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Comunicados de prensa 98/19 NOVENTA Y CINCO PAISES ACUERDAN UN NUEVO CONVENIO INTERNACIONAL SOBRE PRODUCTOS QUIMICOS Y PLAGUICIDAS PELIGROSOS
Bruselas, 16 de marzo -- Después de dos años de negociaciones, 95 países han acordado por unanimidad el establecimiento de un Convenio Internacional jurídicamente vinculante sobre el comercio internacional de plaguicidas y productos químicos peligrosos, según han anunciado hoy el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). En virtud de este Convenio los gobiernos cumplirán los compromisos que contrajeron en la Cumbre sobre la Tierra de Río en 1992 en relación con la negociación de un Convenio para reducir el comercio de determinados plaguicidas y productos químicos peligrosos. Como afirmó María de Acevedo Rodriguez, Presidenta de la Conferencia, "la finalidad del Convenio es permitir que los países importadores decidan qué productos químicos desean recibir y evitar los que no pueden manejar con seguridad. Se espera mejorar así el control del comercio y reducir los riesgos de estos productos químicos peligrosos en beneficio de las personas y del medio ambiente. Se espera asimismo que los países promulguen una legislación nacional. Hasta que la industria sustituya los productos químicos peligrosos con otros más seguros, especialmente los que se exportan a los países en desarrollo, se necesita un sistema de control de los daños como el que se establece en el Convenio." Cada año un gran número de personas resultan afectadas o mueren a causa de los plaguicidas y productos químicos tóxicos. Muchos de estos productos han causado graves problemas para el medio ambiente. En el Preámbulo del Convenio los países reconocen que "las políticas relacionadas con el comercio y el medio ambiente deben apoyarse mutuamente" para conseguir un desarrollo sostenible. El Convenio tiene por objeto proteger "la salud humana, tanto de los consumidores como de los trabajadores, y el medio ambiente". El Convenio afronta el problema de que plaguicidas y productos químicos prohibidos o rigurosamente restringidos en los países industrializados se siguen exportando a otros países, con muchísima frecuencia del mundo en desarrollo. El Convenio exige que los plaguicidas y productos químicos peligrosos cuyo uso ha sido prohibido o rigurosamente restringido en, al menos, dos países, no se exporten, a menos que lo acepte expresamente el país importador (lo que se llama el Procedimiento de Información y Consentimiento Previos, IPC). Sin embargo, no constituye una prohibición mundial de estos productos químicos. Se incluyen ya en el Convenio 22 plaguicidas y cinco productos químicos industriales (*), cuyo uso ha sido prohibido o rigurosamente restringido en varios países. Podrán añadirse a la lista otros productos químicos peligrosos. Los países en desarrollo podrán proponer asimismo que se añadan a la lista otras formulaciones de plaguicidas gravemente peligrosas si pueden causar daños a la salud humana y al medio ambiente en las condiciones de uso normales. El Convenio sustituirá al actual procedimiento voluntario de información y consentimiento previos. Basándose en la experiencia del procedimiento voluntario del IPC, la FAO y el PNUMA consideran que en el futuro podrían entrar en la lista más de 50 sustancias, según lo decida la Conferencia de la Partes. En virtud del nuevo convenio, los países exportadores estarán también obligados jurídicamente a informar a los importadores sobre las exportaciones de productos químicos cuyo uso está prohibido o rigurosamente restringido en el país exportador. Esta notificación de exportación deberá facilitarse antes de que se haga la primera exportación y se repetirá en la primera exportación de cada año. Los países que ratifiquen el tratado estarán obligados a aplicar sus cláusulas a nivel nacional y a crear mecanismos para hacerlo cumplir que controlen las exportaciones y la actividad de los exportadores comerciales. Las controversias entre los estados con respecto a la aplicación del Convenio se solucionarán por arbitraje o recurriendo a la Corte Internacional de Justicia. Con respecto a los países en desarrollo y los países con economías en transición, se fomentará la prestación de "asistencia técnica para el desarrollo de la infraestructura y la capacidad necesarias para la gestión de los productos químicos". El Convenio entrará en vigor cuando sea ratificado por 50 países. Para la adopción oficial y firma del nuevo Convenio, se celebrará una Conferencia Diplomática en Rotterdam, Países Bajos, en septiembre. Según el PNUMA, el Convenio ayudará a resolver varios de los principales problemas para la salud humana y el medio ambiente. Prácticamente en todos los países en desarrollo hay grandes existencias acumuladas de plaguicidas y otros productos químicos en desuso y caducados. Cada año, miles de personas resultan envenenadas a causa de formulaciones de plaguicidas gravemente peligrosas. Muchos de los productos químicos son muy tóxicos, persisten en el medio ambiente, se acumulan en la fauna y flora silvestres y en las personas, persisten durante largos períodos y, cuando se emiten al medio ambiente, se difunden en todo el mundo. Estos contaminantes orgánicos persistentes son los que plantean mayores problemas y, según el PNUMA, el Convenio contribuirá a afrontarlos. La FAO señaló que muchos plaguicidas cuyo uso ha sido prohibido o rigurosamente restringido en Europa y América del Norte siguen comercializándose y utilizándose en países en desarrollo. Asimismo, se siguen utilizando, a causa de su bajo precio, muchos de los viejos plaguicidas organofosforados, la mayoría de los cuales son altamente tóxicos. En muchos casos, señala la FAO, los pequeños agricultores no pueden manejar estos compuestos. La ropa protectora suele ser muy costosa y muchas veces no puede utilizarse debido al clima de tales países. El Convenio ofrecerá un instrumento eficaz para limitar el acceso a tales compuestos y ayudará a promover en la agricultura un manejo integrado de las plagas sin perjuicios para el medio ambiente. El mercado mundial de los plaguicidas continua creciendo y su volumen se calculó en 30 000 millones de dólares en 1996. Las compañías con sede en Europa occidental son las principales productoras mundiales de productos químicos. En cambio, los mercados que crecen con mayor rapidez son los de los países en desarrollo, especialmente los de América Latina y Asia. En Africa está aumentando la utilización de plaguicidas en los cultivos de exportación (*) En la lista del IPC figuran los siguientes plaguicidas: 2,4,5-T, Aldrin, Captafol, Clordano, Clordimeform, Clorbenzilato, DDT, Dieldrín, Dinoseb, 1,1-dibromoetano), Fluoroacetamida, HCH, Hepatcloro, Hexaclorobenzeno, Lindano, compuestos de Mercurio, algunas formulaciones de Monocrotofos, Metamidofos, Fosfamidón, Parationmetilo, Paratión. Los productos químicos industriales son: Crocidolita, Bifenilos polibromurados, Bifenilos policlorados, Terfenilos policlorados, Tris (2,3 dibromopropil)-fosfato.
PROGRAMA DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL MEDIO AMBIENTE ORGANIZACION DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LA AGRICULTURA Y LA ALIMENTACION (Contacto: FAO 0039-6-5705, UNEP 0041-22-9799111)
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