Página precedente Indice Página siguiente


2. Las Tareas Ambientales en Centroamérica

Húbert Méndez A.

1. Introducción

La CCAD propone centrar la gestión ambiental en la promoción de un cambio de paradigma de desarrollo regional, que conduzca a un modelo de organización de la producción y de ocupación del territorio, que se ajuste a las potencialidades y restricciones que imponen sus características biofísicas y ecológicas. Esto supone una modificación tendiente hacia un modelo de desarrollo cuyo eje determinante y articulador de toda actividad productiva sea la vocación agroforestal de la región, en oposición a la orientación agropecuaria que se ha impuesto a lo largo de las décadas anteriores.

Para fortalecer la tendencia de cambio deseada, la CCAD parte de que es necesario:

Sobre la base de las orientaciones estratégicas señaladas se han identificado cuatro áreas de acción fundamentales: bosques y biodiversidad, agua, producción "verde" y gestión ambiental. Estas áreas tienen lazos de interdependencia entre ellas y la gestión ambiental debe ser lo suficientemente coherente y armónica para actuar sobre las tres restantes correlacionándolas adecuadamente.


Figura 1. Areas de acción de la Gestión Ambiental.

Nota: Las flechas verdes significan impactos positivos y las rojas negativas. Las grises son las direcciones de la gestión ambiental.


Este enfoque conduce a plantear la gestión ambiental como un proceso integral que necesariamente debe contemplar las variables económica y social, si quiere inscribirse en los marcos del desarrollo sostenible. Se trata entonces, de acuerdo con la Figura 1, de una gestión que maximice los impactos positivos y minimice los negativos. No obstante, ello no podrá realizarse sin importantes cambios en los esquemas productivos de los países y sin valorar económicamente los costos y aportes de los recursos naturales.

2. Armonía en Producción y Ambiente

Armonizar producción y ambiente se convierte en un propósito básico de la gestión ambiental. Esto debe ser asumido como un proceso multivariado y multisectorial que, partiendo de la realidad actual de los países de la región, busque transformaciones en los sistemas productivos, alentando la eficiencia y la eficacia en el uso de los recursos naturales. Dicho proceso también debe desalentar procesos contaminantes y predadores de los recursos naturales y potenciar las oportunidades económicas y competitivas que se derivan de la riqueza natural del istmo centroamericano.

Las cuatro áreas propuestas serán atravesadas por temas de carácter horizontal como valoración económica, enfoque de género, participación ciudadana y respeto a los derechos étnicos, buscando de esta manera cumplir con los principios de equidad, equilibrio y eficiencia que emanan de la cumbre de Río.

La estrategia en discusión plantea retos importantes para los sectores públicos y privados. Para el primero exige cambios en su visión y cultura operativa, principalmente en lo que al ejercicio de sus facultades de imperio se refiere. De esta forma se facilitará la participación de la sociedad civil y la iniciativa privada en la definición de las políticas del Estado. Además, se introducirán sistemas continuos de mejoramiento de la calidad en su gestión y se priorizarán los resultados por encima de los procedimientos.

Para el sector privado se imponen cambios en los procesos y tecnologías productivas que se encaminen hacia la producción limpia y amigable con el ambiente.

El sector privado debe entender claramente que la gestión ambiental adecuada presenta un conjunto de ventajas comparativas para insertarse con éxito en una economía globalizada y altamente competitiva.


Figura 2. Posibles líneas estratégicas de acción de la CCAD y de la Dirección General de Medio Ambiente del SICA.

En la Figura 2 puede notarse que se da mucha importancia a la gestión del agua y se le convierte en un eje de acción ambiental. La ventaja de este enfoque es que este recurso cumple funciones de relación directa entre la sociedad y la naturaleza, quizá como ningún otro. El acceso al agua potable de buena calidad es uno de los principales indicadores sociales.

Por otra parte, con relación a la gestión ambiental se introduce el concepto de descentralización, viendo en él el principal indicador de cambio para marchar hacia formas más participativas y democráticas de gestión del Estado. Se entiende por descentralización la transferencia de potestades y recursos técnicos y financieros a los gobiernos locales.

Las tareas ambientales de la región se pueden resumir en cuatro puntos. En primer lugar, garantizar la protección de las reservas estratégicas del Sistema Centroamericano de Areas Protegidas. En segundo lugar, cambiar los paradigmas de producción para que ésta se oriente a sistemas agroforestales y silvopastoriles en el campo agropecuario, hacia tecnologías limpias y eficientes en el uso de los recursos naturales en la industria transformativa, y hacia formas de gestión que valoren económicamente los bienes y servicios naturales. En tercer lugar, gestionar integralmente los recursos hídricos; y en cuarto, promover la participación ciudadana en la administración pública.


Página precedenteInicěo de página Página siguiente