Comunicados de prensa de la FAO 99/11
Comunicados de prensa

 Archivo 1999

Comunicados de prensa 99/11

RESPALDO DE LOS GOBIERNOS A LOS NUEVOS COMPROMISOS INTERNACIONALES PARA REDUCIR LA PESCA EXCESIVA


Roma, 11 de marzo.- Ministros y representantes de unos 120 países han manifestado durante una Conferencia Internacional en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) su preocupación por "la explotación exhorbitada de los principales recursos pesqueros mundiales , las técnicas de pesca destructivas o despilfarradoras y el exceso de capacidad de las flotas" .

Un informe publicado por la FAO agrega que para los gobiernos son también fuente de preocupación el aumento de la pesca ilegal, sin reglamentación o que no se denuncia y la proliferación de buques que enarbolan "banderas de conveniencia". Durante el encuentro, celebrado en Roma, se ratificaron tres nuevos planes de acción que favorecen la pesca sostenible.

En una declaración, adoptada al final de los dos días de reunión, se subraya que es necesario conceder prioridad absoluta al objetivo de la sostenibilidad de las capturas pesqueras y a la acuicultura, sin olvidar las necesidades de los países en desarrollo. Los países participantes declararon que pondrían en marcha un "plan de acción global para hacer frente a todas las formas de pesca ilegal, no regulada y no denunciada incluyendo la efectúada por los barcos con "banderas de conveniencia".

Los ministros ratificaron el nuevo Plan de Acción Voluntaria para la Ordenación de la Capacidad Pesquera, para la Conservación y la Ordenación de los Tiburones y para la Reducción de las Capturas Incidentales de Aves Marinas en la Pesca con Palangres, que fue adoptado recientemente por el Comité de Pesca de la FAO.

El problema del exceso de capacidad reside en que cada vez hay más barcos con una excesivo poder de captura que lleva aparejado la reducción del número de peces que pueden reproducirse en las aguas marinas. La flota pesquera mundial en 1995 estaba formada por unos 3,8 millones de barcos, de los que 1,2 millones eran buques de carga, la mayoría de los cuales operaban en Asia.

En 1997 se calculaban entre 43.000 y 45.000 los buques de 100 o más toneladas generalmente en grado de pescar en alta mar. La flota de embarcaciones de 100 o más toneladas registró un aumento hasta 1991 y a partir de entonces disminuyó. La FAO prevé un descenso todavía mayor en los próximos diez años.

El objetivo del Plan de Acción sobre la Capacidad Pesquera es conseguir "una ordenación eficiente, equitativa y transparente de la capacidad de pesca". Para aplicarlo las naciones deberían empezar a limitar al nivel actual y a reducir progresivamente la capacidad de pesca en las zonas interesadas. Entre el 2003 y el 2005 los países que respaldan el Plan de Acción Internacional deben elaborar un Plan de Acción Nacional para administrar adecuadamente su capacidad de pesca y limitarla, si es necesario, en algunas áreas. Los subsidios y las ayudas económicas que contribuyen a aumentar la capacidad, deberían ser reducidos y eliminados de forma progresiva.

Las naciones tendrían tambien que adoptar inmediatamente las medidas necesarias para encauzar la ordenación de la capacidad de pesca de las especies sometidas a explotación excesiva. Para la FAO el Plan es el "primer documento internacional significativo acerca de la gestión de la capacidad de pesca".

Según la Organización, el seis por ciento de los principales recursos pesqueros está infraexplotado, el 20 por ciento moderadamente explotado, el 50 completamente explotado y el 1,5 excesivamente explotado. La pesca está agotada en otro seis por ciento mientras el proceso de restablecimiento interesa a un dos por ciento.

El Plan de Acción para el Manejo de Tiburones afirma que es necesario gestionar adecuadamente la pesca de estos animales, sobre todo en aquellas zonas en las que su captura incidental es significativa. Los países que adhieran al Acuerdo deben controlar con regularidad el estado de las reservas de la especie y adoptar de aquí al año 2001 un plan de acción nacional para su conservación y ordenación. Las capturas tendrían que obedecer a criterios de sostenibilidad , mientras habría que reducir tanto las capturas incidentales como los descartes y desperdicios en la pesca del tiburón.

Muchas especies de tiburones y rayas a escala mundial se encuentran diezmadas y a menos que se tomen medidas urgentes para atajar las cada vez mas numerosas capturas, el futuro de otras tantas poblaciones de tiburones será desolador. La pesca del tiburón está en expansión en todo el mundo así como el mercado sus aletas y de otros productos exóticos (aceite de hígado, piel, dientes, cartílagos). Un gran número de tiburones es capturado de forma incidental en las zonas de pesca de especies como el atún,el pez espada y los calamares. En esas áreas se arrojan habitualmente los cadáveres al mar después de haber cortado las aletas. Numerosas especies de tiburón se encuentran en peligro de extinción, mientras que no hay ningún tratado internacional sobre cómo gestionar su pesca.

El Plan de Acción sobre la Captura Incidental de Aves Marinas en la Pesca con Palangres llama a los países a controlar y reducir este tipo de captura mediante la elaboración de planes nacionales. La captura incidental de aves marinas afecta entre otras especies a los albatros y petreles de los Mares del Sur y se reduciría de forma significativa adoptando medidas como la instalación de las redes bajo el agua, de manera que los anzuelos con cebo estén fuera del alcance de los pájaros, usando redes que espanten a las aves o colocando las artes de pesca durante la noche.

Los tres acuerdos se colocan en el marco del Código de Conducta de la FAO para la Pesca Responsable. Este código, que se puede adoptar de forma voluntaria, contiene los principios y reglas aplicables a la conservación, gestión y desarrollo de todo tipo de pesca. Cubre también la parte relativa a la captura, tratamiento y comercio del pescado y de los productos pesqueros, así como a la acuicultura, la gestión de la pesca dentro de las aguas costeras y la investigación en materia de pesca.

Los ministros participantes en la reunión de Roma piden a todos cuantos utilizan los recursos pesqueros que apliquen el Código de Conducta. Los países en desarrollo recibirían asistencia técnica y ayuda económica para la aplicación de sus reglas.


 FAO Home 
 Búsquedas 

¿Sugerencias?: Webmaster@fao.org

©FAO, 1999