6. OPORTUNIDADES PARA EL MEJORAMIENTO DE LOS RECURSOS FORRAJEROS

Fertilización
El crecimiento pobre de la pastura natural en invierno, su calidad media a baja, y las deficiencias de fósforo así como las de nitrógeno en la gran mayoría de los suelos, ha llevado a la introducción de nitrógeno al ecosistema mediante la aplicación de fertilizantes inorgánicos o a través de leguminosas y fertilización con fósforo para facilitar su establecimiento y producción. La introducción de leguminosas junto a la fertilización con fósforo previene la degradación de los campos y mejora de una manera sostenible este recurso natural sin destruir el tapiz. Esto también permite que áreas mejoradas desarrolladas estratégicamente sean usadas por ruminates eficientes, aumentando la productividad global a nivel de finca. La fertilización de los campos con fósforo solamente, tiene poco impacto en la composición botánica y en el incremento de la producción de forraje, menos de un 15 por ciento, debido a la baja frecuencia de las leguminosas nativas.

En contraste con las pasturas sembradas que son introducidas para restaurar las propiedades del suelo y hacer sustentable la fase de cultivo de la pastura intensiva –rotaciones de cultivos luego de remover la vegetación nativa– el mejoramiento de los campos está dirigido a capitalizar y mejorar las buenas condiciones de suelo y planta ya existentes. El uso de dosis relativamente bajas de N y P2O5  (90 kg N/ha/año; 44 kg P2O5/ha/año) favorece el incremento del nivel de fertilidad del suelo, especialmente si este fertilizante es aplicado en dosis fraccionadas, una al comienzo del otoño y la otra al final del invierno. Esta estrategia puede ser usada en pasturas con buenas gramíneas perennes invernales, con una frecuencia relativa mayor del 20 por ciento. La aplicación de otoño favorece el rebrote y crecimiento de las gramíneas invernales y la extensión del periodo de crecimiento de las gramíneas estivales hasta el comienzo del otoño. Por otro lado, la aplicación de fertilizante al final del invierno continúa favoreciendo el crecimiento de las gramíneas invernales así como el rebrote temprano de las gramíneas estivales. El rebrote temprano de las especies C3 y C4 así como la disminución en el período de descanso de las especies C4 tiende a reducir el período de escaso crecimiento invernal.

En la medida que el nivel de fertilidad del sistema se incrementa, la producción de forraje del campo fertilizado se estabiliza a un valor que es un 60 por ciento superior al de un campo sin N+P. Las estaciones en las cuales la fertilización tiene mayor influencia desde el punto de vista del manejo del pastoreo son otoño e invierno. La tasa de crecimiento diario (TCD) en otoño es mayor en el campo fertilizado. En invierno la TCD del campo fertilizado es cerca de 100 por ciento superior al campo no fertilizado.

El contenido de N y P es siempre mayor en un campo fertilizado. En pasturas naturales los mayores valores de N y P se registran en invierno y primavera y los más bajos en verano, cuando el forraje está maduro y generalmente hay déficit de agua. En invierno el contenido de N del  forraje fertilizado alcanza 2,3 por ciento, mientras que sin fertilización llega a 1,7 por ciento. En primavera los valores son 2,8 y 1,9 por ciento, respectivamente. En verano los valores caen a 1,4 y 1,1 por ciento, respectivamente. Tomando como ejemplo el invierno, el campo natural produce aproximadamente 38 kg/ha de proteína cruda (PC), mientras que el campo fertilizado produce alrededor de 95 kg/ha de PC. El contenido de P en invierno y verano es de unos 2,3 mgP/gMS con fertilización y 1,8 mgP/gMS sin fertilizante. En verano, estos valores son 1,9 y 1,5 mgP/gMS, respectivamente, y en otoño 1,5 y 2,2 mgP/gMS.

A lo largo del año la frecuencia relativa de especies invernales es mayor en el campo fertilizado que en el no fertilizado. El incremento de gramíneas C3 está relacionado a la adición de nutrientes que incrementan la fertilidad del suelo. El estímulo a las gramíneas invernales perennes a través de la fertilización es una manera de cambiar la composición botánica del tapiz, mejorando la producción invernal.

Especies invernales productivas tales como Stipa neesiana, Pitochaetium stipoides, Poa lanigera  y Adesmia bicolor tienden a incrementar su presencia con la fertilización. Buenas gramíneas estivales como Paspalum notatum y Paspalum dilatatum también incrementan su frecuencia. Pastos gruesos como Bothriochloa laguroides y Andropogon ternatus son menos frecuentes y Schizachyrium spicatum es aún menos frecuente con fertilización dado que es una especie de ambientes pobres, ya que al incrementarse la fertilidad su frecuencia disminuye hasta desaparecer. Paspalum plicatulum también disminuye con la fertilización, aunque está disminución puede estar relacionada con un incremento de la palatabilidad, ya que sus hojas permanecen más tiempo verdes que en un campo no fertilizado. Las leguminosas nativas incrementan su frecuencia relativa a valores cercanos a 5 por ciento. Las malezas son de poca importancia y no aumentan con la fertilización (Berretta, 1998).

En situaciones donde el campo tiene una alta proporción de especies estivales, mientras que las invernales son anuales, como sobre suelos graníticos, los resultados son muy diferentes. La fertilización a comienzos del invierno favorece la presencia de gramíneas anuales invernales, como Vulpia australis y Gaudinia fragilis, con un limitado potencial productivo cerca del final de la estación; la desaparición de estas especies cuando finalizan sus ciclos deja espacios que pueden ser colonizados por plantas indeseables. La fertilización de primavera incrementa el crecimiento al final del verano, cuando las gramíneas estivales florecen y semillan. La digestibilidad de la materia orgánica (DMO) del forraje fertilizado es mayor que la del tapiz no tratado. La fertilización con N incrementa notablemente la producción de primavera y verano, pero tiene un reducido efecto en invierno; los nutrientes estimulan el aumento de las anuales en detrimento de las perennes.

Mejoramiento mediante introducción de leguminosas
La necesidad de mejorar la producción primaria de las pasturas naturales, así como su calidad, ha conducido a la introducción de leguminosas a través de la siembra en cobertura, siembra con zapatas, labranza cero o siembra directa, como una forma de incrementar la producción secundaria. En este proceso es esencial la corrección de los bajos niveles de fósforo del suelo.

El estudio de los factores controlados por el hombre, permite comprender diferentes aspectos de la sucesión vegetal inducida, contribuyendo al éxito de la aplicación de esta tecnología.

En el mejoramiento del campo debe tenerse en cuenta: 

- el tapiz vegetal: las especies que lo componen indican la calidad del campo, estando esto relacionado con los tipos productivos y vegetativos de las mismas y sus ciclos;
- el tipo de suelo, topografía, pedregosidad, riesgos de erosión y sequía, drenaje, etc.
- destino ganadero que se piensa dar al potrero mejorado, por ejemplo bovinos, ovinos, cría, engorde, destetes u otros.

Estos factores condicionan la elección de las especies a introducir, así como la manera en que las semillas estarán en contacto con el suelo, para obtener agua y elementos nutritivos, regular y eficientemente. 

El establecimiento, la productividad y la persistencia de las especies forrajeras introducidas en una pastura natural dependen, principalmente, de la manera en que haya podido ser realizada la reducción de la competencia del tapiz vegetal existente, y también están ligadas estrechamente a la calidad de la cama de siembra así como a la adaptación al ambiente de las especies introducidas.

Siembra
En general es necesario realizar un pastoreo previo con vacunos para reducir pastos altos con restos secos; la dotación estará en función del forraje disponible al final de la primavera y del crecimiento durante el verano, pero deberá ser alta. Si el varano es muy lluvioso, el crecimiento del campo será elevado y quedará hacia el final del mismo una cierta cantidad de restos secos y cañas florales, por lo que se debe incrementar la dotación para eliminar este forraje. En las etapas finales del acondicionamiento del tapiz es necesario utilizar ovinos para reducir la altura hasta alrededor de 2 cm. Estos pastoreos pueden hacerse continuos, aunque es conveniente hacerlos de manera de reducir la altura, permitir un rebrote y luego pastorear nuevamente, reduciendo así las reservas de las plantas para favorecer la germinación, emergencia y establecimiento de las especies introducidas. Según el crecimiento del pasto, estos pastoreos deberán hacerse cada 30 a 45 días. En el caso de combinar pastoreos con alivios, la carga instantánea deberá ser bastante más elevada que con pastoreo continuo. Esta preparación del tapiz tiene como objetivo obtener sitios seguros para el buen contacto de las semillas con el suelo. Por lo general es muy difícil reducir la cubierta vegetal por debajo de 50 por ciento, aunque la altura del tapiz sea reducida; la altura al momento de la siembra es importante para proteger a las semillas de las adversidades climáticas.

La siembra es realizada con una distribuidora de fertilizante, mezclando la semilla inoculada con el fertilizante, y distribuyendo la mezcla de inmediato para que el fertilizante no afecte a la semilla y al rizobio. Es posible usar una sembradora de surcos, con una tensión liviana en los discos, dejando hileras superficiales en el suelo. Durante la década de 1960, en los inicios de la tecnología de mejoramiento de campo con introducción de leguminosas, se usaba una sembradora a zapatas (cinceles), la cual abría un surco de 6 cm de ancho y 4 cm de profundidad, en el cual se colocaban el fertilizante y la semilla. Cuando la vegetación es muy densa o hay una capa grande de material muerto, se usa una disquera excéntrica (abierta) para producir pequeños surcos. En años recientes, la siembra directa se ha hecho importante incluyendo el uso de herbicidas no selectivos. Si el acondicionamiento del dosel foliar es hecho apropiadamente con pastoreo controlado, no hay diferencias importantes con los resultados obtenidos luego de la aplicación de herbicidas.

Los agentes químicos deber ser usados muy cuidadosamente. Es preferible utilizar herbicidas no selectivos de contacto, de manera de no afectar negativamente la capacidad de crecimiento de las plantas nativas. En los casos en que se utilicen herbicidas sistémicos, la dosis debe ser baja para preservar las especies nativas de buena calidad.

La época de siembra más adecuada es el otoño (abril), cuando hay humedad en el suelo y la temperatura de este aún es adecuada para una rápida germinación y emergencia de las plantas. En algunas circunstancias esta fecha de siembra puede extenderse hasta mayo, aunque las bajas temperaturas pueden reducir la germinación y el desarrollo de las plántulas. Las leguminosas deberían tener de 4 a 5 hojas cuando las temperaturas comiencen a descender. La mayoría de los fracasos de las siembras en cobertura se debe a la falta de agua durante el establecimiento, por reducción de las precipitaciones en el invierno y comienzos de primavera.

Fertilización
La fertilización con P es importante tanto para el establecimiento y rendimiento de forraje en el primer año, como para el mantenimiento de un alto nivel productivo; es una condición necesaria (aunque no el único factor) para la persistencia de la fracción leguminosa. Las dosis de fertilizante no deben ser inferiores a 40 kg/ha de P2O5 y en el caso de trébol blanco (Trifolium repens), es aconsejable utilizar al menos 60kg/ha. Para el mantenimiento anual, pueden emplearse niveles superiores a 30 kg/ha para especies del género Lotus, pero para trébol blanco, la dosis de fertilizante para mantenimiento tiene que ser superior a 40 kg/ha de P2O5.

Leguminosas para mejoramiento
A través de los años se han realizado varias evaluaciones de diversos géneros y especies de leguminosas buscando aquellas adaptadas a los distintos tipos de suelo y condiciones tan particulares de las siembras en la vegetación natural. Los estudios más recientes incluyen diversas especies de Trifolium, Lotus, Medicago, Ornithopus, Desmanthus y Vicia. De este conjunto, en suelos medios y profundos, los tréboles blancos cv. ‘Zapicán’ y ‘Bayucuá’, Lotus corniculatus, Lotus pedunculatus cv. ‘Maku’ continúan destacándose. El Lotus subbiflorus (=L. hispidus) cv. ‘Rincón’ es una leguminosa anual altamente utilizada en el mejoramiento de campos en todo el país, pero particularmente en suelos graníticos (agro-ecozonas 4A y 4B) donde es el cultivar más adaptado.

En el Cuadro 12 se muestra la densidad de siembra de los principales especies y cultivares utilizados en los mejoramientos de campos.  

Cuadro 12. Principales especies y cultivares y su densidad de siembra, para mejoramiento de campos

Especies                                

Densidad de siembra (kg/ha)

Trifolium repens (cv. ‘Zapican’, ‘Bayucuá’)

4 - 5

Lotus corniculatus ( cv. ‘SanGabriel’, ‘INIA Draco’)

10 – 12

Lotus pedunculatus (cv. ‘Maku’)

2.5 - 3.5

Lotus subbiflorus (cv. ‘El Rincón’)

4 – 5

Trifolium pratense (cv.’Estanzuela 116’, ‘INIA Mizar’)

6 –8

Ornithopus compresus (cv. ‘INIA Encantada’)

20

Estas cantidades son para siembras de especies puras; cuando se siembran mezclas, la cantidad individual se reduce, por ejemplo, Trifolium repens + Lotus corniculatus = 2 + 10 kg/ha. Las semillas son inoculadas con el rizobio específico para cada leguminosa; posteriormente se agrega un adherente para ser finalmente peleteadas con carbonato de calcio. Las leguminosas utilizadas generalmente para mejoramiento no tienen requerimientos específicos de escarificación.

Esta tecnología de mejoramiento de campos requiere escasos insumos, es ambientalmente amigable, promueve el desarrollo continuo de la vegetación nativa y la lleva a un nivel más productivo, acelerando los procesos de engorde en diferentes zonas del país para obtener un mejor desempeño individual y una mayor capacidad de carga (Cuadro 13). Estos resultados fueron obtenidos en condiciones de pastoreo con carga rotativa, 5 a 8  potreros, 7 a 12 días de pastoreo y 30 a 40 días de descanso, en una temporada de pastoreo de  aproximadamente 300 días.

Cuadro 13.  Productividad animal anual de campos mejorados, en condiciones de pastoreo con carga rotativa de novillos, en diferentes zonas de Uruguay.

Tipo de suelo

Dotación (UA/ha)

Ganancia de peso vivo (kg/ha)

Productividad (kg PV/ha)

Granítico  (4A – 4B)

1.55

533

406

Basáltico de profundidad media    (1 - 6A)

1.85

680

485

Lixiviado, baja fertilidad (Este)

1.53*

700

473

* Incluye dotación mixta con capones, relación 2:1.  PV = Peso vivo. UA = Unidad animal

En cuanto al efecto de la introducción de leguminosas en la composición botánica de las pasturas naturales, una vez que las especies introducidas están establecidas, uno de los cambios más importantes que se observan en la vegetación con el tiempo, es el incremento en las especies invernales (C3). En otras vegetaciones similares de la región basáltica la frecuencia de las especies estivales (C4) es siempre mayor que la de las invernales. La frecuencia relativa de las especies invernales es de un 75 por ciento, con similares valores para los pastos nativos y el Trifolium repens introducido.

Para asegurar que las especies introducidas se mantengan en la pastura es necesario que florezcan y semillen, de manera de asegurar su regeneración en el otoño siguiente, pasando el verano parte como plantas y parte como semillas. Las leguminosas introducidas florecen y producen semillas, como lo hacen las especies invernales nativas (como Poa lanigera, Stipa neesiana, Piptochaetium sitpoides y Adesmia bicolor). Por lo tanto, la conservación de estas especies está relacionada a los periodos de descanso que les permitan florecer y fructificar, permitiendo también un incremento en el nivel de fertilidad del suelo. En varios campos mejorados hay un incremento en la frecuencia de la gramínea exótica aclimatada Lolium multiflorum, la que en muchos casos es introducida por animales y prospera con el incremento de la fertilidad del suelo.

En tipos de vegetación más degradados, compuestos por pastos ordinarios improductivos y de pobre palatabilidad y hierbas de hoja ancha, la introducción de leguminosas también induce cambios positivos. La frecuencia relativa de las leguminosas (Trifolium repens, Lotus corniculatus) es de un 60 por ciento; las gramíneas nativas invernales productivas, como Stipa neesiana y Piptochaetium stipoides y las aclimatadas como Lolium multiflorum, aumentan su frecuencia, mientras que se reducen las gramíneas ordinarias improductivas y las hierbas de hoja ancha. El Lotus subbiflorus anual y las leguminosas perennes (Trifolium repens, Lotus corniculatus, L. pedunculatus) sembrados en cobertura sobre pasturas compuestas casi exclusivamente por especies C4, con una producción anual de 3 400 kg MS/ha, elevan la producción forrajera a valores de 8 600 kgMS/ha. Cuando las leguminosas  son introducidas  en campos donde predominan los pastos ordinarios y las hierbas de hoja ancha, la producción secundaria resultante es similar a aquella pasturas con alta frecuencia de pastos nativos finos (Berretta y Risso, 1995; Risso y Berretta, 1997; Risso y Berretta, 2001).

El agregado de P ayudaría a devolver al campo natural parte de lo que fue extraído por siglos de pastoreo, desde la introducción de la ganadería a comienzos del siglo XVII, además de contribuir al mantenimiento de la biodiversidad animal y vegetal de la pastura natural. Debemos conservar nuestros recursos naturales, sin degradación, pensando en el desarrollo sostenible en términos económicos, ecológicos y sociales.

Los resultados acumulados de la investigación han contribuido a aplicar mejores prácticas de manejo de pasturas, resultando en beneficios biológicos y económicos de largo plazo para la comunidad productora y la sociedad toda, con especial cuidado por la biodiversidad animal y de la comunidad de plantas  y de la conservación del agua para uso humano y animal. Tanto los animales como las plantas serán, por mucho tiempo, la principal fuente de alimentos y fibras del mundo, en consecuencia debemos condicionar nuestras acciones y comportamiento de manera de que preservemos nuestros recursos naturales para las futuras generaciones.

Los desafíos futuros para la investigación en producción animal y en pasturas serán primariamente:

- liberar continuamente nuevos materiales vegetales para los sistemas de producción extensivos e intensivos, para propósitos de pastoreo y conservación de forraje;

- evaluar el impacto del riego sobre las pasturas cultivadas y campos mejorados, particularmente en períodos de déficit de agua;

- producir productos de mejor calidad y más seguros para satisfacer las demandas de los consumidores locales y extranjeros;

- integrar el conocimiento generado por los componentes animal y vegetal a nivel de los sistemas de producción, ofreciendo herramientas fáciles a los productores para facilitar la adopción de nuevas tecnología disponibles;

- evaluar el impacto de las tecnologías propuestas sobre nuestros recursos naturales, particularmente del uso de fertilizantes, herbicidas, insecticidas y de la intensidad de pastoreo;

- tener en consideración los requerimientos de los diferentes componentes de cada sector industrial, particularmente los consumidores, tanto a nivel nacional como internacional;

- considerar la influencia de los aspectos sociales, ecológicos y económicos sobre la unidad de toma de decisiones a nivel de finca, en la definición de las estrategias futuras de investigación y transferencia de tecnología; 

- definir y establecer un esquema apropiado para los procesos de adopción de tecnología, considerando las particularidades culturales, económicas y ecológicas de cada sistema de producción a nivel de finca y regional.

El Profesor Bernardo Rosengurtt, pionero de los estudios en pasturas naturales en el Uruguay, escribió en 1943: Debemos proteger nuestro patrimonio de praderas con gran intensidad, tanto nacional como privadamente, de manera de entregarlo inalterado a las futuras generaciones.


7. ORGANIZACIONES DE INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO Y RECURSOS HUMANOS

Investigación: :
- Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA). (National Agriculture Research Institute) www.inia.org.uy

- Universidad de la República. Facultad de Agronomía. www.fagro.edu.uy

- Facultad de Veterinaria. www.fvet.edu.uy

- Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL). www.wool.com.uy


Desarrollo y extensión:
- Ministerio Ganadería Agricultura y Pesca:
OPYPA (Oficina Planificacion y Politica Agropecuaria), www.mgap.gub.uy/opypa
DIEA (Direccion de Estadisticas Agropecuarias).www.mgap.gub.uy/diea
DICOSE (Direccion de contralor de Semovientes). www.mgap.gub.uy/dgsg/dicose

- Instituto Plan Agropecuario (IPA). www.planagro.com.uy

- Instituto Nacional de Carnes (INAC). www.inac.gub.uy

Organizaciones de productores:
- Asociacion Rural del Uruguay.www.aru.org.uy
- Federacion Rural del Uruguay.
- Federacion Uruguaya de Grupos CREA.

Nombre

 

e-mail

Acosta, Yamandú

Producción lechera

yacosta@inia.org.uy

Altier, Nora

Fitopatología

naltier@inia.org.uy

Alzugaray, Rosario

Entomología

rosario@inia.org.uy

Ayala, Walter

Manejo de pasturas

wayala@inia.org.uy

Bemhaja, María

Ecofisiología

mabem@inia.org.uy

Bermúdez, Raúl

Evaluación vegetal

Bermudez@inia.org.uy

Blanco, Pedro

Líder del Programa de Arroz

pblanco@inia.org.uy

Boggiano, Pablo

Manejo de pasturas

Prboggia@fagro.edu.uy

Brito, Gustavo

Ciencia de la carne

gbrito@inia.org.uy

Carámbula, Milton

Profesor de Fisiología de pasturas

Mcarambu@inia.org.uy

Dalla Rizza, Marco

Biotecnología vegetal

mdallari@inina.org.uy

de Mattos, Daniel

Genética animal

demattos@carnehereford.com.uy

Díaz, Roberto

Supervisor de Producción de cultivos

rdiaz@inia.org.uy

Durán, Henry

Supervisor de Producción  animal

hduran@inia.org.uy

Ferreira, Gustavo

Economía agraria

gferre@inia.org.uy

Formoso, Daniel

Manejo de pasturas

foda@sul.gub.uy

Formoso, Francisco

Fisiología y producción de semilla

formoso@inia.org.uy

García, Jaime

Fitomejorador

garciaj@inia.org.uy

Lavecchia, Andrés

Fisiología de arroz

alavec@inia.org.uy

Mas, Carlos

Manejo de pasturas

cmas@inia.org.uy

Mieres, Juan

Nutrición animal

jmieres@inia.org.uy

Millot, Juan C.

Profesor de Forrajeras

papate@adinet.com.uy

Molfino, Juan M.

Clasificación de suelos

desasig@adinet.com.uy

Montossi, Fabio

Líder del Programa de ovinos y caprinos

fabio@inia.org.uy

Morón, Alejandro

Fertilidad de suelos

moron@inia.org.uy

Olmos, Fernando

Ecología de pasturas

folmos@inia.org.uy

Pigurina, Guillermo

Gerente de la Cadena agro-industrial de la carne

Gpigurina@inac.gub.uy

Pittaluga, Oscar

Producción de carne

opita@inia.org.uy

Real, Daniel

Fitomejorador

dreal@inia.org.uy

Rebuffo, Mónica

Fitomejorador

rebuffo@inia.org.uy

Ríos, Amalia

Manejo de malezas

arios@inia.org.uy

Risso, Diego F.

Líder del Programa de plantas forrajeras

drisso@inia.org.uy

Zanoniani, Ramiro

Manejo de pasturas

toto@fagro.edu.uy

Zorrilla, Gonzalo

Producción de semillas

zorrilla@inia.org.u

8. REFERENCIAS

Berretta, E.J., (ed.) 1998. Seminario de Actualización en Tecnologías para Basalto. INIA Tacuarembó, Uruguay. Montevideo: Hemisferio Sur. 367 p. (INIA Serie Técnica 102).

Berretta, E.J. 2001a. Ecophysiology and management response of the subtropical grasslands of Southern South America. In: International Grassland Congress, 19th, 11-21 February 2001, Sao Pedro, Sao Paulo, Brasil. Proceedings. p. 939-946.

Berretta, E.J. 2001b. Ecosistema campo natural en Uruguay. In: Congreso Nacional sobre Manejo de Pastizales Naturales, 1º, 9-11 agosto 2001, San Cristóbal, Santa Fe, Argentina. INTA; Asociación Argentina para el Manejo de Pastizales Naturales. p. 23-24.

Berretta, E.J. y Risso, D.F. 1995. Native grassland improvement on Basaltic and Granitic soils in Uruguay. In: West, N.E., ed. International Rangeland Congress, 5th, Salt Lake City, EE.UU.A.. Society for Range Management. Proceedings. v. 1, p. 52-53.     

                                                                                                                                                                                 Berretta, E.J.; Risso, D.F.; Montossi, F. and Pigurina, G. 2000. Campos in Uruguay. In: Lemaire, G.; Hodgson, J.; Moraes, A.; Nabinger, C. y Carvalho, P.C.F., eds. Grassland ecophysiology and grazing ecology. Wallingford, Oxon, R.U.: CAB International. p. 377-394.

Carámbula, M. 1991. Produccion y manejo de pasturas sembradas. Montevideo: Hemisferio Sur. 464 p.

Censo general agropecuario 2000: resultados definitivos. Uruguay. Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca. Dirección de Estadísticas Agropecuarias. 2001. Montevideo: MGAP. DIEA. 2 v.

Direccion de Estadisticas Agropecuarias (DIEA). 2003. Anuario estadístico agropecuario 2002. Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca. Uruguay.

CIDE, Uruguay. 1963. Los suelos del Uruguay: su uso y manejo. Montevideo: Comisión de Inversiones y Desarrollo Económico. 68 p.

Division Contralor de Semovientes (DICOSE) 2003. Evolución de existencia de vacunos y ovinos, 1980-2002. Uruguay Ministerio de Ganaderia, Agricultura y Pesca. Direccion General de Servicios Ganaderos.

División de Suelos y Aguas. 2001. Uruguay. Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca. Dirección General de Recursos Naturales Renovables. Carta de reconocimiento de suelos del Uruguay. Versión 01. Montevideo: MGAP. En CD.

FAO-UNESCO. 1971. Soil map of the world, v. 4: South America. Paris: Unesco. 193p. En microficha.

FAO Database 2003 (website http://apps.fao.org/).

Ferreira, G. 1997. An evolutionary approach to farming decision making on extensive rangelands. PhD Thesis. Institute of Ecology and Resource Management, University of Edinburgh, Scotland. 537 p.

Ferreira, G. 2001. Caracterización de los sistemas de producción ganadera de Basalto, Sierras del Este, Cristalino del Centro y Este, Areniscas y Brunosoles del Noreste. In: Risso, D.F.; Berretta, E.J., eds. Tecnologías forrajeras para sistemas ganaderos de Uruguay. INIA Tacuarembó, Uruguay. Montevideo: Hemisferio Sur p. 149-160. (INIA Boletín de Divulgación 76).

Formoso, D. 1996. Estrategias de manejo de las pasturas naturales. Producción Ovina, 9:21-34.

INAC, Uruguay. 2000. Informe estadístico: año agrícola julio 1999 - junio 2000. Montevideo: Instituto Nacional de Carnes. 76 p.

Millot, J.C.; Risso, D. y Methol, R. 1987. Relevamiento de pasturas naturales y mejoramientos extensivos en áreas ganaderas del Uruguay. Montevideo: Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca. Comisión Honoraria del Plan Agropecuario. 195 p.

Montossi, F.; Pigurina, G.; Santamarina, I. y Berretta, E.J. 2000. Selectividad animal y valor nutritivo de la dieta de ovinos y vacunos en sistemas ganaderos: Teoría y práctica. INIA Tacuarembó, Uruguay. Montevideo: Hemisferio Sur. 84 p. (INIA Serie Técnica 113)

Olmos, F. y Godron, M. 1990. Relevamiento fitoecológico en el noreste uruguayo. In: Seminario Nacional sobre Campo Natural, 2º, 15-16 noviembre 1990, Tacuarembó, Uruguay. INIA; Sociedad Uruguaya de Pasturas Naturales; Universidad de la República. Facultad de Agronomía; Plan Agropecuario. Montevideo: Hemisferio Sur. p. 35-48.

Risso, D.F. y Berretta, E.J. 1997. Animal productivity and dynamics of native pastures improved with oversown legumes in Uruguay. In: International Grassland Congress, 18th, 8-19 June 1997, Winnipeg and Saskatoon, Canada. Proceedings. p. 22-29 – 22-30.

Risso, D.F. y Berretta, E.J., eds. 2001. Tecnologías forrajeras para sistemas ganaderos de Uruguay. INIA Tacuarembó, Uruguay. Montevideo: Hemisferio Sur. 182 p. (INIA Boletín de Divulgación 76)

Rosengurtt, B. 1946. Estudio sobre praderas naturales del Uruguay. 5ª Contribución. Montevideo: Rosgal. 473 p.

Rosengurtt, B.; Arrillaga de Maffei, B.and Izaguirre de Artucio, P. 1970. Gramíneas uruguayas. Montevideo: Universidad de la República. Departamento de Publicaciones. 489 p.

Servicio Geográfico Militar. 2002. Carta hipsográfica. Uruguay. En CD.


9. CONTACTS

Este perfil fue preparado por Elbio J. Berretta. 
Investigador Principal: Ecología de pasturas nativas y manejo del pastoreo.
Desde octubre de 1999: Director Regional Ejecutivo, Estación Experimental del Norte, INIA Tacuarembó.

Ing. Agr., Dr. Ing. Elbio J. Berretta
Director Regional
INIA Tacuarembó
Ruta 5, km 386
45000 Tacuarembó – Uruguay
Tel: ++ 598 63 24560 – 24561
Fax: ++598 63 23969
e-mail: berretta@inia.org.uy

Agradecimientos: el autor quisiera agradecer a los colegas G. Ferreira, C. Más, F. Montossi y D.F. Risso, por los comentarios brindados.

[Este perfil fue completado en agosto de 2003 por el autor y fue editado por J.M. Suttie y S.G. Reynolds en agosto y septiembre de 2003].

[Este perfil fue traducido por Cadmo Rosell y Francisco A. Mandl en febrero de 2005]