Capítulo 14

Conservación de Cadáveres de Cerdos en Mieles de Caña

Victoria Martínez Morales.
Instituto de Investigaciones Porcinas,
La Habana, Cuba.

GENERALIDADES

El desecho sanitario de los cadáveres constituye un serio problema en las explotaciones ganaderas. Los animales enfermos que mueren representan un peligro potencial, porque son fuentes de diseminación de enfermedades infecto-contagiosas peligrosas tanto para hombre como para los animales (Carrazco et al, 1985).

Mediante los métodos modernos de eliminación de cadáveres, pueden obtenerse de los mismos, materiales y productos útiles para la industria y la ganadería. Pueden ser tratados convenientemente y transformados en un suplemento alimenticio (generalmente protéico); o ser destruidos de acuerdo al grado de contaminación o a las posibilidades. De esta forma se logra una compensación, ya que por un lado se eliminan los cadáveres sanitariamente y por otro se obtienen beneficios económicos (Oosterom, 1985; Pineda, 1987).

En la actualidad Cuba afronta serias dificultades con la transportación, lo que afecta grandemente la recogida diaria de los cadáveres, por tanto deben conservarse durante un período de tres a cinco días en las unidades, a fin de detener al máximo la autólisis y evitar la multiplicación de microorganismos.

En el mundo se han investigado y utilizado numerosos conservantes, tales como el ácido sulfúrico, el ácido clorhídrico, el ácido láctico, etc (Tulsner, 1981; Alfonso, 1988 y Hernández et al, 1988).

Las condiciones de período especial en el país hacen pensar en la factibilidad económica de otros conservantes como la miel de caña. Para establecer un sistema de conservación eficiente es necesario además disponer de una instalación adecuada y el cumplimiento de normas higiénico sanitarias y de protección contraepizoóticas que regulen este proceso.

DESCONTAMINACION OSMOTICA DE ALTAS CARGAS BACTERIANAS CON MIEL DE CAÑA

Se han planteado posibles efectos negativos sobre microorganismos, de soluciones concentradas de sacarosa (Frazier, 1962). En Cuba, desde hace algunos años se utiliza la miel de caña en la alimentación animal, como elemento conservante en ensilajes, excremielajes y otras. Sin embargo, aun cuando la miel es ampliamente utilizada en la alimentación del cerdo y otras especies, y se le atribuyen ciertas propiedades bactericidas o bacteriostáticas, hasta el momento no existen referencias de un trabajo sistemático que permita evaluar los efectos bactericidas de la miel de caña.

En una investigación realizada para evaluar los posibles efectos bactericidas de la miel de caña se contaminaron muestras de 2 kg de miel B con concentraciones medias de 1,2 x 106 ufc/g y 1,5 x 106 ufc/g para Salmonella typhimurium y Escherichia coli K-88 respectivamente. Se estudiaron 6 variantes en las cuales las mieles se almacenaron a temperaturas controladas de 20 y 30 grados celsius como representativas de las épocas de seca y lluvia. Las variantes investigadas fueron: I. Miel B a 20 grados; II. Miel B a 30 grados; III. Miel B a 20 grados más S. typhimurium; IV. Miel B a 30 grados más S. typhimurium; V. Miel B a 20 grados mas E. coli K-88. Se investigó el conteo total de bacterias aerobias mesófilas viables; microorganismos proteolíticos, microorganismos lactosa positivo, conteo de anaerobios, determinación de Salmonella, determinación de E. coli, conteo total de mohos e identificación de géneros; conteo de levaduras; y determinación de pH.

La miel mostró una acción bactericida eficaz sobre Salmonella y E. coli en siete días de exposición a 20 y 30 grados Celsius. También se encontró que la miel posee un efecto de inhibición del crecimiento bacteriano para los demás indicadores sanitarios analizados.

En la tabla 1 puede apreciarse el efecto bactericida de la miel B sobre E. coli K-88 y S. thyphimurium a 20 y 30 grados. De un nivel inicial de 106 ufc/g de Salmonella, se redujo a cero a los tres días de almacenamiento en la variante a 200 y a 102 ufc/g en la miel almacenada a 30 grados. A los 7 días no se encuentra evidencia alguna de Salmonella en ninguna de las dos variablees, lo que indica una acción bactericida fuerte sobre este microorganismo.

En las mieles contaminadas con E. coli K-88 se observó un efecto similar en la variante a 20 grados a los 3 días y una disminución hasta el nivel cero a los 7 días, en ambos casos. Estos resultados evidencian que la miel posee un efecto bactericida muy eficaz sobre estos gérmenes, cuestión que puede estar dada por la alta presión osmótica del azúcar disuelto, lo que ejerce un efecto de plasmólisis sobre las células bacterianas. Por otra parte se ha señalado que algunas mieles tienen suficiente dióxido de azufre como para inhibir el crecimiento microbiano (Frazier, 1962). Además, se le atribuye a la miel cierta acción reductora, lo que implicaría en el sentido microbiológico un bajo nivel de gérmenes aerobios y predominio de anaerobios. En este sentido los gérmenes aerobios se reducen considerablemente en todos los indicadores y aunque los anaerobios estan presentes al inicio, desaparecen al tercer día de almacenamiento.

Tabla 1. Efecto bactericida de la miel B sobre Escherichia coli K-88 y Salmonella thyphimurium a 20 y 30 grados Celsius.
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Indicador sanitario                  Temperatura (oC)               Días de almacenamiento
                                                                                        ___________________
                                                                                        0                3              7
_______________________________________________________________

Escherichia coli K-88                     20                              1.2x106      0              0

                                                      30                              1.1x106        2.3x102    0

Salmonella thyphimurium                 20                              3.3x106      0              0

                                                      30                              3.5x106      2.6x102    0
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CONSERVACION DE CADAVERES ENTEROS EN MIEL DE CAÑA.

Para desarrollar un sistema de conservación de cadáveres con miel de caña se siguieron los procedimientos siguientes:

No se encontró deterioro de la proteina bruta y la materia seca en crías y precebas a los 7 dias de conservación con miel B, incluso se observó un incremento significativo en ambos casos, lo cual indica que se debe a la presencia de gran cantidad de miel en las muestras de carne analizadas, teniendo en cuenta que la miel B tiene un contenido elevado en materia seca, de 78 a 80% (Figueroa y Ly, 1990), mientras que la carne de animales jóvenes tiene un alto contenido de humedad (González, 1982).

En las tablas 2 y 3 puede apreciarse que no hay efectos negativos en la materia seca (MS) y la proteína bruta (PB) a los 7 días de conservación en los grupos I, II y III de preceba, aunque presentan los mayores niveles en los animales de mayor peso corporal y mejor estado nutricional, lo que indica que se produce un mejor efecto de conservación en la medida en que los tejidos poseen menos agua, lo que coincide con lo planteado por Lombillo (1986), quien refiere que la descomposición de los tejidos se produce de forma mas lenta en los animales que tienen mejor peso corporal y mejor estado nutricional.

Tabla 2. Efecto del tiempo de almacenamiento sobre el nivel de materia seca y proteína bruta de cadáveres de crías conservadas con miel de caña
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Tiempo de almacenamiento (d)      Materia seca (%)       Proteína bruta (%)
_________________________________________________________

0                                                   19.87a                       16.38a
7                                                   33.96b                       18.73b
ES ±                                               0.72 ***                    0.26 *** _________________________________________________________
*** p<0.001; a-b = p<0,05.

Tabla 3. Efecto del tiempo de almacenamiento sobre el nivel de materia seca y proteína bruta de cadáveres de precebas conservados con miel de caña
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Grupo      Peso (kg)             Proteína bruta, %                  Materia seca, %
                                           ______________               ______________
                                           0 días          7 días               0 días          7 días ____________________________________________________________

I                8.66                  27.53a        29.87a               21.32a      36.37a

II               5.82b                20.95b        22.94b              17.16b      30.61b

III              4.15c                     16.89c           17.65c              13.56c      26.39c

ES ±                                    0.36***       0.36***           0.43***    0.43*** ____________________________________________________________
*** p<0.001; a-c = p<0.05.

Los niveles de contaminación bacteriana y micótica son muy altos en la carne a los 0 dias y aún a los 7 días son todavía muy superiores a los señalados por Bueno (1988), y Martínez y Ferrer (1989) como niveles adecuados en alimentos para cerdos.

La evolución de los indicadores investigados en la miel presenta una tendencia a la disminución a los 7 días en los gérmenes proteolíticos, los microorganismos lactosa positivos y los anaerobios. El conteo total de gérmenes aerobios mesófilos y el conteo de hongos se mantienen en niveles de 105 ufc/g mostrando un ligero incremento, y los aerobios esporógenos en niveles de 103 ufc/g. Los microorganismos anaerobios se reducen a 0 a los 15 días, situación que puede estar dada por un proceso de oxigenación de estas mieles durante su manipulación, rompíendose el estado de anaerobiosis, condición necesaria para su supervivencia.

El comportamiento de los indicadores en la miel, similar en crías y precebas, indica que es posible la reutilización de ésta solo hasta 15 dias de almacenamiento. Pasado este tiempo no es recomendable, ya que ocurre un proceso de fermentación y descomposición de la miel. Esto puede deberse a un incremento progresivo en el contenido de agua de este producto, por un proceso de ósmosis en que se produce salida del líquido desde los cadáveres hacia la miel. Esta condición propicia el desarrollo de las alteraciones mencionadas en el conservante ya que se afecta la presión osmótica inicial.

Aunque no se detecta presencia de Salmonella en la miel investigada lo que coincide con lo reportado por Martínez y Ferrer (1992), si hay hallazgos positivos a los 0 y 7 días en las muestras de carne analizadas, lo cual indica que este microorganismo puede mantenerse viable en el interior de grandes porciones musculares (Piatkin y Krivoshein, 1981).

Por otro lado, para lograr una buena conservación de los cadáveres con un sistema basado en el uso de la miel de caña, deben tenerse en cuenta los siguientes factores:

En cuanto al pH de la miel utilizada como conservante, este osciló entre 5.5 a 5.7 en las crías, y de 5.5 a 6.0 en las precebas. En la carne, fue de 6.3 a 6.4 en las crías y de 6.1 a 6.4 en las precebas. No se evidenciaron cambios significativos. El pH es un indicador de gran importancia pues en dependencia de su evolución puede indicar la presencia o no de un proceso de deterioro en los alimentos (Piatkin y Krivoshein, 1981).

REQUISITOS SANITARIOS PARA EL FUNCIONAMIENTO DE UNA INSTALACION DESTINADA A LA CONSERVACION DE CADAVERES CON MIEL DE CAÑA

Localización.

MANIPULACION DE LOS CADAVERES EN EL SISTEMA DE CONSERVACION CON MIEL DE CAÑA. REQUISITOS SANITARIOS

RECOMENDACIONES ZOOHIGIENICAS PARA LA CONSERVACION DE CADAVERES DE CERDOS CON MIEL DE CAÑA

Referencias

Alfonso L., 1988. Sistema de manejo sanitario del ternero de 0-120 dias. Inf. Tec.. 504-24. La Habana CENSA, Cuba, pp 16

Bobadilla, M. y Gil, M., 1981. Fermentation of sugar cane juice with different levels of formalin/urea. Trop Anim Prod 6(1):75

Bueno, L. ,1988. Microbiologia de los alimentos. Caracteristicas de las principales enfermedades causadas por los mohos y sus toxinas. Conf. Inst. Inv Porcina pp 18

Carrazco, A., Fustes, E., Martinez, J.A., Galis Menendez, H., Hernandez, O., Cabezas, H., Vera, A., 1983. Zoohigiene Tropical I:346-354

Frazier, W.C., 1970. Principios generales que gobiernan la alteracion alimenticia. En: Microbiologia de los Alimentos. La Habana: Instituto del Libro. Edici¢n Revolucionaria, p 226

Gonzalez, R.S., 1982. Microbiologia especial de la Carne y sus Productos Edit Pueblo y Educ La Habana p 9-10

Hernandez, M., Figueroa, V., Benitez, E., 1988. Estudios sobre la conservacion de la levadura torula en forma de crema y en mezclas con miel d cana. Cien Tec Agric. Ganado Porcino 11(2):39-49

Lombillo, D.R. , 1986. Manual de Patologia General Veterinaria. Apuntes para un libro de texto, La Habana pp 20

Martinez, V. y Ferrer, R., 1989. Indicadores de contaminacion micotica y bacteriana y su relacion con el deterioro del pienso de inicio para cerdos. In. Tec 506-21, La Habana CENSA Cuba pp 12

Martinez, V. y Ferrer, R., 1992. Descontaminacion osmotica de altas cargas bacterianas con mieles de cana. I Agentes patogenos. Rev Zootecnia de Cuba. Rev Zootecnia de Cuba 3(4) 1993

Oosterom, J., 1985. Guidelines on the disposal and rendering of dead animals and animal wastes to protect human on animal health. World Health Org, IVPH pp 49

Piatkin, K. y Krivoshein, Y., 1981. Microbiologia. Ed. Mir Moscu pp 71

Pineda, A., 1988. Aprovechamiento de cadaveres de animales y subproductos de origen animal. Tecnologia de procesamiento. Cienc Tec Agric Ganado Porcino 11(2):21-36

Tatterson, N.I. y Windsor, M.L., 1974. Fish silage J Sci FD Agric 33:369-379