Con frecuencia, la digestibilidad de los forrajes malos no se limita por la lignificación, sino por el escaso nivel de nitrógeno que contienen. El requisito mínimo de proteína bruta para la eficaz descomposición de la lignocelulosa de los forrajes que se suministran como única ración se afirma que es del 3,8-5%. En muchos casos, la digestibilidad y la velocidad de paso por el rumen pueden aumentarse suplementando el pienso con un concentrado proteico de urea y minerales. En algunos casos, resulta económico aumentar el valor nutritivo de los forrajes de mala calidad mediante tratamiento físico o químico.
Tratamientos físicos. Los forrajes pueden tratarse mediante maceración, hervido, fermentación o molienda. La molienda es, en general, el método que se prefiere, ya que los otros métodos suelen dar malos resultados. Sin embargo, la molienda del forraje priva a los animales de la oportunidad de rechazar las partes fibrosas y reduce también la digestibilidad del pienso, aunque esta desventaja suele contrarrestarse por una mayor ingesta voluntaria del pienso. Cuando, por ejemplo, la paja de trigo se muele, incluso bastante grueso, la ingesta aumenta en 20-30%, a causa del paso más lento del pienso por el rumen. En experimento con fleo, a finales de la fase de maduración. se obtuvieron los siguientes resultados (ref.207):
| Digestibilidad de la fibra | Ingesta de caloría digestible | ||||||||||||
| Forma larga | 46% | 90 kcal/Wkg0,75 | |||||||||||
| Molido y granulado | 31% | 175 kcal/Wkg0,75 | |||||||||||
Tratamientos químicos. Con el tratamiento de la paja con álcali se puede obtener un producto de considerable valor nutritivo. Los métodos corrientes exigen grandes cantidades de agua y, por lo tanto, son impracticables cuando se trata de lugares donde el suministro de agua es limitado. El procedimiento consiste en macerar la paja a temperatura ambiente durante 24 horas, aproximadamente, en 10 veces su peso de una solución al 1,3% de hidróxido sódico. Seguidamente, el líquido se extrae y se puede volver a utilizar para el siguiente lote de paja. Por cada 100 kg de paja, se consumen, como promedio, 7-8 kg de sosa cáustica. La paja se lava después del tratamiento hasta que esté libre de álcali. Este tratamiento aumentará la digestibilidad de la materia orgánica de la paja de trigo del 46% a más del 70%. Como la paja tratada por este procedimiento es suelta, se pierde menos energía en masticarla y en la digestión. La paja es apetecible y puede consumirse en grandes cantidades por el ganado. El bovino de carne puede consumir hasta 20 kg diarios de paja tratada, las vacas lecheras, hasta 15 kg; las novillas jóvenes, hasta 10 kg; y los ovinos hasta 3 kg.
Se ha intentado reducir la cantidad de agua necesaria para el tratamiento de forma que, por ejemplo, se puedan mezclar 100 kg de paja con 300 litros de agua y 6 kg de hidróxido sódico. Después de este tratamiento, se lava la paja siguiendo el método de la cromatografía (contracorriente), por el cual la corriente de agua choca con la corriente de paja. La paja y el agua se introducen por las extremidades opuestas de un recipiente. El agua se abre paso a través de la paja y viceversa, y cada elemento se extrae por extrusión en el punto lo más lejano posible al de introducción; de este modo, el agua más sucia choca con la paja más sucia y el agua más limpia con la paja más limpia. Con este método, basta un total de 400 litros para reducir el álcali a un nivel aceptable. La paja de trigo así tratada tiene una digestibilidad de la fibra bruta del 90%, aproximadamente .
Cuando se puede afrontar un mayor costo de productos químicos, el álcali se puede neutralizar con ácido acético, en vez de lavarse. Sin embargo, el elevado contenido de sodio de estos materiales puede plantear problemas cuando se suministran en grandes cantidades. La neutralización por medio del ensilado parece ser también prometedora.
Se han intentado nuevos procedimientos empleando bajas concentraciones de álcali rociadas sobre el pienso y dejando luego que el álcali se apague antes de suministrar el pienso. Con este método, la solución de hidróxido sódico concentrada se rocía sobre la paja picada (4 kg de hidróxido sódico por cada 160 kg de paja). La paja rociada se granula, con lo cual el álcali entra en estrecho contacto con la fibra. Los gránulos no se neutralizan antes de suministrárselos al ganado. Siguiendo otro método moderno, la paja se trata durante 15 minutos en una solución caliente de hidróxido sódico (8090 C); el líquido se extrae a presión, y la paja tratada se deseca en un secador de hierba. Los gases calientes del ácido (dióxido carbónico y dióxido sulfúrico) neutralizan la paja en el secador
El tratamiento con amoníaco gaseoso aumenta también la digestibilidad de la paja, ya que ésta se enriquece con nitrógeno. [Una aplicación simple de este método consiste en embalar la paja suelta y colocarla sobre una hoja de plástico, después de lo cual la paja se cubre apretadamente con el plástico y se introduce el amoníaco gaseoso por medio de una manguera (3-4% del peso de la paja). La paja puede utilizarse después de 3-8 semanas cuando el plástico se retira y el amoníaco se elimina por aireación.
| Como % de materia seca | ||||||||||||
| MS | PB | FB | Cen. | EE | ELN | Ca | P | Ref. | ||||
| Paja de trigo, | ||||||||||||
| tratamiento con álcali | 18.9 | 2.9 | 53.5 | 5.0 | 1.5 | 37.1 | 221 | |||||
| Digestibilidad (%) | ||||||||||||
| Animal | PB | FB | EE | ELN | EM | Ref. | ||||||
| Paja tratada con álcali | Ovinos | 0.0 | 77.0 | 39.0 | 57.0 | 2.29 | 221 | |||||
221, 393
