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5. EL RECURSO PASTORIL De acuerdo con MARA (1986), las principales
fuentes de forraje en Marruecos eran:
i) pasturas naturales; ii) rastrojos y paja; iii) forrajes
sembrados; iv) barbecho; v) residuos de cultivos; vi) granos de cereales;
vii) sub-productos industriales. Su contribución estimada al presupuesto forrajero
era de 28, 38, 10, 6, 2, 7 y 8 por ciento, respectivamente. Sin embargo, es
importante hacer algunos comentarios sobre estas cifras: i) la tendencia hacia
la disminución en la contribución de las pasturas naturales a lo largo de
los años es debida a su degradación, a la sequía recurrente y a la extensión
de los cultivos en tierras marginales que alguna vez fueron usadas como campo
natural; ii) estos números son promedios del país entero, reflejando la importancia
de la demanda de forraje de los sistemas de producción ganadera, la cual es
mayormente satisfecha por la producción en la finca. Los pequeños rumiantes,
por otro lado, confían más en las pasturas naturales (más del 70 por ciento
en algunas regiones); iii) estos promedios estimados varían de acuerdo a las
condiciones del tiempo en un año dado. Por lo tanto, en un año seco, relativamente
más recursos son contribuidos por la pastura natural (lo cual también resulta
en un presión de pastoreo incrementada y en degradación) y por los granos
(lo cual pone una presión incrementada sobre la economía y la estabilidad
de las fincas, particularmente las más vulnerables). Durante un año húmedo,
las fuentes importantes incluyen un incremento de los rendimientos de cereales,
barbechos, y grano (debido a la mayor productividad de la cebada y consecuentemente
de una mayor disponibilidad para la dieta animal).
Pasturas naturales y ecosistemas pastoriles
Las tierras de pastoreo natural, en grados variables de productividad
y uso, se extienden sobre unas 53 000 000 ha. Pueden distinguirse diez zonas
pastoriles de acuerdo con la topografía, clima, vegetación y uso (MARA,1992).
Estas son:
i) Zona 1: las mesetas altas orientales y valle del Moulouya; ii) Zona
2: Atlas medio; iii) Zona 3: Atlas alto; iv) Zona 4: la montaña de Rif y sus
bordes; v) Zona 5: el Mamora y la meseta central; vi) Zona 6: las planicies
y mesetas al norte de las montañas Atlas; vii) Zona 7: la meseta de la costa
Atlántica; viii) Zona 8: el área del árbol del argán; ix) Zona 9: el ecosistema
pre-sahariano; x) Zona 10: el ecosistema sahariano.
Los ecosistemas de los campos naturales han sido descriptos y mapeados
para cada zona (Berkat et al., 1992). El número de tales ecosistemas
(escala 1/ 2 500 000) es de 29, 17, 13, 9, 5, 9, 1, 7, 12, 12, para las respectivas
zonas pastoriles 1 a 10.
Figura 5. Zonas pastoriles

Fuentes: MADRPM (2000)
Los
ecosistemas de las mesetas altas orientales y el valle del Moulouya. Esta
zona se extiende por más de 5 000 000 ha. Por lo tanto, está caracterizada
por un gradiente climático y una diversidad de recursos de suelo y vegetación,
aunque los tipos fisionómicos vegetales son solo unos pocos: estepas de esparto,
estepas de arbustos bajos, bosques y arbustales. El gradiente bioclimático
se extiende desde sub-húmedo en el área de Debdou en el norte, a sahariano
en el sur (Bou Arfa 160 mm) y en el valle del Moulouya en el oeste (Outat
El Haj 157 mm). Sin embargo, la proporción más grande del área es de bioclima
árido con inviernos fríos (200 a 350 mm de lluvia anual). Los suelos predominantes
en el área son litosoles y regosoles, aunque suelos pardos de estepa y halomórficos
también están presentes. La producción pecuaria está basada primariamente
en ovinos, y secundariamente en caprinos. Los vacunos para carne han aumentado
algo durante las dos últimas décadas, pero aún son de importancia limitada.
Los principales ecosistemas naturales
son: i) grupos de bosques de bioclima sub-húmedo compuestos por Quercus
rotundifolia, Juniperus oxycedrus, Stipa tenacíssima, Rosmarinus officinalis.
El estrato herbáceo inferior incluye Dactylis glomerata, Festuca ovina
y Koeleria vallesiana. Este tipo cubre unas 140 000 ha;
ii) montes de bioclima semi-árido, compuestos por Callitris articulata,
Pistacia lentiscus, Stipa tenacissima, Rosmarinus officinalis, Citrus villosus,
Lavandula multifida, Dactylis glomerata, Artemesia herba-alta, extendiéndose
sobre unas 200 000 ha;
iii) estepas halofíticas compuestas por Salsola foetida, Atriplex
halimus, Stipa capensis cubriendo unas 115 000 ha;
iv) estepas de bioclima árido con inviernos fríos, en condiciones aceptables
a deterioradas compuestas por Anabasis aphylla, Noaea mucronata, Paganum
harmala, Artemisia herba-alba, Stipa capensis, Frankenia corymbosa, cubriendo
unas 880 000 ha;
v) estepas de bioclima árido con inviernos templados, en una condición
aceptable, compuestas por Artemisia herba-alba, Frankenia corymbosa, Noaea
mucronata, Teucrium polium, Stipa capensis, Stipa parviflora. Este tipo
cubre unas 290 000 ha.
vi) estepas de bioclima árido con inviernos fríos, en condiciones aceptables
a buenas, compuestas por Artemisia herba-alba, Stipa parviflora, Stipa
barbata, extendiéndose sobre unas 190 000 ha;
vii) estepas al pie de las montañas
compuestas por Stipa tenacissima, Rosmarinus officinalis, Artemisia herba-alba,
Thymus spp., Stipa parviflora, Stipa barbata. Este tipo cubre unas
330 000 ha;
viii) estepas de esparto (Stipa tenacissima) sobre variados tipos
de suelo y de substratos, en variadas condiciones ecológicas, asociadas con
especies como Thymus sp., Noaea mucronata, Stipa parviflora,
Atractylis seratuloides, Schismus barbatus, Artemisia herba-alba, Lygeum spartum.
Este tipo se extiende sobre 2 500 000 ha. Suministra una
importante reserva forrajera, aunque de baja calidad, especialmente en esta
zona caracterizada por eventos de sequía largos y severos. También provee
una protección invalorable al suelo cuando no está degradada. Sin embargo,
la repetición de sequías, junto con el mantenimiento de demasiados animales
por el uso extensivo de concentrados ha conducido recientemente a una degradación
en gran escala de este recurso;
ix) estepas degradadas de bioclimas árido a sahariano en el valle del
Moulouya medio compuesto por Lycium intricatum, asociado de acuerdo
a las condiciones ecológicas locales con Helianthemum spp.,
Halogeton alopecuroides, Salsola gemmascens, Noaea mucronata, Atractylis
serratuloides, Aristida spp., Hammada scoparia. Este tipo
cubre unas 420 000 ha.
Los
Atlas medios. Esta zona tiene un área estimada de campo natural que se extiende en
1 230 000 ha. Es una cadena montañosa en el centro del país con una dirección
SO-NE. Tres subdivisiones se pueden distinguir de acuerdo a topografía y clima:
1) el Atlas medio tabular, con elevaciones desde 1 000 a 1 900 m, con alta
precipitación; 2) el Atlas medio escarpado, oscilando desde semi-árido a sub-húmedo;
3) el área de Khénifra en el sudoeste, también oscilando de semi-árido a semi-húmedo.
La producción pecuaria en esta zona está basada mayormente en pequeños rumiantes.
Los principales ecosistemas son: i) montes al pie de las montañas y valles templados que están compuestos
por Callistris articulata, Juniperus phoenicea, Pistacia lentiscus, Olea
europea, Phyllyrea angustifolia. Las especies del estrato inferior incluyen
Globularia alypum, Rosmarinus officinalis, Stipa tenacissima, S. parviflora.
Se extiende sobre un área estimada de 185 000 ha.
ii) bosques de las zonas semi-árida a sub-húmeda con invierno frío compuestos
por Quercus rotundifolia, generalmente en grupos densos, pero con abras
de vegetación herbácea incluyendo Dactylis glomerata, Bromus spp.,
Festuca spp., Cynosurus elegans. Cubren un área estimada de
340 000 ha.
iii) bosques de la zona húmeda con invierno frío, compuestos por Quercus
mirbeckei, Q. rotundifolia, Crataegus lacinita, Rosa sp., Cynosurus
elegans, Dactylis glomerata, Arrhenatherum elatius. Se extiende sobre
un área relativamente limitada (6 000 ha).
iv) bosques de las zonas sub-húmedas a húmedas con invierno frío, compuestos
por Cedrus atlantica, Acer monspessulanum, Quercus rotundifolia y en
las partes más secas y frías Bupleurum spinosum y Erinacea anthyllis.
Este tipo cubre un área de 180 000 ha.
v) bosques de la zona sub-húmeda
compuestos por Quercus suber, Arbutus unedo, Cistus spp., Halimium
halimifolium, Dactylis glomerata, cubriendo un área de aproximadamente
15 000 ha;
vi) arbustos bajos de la zona húmeda compuestos por Adenocarpus boudyi,
Genista pseudopilosa, Genista quadriflora, Festuca rubra, Hieracium pseudopilosella,
que se extiende sobre unas 18 000 ha.
vii) praderas de montaña o cespitosas, compuestas por Poa bulbosa,
Dactylis glomerata, Stipa lagascae, Festuca rubra, Festuca ovina, Hieracium
pseudopilosella, Scorzonera pygmea, Medicago suffruticosa, cubriendo unas
50 000 ha.
viii) arbustos de montaña compuestos por xerófitas espinosas como Erinacea
anthyllis, Cytisus purgans, Cytisus balansae, Alyssum spinosum, asociados
con especies herbáceas como Stipa lagascae, Poa bulbosa, Festuca ovina,
Festuca rubra, cubriendo unas 100 000 ha.
Los tres últimos tipos son los más productivos y presentan también
la mayor diversidad de plantas herbáceas. Son pastoreados mayormente por rebaños
trashumantes durante junio a octubre-noviembre.
Los Atlas altos. Esta notable cadena montañosa esta compuesta por
una serie de crestas longitudinales con dirección SO-NE, entre las cuales
se sitúan grandes depresiones. Los puntos más altos son: Jebel Toubkal
(4 165 msnm), Mgoun (4 070), Tignousti (3 819 ), Rhat (3 781), El Ayachi
(3 700) y Azourki (3 677). Los valles están generalmente en dirección
NS. La lluvia anual oscila desde 500 a 800 mm en las pendientes expuestas
al norte y de 200 a 600 en las pendientes expuestas al sur, siendo la
parte más seca el sureste de la montaña. Una parte de la lluvia llega
en forma de nieve (unos 20 días por encima de 3 200 m) y parte una considerable
llega en la forma de intensas lluvias de verano, representando una importante
causa de erosión y un riesgo importante para la tierra agrícola en los
valles. Los suelos son relativamente diversificados pero localizados debido
a las pendientes empinadas: rendzinas, suelos forestales pardos, litosoles,
regosoles. Sin embargo, debido a las pendientes empinadas, los suelos
predominantes son litosoles. Esto, junto con el relativamente alto escurrimiento
y la naturaleza de los substratos (esquistos, margas), hacen a los ecosistemas
de montaña relativamente secos, menos diversificados que en los Atlas
medios, por ejemplo. Además, como las pasturas, son generalmente menos
productivas (debido a las restricciones mencionadas anteriormente, y a
una corta estación de crecimiento a altitudes por encima de 1 800 msnm).
La producción pecuaria está basada en pequeños rumiantes, mayormente caprinos
en campos naturales y bosques y algunos vacunos integrados a pequeñas
fincas sobre terrazas.
Los principales ecosistemas naturales
son: i) montes al pie de las montañas y valles, con inviernos templados, compuestos
por Callistris articulata, Pistacia lentiscus, Ceratonia siliqua, Olea
europea, Lavandula multifida. Variaciones con Juniperus phoenicea asociados
con Callistris articulata y Thymus satureoides también se encuentran.
El área esta estimada en 280 000 ha.
ii) bosques y montes a altitudes de 1 400 a 1 800 msnm, semi-árido con
inviernos templados, compuestos por Quercus rotundifolia, Juniperus phoenicea,
Thymus spp., Globularia alypum, Dactylis glomerata y localmente
Callitris articulata. Este tipo se extiende sobre un área aproximada
de 370 000 ha.
iii) montes de las zonas sub-húmeda y semi-árida, con inviernos fríos,
compuestos por Quercus rotundifolia, Pinus halepensis, o Juniperus
phoenicea, Globularia spp., Thymus spp., cubriendo un área por
encima de las 160 000 ha.
iv) bosques y montes de la zona sub-húmeda, con inviernos fríos, compuestos
por Quercus rotundifolia, Cistus spp., Festuca spp., Dactylis
glomerata. El área cubierta está estimada en 320 000 ha.
v) praderas de montañas de las altitudes altas compuestas por Festuca
maroccana, F.rubra, Scorzonera pygmaea, Nardus stricta y Trifolium
humile. Este es un ecosistema relativamente productivo que se extiende
en más de 85 000 ha.
vi) arbustos de zonas altas compuestos por Vella mairei, Bupleurum
spinosum, Alyssum spinosum, Festuca maroccana, Dactylis glomerata, localmente
con Juniperus thurifera, cubriendo aproximadamente 770 000 ha.
vii) arbustos bajos de zonas altas compuestos por Ormenis scariosa,
Adenocarpus anagyrifolius, Retama dasycarpa, Alyssum spinosum, Bupleurum spinosum,
Dactylis glomerata, Stipa nitens. El área referida es de 50 000 ha.
viii) estepas de altitudes altas compuestas por Artemisia herba-alba,
Ormenis scariosa y Bupleurum spinosum, cubriendo unas 93 000 ha.
Los cuatro últimos ecosistemas son usados mayormente por rebaños trashumantes
de ambos lados de los Altos Atlas. A pesar de las presiones animales relativamente
fuertes ejercidas en los meses de verano y la aparición de indicadores de
degradación, estos ecosistemas permanecen relativamente productivos y con
una buena diversidad de especies.
Las
montañas de Rif. Esta cadena se extiende toda a lo largo
de 400 km sobre la costa mediterránea y unos 100 km hacia el interior, y cubre,
con sus bordes, aproximadamente 916 000 ha. La cadena está caracterizada por
una asimetría topográfica representada por pendientes cortas y abruptas hacia
el norte (solo por encima de 40 km), y una pendiente al sur con altitudes
decreciendo progresivamente sobre distancias largas. También se caracteriza
por un gradiente climático decreciendo de O-E (desde más de 1 200 mm a menos
de 300 mm). Se podrían ditinguir tres dominios bioclimáticos: 1) semi-árido
en las áreas costera y sub-litoral y también en sus bordes al sur y este;
2) húmedo en su zona central con altitudes excediendo a menudo los 2 000 msnm;
3) sub-húmedo en las restantes áreas. Los suelos incluyen rendzinas sobre
substratos de marga y caliza, luvisoles/acrisoles (rojos) sobre esquistos
y calizas duras, vertisoles y litosoles. Sin embargo, debido a la alta intensidad
de eventos de lluvia, a la degradación de la cubierta vegetal (mayormente
a través del cultivo inapropiado sobre pendientes empinadas) y al tipo de
substrato, la erosión del suelo es un gran problema con un promedio de 2 000
t/km2/año. La producción pecuaria está basada en pequeños rumiantes,
mayormente caprinos, en rebaños de pequeño tamaño.
Los principales ecosistemas naturales
son: i) matorrales en áreas semi-áridas con inviernos templados (mayormente
a lo largo de la costa mediterránea), compuestos por Pistacia lentiscus,
Phillyrea angustifolia, Olea europea y localmente Juniperus phoenicea,
Callistris articulata, Lavandula spp., Piptatherum miliaeceum.
El área interesa unas 83 000 ha.
ii) matorrales a lo largo de la costa mediterránea y la parte oriental
de la cadena, compuesta por Callitris articulata, Cistus villosus, Lavandula
multifida, Teucrium fruticans, Hyparrhenia hirta, Piptatherum miliaceum. El
área cubierta es de 140 000 ha.
iii) bosques y matorrales de las zonas semi-árida y sub-húmeda con inviernos
fríos, compuestos por Quercus rotundifolia, Thymus spp., Cistus
spp., Genista sp., Festuca rubra, Dactylis glomerata. El área
está estimada en 160 000 ha.
iv) vegetación herbácea de la parte occidental sub-húmeda de la zona,
compuesta por Urginea marítima, Asphodelus microcarpus, Cynodon dactylon,
Chamaerops humilis, Plantago spp., Rumex sp. Localmente, hay remanentes
de pastos perennes como Dactylis glomerata, Hyparrhenia hirta, Piptatherum
miliaceum. Este tipo se encuentra como parte de un mosaico con tierras
de cultivos y barbechos. El área cubierta es de aproximadamente 20 000 ha.
v) montes y bosques de la zona sub-húmeda con inviernos de templados
a frescos compuestos por Quercus suber, Erica arborea, Cistus spp.
En el área templada hay otras especies como Callistris articulata,
Pistacia lentiscus, Arbutus unedo, Hyparrhenia hirta, Piptatherum miliaceum.
El área cubierta es de 288 000 ha.
vi) matorrales resultante de la degradación de los bosques en la zona
húmeda con inviernos de frescos a templados, compuestos por Chamaerops
humilis, Cistus spp., Erica arborea, Arbutus unedo. Localmente,
se pueden encontrar conjuntos de Ampelodesma mauritanica. El área cubierta
es de 160 000 ha.
vii) bosques en la zona húmeda con inviernos de frescos a fríos, compuestos
por Cedrus atlántica, Acer monspessulanum, Quercus spp. En este tipo
se encuentra un pequeño bosque de Abies maroccana.
La
zona de Mamora-Zaers. Esta zona de aproximadamente 800 000 ha está situada sobre una serie
de mesetas que se extienden desde el Océano Atlántico entre las ciudades de
Salé y Kenitra en el oeste, hasta los Atlas medios al este y la meseta de
fosfato al sur. Estas mesetas son: 1) la meseta de Mamora entre 30 y 350 m
de elevación; 2) la meseta Central entre las altitudes de 300 a más de 1 000
msnm. El clima puede ser caracterizado por un número de gradientes: 1) N-S:
Kenitra 600 mm (sub-húmedo), Rabat 520 mm (sub-húmedo), Casablanca 440 mm
(semi-árido); 2) O-E: Rabat 520 mm, Tiflet 450 mm (semi-árido); 3) gradiente
altitudinal: Rabat (ciudad costera) 520 mm, Oulmès a 1 260 m y 784 mm (sub-húmeda).
Los recursos de suelos incluyen suelos arenosos, gleysoles (hidromórficos),
vertisoles y litosoles. La producción pecuaria está basada en ovinos y vacunos.
Los principales ecosistemas naturales
son: i) el bosque de alcornoques (Quercus suber) de Mamora sobre arenas
de variable profundidad, interrumpido por áreas de cultivo y plantaciones
comerciales de Eucalyptus spp. y Acacia cyanophylla. Las especies
asociadas incluyen: 1) arbustos como Teline linifolia, Thymelaea lythroides,
Cistus salviaefolius, Lavandula stoechas, Ulex boivini; 2) especies herbáceas
como las perennes Dactylis glomerata, Festuca caerulescens, Aristida tunetana,
Holcus lanatus, Stipa gigantea, Hyparrhenia hirta, Cynodon dactylon, Sanguisorba
minor y las anuales Vulpia alopecura, Anthoxanthum odoratum, Lolium
multiflorum, Brachypodium distachyum, Bromus sterilis, Briza spp., Ormenis
mixta, Helianthemum guttatum, Sonchus oleraceus, Tolpis barbata, Ornithopus
isthomocarpus, Trifolium spp. El área es de 140 000 ha.
ii) bosques y montes de la zona semi-árida, con inviernos templados a
cálidos, compuestos por Callitris articulta, Pistacia lentiscus, Phillyrea
angustifolia, Olea europea, Rhus pentaphylla, Cistus villosus, Lavandula multifida,
Dactylis glomerata, Hyparrhenia hirta, Asphodelus microcarpus, Bromus spp.,
Brachypodium distachyum. El área es de unas 280 000 ha.
iii) bosque de las tierras interiores bajo bioclima sub-húmedo con inviernos
frescos, compuestos por Quercus rotundifolia, Cistus spp., Lavandula
stoechas, Thymus spp., Dactylis glomerata, Festuca caerulescens, Cynosurus
sp., Bromus spp., Brachypodium spp. El área cubierta es
de unas 87 000 ha.
Las
planicies y mesetas al norte de los Atlas. Esta zona se extiende sobre un área estimada
de 1 275 000 ha. Están compuestas por las siguientes unidades fisiográficas:
1) la meseta de los fosfatos (300-400 mm de lluvia); 2) la cordillera de Rhamna
(250 mm de lluvia); 3) la cordillera de Jbilete (250-300 mm); 4) la planicie
de Bahira (250 mm); 5) la planicie de Haouz (250 mm); 6) la meseta de Chichaoua
(200 mm). Los recursos de suelo incluyen litosoles con capas calizas, rendzinas,
xerosoles (isohúmicos esteparios). La producción pecuaria está basada en ovinos
y vacunos.
Los principales ecosistemas naturales
son: i) vegetación herbácea degradada sobre litosoles con calizas, compuesta
por Asphodelus microcarpus, Chamaerops humilis, Stipa capensis, Macolmia
patula, Medicago spp., Ziziphus lotus. El área referida es de unas
280 000 ha.
ii) estepas degradadas compuestas por Stipa capensis, Calendula bicolor,
Medicago spp., Notoceras bicorne, Eruca vesicaria se extienden
sobre 250 000 ha en un mosaico de cultivos.
iii) estepas degradadas situadas en las partes más secas y en los suelos
superficiales, compuestas por Hammada scoparia, Eruca visicaria, Notoceras
bicorne, cubriendo un área de 126 000 ha.
iv) estepas degradadas compuestas por Salsola vermiculata con
Aizoon hispanicum, o con Atriplex halimus, Anacyclus radiatus, Diplotaxis
tenuisiliqua, cubriendo un área total de unas 100 000 ha en un mosaico
con cultivos.
v) estepas degradadas de las cordilleras Rhamna y Jbilete con litosoles,
compuestas por Stipa capensis, Asphodelus tenuifolius, Notoceras bicorne,
Diplotaxis spp., Peganum harmala. Especies deseables como Hyparrhenia
hirta, Cenchrus ciliaris, Lavandula dentata son elementos menores o solo
trazas como Artemisia herba-alba. Este tipo cubre unas 328 000 ha.
vi) estepas degradadas compuestas por Lycium intricatum, Plantago
ovata, Peganum harmala, Férula communis, cubriendo unas 96 000 ha.
La
meseta de la costa. Esta zona corresponde mayormente a tierras de cultivo. Sin embargo, la
tierra próxima al Océano Atlántico, o lo que se llama el Sahel, sobre un ancho
de 30 km, se presenta en la forma de dunas consolidadas con calizas y dolomitas
expuestas sobre la superficie; está mayormente cubierto por vegetación natural
usada para pastoreo en otoño, invierno y temprano en primavera. Los animales
se mueven en verano a las planicies arables del interior para pastorear los
rastrojos.
La vegetación está básicamente compuesta por especies herbáceas como
Asphodelus microcarpus, Rumex bucephalophorus, Plantago coronopus, Spergularia
fimbriata, Lotus maroccanus, Vulpia myuros, Bromus rigidus y Paronychia
argentea.
Sin embargo, perennes deseables, incluyendo especies leñosas, pueden
regenerarse con protección del pastoreo: Chamaecytisus albidus, Retama
monosperma, Sanguisorba minor, Dactylis glomerata y Piptatherum miliaceum.
La
zona de Argan. Esta zona se extiende sobre un área estimada de 1 500 000 ha. Consecuentemente,
es bastante diversa en términos de condiciones fisiográficas y climáticas:
1) planicies costeras de Abda y Chiadma; 2) la región de Essaouira; 3) el
área occidental de los Altos Atlas; 4) la planicie de Souss; 5) los Anti-Atlas
occidentales. Los gradientes de lluvia son: 1) decreciendo N-S: Oualidia 392
mm, Safi 327 mm, Essaouira 278 mm, Agadir 250 mm, Anti-Atlas 200-250 mm; 2)
incrementándose con la altitud en los Atlas altos occidentales; 3) decreciendo
de O a E en la planicie de Souss al sur de los Atlas altos. Los recursos de
suelos son mayormente litosoles. Los fluvisoles se encuentran en las tierras
bajas. La producción pecuaria bajo condiciones de secano es principalmente
de caprinos sobre campo natural (particularmente ramoneando las partes altas
del árbol de argán). Bajo condiciones irrigadas, predominan los vacunos y
ovinos.
Los principales ecosistemas naturales
consisten en: i) estepas costeras o sub-costeras de bioclima sahariano con inviernos
cálidos a templados, compuestas por: 1) Euphorbia echinus, Euphorbia regis-jubae,
Helianthemum confertum, Retama monosperma; o 2) Argania spinosa, Artemisa
herba-alba, Euphorbia equinus; cubren 40 000 ha.
ii) estepas leñosas de bioclima árido con inviernos frescos a cálidos,
compuestas por Argania spinosa, Artemisia herba-alba, Ziziphus lotus, Stipa
capensis y Asphodelus fistulosus; cubren 680 000 ha.
iii) bosques de argán de biclima semi-arido con inviernos templados,
asociados con
Olea europea, Pistacia lentiscus, Genista sp., Chamaerops humilis; cubren 235
000 ha.
iv) bosques y montes compuestos por Callitris articulata, Olea europea,
Phillyrea angustifolia, Ceratonia siliqua, Pistacia lentiscus, Cistus villosus,
Lavandula multifida, Thymus sp; Teucrium fruticans; cubren 225
000 ha.
v) bosque de roble de bioclima sub-húmedo con inviernos frescos, compuesto
por Quercus rotundifolia, Callitris articulata, Pistacia lentiscus, Arbutus
unedo, Juniperus phoenicea; cubre 76 000 ha.
La
zona pre-sahariana. Esta zona se extiende sobre 5 700 000 ha. Está limitada por las isoyetas
de 100 y 200 mm, por el sur y norte, respectivamente. Como tal, comprende
las pendientes al sur tanto de los Altos Atlas como de los Anti-Atlas.
Los principales ecosistemas naturales
son: i) estepas relativamente degradadas de bioclima árido con inviernos fríos,
compuestas por Artemisia herba-alba, Thymus spp., Anvillea radiata,
Launaea acanthoclada, Stipa parviflora. Sin embargo, este tipo es relativamente
productivo (unos 400 kg MS/ha/año) y cubre aproximadamente 2 200 000 ha;
ii) estepas de esparta en su límite sur compuestas por Stipa tenacissima,
Stipa parviflora, Thymus spp., extendiéndose sobre un área estimada de
300 000 ha.
iii) estepas de la planicie sureste de Tamlelt, compuestas por Hammada
scoparia, Atractylis serratuloides, Farsetia hamiltoni y Aristida obtusa.
También se pueden encontrar oblaciones de Artemisia herba-alba, Atractylis
serratuloides y Stipa parviflora. Este es un ecosistema de relativamente
alto potencial, a pesar de las restricciones climáticas y el impacto del uso
pasado sobre la vegetación y el suelo. Cubre alrededor de 350 000 ha.
iv) estepas degradadas de bioclima sahariano compuestas por Fredolia
aretioides, Hammada scoparia y Cymbopogon schoenanthus, cubriendo
350 000 ha.
v) estepas degradadas de bioclima sahariano sobre regs, compuestas por
Fredolia aretioides, Launaea arborescens, Limoniastrum fei y Gymnocarpos
decandrum. El área es de 570 000 ha.
vi) estepas degradadas de bioclima sahariano sobre regs/hamada, compuestas
por Hammada scoparia, Atractylis serratuloides, Farsetia spp. y Limonium
sp. El área cubierta es de unas 1 000 000 ha.
vii) estepas degradadas de bioclima sahariano sobre regs, compuestas
por Zilla macroptera, Launaea arborescens, Hammada scoparia y Farsetia
spp. El área estimada es de 750 000 ha.
La zona sahariana. Esta zona se extiende sobre un área considerable
de 46 500 000 ha. Sin embargo, la productividad forrajera es generalmente
baja y variable porque la lluvia también es baja y variable (menos de
100 mm). Sin embargo, esta zona posee una diversidad relativamente alta
del ecosistema debido a lo extenso del área, y a la variabilidad espacial
(uadis, regs, hamadas, sebkhas, dunas). Esta diversidad está en
la base de las actividades pecuarias, particularmente los camellos adaptados
a hacer buen uso de la diversidad sobre distancias largas.
Los principales ecosistemas naturales
son: i) estepas de los regs y hamadas, compuestas por Hammada scoparia,
Aristida spp. Este es el tipo más extenso con más de 34 500 000 ha.
ii) estepas de las dunas consolidadas, compuestas por Aristida pungens,
Calligonum comosum, cubriendo unos 2 600 000 ha.
iii) estepas de la costa compuestas por Euphorbia regis-jubae, Euphorbia
echinus, Euphorbia balsamifera y Senecio anteuphorbium, relativamente
productivas (200 kg MS/ha/año), con un área de 1 200 000 ha.
iv) estepas de la costa compuestas por Salsola tetrandra, Zygophyllum
waterlottii, Launaea arborescens y Lycium intricatum. Área comprendida:
aproximadamente 1 300 000 ha.
v) estepas de los uadis (valle de Draâ) compuestas por Atriplex halimus,
Retama retam, Tamarix sp., Limoniastrum ifniense y Nitraria
retusa. Estas estepas están entre las más productivas de la zona sahariana.
El área es de 2 400 000 ha.
vi) estepas arboladas compuestas por Acacia raddiana, Withania adpressa
y Cymbopogon schoenanthus. El área es de 440 000 ha.
vii) estepas halofíticas de los sebkhas, compuestas por Zygophyllum
waterlotii, Zygophyllum gaetulum, Suaeda mollis y Suaeda monodiana.
Estas estepas son las más productivas (800 kg MS/ha/año). El área es de
1 700 000 ha.
viii) estepas de las mesetas rocosas y las montañas, compuestas por Nucularia
perrini, Traganum nudatum, Salsola spp. y Hammada scoparia. El
área es de 1 700 000 ha.
Barbechos, rastrojos y residuos de cultivos
Barbechos.
Cada año, más de 2 000 000 ha están en barbecho el cual es usado para
pastoreo estacional. La flora esta dominada por especies de malezas y varía
de acuerdo a las condiciones agro-climáticas: i) en el suroeste (Souss), donde
la precipitación es menos de 250 mm y las temperaturas relativamente cálidas,
los barbechos son pobres en términos de composición florística y productividad.
Las especies incluyen Stipa capensis, Medicago minima, Eryngium tricuspidatum,
Diplotaxis spp.; ii) en las planicies atlánticas y las mesetas con menos
de 350 mm de lluvia, e inviernos templados, las especies incluyen: Malcolmia
sp., Notoceras bicorne, Diplotaxis spp., Eryngium sp., Medicago
spp.; iii) en las planicies atlánticas y las mesetas con lluvias mayores
a 350 mm; Malva hispanica, Calendula bicolor, Papaver sp., Sinapis
sp., Avena sterilis, Medicago spp., Bromus spp.; iv) planicies
y mesetas del interior: Avena sterilis, Bromus spp., Phalaris minor,
Papaver sp., Medicago spp., Hordeum murinum, Lolium rigidum;
v) en las montañas: Avena sp., Papaver sp., Trifolium
spp., Hordeum murinum, Vicia sp.; vi) en la región oriental: Bromus
spp., Eruca vesicaria, Stipa capensis, Medicago spp.
Rastrojos.
Los rastrojos son usados desde la cosecha (mayo-junio) a septiembre-octubre.
Su calidad es relativamente buena durante las primeras cuatro semanas (Kabbali
y Beerger, 1990) debido a un alto contenido de grano y a una alta relación
hoja/tallo. Luego, es necesaria la suplementación, especialmente para las
ovejas preñadas y después de septiembre.
Residuos
de cultivos y sub-productos. Estos incluyen granza de trigo, harina pildorizada
de remolacha azucarera, melazas, harina de girasol y de semilla de algodón.
Las cantidades utilizadas fueron 1, 138, 159, 185 y 48 miles de toneladas,
respectivamente (Guessous, 1991). En el pasado reciente, los incrementos en
disponibilidad han sido mayores para granza de trigo, la harina de girasol
y de semilla de algodón.
Cultivos forrajeros
Los cultivos forrajeros se cultivan en aproximadamente 386 000 ha. Estos
incluyen especies anuales como avena, cebada forrajera, trébol alejandrino
y maíz forrajero y alfalfa como especie perenne.
Avena:
o la mezcla avena/vicia fueron cultivadas
en 1994 en aproximadamente 70 000 y 50 000 ha, respectivamente (Amine y
El Baghati, 1997). Las mezclas son usadas en Sais y avenas puras en Khemisset,
Tangiers, Khenifra, Ifrane. La contribución de la avena a los recursos forrajeros
es de 10 por ciento, correspondiendo a un promedio de rendimiento de solamente
1 500 UF/ha (MAMVA, 1994-95). La unidad forrajera (UF) se define como el equivalente
al contenido de energía neta de 1 kg de grano normal de cebada.
Cebada
forrajera: ocupa el segundo lugar en la superficie forrajera,
luego de alfalfa. Se cultiva en unas 82 000 ha o 20 por ciento de la superficie
forrajera y contribuye 9 por ciento al total de unidades forrajeras (UF) producidas
por todas las forrajeras sembradas en el país (Amine y El Baghati, 1997).
Se mezcla con una leguminosa, generalmente arvejas, en un sexto del área (Ouknider,
1997). La mayoría de la cebada forrajera (90 por ciento) se cultiva en condiciones
de secano, particularmente en las planicies de Chaoula, Doukkala, Abda, Tadla,
y el área de Khemisset (Amri y El Mzouri, 1997). Con riego, se cultiva en
los perímetros de Tadla, Doukkala y Tafilalet. Los rendimientos son relativamente
bajos en promedio, alcanzando 1 500 y 3 000 UF/ha, en secano y bajo riego,
respectivamente (Amri y El Mzouri, 1997).
Alfalfa: ocupa el área más grande de forrajes sembrados
en el país, 85 000 ha o un 22 por ciento (Birouk et al., 1997). Debido
a su alta productividad, contribuye con un 50 por ciento del total de UF de
los forrajes sembrados. Se usa para corte y acarreo de alimento fresco, para
hacer heno, silo, y pildorización. La mayor parte de la alfalfa se cultiva
en tres grandes áreas: i) en los sistemas de oasis de los valles de Ziz, Draa
y Dades al sur de las montañas Atlas; ii) en las terrazas de los valles de
las montañas Atlas; iii) los perímetros irrigados al norte de las Atlas, tales
como Tadla, Doukkala, Haouz, Moulouya y Souss-Massa. El rendimiento promedio
es de 53 t UF/ha (Birouk et al., 1997).
Trébol
alejandrino: se cultiva aproximadamente sobre 50 000 ha
anualmente. El área continua extendiéndose (20 por ciento de incremento en
la última década) (Bounejmate, 1997a). Su producción alcanza 250 millones
de UF (un 20 por ciento de las UF producidas por forrajes sembrados) (Bounejmate
1997a). El trébol alejandrino se cultiva principalmente en los perímetros
irrigados de Rharb, Doukkala, Haouz y Tadla (Bounejmate, 1997a). No se cultiva
en los perímetros al sur de los oasis debido al frío, ya que la alfalfa está
mejor adaptada. El trébol alejandrino se cultiva bajo condiciones de secano
en las planicies de Rharb y Loukkos y en el norte (Chefchaouen, Tetouan, Sidi
Kacem). La producción promedio alcanza 8 a 10 t MS/ha (Ameziane, 1987), bien
por debajo del potencial de 16 t MS/ha.
Maíz
forrajero: se cultiva sobre aproximadamente 15 000 ha,
correspondiendo al 4 por ciento de los forrajes sembrados (la superficie total
de maíz es de 375 000 ha, mayormente para grano). Contribuye con unos 116,6
millones de UF, correspondiendo a 11,5 por ciento de la producción de forrajes
sembrados (MAMVA, 1994-95). Las áreas más grandes de maíz forrajero bajo riego
son las de Rharb, Sous-Massa, Chefchaouen, Tetouan y Doukkala. Bajo condiciones
de secano, se cultiva principalmente en la parte norte del pais.
Producción de semillas forrajeras
La producción de semillas de forrajeras y pasturas está menos desarrollada
comparada con otros cultivos. Esto se debe probablemente al hecho de que
las semillas forrajeras son consideradas por todos los productores y principalmente
por los hacendados como un sub-producto de la producción de forraje. Por lo
tanto, la mayoría de la semilla es producida y distribuida a través del sector
informal.
Los cultivos forrajeros más importantes son alfalfa, trébol alejandrino,
cebada y maíz, bajo riego; avena, vicia, cebada, raigrás, arveja forrajera
y medicagos anuales en zonas de secano. Para mejoramiento de campo natural
se usan gramíneas perennes (Dactylis, Festuca, Agropyron, etc.), medicagos
anuales, tréboles y arbustos forrajeros (Atriplex, Acacia y arbustos
nativos).
Aunque se han hecho esfuerzos para desarrollar nuevos cultivares de cultivos
forrajeros (Cuadro 6), la producción de semilla de forrajeras y pasturas en
el país está menos desarrollada comparada con otros cultivos.
|
Cuadro 6. Variedades de forrajeras y pasturas |
|
Cultivo |
Variedad |
País |
|
Alfalfa |
African,
Moapa, Sonora |
Marruecos
|
|
Medicagos
anuales |
Bariya (CPSP00097), Haouzia (CPSP00097), Mettouh (CPSP0148), Jabilia (INDAI),
Badrya (V124), Karama (V384) |
Marruecos |
|
Avena |
Karia, Taza (320), Tedders (412), Zhiliga (095), Paras (Cokfr79-17),
Ghali (Il 3411), Soualem (Mo 06423), Rahma (C7512cpx), Tislit (83
Ab3101), Zahri (72 Ab3082), Tissir (87wiqr157-5), Amlal (87 Wi 8202-03),
Nasr (88 M 1420) |
Marruecos |
|
Arveja
forrajera |
Alfia5 (F305), Alfia17 (F317), Alfia21 (F321) |
Marruecos |
|
Vicia |
Ghazza (6194), Guich1 (6242), Hallaba (6238), Nawal (6235), Nora (6194),
Salholtma (1812), Hesba (Acc573), Marhaba (Acc577), Yamama (Acc7o9) |
Marruecos |
|
|
En general, la determinación de las necesidades de semilla de forrajeras
y pasturas es muy difícil debido a la fluctuación de la cantidad de semilla
informal usada por los hacendados y la falta de información precisa relacionada
con este punto. El Cuadro 7 brinda las áreas cultivadas con cultivos forrajeros,
los requerimientos de semilla, la producción y la importación.
La producción de semilla en el país es altamente dependiente de la cantidad
y distribución de lluvia en el año. Por lo tanto, las necesidades de semilla
son cubiertas tanto a través de la producción nacional como a través de las
importaciones. En general, la importación de semilla constituye la solución
para las semillas de forrajeras y pasturas, particularmente en años secos.
En Marruecos la comercialización y distribución de semilla forrajera
es llevada a cabo por la Sociedad Nacional para la Comercialización de Semillas
(SONACOS). Algunas semillas de pasturas también son distribuidas para proyectos
de praderas por el Centro de Producción de Semillas de Pasturas (CPSP en El
Jadida) (Tazi, 1998).
Se debería enfatizar que Marruecos comenzó la producción de semilla de
especies forrajeras durante la década de 1980. Esto es llevado a cabo por
instituciones públicas como el Centro de Producción de Semillas de Pasturas
en El Jadida y el Departamento Forestal. Sin embargo, las cantidades producidas
no exceden las 50 t/año (Tazi, 1995). La producción de semilla de praderas
se realiza para: (a) rehabilitación del campo natural degradado, (b) mejoramiento
de las tierras de barbecho, y (c) mejoramiento de la producción de cultivos
forrajeros.
|
Cuadro
7. Áreas forrajeras, requerimientos de semilla y producción
de semilla (1990-1994) |
|
Cultivos |
Áreas
forrajeras |
Necesidades
de semilla |
Necesidades
de semilla certificada |
| |
hectáreas |
toneladas |
toneladas |
|
Avena |
121
500 |
9
010 |
2
793 |
|
Cebada |
90
700 |
8
544 |
171 |
|
Alfalfa |
19
600 |
587 |
270 |
|
Vicia |
52
400 |
4
189 |
1
424 |
|
Trébol alejandrino |
50
800 |
2
030 |
325 |
|
Maíz |
14
000 |
351 |
211 |
|
Arveja forrajera |
13
200 |
396 |
198 |
|
Arveja |
8
700 |
695 |
348 |
|
Lupino |
4
200 |
506 |
506 |
|
Medicagos anuales |
3
500 |
69 |
69 |
|
Sudangras |
1
600 |
31 |
32 |
|
Centeno |
1
800 |
246 |
246 |
|
Triticale |
800 |
116 |
116 |
|
Otros |
12
200 |
891 |
446 |
|
Total |
395
000 |
27
661 |
7
155 |
|
Fuente:
Tahiri et al (1997) |
Conservación y utilización del germoplasma forrajero
Marruecos es un importante centro de diversidad de varias especies forrajeras.
La recolección de germoplasma ha sido realizada por científicos e instituciones
internacionales desde comienzos del siglo pasado. Durante la última década,
instituciones y programas nacionales han puesto gran atención en la recolección
de recursos genéticos vegetales de forrajeras (Cuadro 8), con especial énfasis
en leguminosas forrajeras particularmente del género Medicago en las
zonas áridas y saharianas por parte del Departamento de Ganadería y del Instituto
Agronómico y Veterinario (IAV) Hassan II (Birouk et al., 1991).
El germoplasma forrajero de Marruecos ha sido ampliamente utilizado en
programas de mejoramiento genético en todo el mundo. Varias peculiaridades
y caracteres incluyendo alto rendimiento, resistencia a enfermedades e insectos
y tolerancia al frío o sequía, sirven de base para el mejoramiento genético
en esos programas. Ecotipos locales han sido utilizados a nivel internacional
para producir cultivares comerciales como Berber y Kasba de Dactylis glomerata;
El Golea y Sirocco de Phalaris aquatica; Maris Jebel y Maris Kasba
de Festuca arundinacea; Demnat de Medicago sativa; Rivoli de
Medicago tornata; El Gara de Ornithopus compressus y Jebala
de Ornithopus pinnatus (Bounejemate, 1997b).
|
Cuadro
8. Principales expediciones recolectoras de forrajeras
y pasturas en la década de 1990 en Marruecos. |
|
Año,
participantes |
Especies
recolectadas
(número
de poblaciones) |
Sitio
de conservación |
|
1990- M. Tazi
(CPSP), A. Birouk & J. Lewall (IAV Hassan II) & H. Prendergast
(KG) |
Leguminosas
(188), Gramíneas (85), Arbustos (73) |
CPSP
Kew |
|
1990- B. Buirchell
(WADA) & INRA |
Lupinus spp.
(48), Medicago spp. (24), Trifolium spp. (3), Vicia
(2), Pisum (2) |
SCPF |
|
1992- C.P. West
(UA) & INRA |
Acremonium
coenophialum (51) |
|
|
1993- L. Robertson
(ICARDA)
C.M. Francis (WADA) & INRA |
Vicia,
Lathyrus (450) |
ICARDA
SCPF |
|
1994-
L. Robertson (ICARDA)
C.M. Francis (WADA) & INRA |
Vicia,
Lathyrus (209) |
ICARDA
SCPF |
|
1994- P.J. Cunningham
(DAV), W. Graves (UC) & INRA |
Lolium, Festuca,
Dactylis, Phalaris, Trifolium (226) |
SCPP
CPSP |
|
1995- A. Birouk
(IAV), M. Tazi (CPSP) & M. Van Slageren (KG) |
Especies
de pasturas (73)
Medicinales & otras (129) |
Kew
CPSP |
|
1995-
S. Saidi, C. Al Faiz & M. Taoufiq (INRA) |
Avena
(17), Aegilops (19), Gramíneas (18),
Otras (28) |
SCPF |
|
1997- A. Birouk
(IAV), M. Tazi (CPSP) & M. Van Slageren (KG) |
Especies
de pasturas & otras (35) |
Kew
CPSP |
|
1998 A. Birouk(IAV)
y K. Mokhtari |
Medicago
sativa de áreas salinas (32) |
IAV |
|
1999 A. Birouk
(IAV), M. Tazi (CPSP) & M. Van Slageren (KG) |
Especies
de pasturas y salvajes |
Kew
CPSP |
|
CPSP:
Centre de Production de Semences Pastorales, Direction de l'Elevage,
El Jadida, Morocco
ICARDA: Centro Internacional de Investigación Agrícola en Zonas
Áridas, Aleppo, Syria
IAV Hassan II: Institut Agronomique et Vétérinaire Hassan II, Morocco
KNAES: Kyushu National Agricultural Experiment Station, Nishigoshi,
Kumamoto, Japan
SCPF: Station Centrale des Plantes Fourragères, INRA, Morocco |
La presión demográfica que han experimentado diferentes países de la
región, ha engendrado una alta demanda por productos agrícolas y pecuarios.
Esto ha empujado a los hacendados a la sobre explotación de los recursos pastoriles,
conduciendo al sobrepastoreo, y a convertir el campo natural productivo en
tierras de cultivo marginales. Estos efectos se han agravado por:
- ausencia
de inversión privada en infraestructura y manejo de campo natural;
- sequías recurrentes comunes a la región;
- legislación inadecuada para las actividades
de manejo de campo natural;
- debilidad
y/o falta de reservas forrajeras para períodos de escasez de alimento y
sequía;
- insuficiencia
de apoyo técnico a los establecimientos pecuarios en las regiones pastoriles;
- insuficientes de investigaciones en manejo
de campo natural.
Esta serie de restricciones obviamente tiene repercusiones, directas
o indirectas, sobre el desarrollo de la demanda de semilla de pasturas. Aunque
la resiembra de campo natural ha permitido el dominio de técnicas y ha dado
resultados positivos en algunos países, en Marruecos ha permanecido muy limitada.
Esta baja tasa de realización puede ser explicada por:
- bajo
nivel de participación de la población en actividades de semillas, especialmente
porque todos estos programas están totalmente financiados por el gobierno;
- insuficiencia
de la financiación asignada a los programas de rehabilitación de campo natural;
- insuficiencia de las actividades de extensión
referidas al mejoramiento de campo natural.
|