FAO.org

Inicio > Acerca de > Quiénes somos > El Director General > Archivo de declaraciones > detail
Declaración del Director General de la FAO José Graziano da Silva
 Solo es auténtico el texto pronunciado

5 December 2016 

FAO's role in supporting the Implementation of 
Comprehensive Rural Reform Peace in Colombia

 

Excelencia Sr. Juan Mesa Zuleta, Embajador de Colombia en Italia e Representante Permanente ante la FAO;

Excellency Ambassador Jan Tombinski, Permanent Representative of the European Union to FAO;

Sr. Rafael Zavala, Representante de la FAO en Colombia;

Sr. César Jerez, Representante de la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina (ANZORC);

Embajadores,

Colegas de la FAO;

Señoras y señores;

Debemos celebrar a todos los países que optan por la paz. Y Colombia ha hecho esta opción.

La paz es un llamado a renacer. Abre un camino nuevo y un sinfín de posibilidades.

Es, sin duda, el mayor legado que una nueva generación puede heredar.

Pero muchas veces solo se alcanza tras un enorme sacrificio.

Y en situaciones de pos-conflicto, como en Colombia, hay que rehacer la paz a cada momento y a todo nivel.

En ese sentido, la paz es similar al desarrollo sostenible.

El desarrollo sostenible tampoco puede darse por sentado.

Es una opción, una decisión conjunta de acabar con la desigualdad, el hambre y la pobreza.

La paz y el desarrollo sostenible son interdependientes. No hay paz sin desarrollo sostenible, ni desarrollo sostenible sin paz.

Pero ambas tienen una precondición fundamental: que todos los ciudadanos tengan acceso a una vida digna y a los alimentos necesarios para llevar una vida sana.

Señoras y señores,

La paz, el desarrollo rural y la seguridad alimentaria están en la base del nuevo Acuerdo de Paz de Colombia. 

Por eso, la FAO se ha comprometido a apoyar al Gobierno colombiano para que el Acuerdo de Paz tenga un impacto directo en la seguridad alimentaria, en la reducción de la pobreza rural y en el manejo sostenible de los recursos naturales.

El acuerdo propone un cambio profundo en las áreas rurales del país.

Permitirá diversificar la producción, mejorar los ingresos y promover la gobernanza de la tenencia de la tierra y los recursos naturales.

La FAO tiene una gran experiencia acumulada en estas áreas que puede ofrecer al Gobierno colombiano, pero no tiene todas las respuestas.

Estas respuestas nacerán de las necesidades reales de las comunidades, de sus puntos de vista, de su perseverancia y confianza mutua.

Pero para que sean eficaces, deben ser construidas junto con la sociedad civil y también con las instituciones que han estado históricamente alejadas del Estado.

Como FAO, podemos apoyar al país en crear una nueva política que aborde el acceso y la restitución de tierras, utilizando como base las Directrices voluntarias sobre la Gobernanza Responsable de la Tenencia de la Tierra.

Podemos promover también la cooperación entre las partes para la movilización de recursos para los proyectos de la Estrategia de Respuesta Rápida, definidos por el Gobierno en su política de post-conflicto.

Señoras y señores,   

Un aspecto que será clave para fortalecer los impactos del Acuerdo de Paz será vincular las políticas sociales, productivas y medioambientales.

La FAO puede ayudar a evaluar la cobertura y funcionamiento de los programas de protección social para apoyar a los más vulnerables, ligándolos con la agricultura familiar mediante compras públicas.

Eso va ayudar a recomponer el tejido rural del campo colombiano.

El éxito de este proceso de la paz también requiere incluir a quienes han sido dejados atrás.

Las comunidades indígenas y afro-descendientes, los jóvenes y las mujeres rurales deben hacer oír su voz y participar activamente en la reconstrucción de la paz en Colombia.

Desencadenar este potencial requerirá la creación de leyes para garantizar el derecho a la alimentación.

Una labor en la cual el Frente Parlamentario contra el Hambre de Colombia puede jugar un rol clave.

Además, necesitamos galvanizar el conocimiento ya existente en Colombia.

Debemos vincular las universidades e instituciones de investigación con el proceso de paz, y movilizar los recursos que darán sustentabilidad futura al proceso de transformación.

Quisiera terminar agradeciendo al Gobierno de Colombia el privilegio de poder participar de este proceso histórico.

Les deseo a todos una fructífera sesión de discusión que nos lleve hacia una nueva Colombia, libre de conflictos, hambre, desnutrición y pobreza extrema.

Una Colombia asentada en la paz y el desarrollo sostenible.

Muchas gracias.