Perfiles por País del Recurso Pastura/Forraje


Marruecos


por

O. Berkat y M. Tazi


1. Introducción
2. Suelos y topografía
3. Zonas climáticas y agro-ecológicas
4. Sistemas de producción de ganado rumiante
5. El recurso pastoril
6. Oportunidades para el mejoramiento de los recursos forrajeros
7. Organizaciones de investigación y desarrollo y recursos humanos
8. Referencias
9. Contactos

[Las gráficas y los datos de este perfil han sido proporcionados por los autores y las denominaciones empleadas y la presentación de material en este producto informativo no implican  la expresión de opinión alguna cualquiera sea, de parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación sobre la condición jurídica de países, territorios, ciudades o zonas, o de sus autoridades, ni respecto de la delimitación de sus fronteras o límites].


1. INTRODUCCIÓN

El reino de Marruecos está situado en el noroeste de África, entre las latitudes 21º - 36º N y las longitudes 1º - 17º O. El país está bordeado por el océano Atlántico en el oeste (2 934 km desde Cap Spartel en el norte a Lagwira en el sur) y por el mar Mediterráneo en el norte (512 km desde Saidia en el este hasta Cap Spartel en el oeste). Está bordeado en el este y sur por Argelia y Mauritania, respectivamente (Figura 1). El área total terrestre es de 710 850 km2 de los cuales la tierra arable es menos del 12 por ciento (Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, 2003).

Figura 1.  Mapa de Marruecos

[Nota editorial de FAO: la condición del Sahara Occidental permanece sin resolver y fue tema de una propuesta de acuerdo por parte de las Naciones Unidas sobre la Condición del Sahara Occidental en 2001].

De acuerdo con el censo de 1994, la población era de 26 100 000. La tasa de crecimiento demográfico durante el período 1984-94 fue de 2,06 por ciento, más baja que el 2,6 por ciento registrado en 1974-84. Actualmente, la tasa de crecimiento demográfico es de 1,7 por ciento. Las estimaciones de población (www.statistic.gov.ma) para 2002 y 2003 eran de 29 630 000 y 31 600 000, respectivamente.

La mayoría de la población está concentrada en las áreas del noroeste. La urbanización está actualmente por encima de 50 por ciento, contrastando con un nivel de 30 por ciento en 1970. Las grandes ciudades incluyen Casablanca (3,1 millones) la cual es el centro industrial, comercial y financiero más importante, Rabat-Salé (1,2 millones) la cual es la capital, Marrakech, Fès, Méknès, Tétouan, Oujda y Agadir cada una con cientos de miles de habitantes.

La historia del país es muy antigua como lo atestiguan los numerosos monumentos prehistóricos e históricos. En tiempos históricos, el país ha visto un número de invasores y civilizaciones: fenicios, bereberes, cartaginenses, romanos, vikingos. La conquista árabe comenzó en 681.

Marruecos existe, como estado, desde 788, cuando Idris I fue proclamado rey. Las dinastías subsiguientes fueron:

  • Idrissida (788-1055, con la fundación de Fes. actualmente parte del Patrimonio Universal de UNESCO)
  • Almoravida (1055-1130, fundación de Marrakesh con la plaza Jamaa Lafna, tambien parte del Patrimonio Universal)
  • Almohada (1130-1258, fundación de la ciudad capital de Rabat, construcciónde Koutoubia y su gemela la Giralda de Sevilla),
  • Merinida (1258-1554, construcción de la necrópolis de Chellah en Rabat),
  • Saadiana (1554-1664, tumbas saadianas en Marrakesh, plantas de procesamiento de caña de azúcar y exportaciones a Europa, fin de la ocupación portuguesa de algunos lugares de la costa),
  • Alaouita (1664-presente).
Marruecos ganó su independencia tanto de los franceses (zonas central y sur) como de los españoles (zona norte) en 1956. Al mismo tiempo la ciudad de Tánger, que estuvo bajo juridicción internacional, fue recuperada. Las provincias saharianas del sur fueron recuperadas en 1975 [aunque la condición del Sahara Occidental permanece sin resolver y fue tema de una propuesta de acuerdo de Naciones Unidas sobre la Condición del Sahara Occidental – Nota editorial].

La agricultura es la columna vertebral de la economía, contribuye con el 17 por ciento al producto bruto interno (PBI) y provee empleo a la mitad de la fuerza laboral activa. Ha sido beneficiado por el gobierno como un sector prioritario para la inversión durante las últimas cuatro décadas. Como resultado de esta política, 92 grandes represas han sido construidas con una capacidad total de 14 billones de m3. Esto y otras pequeñas infraestructuras, han permitido el riego de 1 200 000 ha. Las áreas regadas más grandes son Rharb y Loukkos en el noroeste, Tadla en el centro norte de los Atlas, Haouz en la región de Marrakech, Souss-Massa en la región de Agadir, Ouarzazate y Tafilalet al sur de los Atlas y bajo Moulouya en el noreste.

Sin embargo, la producción agropecuaria varía con las condiciones climáticas y muchos cultivos son cultivados por agricultores de subsistencia, pero un sector modernizado produce alimentos para la exportación. Los principales productos incluyen trigo, cebada, legumbres, hortalizas, frutas cítricas, aceitunas y aceite de oliva, higos y dátiles. Las exportaciones agrícolas incluyen hortalizas, citrus, aceite de oliva y vino. Los productos pecuarios son consumidos localmente, a excepción del cuero procesado.

La pesca es otro sector importante dado que representa el 55 por ciento de las exportaciones de alimentos agropecuarios y mantiene unos 400 000 empleos. Las artesanías contribuyen 10 por ciento al PBI y ofrecen empleo a unas 1 500 000 personas.

El turismo está creciendo en importancia para la economía. Con 2 500 000 turistas en 1999, contribuye con 7,8 por ciento al PBI, y ayuda a mantener unos 500 000 empleos.

La minería y la energía representan 10 por ciento del PBI. Los depósitos de fosfatos de Marruecos son los terceros más grandes del mundo, pero un mercado estancado y bajos precios mundiales han reducido la contribución hecha por este previamente importante captador de exportaciones. 

Un pequeño sector manufacturero está creciendo y aportando ingresos de la exportación. Los bienes de consumo y los bienes semi-terminados actualmente comprenden alrededor de la mitad de las ganancias de las exportaciones de Marruecos.

Alrededor de un 15 por ciento de la fuerza laboral trabaja en el exterior, principalmente en Bélgica y Francia, y las remesas que estos trabajadores envían a Marruecos ayudan a compensar la deuda externa del país.

En un esfuerzo por estimular el crecimiento económico, el gobierno está vendiendo más de cien empresas públicas y fomentando otras reformas económicas.

Área terrestre, áreas arables y pastoriles. La clasificación de suelos de Marruecos muestra que el 78 por ciento del área (56 000 000 ha) está en zonas desérticas y secas (precipitación media anual < 250 mm/año), 15 por ciento (10 000 000) en la zona semi-árida (250 a 500 mm/año de lluvia) y 7 por ciento en las zonas sub-húmedas a húmedas (> 500 mm/año de lluvia). La tierra arable y los cultivos permanentes representan 12 por ciento (9 200 000 ha) del área terrestre, de las cuales 1 200 000 ha son irrigadas, 12,5 por ciento (5 800 000 ha) es bosque y 52 900 000 son campos naturales y tierras improductivas (Cuadro 1).

Del área cerealera total, la cual cubre 80 por ciento de la tierra arable, 50 por ciento es sembrada con cebada, 40 por ciento con trigo panadero y trigo duro y 9 por ciento con maíz. Cuatro por ciento de la tierra arable se siembra con legumbres, principalmente habas, garbanzos, lentejas y arvejas. El área bajo barbecho enmalezado varía entre 1 600 000 y 2 600 000 ha y es predominante en las zonas secas.

Cuadro 1.  Uso de la tierra

 

Área (millón de  ha)

Arable y cultivos permanentes

9,2

Bosques

5,8

Alfa estepa

3,2

Campo natural (1)

52,885

Total

71,085

(1)Incluyendo estepas saharianas de baja productividad, sitios rocosos y áreas ocupadas por infraestructura ya que no fueron estimadas separadamente.

Fuentes: Ministère de l’Agriculture et du Développement Rural (www.madrpm.gov.ma/). Stratégie de développement des terres de parcours au Maroc 1992-1995, Direction de l’Elevage, Ministère de l’Agriculture et de la Réforme Agraire, Rabat.

 El sector de rumiantes. Generalmente, se considera que solo 18 por ciento de los hacendados obtienen sus ingresos solamente de la producción animal, pero el ganado constituye una reserva financiera significativa para la mayoría de los agricultores, en particular para aquellos que tienen un acceso dificultoso a los préstamos agropecuarios. También asegura la producción de estiércol necesario para la fertilización de la tierra y el mejoramiento del rendimiento (principalmente de hortalizas y huertos de citrus). También es usado como fuerza de tracción, suministra la materia prima necesaria (lana, piel, cuero) para las industrias del cuero y de las artesanías, y juega un papel importante en el transporte de bienes y personas (dromedarios en el sur, mulas en las montañas y caballos y asnos en la planicie). Es necesario también subrayar su papel socio-cultural (caballo y Fantasia, ovino y Eid El Adha).

Hay unos 2 700 000 de vacunos, 16 000 000 de ovinos y 5 000 000 de caprinos en el país los que sumados a 200 000 camélidos producen 300 000 toneladas de carne y más 1,3 millones de toneladas métricas de leche (Cuadro 2).

Cuadro 2.  Cifras pecuarias y producción

Items

1973-74

1980

1982

1984

1987

1995-96

2002

2003*

Vacunos (000 000)

3,21

3,38

2,54

2,36

3,18

2,38

2,55

2,67

Ovinos (000 000)

11,44

16,51

10,16

12,86

16,14

16,73

15,05

16,00

Caprinos (000 000)

4,23

6,15

4,09

4,22

5,81

5,70

5,07

5,10

Leche (000 000 litros)

 

780

625

705

783

   

1,314

Carne vacuna (000 tm)

 

102

111

77

99

 

170

160

Carne ovina (000 tm)

 

66

47

54

64

 

110

100

Carne caprina (000 tm)

 

16

15

16

20

 

15

21

Fuentes: Recensement Général de l’Agriculture (RGA), Ministère de l’Agriculture et du Développement Rural, Guessous 1991.
*2003 datos de la base de datos estadísticos de FAO (2004)

El sector de cultivos. Las fincas son relativamente pequeñas (Cuadro 3). De los 1 500 000 establecimientos, las clases de tamaño son las siguientes: i) 4,3 por ciento no tienen tierra, muy probablemente solo mantengan ganado; ii) más del 70 por ciento tiene menos de 5 ha, iii) solo 4 por ciento tiene más de 20 ha. El pequeño tamaño de finca generalmente conduce a una producción diversificada (cereales, hortalizas, ganado) pero también a bajos niveles de ingreso y alta vulnerabilidad frente a las fuerzas de mercado y eventos de sequía.

Cuadro 3.  Tamaño de finca (1996)

Clase de tamaño en ha

Número de fincas

Área arable

 

(miles)

 %

(miles de ha)

%

Sin tierra

64,7

4,3

-

0,0

0-1

315,3

21,1

170,4

2,0

1-3

446,7

29,8

904,7

10,3

3-5

237,7

15,9

1 011,1

11,6

5-10

247,8

16,6

1 894,7

21,7

10-20

125,2

8,4

1 880,5

21,5

20-50

47,9

3,2

1 526,3

14,5

50-100

7,8

0,5

585,1

6,7

<100

3,2

0,2

759,4

11,7

Total

1 496,3

100,0

8 732,2

100,0

En el sector agropecuario, la producción pecuaria ocupa el segundo lugar luego de los cereales. Provee aproximadamente 20 por ciento del empleo agropecuario total y contribuye al ingreso de más del 80 por ciento de la población rural, especialmente de los pequeños hacendados. También juega un importante papel en la mitigación del impacto de las sequías. Del 1,5 millón de fincas en 1996, 1,1 millón tenían un componente de producción pecuaria (Cuadro 4).

Tabla 4.  Número de fincas con producción  animal 

Clase de tamaño

Número en 1973-74

Número en 1995-96

(ha)

(miles)

%

(miles)

%

Sin tierra

438,8

26,9

62,5

5,7

0-1

340,0

20,8

214,4

19,5

1-3

332,0

20,4

311,3

28,5

3-5

177,3

10,9

175,2

15,9

5-10

192,1

11,8

190,2

17,3

10-20

101,8

6,2

99,2

9,0

20-50

30,7

2,5

38,9

3,3

< 50

8,7

0,5

8,5

0,8

Total

1 630,4

100,0

1 100,1

100,0


2. SUELOS Y TOPOGRAFÍA

Principales características topográficas

Marruecos tiene las planicies más anchas y las montañas más altas del norte de África. El país tiene cuatro principales regiones fisiográficas:

  1. la cadena montañosa  Rif, paralela a la costa mediterránea;
  2. las montañas  Atlas (los Atlas medios, los Atlas altos, los Anti-Atlas) extendiéndose a través del país, de suroeste a noreste, entre el Océano Atlántico y el Rif, desde donde los Atlas están separados por la depresión de Taza. La cima más alta es Toubkal, la cual alcanza 4 165 m en la cadena de los Atlas altos;
  3. una región de planicies costeras anchas a lo largo del Océano Atlántico, enmarcada por el arco formado por Rif y las montañas Atlas; y
  4. las planicies y valles al sur de las montañas Atlas, las cuales convergen con el Sahara a lo largo de las fronteras del sudeste del país.

El país tiene muchos ríos, la mayoría torrentes estacionales, los cuales, aunque sin importancia para la navegación, son usados para riego y para generar electricidad. Los principales ríos son el Moulouya, que drena dentro en el mar Mediterráneo, el Sebou, el Bou Regreg, el Oum Rbia, el Tansift, y el Souss que fluyen al Océano Atlántico.

Principales tipos de suelos

Los principales tipos de suelos incluyen (Figura 2): i) yermosoles, litosoles, regosoles y sierozems, los cuales son los tipos predominantes debido a la topografía montañosa y a la gran área de las zonas saharianas y áridas; ii) rendzinas; iii) xerosoles; iv) vertisoles; v) gleysoles y vi) suelos salinos.

Los tipos de suelos predominantes en las principales unidades fisiográficas son los siguientes (INRA, 1967; Osrhiri, 1985; Berkat et al., 1999; MADRPM, 2000):

  1.  mesetas altas orientales y valle del Moulouya: los suelos son mayormente sierozems sobre una capa caliza. Adicionalmente, los fluvisoles (importantes para las actividades agropecuarias) y los suelos salinos también están presentes.
  2. Atlas medios: los suelos predominantes son suelos pardos y rendzinas. Sin embargo, predominan los litosoles y regosoles sobre las pendientes empinadas.
  3. Rif: sobre esquistos y calizas, los suelos predominantes son suelos pardos asociados con litosoles y regosoles. Sobre margas y margas con calizas, predominan los suelos pardos y los vertisoles.
  4. Loukkos: mayormente gleysoles y cambisoles.
  5. planicie de Rharb: suelos derivados de formaciones de gredas arenosas del cuaternario reciente. Estos son principalmente gleysoles y vertisoles.
  6. meseta de Sais: los suelos predominantes son calizas pardas y vertisoles, asociados con litosoles y regosoles.
  7. mesetas de Mamora y Zemmour: suelos derivados de formaciones arenosas de Villafranchian. Son mayormente lavados pardos con un contraste textural representado por arena con arcilla por debajo.
  8. meseta central: en áreas forestadas, los suelos son pardos asociados con litosoles y regosoles. En otros lugares (Zaer), predominan vertisoles y gleysoles.
  9. planicies de Doukkala, Chaouia y Abda: en áreas cercanas al Océano Atlántico, los suelos son mayormente rendzinas asociadas con litosoles que tienen una capa caliza, En el interior, los suelos son mayormente isohúmicos y vertisoles.
  10. planicies y meseta al norte de los Atlas: los suelos predominantes son litosoles (Rehamnas, Jebilete), sierozems asociados con litosoles sobre una capa caliza (Haouz, Chichaoua).
  11. zona de Argan: los suelos son mayormente litosoles y regosoles, asociados con fluvisoles y suelos salinos sobre las tierras bajas.
  12. Atlas altos: los suelos predominantes son litosoles y regosoles, en asociación con suelos pardos y sierozems.
  13. zona pre-sahariana: predominan litosoles y regosoles, en asociación con sierozems y regs. En los valles son frecuentes los suelos salinos.
  14. zona sahariana: los suelos son mayormente yermosoles, asociados con  sierozems, litosoles y suelos salinos.

Figura 2. Mapa de suelos

Fuente: MADRPM (2000)


3. ZONAS CLIMÁTICAS Y AGRO-ECOLÓGICAS

Clima

Marruecos está dominado por el clima mediterráneo y la lluvia ocurre dentro de la estación invernal, mientras que la estación cálida es seca. Sin embargo, debido a su latitud así como la influencia del Océano Atlántico y el mar Mediterráneo, y la de las poderosas cadenas montañosas de los Atlas entre el sur del Sahara y las otras zonas, las condiciones climáticas son diversas. De hecho, esta diversidad la hace idealmente adaptada a la clasificación bioclimática del Mediterráneo (Emberger, 1955 y Sauvage, 1963). Las principales divisiones bioclimáticas son:

- Sahariana o desierto, con un lluvia anual menor a 100 mm y errática. Las temperaturas invernales son templadas a lo largo de la costa atlántica, pero se hacen frescas a unos 10 km al interior y frías más hacia el interior.

-  Árida, con una lluvia anual oscilando entre 100 y 400 mm. Es el borde sur de las montañas Atlas, el valle del Moulouya, las mesetas altas orientales, la planicie de Souss y las planicies al norte de las Atlas. Las sub-divisiones de la temperatura invernal varían desde cálida (costas del Atlántico y del Mediterráneo oriental), a templada, fresca y fría. Esta última situación es encontrada en el interior en partes del valle del Moulouya, y más extensamente en las mesetas altas orientales.

- Semi-árida, con una lluvia anual oscilando entre 400 y 600 mm. Ocurre en las   principales regiones cerealeras como las planicies de Doukkala, Chaouia, Gharb, Saiss, así como grandes porciones del Anti-Atlas, Atlas altos, Atlas medios, meseta centra, la zona de Prerif y la parte oriental de la cadena montañosa de Rif. Esta gran extensión espacial también se traduce en una gran diversidad de sub-tipos de temperatura invernal.

- Sub-húmeda, con una lluvia anual oscilando entre 600 y 800 mm, se encuentra dentro de las cadenas montañosas de Rif, los Atlas medios, los Atlas altos y áreas costeras localizadas (bosque de alcornoques de Mamora occidental). Como en el tipo anterior, las sub-divisiones del invierno son también diversas.

- Húmeda, con una lluvia anual mayor a 800 mm dentro de las montañas de Rif y los Atlas medios.

La lluvia es variable entre estaciones y entre años. Ocurre mayormente en otoño (octubre-noviembre), invierno (diciembre) y primavera (marzo-abril). La lluvia media anual oscila entre menos de 100 mm (bioclima sahariano), a 1 200 mm (bioclima húmedo).

La sequía es la más importante y dramática manifestación de esa variabilidad. El país ha sido testigo del episodio de sequía más largo de su historia reciente (1979-1984, la mayor parte de la década de 1990) causando impactos sobre la producción agropecuaria, sobre la economía y la sustentabilidad de las fincas, sobre los sistemas de producción (por ejemplo, más concentrados están siendo incorporados a la alimentación pecuaria), y sobre los recursos naturales y el ambiente (aceleración de la degradación y agotamiento de los recursos).

Las temperaturas extremas son atenuadas en las áreas costeras a lo largo del Océano Atlántico y el mar Mediterráneo, traduciéndose en sub-tipos bioclimáticos de inviernos cálidos y templados. En contraste, en el interior, las temperaturas son más extremas y los inviernos pueden ser bastante fríos (traduciéndose en sub-tipos bioclimáticos de inviernos templados a fríos) y los veranos muy calientes. Las temperaturas en las cadenas montañosas pueden caer a –15 ºC y los picos más altos de las cadenas montañosas tanto de los Atlas como Rif están cubiertos de nieve la mayor parte del año.

Figura 3.  Mapa de lluvia

Fuentes: MADRPM (2000)

Zonas agro-ecológicas

Han sido propuestas varias zonificaciones agro-ecológicas, dependiendo de los objetivos y de la escala de aproximación. Las catorce unidades fisiográficas descriptas para los suelos (ver arriba) pueden ser consideradas como grandes zonas agro-ecológicas dado que representan cierta homogeneidad en términos de forma del terreno/substrato del suelo, lluvia y estación de crecimiento (bioclimas y sus sub-divisiones térmicas).

Las principales explotaciones agropecuarias en cada zona son:

Las mesetas altas orientales y el valle de Moulouya: debido a las lluvias limitadas y a los suelos generalmente superficiales, la mayoría del área es usada para el pastoreo de ovinos y caprinos. Sin embargo, el valle de Moulouya tiene un número de áreas irrigadas, de las cuales la más grande es el perímetro del bajo Moulouya donde los establecimientos agropecuarios incluyen frutales (cítricos), hortalizas y ganado lechero. Los cultivos están invadiendo activamente las tierras de pastoreo. Esto, y un incremento de la presión de pastoreo, ha inducido a una espiral descendente de degradación de pasturas. Un número de proyectos, algunos financiados por FIDA (PDPEO, PDRTT) están dirigidos al mejoramiento de las condiciones de vida de la población rural en esta área mientras se mejora el manejo de los recursos pastoriles.

Los Atlas medios tienen una precipitación relativamente alta, excepto localmente. Esto ha resultado en una cubierta vegetal natural bien desarrollada (tierras de pastoreo y bosques) ocupando más del 70 por ciento del uso de la tierra. Los cultivos representan menos del 30 por ciento del área (principalmente cereales, legumbres y árboles frutales en los valles irrigados). La mayoría de la actividad agropecuaria es del tipo de subsistencia, basada en cultivos y ganado (ovinos, caprinos y algunos vacunos).

El Rif es diverso en términos de lluvia y formas del terreno. Esto se traduce en una diversidad de usos de la tierra. Por lo tanto, las tierras de cultivo varían desde 23 por ciento (Chefchaouen) a 76 por ciento (Taounate). Los cereales representan más del 50 por ciento de las tierras de cultivo. Los árboles frutales contribuyen con 16 por ciento y son importantes en algunas áreas (olivos, higos, almendras). Las legumbres contribuyen con 9 por ciento. Se cultiva muy poco forraje. Las fincas son del tipo de subsistencia combinando cultivos con ganado (ovinos, caprinos y vacunos) (Berkat et al., 1999).

El área de Loukkos posee un perímetro irrigado donde las hortalizas, cutivos industriales, oleaginosos, frutales, forrajeras y cereales contribuyen con 29, 25, 25, 8, 6 y 7 por ciento, respectivamente.

El área de Rharb tiene también un importante perímetro irrigado (100 000 ha) y agricultura de secano (unas 288 000 ha). Los cultivos irrigados en el perímetro irrigado son los cereales (32 por ciento), cultivos industriales (9 por ciento), hortalizas (16 por ciento), forrajeras (11 por ciento), frutales (11 por ciento), legumbres y oleaginosos. Los estalecimientos agropecuarios son una mezcla de fincas de subsistencia y fincas grandes. Los cultivos son combinados con ganado (mayormente ovinos y vacunos en pequeños rebaños).

La meseta de Sais está relacionada mayormente con agricultura de secano. Los cultivos principales son cereales, frutales (olivos, viñedos), legumbres y oleaginosos. El ganado está integrado con los cultivos (ovinos y vacunos en pequeños rebaños).

El Mamora y la meseta central se caracterizan por un uso de la tierra donde las tierras de cultivo y los bosques/campos naturales representan 55 y 45 por ciento, respectivamente. Los cereales son los cultivos predominantes (68 por ciento), mientras que los cultivos forrajeros, legumbres y frutales contribuyen solo con 6, 3 y 4 por ciento, respectivamente (Berkat et al., 1999). Las fincas son en general pequeñas con menos de 5 ha, combinando cultivos con ganado (los vacunos están bien integrados con los cultivos, los ovinos en sistemas agro-silvo-pastoriles).

Las planicies de Doukkala, Chaouia y Abda se caracterizan por una precipitación oscilando entre 300 a 400 mm y por inviernos templados. Sin embargo, la estación seca es relativamente larga (mayo-octubre). El uso de la tierra consiste en un 80 por ciento de tierras de cultivo y 20 por ciento de bosques/campo natural. El sistema de cultivo consiste de cereales (trigo, cebada, maíz: alrededor de 80 por ciento del área de cultivo), barbecho (13 por ciento), hortalizas, forrajeras (3 por ciento), legumbres y frutales. Las hortalizas, mayormente tomates, representan una actividad importante, orientada parcialmente a la exportación. El ganado (vacunos, ovinos) está bien integrado con los cultivos. Esta zona es bastante vulnerable a la sequía ya que la mayoría de los cultivos son de secano. La planicie de Doukkala tiene un perímetro irrigado (unas 61 000 ha) donde los cultivos consisten en cereales, cultivos industriales (caña de azúcar, algodón), forrajeras y hortalizas.

Las planicies y mesetas al norte de los Atlas se caracterizan por precipitaciones bajas y variables (200-300 mm). Esto y el hecho de que los suelos son superficiales son las mayores limitantes de la productividad agropecuaria. Bajo condiciones de secano, alrededor de la mitad de la tierra es usada para plantar cultivos, y el resto son campos naturales muy degradados. El sistema de cultivos está basado en cereales, particularmente cebada, pero también trigo y maíz (80 por ciento). Las fincas son mayormente del tipo de subsistencia (más de la mitad tienen menos de 5 ha) combinando cereales y ganadería (mayormente ovinos). Dos perímetros irrigados se encuentran en esta zona: en Haouz y Tadla. El sistema de cultivos de Haouz está basado en cereales, frutales (mayormente olivos), forrajeras, hortalizas, y algo de algodón y tabaco. En el perímetro de Tadla, los cultivos están basados en cereales, forrajeras, frutales (olivos y citrus), remolacha azucarera y algodón y hortalizas. El ganado lechero está bien desarrollado en este perímetro.

La  zona de Argán también se caracteriza por precipitaciones bajas y variables (170 a 285 mm) y temperaturas invernales templadas. La estación seca es bastante larga resultante en una corta estación de crecimiento. Los cultivos y los bosques/campos naturales representan el 30 y 70 por ciento del área terrestre, respectivamente. Los sistemas de cultivo están basados e cereales (mayormente cebada), barbecho, y algunos huertos de almendros. Las fincas son del tipo de subsistencia en 75 a 90 por ciento de los casos (menos de 5 ha). Combinan el cultivo de cebada, algunos almendros, hortalizas y ganado (principalmente caprinos) en asociación con el árbol de argán (N. del T.: Argania spinosa) y colmenas. Esta zona tiene una alta frecuencia de sequías y el árbol de argán juega un importante papel en la mitigación de la sequía al proveer forraje para los caprinos y también al producir aceite para consumo local y para la venta. El perímetro irrigado de Souss-Massa está en esta zona. Sus cultivos más importantes son los citrus y las hortalizas, parcialmente para la exportación.

Los Atlas altos se caracterizan, a pesar de sus altas elevaciones, por un modesto nivel de lluvia (400 a 800 mm en las pendientes al norte, 200 a 500 mm en las pendientes expuestas al sur). Este nivel de lluvia, combinado con suelos superficiales, pendientes empinadas y temperaturas frías, se traduce en una corta estación de crecimiento y baja productividad, excepto localmente (terrazas de valles, campos naturales de altitudes altas). Bosques/campos naturales ocupan un 76 por ciento del área terrestre, mientras que los cultivos están limitados a un 20 por ciento (mayormente en las tierras bajas y valles). Estos valles están intensamente cultivados. El sistema de cultivos está basado en cereales (71 por ciento), forrajeras (11 por ciento), frutales (7 por ciento), legumbres, hortalizas y barbecho (6 por ciento). Las fincas son del tipo de subsistencia con menos de 5 ha, combinando cultivos en terrazas, y ganado (ovinos y caprinos en campo natural, vacunos integrados con cultivos).

La zona pre-sahariana se caracteriza por una precipitación muy baja (100 a 200 mm) y variable. Los cultivos solamente ocupan el 2 por ciento de la tierra debido a que están mayormente en valles y oasis. La mayor parte de la tierra es usada para pastorear ovinos, caprinos, y algunos camélidos. Los cultivos se basan en cereales, barbecho, frutales (olivos, palmas datileras, higueras y manzanos), forrajeras y hortalizas. Dos perímetros irrigados se encuentran en esta zona: Ouarzazate y Tafilalet.

La zona sahariana se caracteriza por una precipitación muy baja (menos de 100 mm) y errática. Por lo tanto, los cultivos se limitan a las áreas regadas, o áreas que reciben escurrimiento. Los principales cultivos son cereales, forrajeras y hortalizas. Sin embargo, la actividad más importante es la producción pecuaria extensiva (caprinos, ovinos, camélidos).


4. SISTEMAS DE PRODUCCIÓN DE GANADO RUMIANTE

En el pasado, la ganadería extensiva basada en campo natural le permitió al país satisfacer sus necesidades en términos de proteína animal. Con la extensión de los cultivos a expensas de la tierra de pastoreo, el desarrollo del riego y el rápido crecimiento demográfico, se están expandiendo los sistemas de producción que asocian cultivos con ganadería.

La producción lechera se ha desarrollado bajo riego y las forrajeras cultivadas han sido el único camino para suministrar la cantidad y calidad necesarias para sostener la producción de animales de alto rendimiento.

Sistemas de alimentación

Varios factores se deberían tener en cuenta cuando se definen sistemas de producción ganadera: las razas criadas, tipo de producción u objetivo, reproducción y manejo de la alimentación. En Marruecos, los aspectos alimenticios siguen siendo el criterio de clasificación más importante para ordenar los sistemas de producción animal. Inclusive, los recursos alimenticios, su cantidad, calidad y disponibilidad estacional determinan que sistema de producción animal predomina.

Sistemas de producción vacuna

La distinción de tres sistemas de producción vacuna está basada en los parámetros:
1) Calendario de alimentación; 2) Genética del rodeo; 3) Opciones de comercialización de la leche.

Lechería con riego.  Este sistema se encuentra en los perímetros irrigados, especialmente en los grandes manejados por las «Offices Régionaux de Mise en Valeur Agricole» (ORMVA). Sus principales características son (Guessous, 1991):

  • el forraje producido bajo riego cubre parte de los requerimientos animales;
  • los vacunos son principalmente Friesian o cruzas;
  • la leche es sistemáticamente comercializada.

El calendario de alimentación varía de acuerdo con el principal cultivo forrajero el cual puede ser trébol alejandrino (Trifolium alexandrinum) o alfalfa (Medicago sativa). El trébol alejandrino, que es el principal cultivo forrajero en las áreas de Rharb, Loukkos y en cierto grado en el perímetro de Doukkala, es usado enteramente para corte y acarreo fresco, durante octubre a marzo o junio (Guessous, 1991). Este sistema deja al verano y al otoño relativamente deficientes en forraje si no se usan otras forrajeras (alfalfa, sudangras, raigrás italiano, remolacha forrajera). En el caso de la alfalfa, el cual es el cultivo forrajero más importante en Tadla, Haouz, Souss-Massa, valle del bajo Moulouya, Tafilalet y Draa, la estación de crecimiento va de marzo a octubre. Aunque algunos hacendados usan parte de la alfalfa como heno, el sistema es relativamente deficiente en otoño e invierno (Guessous, 1991). Para aliviar estas limitaciones, se han introducido otros cultivos forrajeros al sistema: cebada, avena/vicia, maíz.

Sistema mixto. Este sistema se encuentra en las zonas más favorables de agricultura de secano, o en la periferia de perímetros irrigados (Guessous, 1991). Puede ser caracterizado por la ausencia (o muy limitada contribución) de cultivos forrajeros regados comparado con el sistema anterior. Sin embargo, comparte un número de características con este sistema, especialmente, el uso de razas mejoradas y la comercialización de la leche producida.

El sistema de alimentación es el siguiente (Guessous, 1991): i) pastoreo de rastrojo de junio a agosto; ii) uso de paja de septiembre a marzo, a veces acompañado con el uso de heno de avena/vicia; iii) pastoreo del barbecho de la pastura desde diciembre a marzo; iv) pastoreo de cebada desde enero a febrero; v) uso de concentrados incluyendo paja de trigo, «pellets» secos de remolacha azucarera, melaza, grano de cebada, especialmente en otoño e invierno.

Los cultivos forrajeros son alfalfa, trébol alejandrino, sudangras o maíz cuando hay algo de agua disponible para riego. Sin embargo, como este es raramente el caso en los sistemas de producción, las forrajeras bajo producción de secano son cebada (corte para alimento fresco, a veces silo), avena/vicia, cebada/arveja y triticale/arveja. Estos cultivos son mayormente hechos para heno.

La contribución de los forrajes en los sistemas de alimentación es aún relativamente modesta; se estimó que era 28, 21 y 1 por ciento en Rharb, Tadla y valle del bajo Moulouya, respectivamente (Guessous, 1991), mientras que los concentrados contribuyen 31, 28 y 53 por ciento en las planicies (paja y rastrojo: 15, 44, 28 por ciento; barbecho + campo natural: 12, 3, 14 por ciento).

Vacunos para carne.  Este sistema, basado en razas locales, produce terneros para engorde. Algo de leche, luego que el ternero es alimentado, es consumida domésticamente, generalmente en pequeñas cantidades, pero no es vendida.

El sistema se encuentra en áreas de producción de secano donde los principales cultivos son cereales de invierno o maíz sembrado en primavera (Guessous, 1991). Este sistema tiene riesgo de sequía.

La alimentación está basada en sub-productos de cultivos, denotando una muy alta integración al sistema de producción. El calendario de alimentación en las regiones de secano consiste en (Guessous, 1991): 1) pastoreo de rastrojo durante junio a octubre; ii) alimentación con heno y paja de trigo y cebada durante el período de septiembre a marzo; iii) cebada (pastoreo liviano del cultivo en crecimiento) durante enero y febrero; iv) alimentación con malezas recolectadas de los campos; v) pastoreo de los barbechos durante enero a mayo. El pastoreo de pasturas naturales puede contribuir con hasta cinco meses en algunas regiones.

Las forrajeras cultivadas incluyen: i) mezcla de cereales/leguminosas para heno; ii) cebada usada como forrajera para corte y acarreo de forraje verde o para pastoreo; iii) trébol alejandrino en áreas que tienen precipitaciones relativamente buenas (>450 mm); iv) alfalfa anual para mejoramiento del barbecho en sistemas de producción con praderas; pero esta tecnología, introducida a comienzos de la década de 1980, parece estar desapareciendo, dejando a los barbechos sin mejoramiento.

Cuando este sistema se usa en los perímetros irrigados, se beneficia de un calendario de alimentación y de recursos forrajeros comparables a aquellos de los sistemas lecheros (Guessous, 1991). Las diferencias pueden estar en un mayor uso de campo natural y barbecho. El calendario de alimentación consiste en: i) alfalfa verde para corte y acarreo desde marzo a octubre; ii) heno de alfalfa desde octubre a febrero; iii) pastoreo de rastrojo durante el verano; iv) paja todo el año; v) campo natural y barbecho durante febrero hasta abril; vi) concentrados durante septiembre a abril.

Sistemas de producción ovina. La producción pecuaria sobre extensas tierras de pastoreo se realiza mediante razas locales rústicas de pequeños rumiantes (ovinos y caprinos). Un muy pequeño número de vacunos y camélidos explotan estos recursos pastoriles.

Cuatro razas ovinas están bien identificadas y son parte de programas de selección por la Association Nationale Ovine et Caprine (ANOC) en las así llamadas «zonas de cuna de razas». Estas son Timahdit en los Atlas medios y zonas vecinas, la Sardi en las planicies al norte de los Atlas, la Beni Guil en las mesetas altas orientales, y la Dman en los oasis (la cual no usa el campo natural) (Kabbali y Berger, 1990; Boujenane, 1999).

Algunas razas menos conocidas son usadas en otras regiones: la Beni Hsen en las regiones de Ghrab y Loukkos, la predominante Boujjad en la región de Boujjaad, la Siroua y la Sargho criadas en los Anti Atlas.

Comparadas con las ovinas, las razas caprinas están menos bien estudiadas. Se pueden distinguir tres tipos: la cabra lechera de los oasis Dman, cruzas con razas españolas en el norte del país, y la pequeña cabra local en otros lugares.

Hay tres sistemas principales definidos de acuerdo al origen de los recursos alimenticios: i)  sistema pastoril; ii) sistema agro-pastoril; iii) sistema de oasis.

El sistema pastoril.  En este sistema, el calendario alimenticio está dominado por el pastoreo, hasta 8-12 meses del año. Las diferencias se pueden encontrar de acuerdo a las zonas agro-ecológicas. De este modo, en las planicies y mesetas occidentales y centrales donde la estación de crecimiento termina temprano, el campo natural y el barbecho son usados hasta abril-mayo, luego los animales pastorean el rastrojo de cereales hasta las lluvias de otoño. En contraste, en las mesetas altas orientales, predomina el pastoreo de campo natural, con los animales moviéndose al sur en invierno, y al norte en verano, o moviéndose en la misma área entre el esparto Stipa tenacissima (invierno) y Artemisia herba alba y otros tipos arbustivos predominantes (primavera, verano y otoño). El pastoreo del rastrojo tiene lugar durante julio-agosto, pero es variable debido al frecuente impacto de la sequía sobre la producción cerealera. En las montañas Atlas, campo natural/bosques son usados en todas las estaciones, aunque puede haber algún rastrojo que se use en verano especialmente a altitudes debajo de 1 500 m. Las zonas altas (encima de  1500 m en los Atlas medios, y más de 2 000 m en los Atlas altos)  son usadas en el verano por los rebaños trashumantes provenientes de las tierras bajas de las propias montañas o de las planicies adyacentes.  En el suroeste, el pastoreo en tierras de bosque (Argania spinosa, Callitris sp. y Juniperus sp.) ocurre en todas las estaciones, con el rastrojo usado en los raros años húmedos durante abril-junio.

El calendario alimenticio también incluye: i) paja (y heno), y concentrados (mayormente cebada) en otoño-invierno, y en períodos de sequía; ii) pastoreo de cebada; iii) corte y acarreo de ramas de árboles del bosque como Quercus rotundifolia, Quercus suber, Juniperus spp., Fraxinus zanthoxyloides; iv) corte y acarreo de arbustos y pastos como esparto (Stipa tenacíssima) en los campos naturales áridos.

El sistema agro-pastoril.  Este sistema se encuentra en los perímetros irrigados fuera de los oasis del Sahara y en regiones cerealeras de secano. Su principal característica es la relativamente gran contribución de la finca a los recursos alimenticios, alcanzando e 50 por ciento de los requerimientos animales (Guessous, 1991). El calendario alimenticio consiste en: i) pastoreo sobre campo natural y barbecho desde enero a mayo; ii) pastoreo de rastrojo de junio a octubre; iii) alimentación con paja de cereal de septiembre a marzo.

Las variaciones alrededor de este esquema generalizado incluyen: i) movimiento de los animales fuera de los perímetros irrigados para pastorear bosques nativos o pasturas en barbecho privadas arrendadas; ii) pastoreo de cebada en crecimiento; iii) corte y acarreo de trébol alejandrino (Rharb) o alfalfa (Tadla).

El sistema de oasis.  Este sistema es específico de los oasis de las zonas saharianas, principalmente en Tafilalet en el valle de Ziz, Draa en el valle de Draâ, y el área de Figuig en el sudeste. Sus características incluyen (Guessous, 1991):

 i) agricultura irrigada altamente productiva en pequeñas unidades, generalmente no excediendo 1 a 2 ha; ii) una raza ovina (D’man), muy prolífica, mantenida en pequeños rebaños y encerrada casi todo el tiempo; iii) un calendario alimenticio donde la alfalfa es el elemento más importante.

El calendario alimenticio varía de acuerdo con el crecimiento de la alfalfa: i) corte y acarreo de alfalfa durante marzo a octubre, con otras fuentes alimenticias como incluidas paja, cebada, granza, sub-productos de dátiles; ii) heno de alfalfa, sumado a la paja y los concentrados durante noviembre-febrero.

Figura 4.  Mapa de recursos alimenticios

Fuentes: MARA (1986)

Restricciones

La productividad y la sostenibilidad del sector agropecuario están obstaculizadas por lo siguiente:

i) restricciones climáticas, particularmente la alta frecuencia y severidad de las sequías;

ii) la tenencia de la tierra no siempre facilitando el uso prudente y las inversiones a mediano y largo plazo;

iii) degradación de recursos, incluyendo erosión hídrica y eólica del suelo, pérdida de fertilidad del suelo, salinización del suelo, disminución del nivel de los acuíferos, degradación de los recursos forestales y de campo natural debido al sobre pastoreo, cultivo en tierras marginales, cosecha de madera y de otras plantas con propósitos comerciales y de combustible.

Sumadas a las restricciones en el desarrollo de los cultivos forrajeros (tamaño de finca, precio de los concentrados comparados con los de los forrajes y productos animales, limitaciones en investigación y extensión), otras restricciones han sido descriptas, particularmente con respecto a la producción pecuaria en campos naturales (MARA, 1993).

i) la inadecuada alimentación es la principal restricción responsable de la alta mortalidad de los animales jóvenes y del crecimiento y del desempeño reproductivo bien por debajo del potencial genético. La inadecuada alimentación resulta de la  baja productividad de las pasturas, inadecuado uso de los residuos de  cultivos, falta de conocimiento de los productores del valor nutricional de los alimentos y concentrados.

ii) inadecuadas existencias de agua en muchas áreas de campo natural. Los animales pueden tener que viajar largas distancias a los puntos de agua, y algunas aguas son de calidad pobre.

iii) inadecuadas prácticas de manejo del rodeo conducentes a la reproducción incontrolada sin castración de los machos inferiores y bajo reemplazo de las hembras viejas. Esta prácticas se traducen en poco mejoramiento genético en el rodeo. Un incremento de las actividades de ANOC para integrar más productores podría probablemente ayudar a aliviar este problema.

iv) el manejo sanitario del rodeo es aún insuficiente, a pesar de los importantes esfuerzos hechos por el Ministerio de Agricultura en términos de programas y acciones profilácticas. Los parásitos son una limitación para la productividad del rodeo en muchas áreas de campo natural.

Restricciones socio-económicas

Las limitaciones socio-económicas para mejorar los recursos forrajeros y de pasturas, y la producción animal residen en lo siguiente:

  • insuficientes paquetes técnicos, recursos humanos y extensión;
  • vulnerabilidad de los productores pequeños a los impactos de la sequía y, por lo tanto, a los compradores en el sistema de mercado;
  • precios de la carne al productor insuficientes para fomentar inversiones;
  • infraestructura inadecuada para procesar y agregar valor a la carne para el beneficio del productor;
  • cambios en los sistemas de producción donde cada vez se usan más concentrados, ponen presión extra sobre los recursos financieros de las fincas y sobre los campos naturales;
  • la tenencia de la tierra caracterizada por campos naturales colectivos y los bosques del estado son también usados para pastoreo. En ambos casos, existen grandes dificultades para organizar a los usuarios de los recursos naturales para su manejo sostenible. Adicionalmente, esta situación no es un incentivo para inversiones en rehabilitación de los campos naturales colectivos. Más es aún, los campos naturales colectivos están sujetos a la usurpación de los cultivos donde las condiciones ecológicas no son aptas, creando condiciones para la desertificación.

5. EL RECURSO PASTORIL

De acuerdo con MARA (1986), las principales fuentes de forraje en Marruecos eran:

i) pasturas naturales; ii) rastrojos y paja; iii) forrajes sembrados; iv) barbecho; v) residuos de cultivos; vi) granos de cereales; vii) sub-productos industriales. Su contribución estimada al presupuesto forrajero era de 28, 38, 10, 6, 2, 7 y 8 por ciento, respectivamente. Sin embargo, es importante hacer algunos comentarios sobre estas cifras: i) la tendencia hacia la disminución en la contribución de las pasturas naturales a lo largo de los años es debida a su degradación, a la sequía recurrente y a la extensión de los cultivos en tierras marginales que alguna vez fueron usadas como campo natural; ii) estos números son promedios del país entero, reflejando la importancia de la demanda de forraje de los sistemas de producción ganadera, la cual es mayormente satisfecha por la producción en la finca. Los pequeños rumiantes, por otro lado, confían más en las pasturas naturales (más del 70 por ciento en algunas regiones); iii) estos promedios estimados varían de acuerdo a las condiciones del tiempo en un año dado. Por lo tanto, en un año seco, relativamente más recursos son contribuidos por la pastura natural (lo cual también resulta en un presión de pastoreo incrementada y en degradación) y por los granos (lo cual pone una presión incrementada sobre la economía y la estabilidad de las fincas, particularmente las más vulnerables). Durante un año húmedo, las fuentes importantes incluyen un incremento de los rendimientos de cereales,  barbechos, y grano (debido a la mayor productividad de la cebada y consecuentemente de una mayor disponibilidad para la dieta animal).

Pasturas naturales y ecosistemas pastoriles

Las tierras de pastoreo natural, en grados variables de productividad y uso, se extienden sobre unas 53 000 000 ha. Pueden distinguirse diez zonas pastoriles de acuerdo con la topografía, clima, vegetación y uso (MARA,1992). Estas son:

i) Zona 1: las mesetas altas orientales y valle del Moulouya; ii) Zona 2: Atlas medio; iii) Zona 3: Atlas alto; iv) Zona 4: la montaña de Rif y sus bordes; v) Zona 5: el Mamora y la meseta central; vi) Zona 6: las planicies y mesetas al norte de las montañas Atlas; vii) Zona 7: la meseta de la costa Atlántica; viii) Zona 8: el área del árbol del argán; ix) Zona 9: el ecosistema pre-sahariano; x) Zona 10: el ecosistema sahariano.

Los ecosistemas de los campos naturales han sido descriptos y mapeados para cada zona (Berkat et al., 1992). El número de tales ecosistemas (escala 1/ 2 500 000) es de 29, 17, 13, 9, 5, 9, 1, 7, 12, 12, para las respectivas zonas pastoriles 1 a 10.

Figura 5.  Zonas pastoriles

Fuentes: MADRPM (2000)

Los ecosistemas de las mesetas altas orientales y el  valle del Moulouya. Esta zona se extiende por más de 5 000 000 ha. Por lo tanto, está caracterizada por un gradiente climático y una diversidad de recursos de suelo y vegetación, aunque los tipos fisionómicos vegetales son solo unos pocos: estepas de esparto, estepas de arbustos bajos, bosques y arbustales. El gradiente bioclimático se extiende desde sub-húmedo en el área de Debdou en el norte, a sahariano en el sur (Bou Arfa 160 mm) y en el valle del Moulouya en el oeste (Outat El Haj 157 mm). Sin embargo, la proporción más grande del área es de bioclima árido con inviernos fríos (200 a 350 mm de lluvia anual). Los suelos predominantes en el área son litosoles y regosoles, aunque suelos pardos de estepa y halomórficos también están presentes. La producción pecuaria está basada primariamente en ovinos, y secundariamente en caprinos. Los vacunos para carne han aumentado algo durante las dos últimas décadas, pero aún son de importancia limitada.

Los principales ecosistemas naturales son:
i) grupos de bosques de bioclima sub-húmedo compuestos por Quercus rotundifolia, Juniperus oxycedrus, Stipa tenacíssima, Rosmarinus officinalis. El estrato herbáceo inferior incluye Dactylis glomerata, Festuca ovina y Koeleria vallesiana. Este tipo cubre unas 140 000 ha;

ii) montes de bioclima semi-árido, compuestos por Callitris articulata, Pistacia lentiscus, Stipa tenacissima, Rosmarinus officinalis, Citrus villosus, Lavandula multifida, Dactylis glomerata, Artemesia herba-alta, extendiéndose sobre unas   200 000 ha;

iii) estepas halofíticas compuestas por Salsola foetida, Atriplex halimus, Stipa capensis cubriendo unas 115 000 ha;

iv) estepas de bioclima árido con inviernos fríos, en condiciones aceptables a deterioradas compuestas por Anabasis aphylla, Noaea mucronata, Paganum harmala, Artemisia herba-alba, Stipa capensis, Frankenia corymbosa, cubriendo unas 880 000 ha;

v) estepas de bioclima árido con inviernos templados, en una condición aceptable, compuestas por Artemisia herba-alba, Frankenia corymbosa, Noaea mucronata, Teucrium polium, Stipa capensis, Stipa parviflora. Este tipo cubre unas 290 000 ha.

vi) estepas de bioclima árido con inviernos fríos, en condiciones aceptables a buenas, compuestas por Artemisia herba-alba, Stipa parviflora, Stipa barbata, extendiéndose sobre unas 190 000 ha;

vii) estepas al pie de las montañas compuestas por Stipa tenacissima, Rosmarinus officinalis, Artemisia herba-alba, Thymus spp., Stipa parviflora, Stipa barbata. Este tipo cubre unas 330 000 ha;

viii) estepas de esparto (Stipa tenacissima) sobre variados tipos de suelo y de substratos, en variadas condiciones ecológicas, asociadas con especies como Thymus sp., Noaea mucronata, Stipa parviflora, Atractylis seratuloides, Schismus barbatus, Artemisia herba-alba, Lygeum spartum. Este tipo se extiende sobre        2 500 000 ha. Suministra una importante reserva forrajera, aunque de baja calidad, especialmente en esta zona caracterizada por eventos de sequía largos y severos. También provee una protección invalorable al suelo cuando no está degradada. Sin embargo, la repetición de sequías, junto con el mantenimiento de demasiados animales por el uso extensivo de concentrados ha conducido recientemente a una degradación en gran escala de este recurso;

ix) estepas degradadas de bioclimas árido a sahariano en el valle del Moulouya medio compuesto por Lycium  intricatum, asociado de acuerdo a las condiciones ecológicas locales con Helianthemum spp., Halogeton alopecuroides, Salsola gemmascens, Noaea mucronata, Atractylis serratuloides, Aristida spp., Hammada scoparia. Este tipo cubre unas 420 000 ha.

Los Atlas medios.  Esta zona tiene un área estimada de campo natural que se extiende en 1 230 000 ha. Es una cadena montañosa en el centro del país con una dirección SO-NE. Tres subdivisiones se pueden distinguir de acuerdo a topografía y clima: 1) el Atlas medio tabular, con elevaciones desde 1 000 a 1 900 m, con alta precipitación; 2) el Atlas medio escarpado, oscilando desde semi-árido a sub-húmedo; 3) el área de Khénifra en el sudoeste, también oscilando de semi-árido a semi-húmedo. La producción pecuaria en esta zona está basada mayormente en pequeños rumiantes.

Los principales ecosistemas son:
i) montes al pie de las montañas y valles templados que están compuestos por Callistris articulata, Juniperus phoenicea, Pistacia lentiscus, Olea europea, Phyllyrea angustifolia. Las especies del estrato inferior incluyen Globularia alypum, Rosmarinus officinalis, Stipa tenacissima, S. parviflora. Se extiende sobre un área estimada de 185 000 ha.

ii) bosques de las zonas semi-árida a sub-húmeda con invierno frío compuestos por Quercus rotundifolia, generalmente en grupos densos, pero con abras de vegetación herbácea incluyendo Dactylis glomerata, Bromus spp., Festuca spp., Cynosurus elegans. Cubren un  área estimada de 340 000 ha.

iii) bosques de la zona húmeda con invierno frío, compuestos por Quercus mirbeckei, Q. rotundifolia, Crataegus lacinita, Rosa sp., Cynosurus elegans, Dactylis glomerata, Arrhenatherum elatius. Se extiende sobre un área relativamente limitada (6 000 ha).

iv) bosques de las zonas sub-húmedas a húmedas con invierno frío, compuestos por Cedrus atlantica, Acer monspessulanum, Quercus rotundifolia y en las partes más secas y frías Bupleurum spinosum y Erinacea anthyllis. Este tipo cubre un área de 180 000 ha.

v) bosques de la zona sub-húmeda compuestos por Quercus suber, Arbutus unedo, Cistus spp., Halimium halimifolium, Dactylis glomerata, cubriendo un área de aproximadamente 15 000 ha;

vi) arbustos bajos de la zona húmeda compuestos por Adenocarpus boudyi, Genista pseudopilosa, Genista quadriflora, Festuca rubra, Hieracium pseudopilosella, que se extiende sobre unas 18 000 ha.

vii) praderas de montaña o cespitosas, compuestas por Poa bulbosa, Dactylis glomerata, Stipa lagascae, Festuca rubra, Festuca ovina, Hieracium pseudopilosella, Scorzonera pygmea, Medicago suffruticosa, cubriendo unas 50 000 ha.

viii) arbustos de montaña compuestos por xerófitas espinosas como Erinacea anthyllis, Cytisus purgans, Cytisus balansae, Alyssum spinosum, asociados con especies herbáceas como Stipa lagascae, Poa bulbosa, Festuca ovina, Festuca rubra, cubriendo unas 100 000 ha.

Los tres últimos tipos son los más productivos y presentan también la mayor diversidad de plantas herbáceas. Son pastoreados mayormente por rebaños trashumantes durante junio a octubre-noviembre.

Los Atlas altos.  Esta notable cadena montañosa esta compuesta por una serie de crestas longitudinales con dirección SO-NE, entre las cuales se sitúan grandes depresiones. Los puntos más altos son: Jebel Toubkal  (4 165 msnm), Mgoun  (4 070), Tignousti  (3 819 ), Rhat (3 781), El Ayachi (3 700) y Azourki (3 677). Los valles están generalmente en dirección NS. La lluvia anual oscila desde 500 a 800 mm en las pendientes expuestas al norte y de 200 a 600 en las pendientes expuestas al sur, siendo la parte más seca el sureste de la montaña. Una parte de la lluvia llega en forma de nieve (unos 20 días por encima de 3 200 m) y parte una considerable llega en la forma de intensas lluvias de verano, representando una importante causa de erosión y un riesgo importante para la tierra agrícola en los valles. Los suelos son relativamente diversificados pero localizados debido a las pendientes empinadas: rendzinas, suelos forestales pardos, litosoles, regosoles. Sin embargo, debido a las pendientes empinadas, los suelos predominantes son litosoles. Esto, junto con el relativamente alto escurrimiento y la naturaleza de los substratos (esquistos, margas), hacen a los ecosistemas de montaña relativamente secos, menos diversificados que en los Atlas medios, por ejemplo. Además, como las pasturas, son generalmente menos productivas (debido a las restricciones mencionadas anteriormente, y a una corta estación de crecimiento a altitudes por encima de  1 800 msnm). La producción pecuaria está basada en pequeños rumiantes, mayormente caprinos en campos naturales y bosques y algunos vacunos integrados a pequeñas fincas sobre terrazas.

Los principales ecosistemas naturales son:
i) montes al pie de las montañas y valles, con inviernos templados, compuestos por Callistris articulata, Pistacia lentiscus, Ceratonia siliqua, Olea europea, Lavandula multifida. Variaciones con Juniperus phoenicea asociados con Callistris articulata y Thymus satureoides también se encuentran. El área esta estimada en 280 000 ha.

ii) bosques y montes a altitudes de 1 400 a 1 800 msnm, semi-árido con inviernos templados, compuestos por Quercus rotundifolia, Juniperus phoenicea, Thymus spp., Globularia alypum, Dactylis glomerata y localmente Callitris articulata. Este tipo se extiende sobre un área aproximada de 370 000 ha.

iii) montes de las zonas  sub-húmeda y semi-árida, con inviernos fríos, compuestos por Quercus rotundifolia, Pinus halepensis, o Juniperus phoenicea, Globularia spp., Thymus spp., cubriendo un área por encima de las 160 000 ha.

iv) bosques y montes de la zona sub-húmeda, con inviernos fríos, compuestos  por Quercus rotundifolia, Cistus spp., Festuca spp., Dactylis glomerata. El área cubierta está estimada en 320 000 ha.

v) praderas de montañas de las altitudes altas compuestas por Festuca maroccana, F.rubra, Scorzonera pygmaea, Nardus stricta y Trifolium humile. Este es un ecosistema relativamente productivo que se extiende en más de 85 000 ha.

vi) arbustos de zonas altas compuestos por Vella mairei, Bupleurum spinosum, Alyssum spinosum, Festuca maroccana, Dactylis glomerata, localmente con Juniperus thurifera, cubriendo aproximadamente 770 000 ha.

vii) arbustos bajos de zonas altas compuestos por Ormenis scariosa, Adenocarpus anagyrifolius, Retama dasycarpa, Alyssum spinosum, Bupleurum spinosum, Dactylis glomerata, Stipa nitens. El área referida es de 50 000 ha.

viii) estepas de altitudes altas compuestas por Artemisia herba-alba, Ormenis scariosa y Bupleurum spinosum, cubriendo unas 93 000 ha.

Los cuatro últimos ecosistemas son usados mayormente por rebaños trashumantes de ambos lados de los Altos Atlas. A pesar de las presiones animales relativamente fuertes ejercidas en los meses de verano y la aparición de indicadores de degradación, estos ecosistemas permanecen relativamente productivos y con una buena diversidad de especies.

Las montañas de Rif.  Esta cadena se extiende toda a lo largo de 400 km sobre la costa mediterránea y unos 100 km hacia el interior, y cubre, con sus bordes, aproximadamente 916 000 ha. La cadena está caracterizada por una asimetría topográfica representada por pendientes cortas y abruptas hacia el norte (solo por encima de 40 km), y una pendiente al sur con altitudes decreciendo progresivamente sobre distancias largas. También se caracteriza por un gradiente climático decreciendo de O-E (desde más de 1 200 mm a menos de 300 mm). Se podrían ditinguir tres dominios bioclimáticos: 1) semi-árido en las áreas costera y sub-litoral y también en sus bordes al sur y este; 2) húmedo en su zona central con altitudes excediendo a menudo los 2 000 msnm; 3) sub-húmedo en las restantes áreas. Los suelos incluyen rendzinas sobre substratos de marga y caliza, luvisoles/acrisoles (rojos) sobre esquistos y calizas duras, vertisoles y litosoles. Sin embargo, debido a la alta intensidad de eventos de lluvia, a la degradación de la cubierta vegetal (mayormente a través del cultivo inapropiado sobre pendientes empinadas) y al tipo de substrato, la erosión del suelo es un gran problema con un promedio de 2 000 t/km2/año. La producción pecuaria está basada en pequeños rumiantes, mayormente caprinos, en rebaños de pequeño tamaño.

Los principales ecosistemas naturales son:
i) matorrales en áreas semi-áridas con inviernos templados (mayormente a lo largo de la costa mediterránea), compuestos por Pistacia lentiscus, Phillyrea angustifolia, Olea europea y localmente Juniperus phoenicea, Callistris articulata, Lavandula spp., Piptatherum miliaeceum. El área interesa unas 83 000 ha.

ii) matorrales a lo largo de la costa mediterránea y la parte oriental de la cadena, compuesta por Callitris articulata, Cistus villosus, Lavandula multifida, Teucrium fruticans, Hyparrhenia hirta, Piptatherum miliaceum. El área cubierta es de 140 000 ha.

iii) bosques y matorrales de las zonas semi-árida y sub-húmeda con inviernos fríos, compuestos por Quercus rotundifolia, Thymus spp., Cistus spp., Genista sp.,  Festuca rubra, Dactylis glomerata. El área está estimada en 160 000 ha.

iv) vegetación herbácea de la parte occidental sub-húmeda de la zona, compuesta por Urginea marítima, Asphodelus microcarpus, Cynodon dactylon, Chamaerops humilis, Plantago spp., Rumex sp. Localmente, hay remanentes de pastos perennes como Dactylis glomerata, Hyparrhenia hirta, Piptatherum miliaceum. Este tipo se encuentra como parte de un mosaico con tierras de cultivos y barbechos. El área cubierta es de aproximadamente 20 000 ha.

v) montes y bosques de la zona sub-húmeda con inviernos de templados a frescos compuestos por Quercus suber, Erica arborea, Cistus spp. En el área templada hay otras especies como Callistris articulata, Pistacia lentiscus, Arbutus unedo, Hyparrhenia hirta, Piptatherum miliaceum. El área cubierta es de 288 000 ha.

vi) matorrales resultante de la degradación de los bosques en la zona húmeda con inviernos de frescos a templados, compuestos por Chamaerops humilis, Cistus spp., Erica arborea, Arbutus unedo. Localmente, se pueden encontrar conjuntos de Ampelodesma mauritanica. El área cubierta es de 160 000 ha.

vii) bosques en la zona húmeda con inviernos de frescos a fríos, compuestos por Cedrus atlántica, Acer monspessulanum, Quercus spp. En este tipo se encuentra un  pequeño bosque de Abies maroccana.

La zona de Mamora-Zaers.   Esta zona de aproximadamente 800 000 ha está situada sobre una serie de mesetas que se extienden desde el Océano Atlántico entre las ciudades de Salé y Kenitra en el oeste, hasta los Atlas medios al este y la meseta de fosfato al sur. Estas mesetas son: 1) la meseta de Mamora entre 30 y 350 m de elevación; 2) la meseta Central entre las altitudes de 300 a más de 1 000 msnm. El clima puede ser caracterizado por un número de gradientes: 1) N-S: Kenitra 600 mm (sub-húmedo), Rabat 520 mm (sub-húmedo), Casablanca 440 mm (semi-árido); 2) O-E: Rabat 520 mm, Tiflet 450 mm (semi-árido); 3) gradiente altitudinal: Rabat (ciudad costera) 520 mm, Oulmès a 1 260 m y 784 mm (sub-húmeda). Los recursos de suelos incluyen suelos arenosos, gleysoles (hidromórficos), vertisoles y litosoles. La producción pecuaria está basada en ovinos y vacunos.

Los principales ecosistemas naturales son:
i) el bosque de alcornoques (Quercus suber) de Mamora sobre arenas de variable profundidad, interrumpido por áreas de cultivo y plantaciones comerciales de Eucalyptus spp. y Acacia cyanophylla. Las especies asociadas incluyen: 1) arbustos como Teline linifolia, Thymelaea lythroides, Cistus salviaefolius, Lavandula stoechas, Ulex boivini; 2) especies herbáceas como las perennes Dactylis glomerata, Festuca caerulescens, Aristida tunetana, Holcus lanatus, Stipa gigantea, Hyparrhenia hirta, Cynodon dactylon, Sanguisorba minor y las anuales Vulpia alopecura, Anthoxanthum odoratum, Lolium multiflorum, Brachypodium distachyum, Bromus sterilis, Briza spp., Ormenis mixta, Helianthemum guttatum, Sonchus oleraceus, Tolpis barbata, Ornithopus isthomocarpus, Trifolium spp. El área es de 140 000 ha.

ii) bosques y montes de la zona semi-árida, con inviernos templados a cálidos, compuestos por Callitris articulta, Pistacia lentiscus, Phillyrea angustifolia, Olea europea, Rhus pentaphylla, Cistus villosus, Lavandula multifida, Dactylis glomerata, Hyparrhenia hirta, Asphodelus microcarpus, Bromus spp., Brachypodium distachyum. El área es de unas 280 000 ha.

iii) bosque de las tierras interiores bajo bioclima sub-húmedo con inviernos frescos, compuestos por Quercus rotundifolia, Cistus spp., Lavandula stoechas, Thymus spp., Dactylis glomerata, Festuca caerulescens, Cynosurus sp., Bromus spp., Brachypodium spp. El área cubierta es de unas 87 000 ha.

Las planicies y mesetas al norte de los Atlas.  Esta zona se extiende sobre un área estimada de 1 275 000 ha. Están compuestas por las siguientes unidades fisiográficas: 1) la meseta de los fosfatos (300-400 mm de lluvia); 2) la cordillera de Rhamna (250 mm de lluvia); 3) la cordillera de Jbilete (250-300 mm); 4)  la planicie de Bahira (250 mm); 5) la planicie de Haouz (250 mm); 6) la meseta de Chichaoua (200 mm). Los recursos de suelo incluyen litosoles con capas calizas, rendzinas, xerosoles (isohúmicos esteparios). La producción pecuaria está basada en ovinos y vacunos.

Los principales ecosistemas naturales son:
i) vegetación herbácea degradada sobre litosoles con calizas, compuesta por Asphodelus microcarpus, Chamaerops humilis, Stipa capensis, Macolmia patula, Medicago spp., Ziziphus lotus. El área referida es de unas 280 000 ha.

ii)  estepas degradadas compuestas por Stipa capensis, Calendula bicolor, Medicago spp., Notoceras bicorne, Eruca vesicaria se extienden sobre 250 000 ha en un mosaico de cultivos.

iii) estepas degradadas situadas en las partes más secas y en los suelos superficiales, compuestas por Hammada scoparia, Eruca visicaria, Notoceras bicorne, cubriendo un área de 126 000 ha.

iv) estepas degradadas compuestas por Salsola vermiculata con Aizoon hispanicum, o con Atriplex halimus, Anacyclus radiatus, Diplotaxis tenuisiliqua, cubriendo un área total de unas 100 000 ha en un mosaico con cultivos.

v) estepas degradadas de las cordilleras Rhamna y Jbilete con litosoles, compuestas por Stipa capensis, Asphodelus tenuifolius, Notoceras bicorne, Diplotaxis spp., Peganum harmala. Especies deseables como Hyparrhenia hirta, Cenchrus ciliaris,  Lavandula dentata son elementos menores o solo trazas como Artemisia herba-alba. Este tipo cubre unas 328 000 ha.

vi) estepas degradadas compuestas por Lycium intricatum, Plantago ovata, Peganum harmala, Férula communis, cubriendo unas 96 000 ha.

La meseta de la costa.  Esta zona corresponde mayormente a tierras de cultivo. Sin embargo, la tierra próxima al Océano Atlántico, o lo que se llama el Sahel, sobre un ancho de 30 km, se presenta en la forma de dunas consolidadas con calizas y dolomitas expuestas sobre la superficie; está mayormente cubierto por vegetación natural usada para pastoreo en otoño, invierno y temprano en primavera. Los animales  se mueven en verano a las planicies arables del interior para pastorear los rastrojos.

La vegetación está básicamente compuesta por especies herbáceas como Asphodelus microcarpus, Rumex bucephalophorus, Plantago coronopus, Spergularia fimbriata, Lotus maroccanus, Vulpia myuros, Bromus rigidus y Paronychia argentea.

Sin embargo, perennes deseables, incluyendo especies leñosas, pueden regenerarse con protección del pastoreo: Chamaecytisus albidus, Retama monosperma, Sanguisorba minor, Dactylis glomerata y Piptatherum miliaceum.

La zona de Argan.  Esta zona se extiende sobre un área estimada de 1 500 000 ha. Consecuentemente, es bastante diversa en términos de condiciones fisiográficas y climáticas: 1) planicies costeras de Abda y Chiadma; 2) la región de Essaouira; 3) el área occidental de los Altos Atlas; 4) la planicie de Souss; 5) los Anti-Atlas occidentales. Los gradientes de lluvia son: 1) decreciendo N-S: Oualidia 392 mm, Safi 327 mm, Essaouira 278 mm, Agadir 250 mm, Anti-Atlas 200-250 mm; 2) incrementándose con la altitud en los Atlas altos occidentales; 3) decreciendo de O a E en la planicie de Souss al sur de los Atlas altos. Los recursos de suelos son mayormente litosoles. Los fluvisoles se encuentran en las tierras bajas. La producción pecuaria bajo condiciones de secano es principalmente de caprinos sobre campo natural (particularmente ramoneando las partes altas del árbol de argán). Bajo condiciones irrigadas, predominan los vacunos y ovinos.

Los principales ecosistemas naturales consisten en:
i) estepas costeras o sub-costeras de bioclima sahariano con inviernos cálidos a templados, compuestas por: 1) Euphorbia echinus, Euphorbia regis-jubae, Helianthemum confertum, Retama monosperma; o 2) Argania spinosa, Artemisa herba-alba, Euphorbia equinus; cubren 40 000 ha.

ii) estepas leñosas de bioclima árido con inviernos frescos a cálidos, compuestas por Argania spinosa, Artemisia herba-alba, Ziziphus lotus, Stipa capensis y Asphodelus fistulosus; cubren 680 000 ha.

iii) bosques de argán de biclima semi-arido con inviernos templados, asociados con

Olea europea, Pistacia lentiscus, Genista sp., Chamaerops humilis; cubren 235 000 ha.

iv) bosques y montes compuestos por Callitris articulata, Olea europea, Phillyrea angustifolia, Ceratonia siliqua, Pistacia lentiscus, Cistus villosus, Lavandula multifida, Thymus sp; Teucrium fruticans; cubren 225 000 ha.

v) bosque de roble de bioclima sub-húmedo con inviernos frescos, compuesto por Quercus rotundifolia, Callitris articulata, Pistacia lentiscus, Arbutus unedo, Juniperus phoenicea; cubre 76 000 ha.

La zona pre-sahariana.  Esta zona se extiende sobre 5 700 000 ha. Está limitada por las isoyetas de 100 y 200 mm, por el sur y norte, respectivamente. Como tal, comprende las pendientes al sur tanto de los Altos Atlas como de los Anti-Atlas.

Los principales ecosistemas naturales son:
i) estepas relativamente degradadas de bioclima árido con inviernos fríos, compuestas por Artemisia herba-alba, Thymus spp., Anvillea radiata, Launaea acanthoclada, Stipa parviflora. Sin embargo, este tipo es relativamente productivo (unos 400 kg MS/ha/año) y cubre aproximadamente 2 200 000 ha;

ii) estepas de esparta en su límite sur compuestas por Stipa tenacissima, Stipa parviflora, Thymus spp., extendiéndose sobre un área estimada de 300 000 ha.

iii) estepas de la planicie sureste de Tamlelt, compuestas por Hammada scoparia, Atractylis serratuloides, Farsetia hamiltoni y Aristida obtusa. También se pueden encontrar oblaciones de Artemisia herba-alba, Atractylis serratuloides y Stipa parviflora. Este es un ecosistema de relativamente alto potencial, a pesar de las restricciones climáticas y el impacto del uso pasado sobre la vegetación y el suelo. Cubre alrededor de 350 000 ha.

iv) estepas degradadas de bioclima sahariano compuestas por Fredolia aretioides, Hammada scoparia y Cymbopogon schoenanthus, cubriendo 350 000 ha.

v) estepas degradadas de bioclima sahariano sobre regs, compuestas por Fredolia aretioides, Launaea arborescens, Limoniastrum fei y Gymnocarpos decandrum. El área es de 570 000 ha.

vi) estepas degradadas de bioclima sahariano sobre regs/hamada, compuestas por Hammada scoparia, Atractylis serratuloides, Farsetia spp. y Limonium sp. El área cubierta es de unas 1 000 000 ha.

vii) estepas degradadas de bioclima sahariano sobre regs, compuestas por Zilla macroptera, Launaea arborescens, Hammada scoparia y Farsetia spp. El área estimada es de 750 000 ha.

La zona sahariana.  Esta zona se extiende sobre un área considerable de 46 500 000 ha. Sin embargo, la productividad forrajera es generalmente baja y variable porque la lluvia también es baja y variable (menos de 100 mm). Sin embargo, esta zona posee una diversidad relativamente alta del ecosistema debido a lo extenso del área, y a la variabilidad espacial (uadis, regs, hamadas, sebkhas, dunas). Esta diversidad está en la base de las actividades pecuarias, particularmente los camellos adaptados a hacer buen uso de la diversidad sobre distancias largas.

Los principales ecosistemas naturales son:
i) estepas de los regs y hamadas, compuestas por Hammada scoparia, Aristida spp. Este es el tipo más extenso con más de 34 500 000 ha.

ii) estepas de las dunas consolidadas, compuestas por Aristida pungens, Calligonum comosum, cubriendo unos 2 600 000 ha.

iii) estepas de la costa compuestas por Euphorbia regis-jubae, Euphorbia echinus, Euphorbia balsamifera y Senecio anteuphorbium, relativamente productivas (200 kg MS/ha/año), con un área de 1 200 000 ha.

iv) estepas de la costa compuestas por Salsola tetrandra, Zygophyllum waterlottii, Launaea arborescens y Lycium intricatum. Área comprendida: aproximadamente    1 300 000 ha.

v) estepas de los uadis (valle de Draâ) compuestas por Atriplex halimus, Retama retam, Tamarix sp., Limoniastrum ifniense y Nitraria retusa. Estas estepas están entre las más productivas de la zona sahariana. El área es de 2 400 000 ha.

vi) estepas arboladas compuestas por Acacia raddiana, Withania adpressa y Cymbopogon schoenanthus. El área es de 440 000 ha.

vii) estepas halofíticas de los sebkhas, compuestas por Zygophyllum waterlotii, Zygophyllum gaetulum, Suaeda mollis y Suaeda monodiana. Estas estepas son las más productivas (800 kg MS/ha/año). El área es de 1 700 000 ha.

viii) estepas de las mesetas rocosas y las montañas, compuestas por Nucularia perrini, Traganum nudatum, Salsola spp. y Hammada scoparia. El área es de 1 700 000 ha.

Barbechos, rastrojos y residuos de cultivos

Barbechos.  Cada año, más de 2 000 000 ha están en barbecho el cual es usado para pastoreo estacional. La flora esta dominada por especies de malezas y varía de acuerdo a las condiciones agro-climáticas: i) en el suroeste (Souss), donde la precipitación es menos de 250 mm y las temperaturas relativamente cálidas, los barbechos son pobres en términos de composición florística y productividad. Las especies incluyen Stipa capensis, Medicago minima, Eryngium tricuspidatum, Diplotaxis spp.; ii) en las planicies atlánticas y las mesetas con menos de 350 mm de lluvia, e inviernos templados, las especies incluyen: Malcolmia sp., Notoceras bicorne, Diplotaxis spp., Eryngium sp., Medicago spp.; iii) en las planicies atlánticas y las mesetas con lluvias mayores a 350 mm; Malva hispanica, Calendula bicolor, Papaver sp., Sinapis sp., Avena sterilis, Medicago spp., Bromus spp.; iv) planicies y mesetas del interior: Avena sterilis, Bromus spp., Phalaris minor, Papaver sp., Medicago spp., Hordeum murinum, Lolium rigidum; v) en las montañas: Avena sp., Papaver sp., Trifolium spp., Hordeum murinum, Vicia sp.; vi) en la región oriental: Bromus spp., Eruca vesicaria, Stipa capensis, Medicago spp.

Rastrojos.  Los rastrojos son usados desde la cosecha (mayo-junio) a septiembre-octubre. Su calidad es relativamente buena durante las primeras cuatro semanas (Kabbali y Beerger, 1990) debido a un alto contenido de grano y a una alta relación hoja/tallo. Luego, es necesaria la suplementación, especialmente para las ovejas preñadas y después de septiembre.

Residuos de cultivos y sub-productos.  Estos incluyen granza de trigo, harina pildorizada de remolacha azucarera, melazas, harina de girasol y de semilla de algodón. Las cantidades utilizadas fueron 1, 138, 159, 185 y 48 miles de toneladas, respectivamente (Guessous, 1991). En el pasado reciente, los incrementos en disponibilidad han sido mayores para granza de trigo, la harina de girasol y de semilla de algodón.

Cultivos forrajeros

Los cultivos forrajeros se cultivan en aproximadamente 386 000 ha. Estos incluyen especies anuales como avena, cebada forrajera, trébol alejandrino y maíz forrajero y alfalfa como especie perenne.

Avena: o la mezcla avena/vicia fueron cultivadas en 1994 en aproximadamente   70 000 y 50 000 ha, respectivamente (Amine y El Baghati, 1997). Las mezclas son usadas en Sais y avenas puras en Khemisset, Tangiers, Khenifra, Ifrane. La contribución de la avena a los recursos forrajeros es de 10 por ciento, correspondiendo a un promedio de rendimiento de solamente 1 500 UF/ha (MAMVA, 1994-95). La unidad forrajera (UF) se define como el equivalente al contenido de energía neta de 1 kg de grano normal de cebada.

Cebada forrajera: ocupa el segundo lugar en la superficie forrajera, luego de alfalfa. Se cultiva en unas 82 000 ha o 20 por ciento de la superficie forrajera y contribuye 9 por ciento al total de unidades forrajeras (UF) producidas por todas las forrajeras sembradas en el país (Amine y El Baghati, 1997). Se mezcla con una leguminosa, generalmente arvejas, en un sexto del área (Ouknider, 1997). La mayoría de la cebada forrajera (90 por ciento) se cultiva en condiciones de secano, particularmente en las planicies de Chaoula, Doukkala, Abda, Tadla, y el área de Khemisset (Amri y El Mzouri, 1997). Con riego, se cultiva en los perímetros de Tadla, Doukkala y Tafilalet. Los rendimientos son relativamente bajos en promedio, alcanzando 1 500 y 3 000 UF/ha, en secano y bajo riego, respectivamente (Amri y El Mzouri, 1997).

Alfalfa: ocupa el área más grande de forrajes sembrados en el país, 85 000 ha o un 22 por ciento (Birouk et al., 1997). Debido a su alta productividad, contribuye con un 50 por ciento del total de UF de los forrajes sembrados. Se usa para corte y acarreo de alimento fresco, para hacer heno, silo, y pildorización. La mayor parte de la alfalfa se cultiva en tres grandes áreas: i) en los sistemas de oasis de los valles de Ziz, Draa y Dades al sur de las montañas Atlas; ii) en las terrazas de los valles de las montañas Atlas; iii) los perímetros irrigados al norte de las Atlas, tales como Tadla, Doukkala, Haouz, Moulouya y Souss-Massa. El rendimiento promedio es de 53 t UF/ha (Birouk et al., 1997).

Trébol alejandrino: se cultiva aproximadamente sobre 50 000 ha anualmente. El área continua extendiéndose (20 por ciento de incremento en la última década) (Bounejmate, 1997a). Su producción alcanza 250 millones de UF (un 20 por ciento de las UF producidas por forrajes sembrados) (Bounejmate 1997a). El trébol alejandrino se cultiva principalmente en los perímetros irrigados de Rharb, Doukkala, Haouz y Tadla (Bounejmate, 1997a). No se cultiva en los perímetros al sur de los oasis debido al frío, ya que la alfalfa está mejor adaptada. El trébol alejandrino se cultiva bajo condiciones de secano en las planicies de Rharb y Loukkos y en el norte (Chefchaouen, Tetouan, Sidi Kacem). La producción promedio alcanza 8 a 10 t MS/ha (Ameziane, 1987), bien por debajo del potencial de 16 t MS/ha.

Maíz forrajero: se cultiva sobre aproximadamente 15 000 ha, correspondiendo al 4 por ciento de los forrajes sembrados (la superficie total de maíz es de 375 000 ha, mayormente para grano). Contribuye con unos 116,6 millones de UF, correspondiendo a 11,5 por ciento de la producción de forrajes sembrados (MAMVA, 1994-95). Las áreas más grandes de maíz forrajero bajo riego son las de Rharb, Sous-Massa, Chefchaouen, Tetouan y Doukkala. Bajo condiciones de secano, se cultiva principalmente en la parte norte del pais.

Producción de semillas forrajeras

La producción de semillas de forrajeras y pasturas está menos desarrollada comparada con otros cultivos.  Esto se debe probablemente al hecho de que las semillas forrajeras son consideradas por todos los productores y principalmente por los hacendados como un sub-producto de la producción de forraje. Por lo tanto, la mayoría de la semilla es producida y distribuida a través del sector informal.

Los cultivos forrajeros más importantes son alfalfa, trébol alejandrino, cebada y maíz, bajo riego; avena, vicia, cebada, raigrás, arveja forrajera y medicagos anuales en zonas de secano. Para mejoramiento de campo natural se usan gramíneas perennes (Dactylis, Festuca, Agropyron, etc.), medicagos anuales, tréboles y arbustos forrajeros (Atriplex, Acacia y arbustos nativos).

Aunque se han hecho esfuerzos para desarrollar nuevos cultivares de cultivos forrajeros (Cuadro 6), la producción de semilla de forrajeras y pasturas en el país está menos desarrollada comparada con otros cultivos.

Cuadro 6.  Variedades de forrajeras y pasturas

Cultivo

Variedad

País

Alfalfa

African, Moapa, Sonora

Marruecos

Medicagos anuales

Bariya (CPSP00097), Haouzia (CPSP00097), Mettouh (CPSP0148), Jabilia (INDAI), Badrya (V124), Karama (V384)

Marruecos

Avena

Karia, Taza (320), Tedders (412), Zhiliga (095), Paras (Cokfr79-17), Ghali (Il 3411), Soualem (Mo 06423), Rahma (C7512cpx), Tislit (83 Ab3101), Zahri (72 Ab3082), Tissir (87wiqr157-5), Amlal (87 Wi 8202-03), Nasr (88 M 1420)

Marruecos

Arveja forrajera

Alfia5 (F305), Alfia17 (F317), Alfia21 (F321)

Marruecos

Vicia

Ghazza (6194), Guich1 (6242), Hallaba (6238), Nawal (6235), Nora (6194), Salholtma (1812), Hesba (Acc573), Marhaba (Acc577), Yamama (Acc7o9)

Marruecos

Fuente: Tazi (1998)

En general, la determinación de las necesidades de semilla de forrajeras y pasturas es muy difícil debido a la fluctuación de la cantidad de semilla informal usada por los hacendados y la falta de información precisa relacionada con este punto. El Cuadro 7 brinda las áreas cultivadas con cultivos forrajeros, los requerimientos de semilla, la producción y la importación.

La producción de semilla en el país es altamente dependiente de la cantidad y distribución de lluvia en el año. Por lo tanto, las necesidades de semilla son cubiertas tanto a través de la producción nacional como a través de las importaciones. En general, la importación de semilla constituye la solución para las semillas de forrajeras y pasturas, particularmente en años secos.

En Marruecos la comercialización y distribución de semilla forrajera es llevada a cabo por la Sociedad Nacional para la Comercialización de Semillas (SONACOS). Algunas semillas de pasturas también son distribuidas para proyectos de praderas por el Centro de Producción de Semillas de Pasturas (CPSP en El Jadida) (Tazi, 1998).

Se debería enfatizar que Marruecos comenzó la producción de semilla de especies forrajeras durante la década de 1980. Esto es llevado a cabo por instituciones públicas como el Centro de Producción de Semillas de Pasturas en El Jadida y el Departamento Forestal. Sin embargo, las cantidades producidas no exceden las 50 t/año (Tazi, 1995). La producción de semilla de praderas se realiza para: (a) rehabilitación del campo natural degradado, (b) mejoramiento de las tierras de barbecho, y (c) mejoramiento de la producción de cultivos forrajeros.

Cuadro 7.  Áreas forrajeras, requerimientos de semilla y producción de semilla (1990-1994)

Cultivos

Áreas forrajeras

Necesidades de semilla

Necesidades de semilla certificada

 

hectáreas

toneladas

toneladas

Avena

121 500

9 010

2 793

Cebada

90 700

8 544

171

Alfalfa

19 600

587

270

Vicia

52 400

4 189

1 424

Trébol  alejandrino

50 800

2 030

325

Maíz

14 000

351

211

Arveja forrajera

13 200

396

198

Arveja

8 700

695

348

Lupino

4 200

506

506

Medicagos anuales

3 500

69

69

Sudangras

1 600

31

32

Centeno

1 800

246

246

Triticale

800

116

116

Otros

12 200

891

446

Total

395 000

27 661

7 155

Fuente: Tahiri et al (1997)

Conservación y utilización del germoplasma forrajero

Marruecos es un importante centro de diversidad de varias especies forrajeras. La recolección de germoplasma ha sido realizada por científicos e instituciones internacionales desde comienzos del siglo pasado. Durante la última década, instituciones y programas nacionales han puesto gran atención en la recolección de recursos genéticos vegetales de forrajeras (Cuadro 8), con especial énfasis en leguminosas forrajeras particularmente del género Medicago en las zonas áridas y saharianas por parte del Departamento de Ganadería y del Instituto Agronómico y Veterinario (IAV) Hassan II (Birouk et al., 1991).

El germoplasma forrajero de Marruecos ha sido ampliamente utilizado en programas de mejoramiento genético en todo el mundo. Varias peculiaridades y caracteres incluyendo alto rendimiento, resistencia a enfermedades e insectos y tolerancia al frío o sequía, sirven de base para el mejoramiento genético en esos programas. Ecotipos locales han sido utilizados a nivel internacional para producir cultivares comerciales como Berber y Kasba de Dactylis glomerata; El Golea y Sirocco de Phalaris aquatica; Maris Jebel y Maris Kasba de Festuca arundinacea; Demnat de Medicago sativa; Rivoli de Medicago tornata; El Gara de Ornithopus compressus y Jebala de Ornithopus pinnatus (Bounejemate, 1997b).

Cuadro 8.  Principales expediciones recolectoras de forrajeras y pasturas en la década de 1990 en Marruecos.

Año, participantes

Especies recolectadas

(número de poblaciones)

Sitio de conservación

1990- M. Tazi (CPSP), A. Birouk & J. Lewall (IAV Hassan II) & H. Prendergast (KG)

Leguminosas (188), Gramíneas (85), Arbustos (73)

CPSP

Kew

1990- B. Buirchell (WADA) & INRA

Lupinus spp. (48), Medicago spp. (24), Trifolium spp. (3), Vicia (2), Pisum (2)

SCPF

1992- C.P. West (UA) & INRA

Acremonium coenophialum (51)

 

1993- L. Robertson (ICARDA)

C.M. Francis (WADA) & INRA

Vicia, Lathyrus (450)

ICARDA

SCPF

1994- L. Robertson (ICARDA)

C.M. Francis (WADA) & INRA

Vicia, Lathyrus (209)

ICARDA

SCPF

1994- P.J. Cunningham (DAV), W. Graves (UC) & INRA

Lolium, Festuca, Dactylis, Phalaris, Trifolium (226)

SCPP

CPSP

1995- A. Birouk (IAV), M. Tazi (CPSP) & M. Van Slageren (KG)

Especies de pasturas (73)

Medicinales & otras (129)

Kew

CPSP

1995- S. Saidi, C. Al Faiz & M. Taoufiq (INRA)

Avena (17), Aegilops (19), Gramíneas (18), Otras (28)

SCPF

1997- A. Birouk (IAV), M. Tazi (CPSP) & M. Van Slageren (KG)

Especies de pasturas & otras (35)

Kew

CPSP

1998 A. Birouk(IAV) y K. Mokhtari

Medicago sativa de áreas salinas (32)

IAV

1999 A. Birouk (IAV), M. Tazi (CPSP) & M. Van Slageren (KG)

Especies de pasturas y salvajes

Kew

CPSP

CPSP: Centre de Production de Semences Pastorales, Direction de l'Elevage, El Jadida, Morocco

ICARDA: Centro Internacional de Investigación Agrícola en Zonas Áridas, Aleppo, Syria

IAV Hassan II: Institut Agronomique et Vétérinaire Hassan II, Morocco

KNAES: Kyushu National Agricultural Experiment Station, Nishigoshi, Kumamoto, Japan

SCPF: Station Centrale des Plantes Fourragères, INRA, Morocco

La presión demográfica que han experimentado diferentes países de la región, ha engendrado una alta demanda por productos agrícolas y pecuarios. Esto ha empujado a los hacendados a la sobre explotación de los recursos pastoriles, conduciendo al sobrepastoreo, y a convertir el campo natural productivo en tierras de cultivo marginales. Estos efectos se han agravado por:

  • ausencia de inversión privada en infraestructura y manejo de campo natural;
  • sequías recurrentes comunes a la región;
  • legislación inadecuada para las actividades de manejo de campo natural;
  • debilidad y/o falta de reservas forrajeras para períodos de escasez de alimento y sequía;
  • insuficiencia de apoyo técnico a los establecimientos pecuarios en las regiones pastoriles;
  • insuficientes de investigaciones en manejo de campo natural.

Esta serie de restricciones obviamente tiene repercusiones, directas o indirectas, sobre el desarrollo de la demanda de semilla de pasturas. Aunque la resiembra de campo natural ha permitido el dominio de técnicas y ha dado resultados positivos en algunos países, en Marruecos ha permanecido muy limitada. Esta baja tasa de realización puede ser explicada por:

  • bajo nivel de participación de la población en actividades de semillas, especialmente porque todos estos programas están totalmente financiados por el gobierno;
  • insuficiencia de la financiación asignada a los programas de rehabilitación de campo natural;
  • insuficiencia de las actividades de extensión referidas al mejoramiento de campo natural.

6. OPORTUNIDADES PARA EL MEJORAMIENTO DE LOS RECURSOS FORRAJEROS

Para superar algunas de las limitaciones establecidas anteriormente, el Ministerio de Agricultura ha desarrollado una estrategia para el desarrollo del campo natural. Los principales objetivos de esta estrategia son:

  • crear un ambiente económico compatible con el objetivo anterior, permitiendo la adhesión de los productores y la sostenibilidad de los sistemas de producción animal;
  • satisfacer la demanda de carne roja para el año 2020;
  • crear un ambiente económico favorable para la participación de los productores a largo plazo y para la sustentabilidad de los sistemas de producción animal;
  • organizar a los propietarios y facilitar la modernización de la actividad pastoril,
  • conservar los recursos naturales y mejorar la productividad pecuaria.

Las siguientes acciones se están tomando a diferentes niveles de manera de alcanzar los objetivos establecidos:

Políticas y legislación

  • Fortalecimiento de la capacidad gerencial para hacer un mejor uso económico de las inversiones y para integrar a la ganadería a los sistemas de producción. Esto sería un prerrequisito para mejorar la productividad de los campos naturales;
  • Mejorar los canales de comercialización  para beneficiar a los pastores, particularmente al gran número de operadores de pequeña escala, brindándoles acceso a créditos y mercados agropecuarios.

Tenencia de la tierra

  • Promover organizaciones basadas en la comunidad para asegurar la participación activa y continua de todos los miembros de la comunidad en el manejo de la tierra de pastoreo, para establecer y/o clarificar mediante la delimitación y el registro el estado de las tierras de pastoreo colectivo, y especialmente para poner restricciones a la subdivisión de la tierra y a la agricultura migrante.
  • Se debe dejar en claro que el manejo del campo natural no es simplemente una cuestión técnica porque también traduce la política de tierras en el uso económico/conservación de los recursos básicos, y en el tipo de desarrollo brindado a los productores sin afectar adversamente el interés de sus herederos o los de la nación.
  • La selección de interlocutores es crucial para el éxito del esfuerzo, dada la naturaleza de las actividades a ser emprendidas. Consecuentemente, los beneficiarios deben todos tener similares necesidades y aspiraciones de modo de minimizar conflictos. Los líderes de los grupos deben también ser claramente identificados.

Conservación y sostenibilidad

Uno de los principales objetivos de la estrategia para el desarrollo del campo natural se refiere al uso sostenible de los recursos. La protección del ambiente es el punto central de esta estrategia (combatir la desertificación, conservación de la biodiversidad y la agro-biodiversidad).

Rehabilitación del campo natural.  Fortalecimiento de la base para comenzar iniciativas de manejo del campo natural a través del estudio del uso de los recursos pastoriles, a ser realizado sobre 20 000 000 ha durante 20 años, y el registro de las tierras comunales de manera de clarificar el estado del área a ser manejada. Realizar mejoramiento y rehabilitación del campo natural, y tomar acción, tanto en el tiempo como en el espacio, que permita la generación de estadísticas creíbles de producción y conservación. Estas acciones involucrarán la rehabilitación de campos naturales severamente degradados (8 300 000 ha durante 20 años a una tasa de 200 000 ha/año), el mejoramiento de la productividad de campos naturales de alto potencial (50 000 ha/año durante 20 años) y el mejoramiento y manejo de campos naturales que actualmente aún se consideran en condición satisfactoria.

Mejoramiento de las tierras de pastoreo. Los resultados alcanzados durante la fase 1969-1980 hicieron posible el trazado de las principales líneas de desarrollo del campo natural. Estas, que son apoyadas por la organización de beneficiarios, los estudios sobre campo natural y la explotación racional del campo natural, han formado la base para el desarrollo de varios proyectos sobre campo natural, tales como el proyecto de los Atlas medios, el proyecto FAO-PNUD y el proyecto sobre mejoramiento de campo natural de USAID, bajos los cuales se ha reforzado la capacitación de personal.

Durante el período 1980-1990 los esfuerzos se concentraron en:

  • el establecimiento del servicio de campo natural en el Ministerio de Agricultura;
  • el entrenamiento de agrónomos especializados en manejo de campo natural;
  • la delimitación de once áreas de mejoramiento de campo natural;
  • la organización de los criadores de ganado en cooperativas de pastoreo;
  • el lanzamiento del programa de rotación con praderas («ley farming») en las zonas secas (uso de medicagos anuales y tréboles sobre el barbecho tradicional «bour»);
  • la siembra de arbustos forrajeros en 17 000 ha; principalmente Atriplex nummularia y Opuntia inermis;
  • la instalación de áreas protegidas en 28 000 ha en las zonas de los Altos Atlas y de Tafrata;
  • el establecimiento del centro de producción de semillas en El Jadida («Centre de Production des Semences Pastorales»);
  • la ejecución de varios estudios relacionados con el uso del campo natural;
  • la ejecución de grandes programas relacionados con la infraestructura básica referida al agua, molinos, rutas pastoriles y tanques de agua.

Sin embargo, las acciones emprendidas no fueron suficientes para alcanzar los objetivos de desarrollo definidos. Esto ha empujado al Ministerio a desarrollar la estrategia ganadera descripta anteriormente.

Integración de las forrajeras a los sistemas de producción.  La acción más importante para integrar las forrajeras a los sistemas de producción fue la operación de rotación con praderas. Otras acciones incluyen la promoción de nuevas técnicas de producción de alimentos como la conservación de forraje, la valorización de la paja, y la utilización de subproductos agroindustriales.

La operación de rotación con praderas fue lanzada en 1986 dirigida a la integración de los ovinos y la producción cerealera a través del cultivo de 1 600 000 a 2 600 000 ha que habían estado en barbecho todos los años. A pesar de las ventajas reales que esta operación representa para las regiones semi-áridas de Marruecos, la sustitución por la rotación cereal-medicago anual o cereal-trébol subterráneo fue solamente realizada en unas 5 200 ha/año. La principal razón de la limitada adopción de este sistema está relacionada con el tamaño de las fincas. De hecho, muchas de las fincas son muy pequeñas y están diseminadas lo cual hace difícil el movimiento del rebaño y el pastoreo.


7. ORGANIZACIONES DE INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO Y RECURSOS HUMANOS

Las siguientes instituciones están involucradas en investigación y desarrollo de especies forrajeras:

  • Dirección de Ganadería («Direction de l’Elevage»); sus principales áreas de interés incluyen: planificación de programas de conservación y desarrollo, manejo de campo natural, rehabilitación de campos naturales degradados y ejecución de proyectos apoyados nacional e internacionalmente. Todos estos programas son conducidos en colaboración con las direcciones provinciales y las oficinas regionales del Ministerio de Agricultura, las cuales son las agencias que los implementan.
  • Ministerio de Aguas y Bosques («Ministère des Eaux et Forêts»).
  • Instituto Nacional de Investigación Agronómica  («Institut National de Recherche Agronomique»); el énfasis de su programa de investigación forrajera está en la introducción de cultivos forrajeros en rotaciones sobre esquemas de agricultura irrigada y en la ampliación de la base de cultivos forrajeros utilizados en diferentes sistemas agropecuarios.
  • Instituto Agronómico y Veterinario Hassan II («Institut Agronomique et Vétérinaire Hassan II») en Rabat, el cual está, a través de sus departamentos de campo natural, ciencia animal, agronomía y mejoramiento genético vegetal, y ciencias sociales, involucrado en docencia, entrenamiento práctico e investigación en campos naturales y cultivos forrajeros. Muchos de sus proyectos de investigación a nivel de maestría y doctorado están enfocados hacia los problemas de los recursos forrajeros desde un ángulo ecológico, agronómico, nutricional o económico.
  • Escuela Nacional de Agricultura («Ecole Nationale d’Agriculture») en Meknes, la cual, como el instituto anterior, está involucrada en docencia, entrenamiento práctico e investigación sobre campos naturales y cultivos forrajeros. Mucho de los proyectos de investigación a nivel de maestría y doctorado están enfocados hacia los problemas de los recursos forrajeros y de pasturas.
  • Escuela Nacional de Ingenieros Forestales («Ecole Nationale Forestière d’Ingenieurs») en Salé, la cual tiene un programa de entrenamiento e investigación en recursos forestales y naturales, incluyendo los recursos de campo natural.
  • Centro de Producción de Semillas de Pasturas  («Centre de Production des Semences Pastorales») en El Jadida, está involucrado en la recolección, conservación y evaluación de los recursos genéticos vegetales, y en la producción de semilla de forrajeras y de campo natural.
  • Direcciones Regionales del Ministerio de Agricultura («Offices de Mise en Valeur Agricole et Directions Provinciales de l’Agriculture»); son los principales actores en la implementación de las políticas y programas del Ministerio. También juegan un papel importante en la extensión.


8. REFERENCIAS

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Omar Berkat, Institut Agronomique et Vétérinaire Hassan II, B.P. 6202, Rabat-Instituts, Rabat, Morocco. Tel. (212) 37 771758; (212) 68 493066. E-Mail: oberkat@hotmail.com y

Mohammed Tazi, Chef du Centre de Production des Semences Pastorales, BP 79, El Jadida, Morocco. Tel. (212) 23 344350. E-Mail : m.tazi@menara.ma

[Este perfil fue completado en enero de 2004 por los autores y fue editado por

J.M. Suttie y S.G. Reynolds en enero/febrero de 2004].

[Este perfil fue traducido por Cadmo Rosell y Francisco. A. Mandl en febrero de 2005]