ACONTECIMIENTOS RELACIONADOS

LA FAO Y LA TRANSFERENCIA DE TECNOLOGÍAS SENCILLAS Y
DE BAJO COSTO A LAS PERSONAS HAMBRIENTAS: COOPERACIÓN SUR-SUR


Objetivo del acto

Este acto colateral proporcionará un foro informal para el debate sobre la Cooperación Sur-Sur en el marco del PESA. En particular, el acto permitirá compartir la experiencia entre los países participantes en la Cooperación Sur-Sur (CSS), con la intervención de quienes facilitan los expertos, los países anfitriones y los donantes. Asimismo, proporcionará a otras parte interesadas la oportunidad de informarse sobre las disposiciones de la Cooperación Sur-Sur tal como se están aplicando en el PESA.

Antecedentes

La consecución del objetivo de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, de reducir a la mitad el número de personas subnutridas para 2015, exige la realización de esfuerzos concertados para incrementar la producción de alimentos por parte de los agricultores en pequeña escala y ampliar el acceso a los alimentos.
A pesar de este compromiso, se han adoptado demasiado pocas medidas determinadas para erradicar el hambre, y 800 millones de personas, casi una de cada siete, no tienen todavía lo suficiente para comer.
Aunque se han logrado avances agrícolas impresionantes, en muchos países en desarrollo la producción de alimentos no ha mantenido el paso del aumento de la demanda de una población urbana cada vez mayor y en rápido crecimiento, lo que da lugar a pronósticos alarmantes para el futuro. La mayor parte de la población hambrienta del mundo vive en países de bajos ingresos y con déficit de alimentos (PBIDA). Para muchos de estos países, una de las mejores opciones para mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición es la de elevar la producción agrícola de los pequeños productores e incrementar el acceso a los alimentos. Unos rendimientos mayores significan una mayor autosuficiencia. La autosuficiencia estimula, a su vez, el crecimiento económico en las zonas rurales donde vive la mayor parte de la población que padece subnutrición crónica.

El Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (PESA)

Con estos antecedentes, la FAO emprendió en 1994 el PESA, idea que fue aprobada por la Cumbre Mundial sobre la Alimentación en noviembre de 1996. El PESA, que está ahora en funcionamiento en 69 países, tiene por objeto ayudar a grupos de pequeños agricultores y familias urbanas pobres a que sean capaces de satisfacer sus necesidades alimentarias, diagnosticar las limitaciones y oportunidades con que se enfrentan y determinar, ensayar y aplicar soluciones viables, adaptadas localmente y sostenibles. Se centra la atención en innovaciones de poco costo y en la creación de capacidad institucional local para continuar el proceso, considerando la seguridad alimentaria desde la perspectiva del conjunto de la comunidad, incluidos los grupos vulnerables.
Basándose en prioridades definidas localmente, la Fase I del PESA puede incluir uno o más de los cuatro componentes siguientes:
i) gestión de aguas y suelos, incluyendo la recolección del agua, la gestión del agua en la explotación, sistemas de riego y drenaje en pequeña escala, mejora de las condiciones del suelo y evitar la erosión del suelo; ii) elevar la productividad de forma sostenible, incluyendo la utilización de variedades mejoradas, sistemas de manejo integrado de los nutrientes y las plagas, tecnologías postcosecha; iii) diversificación de la explotación agrícola para mejorar la nutrición y los ingresos del hogar, centrando inicialmente los esfuerzos en la acuicultura, la pesca artesanal y animales pequeños de ciclo breve; iv) estudio participativo de las limitaciones socioeconómicas para incrementar la productividad, la producción y los ingresos, incluyendo los factores que afectan a la producción, así como las limitaciones al acceso a los recursos naturales debidas a diferencias de sexo y étnicas y a otros factores.

La Fase II del PESA se centra en: el ajuste de políticas que afectan a la seguridad alimentaria; el desarrollo de un programa a plazo medio de inversión agraria; la preparación de estudios de viabilidad sobre proyectos financiables.

Cooperación Sur-Sur (CSS)

El PESA es un programa de propiedad nacional, que lo ejecutan expertos nacionales con la supervisión técnica de la FAO. Sin embargo, cuando es el caso, puede beneficiarse de la experiencia y conocimientos técnicos de otros países en desarrollo con arreglo a la iniciativa de la CSS.

La iniciativa de la Cooperación Sur-Sur se emprendió en 1996 en el marco del PESA. Su finalidad es fomentar la solidaridad entre países en desarrollo, permitiendo a los países anfitriones beneficiarse de la experiencia y conocimientos técnicos de otros países en desarrollo para la realización de actividades piloto del PESA.

Este enfoque de la CSS difiere de los modelos convencionales de asistencia técnica por varios conceptos:

· Los costos unitarios son muy inferiores: normalmente 12 000 dólares EE.UU. al año para los expertos y 7 200 dólares al año para los técnicos, frente al costo de 120 000 a 200 000 dólares al año en la asistencia técnica convencional;
· los costos de la Cooperación Sur-Sur se reparten entre los países en desarrollo participantes y los donantes bilaterales y multilaterales, con el apoyo de la FAO (véase Anexo 1).
· La mayor parte del personal de la CSS está compuesta por técnicos con experiencia práctica en sus propios países;
· Casi todo el personal de la CSS está destinado para trabajar directamente con el personal de campo local y los agricultores, con el fin de fomentar innovaciones: sólo unos pocos trabajan en oficinas en la capital;
· El bajo costo unitario permite reclutar un número relativamente grande de personal de la CSS para trabajar en los proyectos del PESA.

La iniciativa de la CSS ha adquirido una importancia considerable desde que comenzó. Se han firmado unos 26 acuerdos de cooperación, en virtud de los cuales los países cedentes se han comprometido a proporcionar hasta 2 600 expertos y técnicos de campo a otros países en desarrollo (Anexo 2), y alrededor de 400 expertos y técnicos de la CSS están trabajando ya sobre el terreno. Algunos de los acuerdos firmados al principio concluirán al final de este año y se está pidiendo a los técnicos que den formación al personal local y a los agricultores antes de volver a sus países.
El acto colateral ofrece una buena oportunidad para hacer el inventario de los progresos logrados hasta ahora con este enfoque altamente innovador de la cooperación técnica, especialmente desde el punto de vista de cada uno de los colaboradores. Es de esperar que los debates conduzcan a sugerencias prácticas sobre la forma de incrementar el impacto de los equipos de la CSS para aplicarlas en acuerdo futuros.

Anexo 1: Resumen de las principales condiciones

Personal

País cooperante

FAO

País anfitrión

Selección

Propone candidatos

Selecciona los candidatos

Aprueba los candidatos

Condiciones

Los expertos y técnicos de campo siguen siendo funcionarios de su país de origen durante la misión

Los servicios de los expertos y los técnicos de campo se prestan con arreglo a un Acuerdo de Servicios Especiales de la FAO

 

Remuneración y compensaciones

Sigue pagando el sueldo, la seguridad social y otra remuneración a la que los expertos y técnicos de campo tienen derecho en su país de origen

Paga una dieta equivalente a 700 $EE.UU. por mes a cada experto y a 300 $EE.UU. por mes1 a cada técnico de campo

Paga el equivalente de 300 $EE.UU. por mes2 por cada experto y técnico de campo

Viajes

Paga el viaje en el país de origen

Proporciona billetes aéreos de ida y vuelta para el viaje internacional

Sufraga los gastos de viajes locales y regionales3

Alojamiento

 

Proporciona una subvención única de instalación equivalente a 300 $EE.UU. por cada experto y técnico de campo

Proporciona alojamiento adecuado incluyendo servicios públicos

Anexo 2: Acuerdos tripartitos firmados

País anfitrión

País cooperante

Fecha de la firma

Guinea Bissau

Cuba

14-feb-01

Congo, República de

Viet Nam

12-nov-01

Lao RTP

Viet Nam

12-nov-01

Lesotho

India

3-oct-01

Venezuela

Cuba

11-ag-01

Mozambique

India

1-mar-01

Haití

Cuba

16-feb-01

Swazilandia

Pakistán

23-nov-00

Camerún

Egipto

5-oct-00

Ghana

China

22-ag-00

Cabo Verde

Cuba

22-ag-00

Guinea Ecuatorial

Cuba

18-jul-00

Malawi

Egipto

16 may 00

Malí

China

14-mar-00

Bangladesh

China

06-dic-99

Madagascar

Viet Nam

29-nov-99

Djibouti

Egipto

16-nov-99

Gambia

Bangladesh

16-jun-99

Tanzania

Egipto

18 may 99

Mauritania

China

10 may 99

Benin

Viet Nam

11-dic-98

Burkina Faso

Marruecos

19-oct-98

Níger

Marruecos

10-ag-98

Eritrea

India

31-mar-98

Etiopía

China

12-feb-98

Senegal

Viet Nam

19-nov-96

Se han formulado otros 14 acuerdos que se espera firmar pronto.

Panorama general

El desarrollo agrícola siempre ha dependido de la transferencia de ideas y tecnologías entre distintas partes del mundo. Muchos de los cultivos más importantes que se producen y consumen en Europa - como por ejemplo las patatas, los tomates y el tabaco - fueron introducidos desde las Américas después de que Cristóbal Colón atravesara el Atlántico. Numerosos cultivos de frutales llegaron por las rutas comerciales islámicas. El maíz, que es el alimento básico más importante de África, proviene de Méjico, y el trigo, pilar de la agricultura de América del Norte, llegó allí cruzando el océano en la dirección contraria.

Desde la segunda guerra mundial, la asistencia técnica de especialistas de países desarrollados ha desempeñado una función vital para la modernización de la agricultura del mundo en desarrollo. En muchos proyectos de desarrollo de la FAO, tanto el director como los funcionarios asignados a los mismos eran extranjeros que vivían y trabajaban en el lugar del proyecto durante varios años. Sin embargo, la necesidad de este tipo de asistencia se ha reducido considerablemente con el rápido crecimiento del número de especialistas con una buena formación, sean éstos agrónomos, técnicos forestales, ingenieros o expertos en pesca, que trabajan actualmente en su propio país de origen. Por otra parte, el "viejo" modelo de asistencia técnica prestada por expertos residentes durante largos períodos ya no está al alcance de la mayor parte de los países en desarrollo, considerando las expectativas salariales relativamente altas de los especialistas del Norte en comparación con las de personas igualmente calificadas que han nacido y residen en el mundo en desarrollo.

Sin embargo, sigue existiendo la necesidad de estimular la innovación y la transferencia de tecnología entre los países. Las fuentes más pertinentes de ideas prácticas para los agricultores de un país en desarrollo son probablemente los agricultores y expertos que se enfrentan con problemas análogos en otros países en desarrollo. Teniendo en cuenta esto, la FAO viene promoviendo el concepto de cooperación Sur-Sur en relación con su Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (PESA).

A lo largo de los últimos cuatro años se han firmado 26 acuerdos de cooperación. Gracias a ellos hay técnicos y expertos de la India trabajando en Eritrea; vietnamitas en Madagascar y Senegal; chinos en Etiopía y Bangladesh, y técnicos y expertos de Bangladesh en Gambia. Son ya alrededor de 400 los técnicos que trabajan sobre el terreno en el marco de la cooperación Sur-Sur, retribuidos conjuntamente entre su país de origen y el país que los hospeda con una modesta contribución de la FAO o de un donante, y se prevé que su número crecerá rápidamente en los años venideros.

A diferencia de la asistencia técnica Norte-Sur, estas personas viven en las aldeas, trabajando directamente con los técnicos y agricultores locales, y no deben participar en reuniones interminables en la capital ni dedicarse a redactar voluminosos informes. Su presencia en comunidades rurales donde no suelen verse extranjeros constituye de por sí un considerable estímulo para el cambio. Pero lo que es más importante es que todos ellos aportan conocimientos y experiencias concretas sobre aspectos de interés local: cómo aumentar la producción de arroz, métodos más adecuados para la apicultura, nuevas formas de recolectar el pescado, sistemas de almacenamiento y elaboración inocuos de cultivos, pescado y carne, etc. Los expertos extranjeros transfieren estos conocimientos a las comunidades donde trabajan, y se logra un efecto multiplicador mediante la capacitación de agricultores y técnicos locales que pueden seguir difundiéndolos cuando los extranjeros han regresado a sus países.

El acto colateral sobre la cooperación Sur-Sur brindará una oportunidad de hacer el balance de la experiencia adquirida hasta el momento con este interesante y original enfoque para promover la innovación en la agricultura. Oradores de los países que envían y reciben a los expertos compartirán sus experiencias, y seguirá un debate abierto del que se espera que surjan ideas para fortalecer aún más este programa.

1 Estas cantidades se pagan al primer grupo de expertos y técnicos durante unos pocos meses con el fin de lanzar el proyecto. Posteriormente, la FAO negocia el pago a los expertos y técnicos por medio de apoyo bilateral o multilateral.

2 Esta suma constituye una obligación del Gobierno, el cual deberá negociar, con asistencia de la FAO, el pago a través de apoyo bilateral o multilateral, especialmente con subvenciones o préstamos.

3 Se proporcionará a los expertos y técnicos de campo, medios de transporte (vehículos, motocicletas) para el desempeño de sus funciones oficiales, los cuales se financiarán con contribuciones bilaterales o multilaterales recibidas para el programa Especial.



 

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