PR 96/45 - DESCIENDE CRECIMIENTO PRODUCCION AGRICOLA MUNDIAL


PR 96/45

LA FAO ADVIERTE QUE DESCIENDE EL RITMO DE CRECIMIENTO DE LA PRODUCCION AGRICOLA MUNDIAL A PESAR DE LA PRECARIA SITUACION ALIMENTARIA DE LOS PAISES EN DESARROLLO

Roma, 27 de octubre. El ritmo de crecimiento de la producción agrícola mundial está descendiendo debido a que hay suficiente cantidad de alimentos para los consumidores con poder adquisitivo mientras que en los países en desarrollo se necesitan más alimentos pero no pueden comprarlos, según afirma hoy en un documento la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

"La producción agrícola mundial aumentó un 3 por ciento anual en los años sesenta, un 2,3 por ciento en los años setenta, y un 2,0 por ciento anual en el período comprendido entre 1980 y 1992" pero ahora "la tasa de crecimiento de la producción agrícola mundial es de 1,8 por ciento anual y será inferior en el período que va hasta el año 2010", afirma la FAO en el documento titulado "Alimentación, Agricultura y Seguridad Alimentaria: evolución y perspectivas", que forma parte de una serie de 14 documentos técnicos elaborados para la Cumbre Mundial sobre la Alimentación que se celebrará en la sede de la FAO en Roma del 13 al 17 de noviembre próximos.

Está previsto que líderes de casi 200 países asistan a la cumbre en la que renovarán el compromiso de alcanzar la seguridad alimentaria mundial y firmen un plan de acción para erradicar el hambre y la desnutrición en todo el mundo en un esfuerzo colectivo con todos los sectores sociales, el sector privado y las organizaciones no- gubernamentales.

En el documento en cuestión se describe cómo ha evolucionado la seguridad alimentaria mundial en el curso de las tres últimas décadas y destaca los principales factores que explican los éxitos y los fracasos, además de indicar qué se puede esperar en el período que culminará en el año 2010. En este sentido señala que "la desaceleración no es en sí un resultado negativo, en la medida que refleja una cierta evolución positiva de la panorámica mundial en lo que respecta al crecimiento demográfico y al desarrollo: el descenso de la tasa de crecimiento demográfico mundial y el hecho de que cada vez un número mayor de países eleve su consumo de alimentos por habitante a niveles más allá de los cuales no cabe esperar nuevos aumentos".

Además, siempre según el mismo texto, "la mayor parte de los países desarrollados (que absorben un 50 por ciento aproximadamente del consumo mundial de producción agrícolas) están incluidos en esta clase y se les están incorporando gradualmente algunos países en desarrollo". Para decirlo en términos más sencillos, las personas que tienen dinero para comprar más alimentos no necesitan hacerlo, si bien probablemente continuarán aumentando sus gastos en alimentos a fin de pagar los márgenes siempre en aumento de la comercialización y la elaboración, envasado y servicios que los acompañan.

Por otro lado, puede leerse en el documento que "el aspecto negativo de la desaceleración está relacionado con el hecho de que se ha estado produciendo, y continuará produciéndose, al mismo tiempo que muchos países y una parte considerable de la población mundial continúan teniendo niveles totalmente insuficientes de consumo y de acceso a los alimentos, con la consiguiente persistencia de los altos niveles de desnutrición. En resumen, la desaceleración del crecimiento agrícola mundial se debe también al hecho de que la población que consumiría más no cuenta con suficientes ingresos para aumentar la demanda de alimentos y hacer que éstos se produzcan. Si la demanda efectiva creciera más rápidamente la producción mundial podría aumentar a tasas más altas de las previstas en el estudio".

Al menos que se actúe inmediatamente para reducir la pobreza, promover el desarrollo agrícola y hacer que la agricultura sea más sostenible, afirman los expertos, "muchos de los problemas actuales de la seguridad alimentaria persistirán y algunos empeorarán".

De cara al futuro, se dice en el informe, la producción mundial podría aumentar a un ritmo superior si la demanda efectiva creciera más rápidamente pero señala que la desaceleración del crecimiento, a su vez, puede resultar beneficiosa para los recursos naturales y el medio ambiente.

"Hasta el momento presente, el rasgo dominante en la evolución de la agricultura ha sido la expansión hacias nuevas tierras y no hay razón para pensar que en el futuro no ocurrirá lo mismo en aquellos países en los que se conjuga la posibilidad y la necesidad de expansión", dicen los expertos. Según la FAO, en las actuales circunstancias la tierra cultivada en los países en desarrollo, excluyendo China, "puede aumentar de 760 millones de hectáreas en 1988-90 a 850 millones de ha en el año 2010, lo que representa un incremento de 90 millones de ha, es decir, aproximadamente el 5 por ciento de los 1 800 millones de ha de tierras disponibles. La mayor parte del incremento se registraría en el Africa subsahariana y en América Latina y el Caribe. La otra zona en la que tendría lugar una expansión importante de las tierras de cultivo sería Asia oriental, mientras que el incremento sería muy reducido en Asia meriodional y en la región del Cercano Oriente/Africa del Norte".

El texto completo del documento en español, inglés, francés y árabe, puede ser consultado a través de Internet en la dirección de la FAO: http://www.fao.org, o bien simplemente pidiéndolo a la Oficina de Prensa.

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