entre ellos, los
relativos a la inocuidad y seguridad de los alimentos.