|
Descripción botánica
Es un árbol de 15 m de alto, ocasionalmente llega a 18 m,
colgante o con la corona como globo con forma irregular; la corteza
hendida, gris oscuro; las ramas arqueadas y nudosas, ramitas flexuosas,
castaño-rojizo, espinas en pares, axilares de 0,5-3,8 cm
de largo, estípulas en el origen castaño rojizo; las
hojas a menudo bipinadas, con 6-15 pares de folíolos, las
flores en manojos cilíndricos, amarillo-dorados. Sésiles,
cáliz de 1,5 mm corola de 4-5 mm de largo. Pétalos
unidos, con el extremo velloso hacia adentro. Ovario velloso.
El fruto coriáceo, carnoso, con forma de anillo, muy curvo,
a menudo solitario, falcado castaño-rojizo, verde-amarillento
o paja amarillo; entre 2,5 y 4 cm y 0,7-1 cm de espesor; las suturas
impresas, particularmente en el lado cóncavo; el ápice
subapical es corto y con una base redonda de 1 mm en longitud.
De sección subcilíndrica; epicarpo 0,5-1,5mm de espesor;
mesocarpo espeso, castaño-rojizo, que seca cuando maduro;
5-22 segmentaciones, transverso en dos filas irregulares y separado
por el mesocarpo, conteniendo 7-18 semillas en su interior sumergidas
en una pulpa café.
Las semillas son de color castaño ligero a castaño
oscuro, lisas y más o menos comprimidas, de 3,8-5,2 mm de
largo por 2,6-3,2 mm ancho y 1,1-1,4 mm de espesor. La línea
de fisura formó como una herradura abierta, y asimétrica
en las caras de la semilla.
La chalaza acaba externamente y oblicua, localizada hacia la sutura
dorsal de la semilla; el hilo subapical termina en una depresión
ligera y el rafe umbonado es grisáceo. Tiene sección
elíptica, triangular con los bordes embotados y delgados.
La testa es muy espesa, con el tegmen algo más grueso y de
color más claro que la testa; el endosperma es abundante,
duro y asimétrico en ambos lados de los cotiledones, que
son ligeramente amarillos, llano y sagitado a la base pero no rodeando
totalmente la parte superior de la radícula.
Según Briner (1985), podrían incluirse dentro de tres
categorías los Tamarugos de la Pampa del Tamarugal. La altura
media de 10,9 m con un mínimo de 4 m y un máximo de
17. La varianza fue de 10,53 y la desviación standard de
1,88. Para el diámetro de copa la media establecida fue de
14,4 m, el mínimo de 5,4 m y máximo de 23,3 m; la
varianza de 7,51 m y la desviación estándar de 7,64.
En otros sectores alcanza un promedio de 15 m a 18 m de altura,
0,50 a 0,80 m de diámetro de tronco y un diámetro
de copa de 15 a 20 m. Sus ramas nuevas son delgadas, glandulosas
y poseen espinas de base ancha y de unos 3 a 4 cm de largo. Las
hojas bipinnadas compuestas, son cortas, glabras y caedizas, con
10 a 15 pares de folíolos de 5 mm. Inflorescencia en espiga;
flores afectadas, actinomorfas y hermafroditas; de cáliz
gamosépalo y corola gamopétala bien diferenciados;
cinco sépalos fusionados formando un capuchón, pubescente
en la base sólo en la parte media y con vellosidades largas
en la cara interna; androceo con 10 filamentos estaminales cortos
o largos de colores vivos con antena versátil; gineceo con
pistilo de estilo largo o corto; ovario unicarpelar que se encuentra
rodeado y protegido por varias vellosidades blancas.
La altura de los estambres puede sobrepasar la altura del pistilo,
igualarla o alcanzar tan sólo hasta la parte de éste.
(2n=28); Habit (1981).
El crecimiento del árbol ocurre durante todo el año,
siendo máximo en los meses de agosto a noviembre; o sea,
en la época de floración plena y mínimo crecimiento
entre marzo y julio, otoño - invierno en el Hemisferio Sur.
El Tamarugo posee un doble sistema radicular: uno pivotante
o de anclaje, formado por 3-4 raíces gruesas, no ramificadas,
que alcanzan una profundidad máxima en suelos francos de
7 a 8 m y un conjunto de raíces absorbentes que se desarrolla
y penetra a una profundidad no mayor de 1,50 m. Las raíces
absorbentes presentan en toda la proyección de su volumen
una humedad que alcanza fácilmente a 40% según medidas
efectuadas en el sector de Refresco, en setiembre de 1966 y enero
de 1976 en árboles de 30 años de edad, prosperando
en un suelo cuya napa freática estaba a 13 m de profundidad.
Son tolerantes a la sequía, pH altos, a la sal y a suelos
arenosos; Habit (1981).
Bioecología
Tamarugo crece en lugares donde la napa freática
se localiza entre 20 y 40 m de profundidad. Vegeta en suelos con
gruesa costra salina superficial de 0,10 a 0,60 de espesor. También
se adapta a suelos sin cubierta salina, tanto arenosos como arcillosos.
Es una especie que tolera altos grados de salinidad una vez iniciada
la etapa de anclaje radicular.
En plantaciones desarrolla un pivote o raíz principal que
alcanza una longitud de 80 a 120 cm de largo, mientras el vástago
sólo presenta 8-12 cm de altura. La elongación del
pivote se detiene y comienza a desarrollar abundantes raíces
laterales, a partir de los 3-5 cm del cuello. Cuando el vástago
ha alcanzado unos 30-40 cm de altura y se ha formado una densa masa
de raíces laterales superficiales, el pivote reanuda su crecimiento,
ramificándose en número de 3 a 5 ejes.
Sudzuki 1985, estudió el sistema de raíz del Tamarugo
en 16 árboles de distintas edades creciendo en distintos
sitios y con distintas profundidades de la napa freática
(2 a 60 m), y encontró que durante el desarrollo temprano
de la planta, crece una raíz principal escasamente ramificada
que rápidamente alcanza una longitud de 80 a 120 cm. Cuando
la planta tiene una altura de 6 a 8 cm, el crecimiento de la raíz
pivotante se detiene y empieza a desarrollar raíces secundarias
aproximadamente de 3-5 cm del cuello. Cuando alcanza una altura
de 30 a 40 cm y se ha formado una masa de raíces superficiales
densas, la raíz pivotante continúa creciendo, pero
ahora horizontalmente y ramificándose en 3 a 5 ejes. Las
raíces de la masa superficial guardan su corteza y no forman
peridermo en la estela, las células de la corteza están
muertas y contienen un citoplasma aparentemente desordenado; curiosamente
esta estructura es similar a la del rizoma de las plantas epífitas.
El crecimiento es bastante rápido, alcanzando una altura
de 2 a 2,5 m en 3 a 5 años. Botti, Sudzuki (1973).
La relación edad-altura del Tamarugo es asintótica,
pues en los primeros 24 años tiene un crecimiento positivo
que alcanza a 10 m de altura en promedio; este crecimiento no se
incrementa significativamente a los 40 años de edad.
En cuanto a la relación diámetro de copa, distanciamiento
y edad de plantación, se observa que las distancias más
amplias, 13 x 13 m, a la edad de 36 años presentan árboles
con una copa mayor, alcanzando en promedio un diámetro de
12 m. Las plantaciones de 6 x 6 m a la misma edad, presentan un
diámetro de 6,50 m.
El análisis de la variación en altura en función
de la profundidad de la napa freática y de la salinidad de
la misma, no ha mostrado un efecto en este caso, sin embargo se
conoce que en casi todas las especies forestales, se establece que
la altura es uno de los parámetros que más estrechamente
está relacionado con el factor edáfico.
Numerosos experimentos de laboratorio empleando cultivos en soluciones
han demostrado la estrecha relación entre crecimiento y presión
osmótica de la solución nutritiva. Esta relación
indicaría que las soluciones salinas, debido a la concentración
de las partículas del soluto en la solución, actúan
como inhibidores del crecimiento.
Además, existe el factor adicional, la tensión de
humedad del suelo, que puede causar una disminución en la
absorción de agua por las raíces, disminuyendo o regulando
el crecimiento.
El crecimiento de la copa del Tamarugo, base de rendimiento
de hojas y frutos, está en relación directa con el
distanciamiento inicial de la plantaciones de 6 x 6 m; 7 x 7 m;
10 x 10 y 13 x 13m. Por lo tanto, con el conocimiento del ritmo
de crecimiento de la copa en función de las variables analizadas,
es posible determinar la velocidad con que se cubre una superficie
plantada, dependiendo de la densidad inicial de plantación.
Presenta capacidad de rebrote desarrollándose como monte
bajo. Además responde bien a podas o desmoches que incentivan
la producción de frutos.
El Tamarugo es un vegetal que ha demostrado poseer una elasticidad
fisiológica especial que le permite desarrollarse en condiciones
que para otros vegetales resultarían letales.
Aunque se conoce la existencia de un fenómeno de absorción,
varios investigadores enfatizan que ésta no sería
vital para el vegetal y que su función sería más
bien la de provocar una menor transpiración de los tejidos
al constituir una capa protectora húmeda sobre la superficie
foliar; Slatyer (1967).
Observaciones sobre riego foliar en plántulas de Tamarugo
realizadas por Sudzuki en condiciones de laboratorio, demostraron
que las plántulas de Tamarugo presentan una elevada
resistencia al déficit hídrico. Si se examinan los
resultados, se puede observar que la menor pérdida diaria
de peso la presentan las plántulas que recibieron riego foliar,
lo que sugiere que las hojas del Tamarugo tienen la capacidad
de aprovechar el agua dela humedad atmosférica, con la cual
contrapesan, en parte, posiblemente, la pérdida producida
por la evaporación y transpiración.
Sudzuki (1985) concluyó que esta especie es capaz de absorberla
humedad atmosférica por las hojas, cuando ésta alcanza
95% o más, trasladarla hasta sus raíces y éstas
exudarlas al suelo que las rodea mediante un proceso similar a la
gutación; además la cantidad de agua absorbida por
vía foliar, está relacionada con la hora durante la
cual fue aplicada la humedad de saturación alcanzando el
máximo durante la noche. La cantidad y/o rapidez con que
el agua marcada alcanzó el suelo es inversamente proporcional
al tamaño del árbol.
Pastene (1972) indica que la capacidad de absorción foliar
no es constante, dependiendo en gran parte de la mayor o menor humedad
del suelo, humedad del aire, temperatura y de otros factores que
interactúan.
Al parecer, las plántulas de Tamarugo que no recibieron
riego durante un tiempo más o menos prolongado, aceleran
su proceso de absorción foliar tratando de captar en los
días de alta humedad la máxima cantidad de agua, con
el objeto de acumularla en el suelo como reserva para los períodos
de baja humedad; más aún la exudación o paso
de agua al suelo es, a veces, de tal magnitud que la humedad de
este último sobrepasa la capacidad de campo.
Esta característica explica la razón por la cual prosperan
Tamarugos en áreas donde la napa freática se
encuentra a 40 o más metros de profundidad, no existiendo
entre ésta y el árbol, un contacto radicular.
El crecimiento y transpiración fueron estudiados bajo condiciones
controladas y usando diferentes termoperíodos. Se comprobó
que valores de baja radiación solar y combinaciones de días
frescos con noches frías (20°C durante el día
y 5°C durante la noche) detienen el crecimiento casi por completo
pero, de cualquier modo, el incremento del crecimiento es sustancialmente
aumentado por una mayor radiación solar. Una alta radiación
solar produce un efecto positivo posterior en el crecimiento del
Tamarugo, además este efecto posterior es influenciado
por el termoperíodo.
La interacción entre el termoperíodo y la radiación
solar afecta las hojas del Tamarugo, produciendo la duplicación
de las pinnas, cuatro pinnas por folíolo, siendo lo normal
dos pinnas por folíolo, sólo a una variaciación
de temperaturas de 30°C durante el día y 20°C durante
la noche. La alternancia de temperaturas entre el día y la
noche son las causantes de la producción de cuatro pinnas
producidas por hoja; Habit (1981).
Debido a la variabilidad, la propagación vegetativa sería
muy importante. A tal fin secciones nodales desarrolladas in vitro,
provenientes de semillas de plantas seleccionadas desarrolladas
en condiciones óptimas serían buenos explantos. Por
esa razón, se ha intentado con varias concentraciones hormonales.
En este caso se utilizaron 30 nodos por tratamiento, cultivados
en tubos de vidrio, con medio de Guatman N°1, y colocados en
cámaras. Sin embargo esta especie tiene dificultad para enraizar.
Los resultados muestran una buena formación de callos a los
10 días. La formación de raíces comienza del
extremo distal de los nodos luego de las tres semanas a la luz.
Los experimentos en la oscuridad no mostraron formación de
raíces. P.Tamarugo fácilmente forma
rizogénesis a las 3 ó 4 semanas y confirma la necesidad
de iluminación para obtener raíces, esto puede estar
relacionado por el alto nivel de auxinas proporcionadas por las
hojas expuestas a la luz. Ninguna respuesta fue proporcionada con
NAA a la oscuridad, esta hormona es requerida solamente para la
iniciación de las raíces. La oxidación observada
tanto en callos como en tejidos puede ocurrir por una menor respuesta
organoléptica observada en Tamarugo. Respuestas de
árboles adultos fueron frecuentemente enmascaradas por severas
contaminaciones con hongos a pesar de intensos tratamientos de desinfección.
En aquellos casos en que no hubo formación inicial de raíces,
ésta se logra a los 60 días mediante un subcultivo
con 1 mg/l de AlB. Ápices caulinares de P.Tamarugo
no desarrollaron raíces en ninguna de las condiciones ensayadas
ni en subcultivo, aunque algunos brotes múltiples pudieron
enraizarse ocasionalmente usando 5 ó 10 mg/l de AlB. El uso
de concentraciones elevadas provocó un empardecimiento en
la porción distal de los explantes que no pudo ser revertido.
La inducción de brotes adventicios se favorece incorporando
al medio nitrógeno en forma de nitrato; Jordan, M. I. Cortes,
and A. Goreux (1987).
Sudzuki (1985) estudió los cambios morfológicos de
las hojas de los P.Tamarugo ante distintas condiciones climáticas.
Tamarugo no puede ser clasificado como un árbol de
hojas deciduas, ya que sus hojas son continuamente renovadas. Observando
las hojas, se llegó a la respuesta de que la morfología
cambia con las situaciones climáticas, especialmente en la
aridez, no todas las modificaciones xeromórficas son beneficiosas
para las plantas, y no todas las modificaciones están dirigidas
hacia los ambientes xéricos.
Las flores de Tamarugo son polinizadas por insectos himenópteros,
como Centrix mixta y la abeja común Apis melífera,
que son sus principales agentes, con un período de actividad
máxima entre comienzos de setiembre y noviembre.
Presenta variaciones en la floración y fructificación
de un año a otro, y durante un mismo año. Una floración
típica de primavera y otra invernal, que ocurre entre abril
y julio, a veces aún más abundante que la anterior.
La polinización es esencialmente entomófila. Un bajo
porcentaje de las flores produce frutos y sólo unos pocos
pueden producir semillas viables. Entre los factores que afectan
negativamente la fructificación, una polinización
inadecuada es preponderante. Los frutos requieren alrededor de tres
meses para su maduración.
Origen y distribución
Originaria del norte de Chile, P.tamarugo puede ser plantado
en áreas con capa de sal entre los 10-60 cm, puede crecer
en suelos calcáreos o arenosos, tiene una fisiología
particular. Bajo condiciones de humedad atmosférica elevada
por encima del 80%, las plantas absorben agua a través del
sistema foliar, la transportan a lo largo del sistema radical y
la depositan en la microrizósfera, donde puede ser absorbida
como agua, Sudjuka (1985). Esto explica su adaptación a lugares
donde el agua está a 40 m de profundidad. Es la especie más
importante en el norte de Chile, en la provincia de Tarapaca, la
única especie de las mesetas áridas, sin lluvias,
en el desierto de Atacama, que cubren alrededor de 15.000 Km2 también
en la franja central de Tarapaca, norte de Chuquicamata y sur de
Arica, en rodales dispersos. Crece bien en suelos salinos, ondulados
de 750 a 1.100 msnm.
El área más extensa con tamarugo se encuentra en la
Reserva Nacional Pampa del Tamarugal, con una superficie de cerca
de 100.000 ha, de las cuales alrededor de 20.550 ha son plantaciones
realizadas en los últimos 30 años.
Forma bosques ralos, con densidades de 1 a 20 árboles por
hectárea, o en pequeños rodales más o menos
densos. A menudo está acompañado de árboles
y arbustos tales como: Prosopis alba, Atriplex atacamensis,
P.strombulífera, P.burkartii y Tessaria
absinthioides.
Para un desarrollo adecuado requiere de una radiación solar
muy alta y la presencia de napas freáticas superficiales
y de media profundidad (2-15m), que constituyen su principal fuente
de abastecimiento hídrico.
Las siguientes características ambientales son las correspondientes
a su lugar de origen: el clima bajo en el que crece corresponde
a Desértico del Interior, que se destaca por condiciones
muy severas. Hay una carencia casi absoluta de precipitaciones (0,2-1mm/año)
y está presente una gran oscilación térmica
diaria, que alcanza hasta 35°C. La especie tolera temperaturas
extremas y soporta fuertes vientos. A menudo se presentan neblinas
nocturnas, la humedad relativa del aire muestra grandes variaciones
diarias, en especial entre setiembre y marzo, cuando alcanza un
promedio de 3-10% en el día para llegar a 80-100% durante
la noche. La nubosidad diurna es casi nula y hay una alta radiación
solar (550cal/cm2/día).
En el altiplano, las lluvias pueden producirse durante los dos meses
más cálidos (diciembre y enero) y durante el período
invernal más frío (junio-agosto). Estas precipitaciones-suelen
ser esporádicas, ocurriendo en forma torrencial con 130-300
mm cada 5-6 años. Estas lluvias de verano de origen tropical
marginal son efectos del invierno altiplánico, del extremo
norte de Chile y Bolivia. Favorecen la recarga de las aguas subterráneas
de la Pampa del Tamarugal ubicada más abajo y facilitan la
regeneración natural por semillas.
Bajo condiciones desérticas las lluvias pueden transformarse
en perjudiciales; ya que pueden filtrar las costras salinas superficiales
y llevar la salinidad a la zona de las raíces, aumentando
la dificultad de la extracción de las aguas subterráneas.
Los suelos de 100-106 cm de profundidad, con pedregosidad superficial
escasa, están constituidos por materiales de relleno de origen
fluvial, provenientes de la Cordillera de las Andes. Pueden ser
arenosos, salinos o franco arcillosos, con buen drenaje, a menudo
con incrustaciones salinas superficiales de sulfato cálcico
y cloruro sódico, de 10 a 60 cm de espesor. El pH oscila
entre 8,0 a 8,4.
El agua subterránea puede encontrarse desde 1 a 15 m de profundidad
y aún hasta 60 m o más. La salinidad del agua oscila
entre 5-30 g/l.
Usos - Calidad de los frutos
Se ha comprobado que el Tamarugo protege las reservas de
agua subterráneas, disminuye los efectos del viento sobre
el desierto, modera las temperaturas locales, ofrece sombra para
los animales, acumula biomasa para energía y ofrece oportunidades
de recreación para las poblaciones locales. Las plantaciones
realizadas con Tamarugo, así como los bosques naturales,
han significado la transformación del ecosistema desértico
absoluto en un agro-ecosistema y la apertura al desarrollo social
y económico de la zona.
La productividad del tamarugo está relacionada con la edad,
distancia de plantación, profundidad y calidad del agua de
la napa freática; asimismo el manejo inicial que se observa
en las plantaciones, tiene incidencia en la productividad. Las plagas
y sus tratamientos también tienen marcada incidencia.
La fructificación se presenta uniformemente en la copa del
árbol; los frutos al caer se distribuyen en el suelo, existiendo
mayor densidad en la proyección del árbol.
Aparentemente, el rendimiento no varía considerablemente.
Oyarzún (1967) informa de un control realizado en el año
1957 a 19 árboles, en éste se obtuvo un peso medio
de 2,10Kg de frutos por m2 en la proyección de la copa de
los árboles; asimismo, en árboles de 30 años
de edad, el promedio de frutos y hojarasca por metro cuadrado en
la proyección de la copa de los árboles; observó
un rendimiento de 3,40 Kg/m2 de materia seca. En árboles
de 18 años el promedio fue de 1.8 Kg/m2 de materia seca.
Producción Anual Proyectada de P.tamarugo Frutos
por Edad y Área de Suelo cubierta; producción estimada
por Árbol y por Ha.
| Edad en años |
Superficie cubierta
(m2) |
Frutos y hojas (Prod.x
árbol Kg) |
Frutos y hojas * (producción
por ha Kg) |
| 5 |
12 |
|
|
| 10 |
33 |
79.2 |
4.4 |
| 15 |
50 |
120.0 |
6.6 |
| 20 |
67 |
160.8 |
8.8 |
| 25 |
84 |
201.6 |
11.1 |
| 30 |
100 |
240.0 |
13.2 |
| 35 |
113 |
271.2 |
14.9 |
| 40 |
125 |
300.0 |
16.5 |
* Basado en 55 árboles por ha
Fuente : Lanino (1966).
Valor Nutritivo de Muestras de P.tamarugo y Hojas Secas
| Componentes |
Hojas |
|
Frutos |
|
| |
Composición (%) |
Nutr.digest. (%) |
Composición (%) |
Nutr.digest. (%) |
| Materia seca |
90.53 |
|
96.66 |
|
| Prot.cruda (Nx6,25) |
9.98 |
1.27 |
11.14 |
6.07 |
| Fibras crudas |
10.72 |
2.70 |
31.45 |
16.22 |
| Extractos de éter |
1.90 |
0.90 |
1.62 |
0.81 |
| Extractos de N libre
|
45.91 |
17.45 |
48.18 |
35.72 |
| Cenizas |
22.02 |
|
4.27 |
|
| Calcio |
2.82 |
|
0.28 |
|
| Fósforo |
0.91 |
|
1.44 |
|
Fuente: Lanino (1966).
Composición promedio de varios componentes de P.tamarugo
para alimentos de cabras.
| Componente de la planta |
Mat.Seca (%) |
Prot.crudas (%) |
Extract.en eter
(%) |
Fibras crudas (%) |
NFE (%) |
Cenizas |
| Fruto completo* |
94.4 |
13.3 |
1.4 |
34.2 |
44.8 |
6.4 |
| Fruto sin semilla* |
87.3 |
13.3 |
1.0 |
31.7 |
44.8 |
9.3 |
| Semilla* |
90.8 |
27.3 |
5.3 |
10.8 |
50.5 |
6.1 |
| Hoja secas sin raquis* |
91.7 |
13.6 |
1.7 |
9.9 |
52.6 |
22.2 |
| Hojas secas* |
91.4 |
9.0 |
1.8 |
22.3 |
55. |
11.5 |
| Raquis de hojas secas* |
88.2 |
11.3 |
1.8 |
16.0 |
50.7 |
20.3 |
| Hojas verdes |
43.7 |
35.7 |
3.0 |
31.6 |
1.4 |
28.4 |
| Hojas secas con raquis* |
90.5 |
11.07 |
1.1 |
11.8 |
50.7 |
24.3 |
| Fruto** |
96.7 |
11.5 |
1.7 |
32.5 |
49.9 |
4. 4 |
Fuente: Lamagdelaine (1972).
*Datos no publicados de Gonzáles y Haardt. Univ. de Chile,
Escuela de veterinaria y medicina (1966). **Lanino (1966).
Este árbol produce abundante forraje apetecido por el ganado
ovino, bovino y caprino, con 12% de proteína cruda, 30% de
fibra y 1,9% de extracto etéreo, siendo la digestibilidad
del fruto para proteína, 13,98%; extracto etéreo 1,16%;
extracto libre nitrogenado, 28% y total de nutrientes digestibles,
50,58%.
Composición Química del P.tamarugo
| Componentes |
Frutos |
Hojas |
| Materia Seca, % |
91.6 |
90.3 |
| Materia orgánica, %
|
87.8 |
80.5 |
| Proteínas totales, %
|
10.5 |
10.9 |
| Fibra Cruda ,% |
29.7 |
15.2 |
| Extracto Etéreo, % |
0.46 |
1.46 |
| Cenizas, % |
3.80 |
9.8 |
| Extracto de N libre,
% |
47.1 |
52.9 |
| Energía, Kcal
/Kg de MS. |
4,410 |
4,390 |
| Pared Celular ,% |
54.4 |
31.2 |
| Fibra de detergente
ácido ,% |
46.8 |
24.8 |
| Hemicelulosa, % |
7.6 |
6.4 |
| Celulosa,% |
27.9 |
14.07 |
| Fósforo,% |
0.05 |
0.03 |
| Calcio,% |
0.18 |
1.39 |
| Magnesio,% |
2.1 |
5.8 |
| Sodio,% |
0.08 |
0.27 |
| Potasio, % |
1.98 |
2.31 |
| Cobre ,% |
30 |
70 |
| Hierro,% |
150 |
600 |
| Cobalto,% |
50 |
50 |
| Manganeso,% |
50 |
300 |
Fuente: CORFO (1958)
En cuanto al valor nutritivo, el Tamarugo es un buen alimento,
ya que contiene aproximadamente un 5% de proteína cruda digestible
y el total de nutrientes digestibles alcanza a 55%. El relativamente
bajo valor del fruto del tamarugo en cuanto al total de nutrientes
digestibles, no debe ser interpretado como índice de bajo
valor nutritivo, ya que estos valores son relativamente comparables
a los valores de un alimento concentrado. Los hidratos de carbono
y la proporción de fibra son adecuadas y entran en su composición,
grasas suficientes para que los ovinos y caprinos no sufran deficiencias;
Habit (1981).
En CORFO ( Corporación para el Desarallo y la Producción
de Chile) (1985) se realizaron análisis químicos de
las muestras de alimento en el laboratorio de nutrición animal
de la Universidad Austral. Con ellos se establece que los forrajes
estudiados pueden ser clasificados como material tosco, cuyo volumen
de fibra es alto, particularmente del fruto, sugiere que se complementen
con otro forraje para constituir una dieta equilibrada para la oveja
y la cabra durante los períodos más exigentes (final
de preñez y comienzos de la lactancia).
El desequilibrio mineral junto con un déficit de fósforo,
calcio y sodio es notable. En comparación con el P.alba,
el Tamarugo es nutritivamente y energéticamente menor,
la contribución de energía del Tamarugo es
similar al rastrojo de cereal, aparejando un consumo bajo, y la
contribución de proteína es muy similar al heno de
trébol, grano de avena y salvado de trigo. El calcio y el
fósforo no satisfacen las necesidades de estos animales.
En este ensayo en que se utilizaron cabras y ovejas, se descubre
un diferente grado de utilización de fruto del Tamarugo.
Las cabras digieren bien los forrajes más groseros; mientras
que la oveja sólo los de buena calidad. El grado de utilización
de esta última aumenta con la calidad el alimento; esto,
comparando P.alba con P.tamarugo, el Tamarugo puede
llegar a ser un alimento para las cabras, pero no para las ovejas.
El consumo de las hojas es notoriamente más bajo, a pesar
de su valor nutritivo mayor comparado con la fruta. En cuanto a
la palatabilidad, favorece al fruto claramente, con respecto a las
hojas, esta palatabilidad es como un mecanismo de regulación
del consumo.
Las evidencias de los datos anteriores muestran que ninguno de los
forrajes (hoja y/o fruto) son adecuados como el único alimento
para las ovejas y cabras, haciendo necesario así considerar
un suplemento vacilante. El estudio muestra, en general, digestibilidad
baja, y es interesante resaltar que el grado de utilización
de forraje es diferente entre las ovejas y cabras.
Es pertinente establecer que la composición de raciones animales,
particularmente en el caso de la Pampa del Tamarugal, depende de
la disponibilidad solamente del Tamarugo y algarrobo. El
ganado selecciona fruta, la brasa y ramitas secas, y ramonea los
retoños tiernos para cubrir sus demandas nutritivas. La proporción
de cada componente consumida por los animales indicará si
sus necesidades se satisfacerán con este propósito.
Una vez determinadas las digestibilidades correspondientes, se realizó
un ensayo a los fines de establecer selectividad de forraje por
las cabras.
Durante el ensayo se dio a los animales, confinados a los comederos
individuales, una ración de frutos de Tamarugo, las
hojas secas y verdes, aislando los animales 12 horas antes de darles
el alimento. El mayor consumo corresponde a los frutos de Tamarugo,
con valores que van de 52,4% a 68,7% del consumo, considerando la
base de la materia verde y seca, respectivamente. Si se agregan
las hojas verdes como un indicador de hojas, la estimación
es por encima de 95 % cuando en la dieta de las cabras en un bosque
del Tamarugo la base es la fruta. Además, debe tenerse
presente que la digestibilidad de la hoja seca está determinada
por la diferencia con respecto a los otros componentes de la ración.
En general es necesario complementar las raciones durante los períodos
más exigentes en la fisiología animal, sobre todo
en el último tercio de embarazo y durante la lactación.
El alimento de la cabra consiste exclusivamente en fruta del Tamarugo
y hojas; aunque puede hacer uso completo de este recurso y puede
ingerirlo en las cantidades adecuadas, se sugiere un suplemento
de 400g de heno de alfalfa diario por animal durante los últimos
45 días de embarazo y los primeros 45 días de lactación,
para mejorar la condición de las cabras y su descendencia.
Y por sus proporciones de fertilidad, deben complementarse las dietas
de las cabras masculinas; Habit (1981).
Las especies animales que han tenido mejor comportamiento han sido
caprinos de la raza Angora y los ovinos de las razas Karakul y Suffolk
Down. En cuanto a bovinos de carne, la raza Hereford y sus híbridos.
El consumo diario de forraje, incluyendo el fruto, estudiado en
su balance de nitrógeno ha demostrado que los animales presentan
balance positivo, estimándose que el total de nutrientes
digestivos es comparable a un forraje de buena calidad, como el
heno de alfalfa; Habit (1981).
La carga animal que puede soportar una hectárea de Tamarugo
en plena producción, lo que se logra a los 15 años
de plantación, supera normalmente la carga animal de una
pradera natural.
Aspectos químicos
Por 100 gs de frutos contiene: 3,34g de agua, 11,14 g de proteína,
1,26 de grasas, 79,63 de carbohidratos totales, 31,45 de fibra,
4,27 de cenizas, 280mg de Ca, 1,440mg de P.
* Composición química en 100g de peso seco y contenido
calórico sobre frutos, semillas y hojas de Tamarugo
(P.tamarugo)
| |
Cenizas |
Proteína cruda |
Extracto etéreo |
Fibra cruda |
Carbohidratos solubles |
Contenido calórico |
| Fruto maduro |
4.57 |
9.2 |
1.4 |
29.9 |
55.0 |
408 |
| Fruto verde |
4.54 |
12.9 |
1.3 |
30.4 |
50.9 |
Nd* |
| Semillas |
3.34 |
27.1 |
3.7 |
9.5 |
55.4 |
446 |
| Hoja seca |
13.95 |
11.3 |
1.3 |
13.4 |
60.6 |
351 |
| Hoja verde |
9.80 |
15.9 |
3.3 |
14.7 |
56.5 |
420 |
(*No determinado)
* Concentraciones en 100 gs de peso seco de: Calcio, Fósforo,
Magnesio, Potasio, Sodio y Ca/P, K/Na en Tamarugo.
| |
Calcio |
Fósforo |
Magnesio |
Potasio |
Sodio |
Ca/P |
K/Na |
| Fruto maduro |
0.22 |
0.27 |
0.10 |
2.09 |
0.05 |
0.8 |
41.8 |
| Fruto verde |
0.24 |
0.26 |
0.13 |
2.20 |
0.08 |
0.9 |
27.5 |
| Semillas |
0.19 |
0.21 |
0.26 |
1.11 |
0.03 |
0.9 |
37.0 |
| Hoia seca |
3.55 |
0.19 |
0.46 |
1.62 |
0.11 |
18.7 |
14.7 |
| Hoja verde |
1.44 |
0.25 |
0.39 |
1.86 |
0.03 |
5.8 |
62.0 |
* Concentraciones de Hierro, Cobre, Molibdeno, Zinc, Cobalto, Manganeso
y Cu/Mo
| |
Hierro |
Cobre |
Molibdeno |
Zinc |
Cobalto |
Manganeso |
Cu/Mo |
| Fruto maduro |
90 |
12 |
4.5 |
21 |
0.06 |
30 |
2.7 |
| Fruto verde |
110 |
12 |
nd* |
27 |
nd* |
32 |
-- |
| Semillas |
160 |
20 |
5.2 |
72 |
0.10 |
51 |
3.9 |
| Ho'a seca |
460 |
17 |
2.5 |
24 |
0.03 |
369 |
6.8 |
| Hola verde |
230 |
24 |
13.4 |
42 |
0.12 |
136 |
1.8 |
(*nd : no determinado)
Silvicultura y manejo
El Tamarugo se reproduce por semillas que conservan la viabilidad
hasta 15 años o más. El número de semillas
por kg oscila entre 79.000-110.000. Un kg de frutos o vainas proporciona
entre 70-156 g de semillas puras.
- Recolección de semillas: Se marcan los árboles productores
según sus características fenotípicas; se recolectan
los frutos desde octubre hasta enero, procediendo a limpiarlos mecánicamente
y luego molerlos en un molino de piedra con 4mm de separación;
después, por cribado y flotación, se obtiene la semilla
limpia. La semilla se trata con ácido sulfúrico por
siete minutos con el objeto de producir un desgaste de la cutícula
y facilitar el intercambio de gases y la penetración del
agua por la única abertura-micrópilo que tiene la
semilla. Esto produce la rehidratación de los coloides y
se inicia el proceso de germinación.
- Vivero: Se prepara una mezcla de suelo y guano de oveja en proporción
de 2:1. Se llenan bolsas plásticas, sin agujeros, de 12 cm
de diámetro por 30 de longitud, las que actúan como
macetas. La siembra se hace con 3 a 5 semillas por bolsa a una profundidad
de 1,5 cm. En cuanto a riego, es lo más importante mantener
húmeda la parte superficial donde están ubicadas las
semillas, sin producir acumulación de agua, para evitar la
infestación con hongos. Previo a la siembra, es conveniente
tratar el suelo con fungicidas específicos o fumigantes como
el bromuro de metilo, a fin de evitar cualquier patógeno
en los inicios del proceso de germinación y primeros estados
de desarrollo de las plántulas.
Una vez germinada la semilla y emergida la plántula, se riega
con mayor cantidad de agua pero con intervalos de tiempo más
largos, asegurando el suministro de humedad a la raíz que
va creciendo en profundidad. Es indispensable inocular cuando no
in-situ. La plántula permanece en vivero de 3 a 5 meses,
hasta que alcance una estatura de 8 a 10 cm. Como el desarrollo
radicular es rápido y vigoroso, hay que evitar que las raíces
pasen o rompan la bolsa de plástico.
- Plantación: Se utilizan los siguientes sistemas de plantación:
10 x 10m y 15 X 15m en cuadrado y triangulación. El hoyo
de plantación es de unos 30 cm de diámetro por 40
ó 50 cm de profundidad, puede hacerse en forma manual o mecánica.
En el primer caso, pueden tener un diámetro mayor debido
al proceso de remoción de las costras salinas superficiales;
en el segundo caso, se ejecuta la operación con un tractor
oruga con pala frontal de diseño especial, que deja una especie
de trinchera de 80 cm de ancho por un metro de longitud en su base.
Al efectuar esta operación se llega al suelo "agrícola"
o "dulce", como también se lo denomina. La profundidad
dela taza depende del terreno; generalmente es de 80 cm de diámetro
en relación a la profundidad de la costra salina, la cual
hay que sobrepasar antes de hacer el hoyo de plantación.
Descubierto el suelo, se hace el hoyo que tiene 30 cm de profundidad
por 20 cm de diámetro, haciéndose manualmente o por
medio de un barreno hoyador accionado mecánicamente. Antes
de plantar se da un riego de saturación al hoyo de plantación,
a fin de humedecerlo lo más profundamente que se pueda.
- Riego: para que las plantas se establezcan normalmente, la cantidad
de agua de riego debe ser suficiente como para que penetre hasta
el sector de las raíces manteniendo húmeda esa zona.
El número de riegos de establecimiento según las condiciones
del nivel freático y profundidad de la humedad, va a variar
considerablemente. En promedio se puede calcular que durante el
período de establecimiento se aplican 11 riegos. El establecimiento
de la planta se caracteriza por la emisión de brotes nuevos,
y cuando esto sucede, los riegos pueden distanciarse a 20 días
uno de otro; Lanino (1972).
Lo más importante es evitar un exceso de agua, lo que se
refleja en la primera etapa de la plántula con una "caída"
por hongo, y cuando está más crecida, por un color
amarillo de las hojas. En los costos de plantación uno de
los rubros más importantes corresponde al valor de los riegos.
Una de las formas de disminuir el número de riegos es reducir
la evaporación del agua de riego mediante la utilización
de plástico en el hoyo de plantación, y otro por medio
de un suministro más lento del agua (goteo), que permite
un mejor aprovechamiento.
- Manejo del bosque: las actividades de formación del bosque
no terminan cuando las plántulas han arraigado y se suspenden
los riegos. Debido al crecimiento abundante de las ramas basales
y la presencia de espinas en aquellas, se hace necesario efectuar
poda de éstas cuando el árbol cumple entre 4 y 6 años,
pues las ramas dificultan el acceso de los animales al forraje.
La poda se hace manualmente, usando un rozón. Las ramas se
eliminan o se cortan tomando en cuenta la altura conveniente para
que puedan penetrar los animales; luego se amontonan y pueden ser
utilizadas para construir las cercas divisorias de los potreros,
también para combustible casero o industrial.
En un esquema de manejo, considerando un período de rotación
de 50 años, recomiendan las siguientes acciones: raleo: tres,
a los 15, 30 y 40 años. Poda frutal: anual desde los 20 años.
Corta final: al año 50. Pastoreo: anual desde el año
10. Control de plagas: anual.
- Producción de frutos: La característica general
que se observa en este árbol es la gran variabilidad individual
en cuanto a producción de forraje que existe entre árboles
vecinos de la misma edad. Este aspecto es común para aquellas
especies propagadas por semillas y más aún, si se
considera que la variabilidad aumenta por ser la Pampa del Tamarugal
el más probable centro de origen de esta especie.
Es importante destacar que, a pesar de que no se observa una relación
directa entre el peso del fruto y el ataque de insectos, las plagas
que afectan al fruto producen una pérdida fuerte en los primeros
estados de desarrollo del fruto.
- Plagas: insectos y ácaros que dañan el follaje y
las ramitas: Leptotes trigemmatus, lepidoptera (palomilla
violeta); Tephrinopsis memor, lepidoptera (gusano
medidor), "Pegador" de hojas, microlepidoptero; Hemiberlesia
rapax, homoptera; Heteropysylla texana, homoptera; Aphis
sp, homoptera (pulgón del Tamarugo); Cecidómido, diptera.
Insectos que destruyen la inflorescencia: Ithome sp, lepidoptera
(polilla de la flor); Leptotes trigemmatus; Tephrinopsis
memeor, lepidoptera; Franhiella rodeos, thysanoptera
(trips del Tamarugo); que dañan el fruto y la semilla: Crytophlebia
carpophagoides, lepidoptera (polilla del fruto); Leptotes
trigemmatus, lepidoptera; Scutobruchus gastoi,
coleoptera (bruco del Tamarugo):
Las tres especies consideradas de mayor importancia son la polilla
de la flor, la palomilla violeta y la polilla del fruto. Las dos
primeras presentan varias generaciones en la época crítica,
en cambio, se cree que la tercera sólo tiene una generación,
ya que se observa que sus larvas, después del último
estado larvario, pasan a un estado de diapausa que dura hasta el
inicio de la próxima temporada. El daño causado por
la polilla de la flor y la palomilla violeta es muy importante y
puede alcanzar hasta sobre un 52% según, León (1974).
Insectos polinizadores, polinizadores autóctonos o nativos:
Centrix mixta. Polinizadores introducidos: Apis melífera.
Para más información sobre plagas ver: "Estudio
FAO: Producción y Protección vegetal N°25"
- Prosopis tamarugo: arbusto forrajero para zonas áridas",
por Mario A. HABIT, David CONTRERAS y Roberto H. GONZALEZ.-
Es prácticamente imposible estimar la vida productiva del
árbol. Se conoce cuándo se inicia la vida productiva
que ocurre entre el séptimo y octavo año después
de su plantación, pero se ignora el período productivo
en años, aunque por los ejemplares que existen en la Pampa
puede considerarse que la producción es muy longeva. Se piensa
que los antecedentes que se tienen bastan para estimar que la vida
productiva del Tamarugo es lo suficientemente larga como
para amortizar un programa de inversión.
Su leña arde bien, aunque el uso como combustible es considerado
de valor medio. El poder calorífico superior en madera anhidra:
5.065 kcal/kg.
La madera es amarillento-rojiza en la albura, rojo intenso en el
durámen, es compacta y pesada. Se presta para la manufactura
de objetos artesanales y tablillas para parquet. Recién cortada,
su humedad la hace dúctil; al secarse adquiere dureza y resistencia
a la humedad ambiental. La madera no es vulnerable a plagas y es
muy resistente al desgaste. Soporta hasta 910 kg/cm2, El duramen
y la corteza de Tamarugos adultos presentan alrededor de
15% de taninos.
Bibliografía
Acevedo E.; D.Sotomayor;
V.Zenteno.1985. "CO2 Fixation Mechanism of Prosopis Tamarugo
Phil". The Current State of Knowledge on Tamarugo-
FAO- (pág263:270)
Acevedo, E; D.Sotomayor; V.Zenteno. 1985 ."Foliar Tissue
Water Parameters of Prosopis Tamarugo
Phil". The Current State of Knowledge on Tamarugo-
FAO- (pág 257-261)
Acevedo, E.; D.Sotomayor; V.Zenteno. 1985 . "Water Uptake as Affected By The Environment in Prosopis Tamarugo
Phil". The Current State of Knowledge on Tamarugo-
FAO- (pág 273-280)
Aguirre J.J.; J.Wrann. 1985. "The genus Prosopis and its management at the Tamarugal
Pampa" -The Current State of Knowledge
on Tamarugo- FAO- (pag3-31)
Aravena, R. .1985. "The Use of Environmental Isotopes Oxigen-18 and Deuteriurn
in The Study of Water Relations of Prosopis Tamarugo
Phil". The Current State of Knowledge on Tamarugo-
FAO- (pág 251-256)
Bahamondes, R.; C. Campos .1988. "Prosopis tamarugo, A Silvopastoral Management
Option for Chile's Region I" - The Current State of Knowledge
on Prosopis juliflora; FAO (pág 521-524)
Briner, C. 1985 . "Phenitypic Characterization Of The Tamarugo
Biotypes at the Tamarugal Pampa".
The Current State of Knowledge on Tamarugo-
FAO- (pág 221-224)
Briones, L. .1985. "Restrospectiva Anthropological Vision
of Prosopis"-The Current State Of Knowledge on Tamarugo-
FAO- (pág 49-51)
Burkart, A. 1976. "A Monograph of The Genus Prosopis". Journal Arn.
Arb. 57 (3-4)
CORFO .1985. "Nutritional
assessment of Tamarugo and
Algarrobo, Sheep and Goat Metabolic Profiles
at Tamarugal Pampa". The Current
State of Knowledge on Tamarugo-
FAO- (pág 71-83)
Cuevas, E.; I.Ulloa; R.Rosende; J.Donoso. 1985. "Physical and Mechanical
Properties of Tamarugo and
Algarrobo Wood from the Tamarugal
Pampa". The Current State of Knowledge
on Tamarugo- FAO- (pág 339-348)
Donoso, J.; E. Cuevas; l. Ulloa; R.Rosende.
1985. "Natural Durability of Tamarugo and
Algarrobo". The Current State of
Knowledge on Tamarugo- FAO- (pág 349-352)
Drumond, M.A. 1988. "Foliar Analysis of Species of the Genus Prosopis in the
Brazilian Semi-Arid Region". The Current State of Knowledge
on Prosopis juliflora; FAO (pág
307-311).
Duke, J.A. 1983. "Generalidades
Sobre Prosopis tamarugo F. Phil". Handbook of Energy
Crops. Unpublished (Internet)
Habit, M. 1981. "Prosopis
tamarugo: Arbusto Forrajero para Zonas Aridas". ESTUDIO
FAO: PRODUCCION y PROTECCION VEGETAL. N°25.
Huss, D. 1985. "Possible Utilization of Tamarugo to Help Modernize Migratory Animal
Production Systems". The current state of Knowledge on tamarugo-
FAO- (pág 211-215)
Jordan, M. 1996. "Métodos de Propagación Biotecnológicos y Convencionales de Leguminosas
de Usos Múltiples para Zonas Aridas".
Técnicas Convencionales y Biotecnológicas para la propagación de
lantas de zonas Aridas. Serie: Zonas Aridas
y Semiáridas N°9- FAO.
Jordan, M; l, Cortes;
A. Goreux. 1987. "Potentialities
of Cell and Callus Tissue Culture to Regenerate two Mesquite Species
(Prosopis tamarugo and chilensis)". Gartenbauwissenschaft, 52 (4) s. 166-169
Lamagdelaine.1972. En
"Utilización de recursos Alimencticios
Alternativos para Rumiantes en el trópico". Universidad Nacional
Experimental Rómulo Gallegos. San Juan de los Morros. Venezuela.
por Galera, F.M. 1996.
Lanino, R.l. .1972. "Instrucciones Generales para la Siembra y Plantación
de P.tamarugo (P.tamarugo Phil).
Mimeografiado, 80 p.
Lanino, R.I. .1966. "Comparación en Tres Razas Ovinas Alimentadas con Tamarugo
P.tamarugo, Phil,) (Pampa del Tamarugal)". Tesis de Grado. Universidad
de Chile, Facultad de Agronomía. Mimeografiado, 80p.
Leon, H. .1974. "Estudio
Comparativo de Espolvoreos y Pulverizaciones para el Control De
Insectos del Tamarugo". Tesis de Grado. Universidad
de Chile, Facultad de Agronomía.
Ocaña, C. .1985 . "The Effect Of Thermoperiod
on The Growth of Tamarugo".
The Current State of Knowledge on Tamarugo-
FAO- (pág 283-294)
Oyarzun, S. 1967. "Algunas Variaciones Lanimétricas con Ovejas Merino Encastadas En dos Epocas Diferentes". Canchones,
Pampa del Tamarugal. Tesis de Grado. Universidad de Chile, Facultad
de Agronomía. Mimeografiado.
Patenes, G.J. et al.
1972. "Efecto de Aplicación Foliar de Humedad en Plántulas
de P.tamarugo". Universidad
de Chile. Facultad de filosofía y educación. Instituto Pedagógico.
Departamento de Biología Antofagasta. Sumario para optar al título
de Profesor. Mimeografiado, 75 p.
Resúmenes y Conclusiones
sobre Prosopis tamarugo. Sin fuente.
Riveros F. 1991. "The Genus Prosopis and its Potential to Improve Livestock
Production In Arid and semiarid Regions". Prosopis Species
Aspects of their Value, Research and Development-CORD (Pág 237-248)
Rosende, R.; l. Ulloa;
E., Cuevas; J. Donoso. 1985. "Chemical
Composition of Wood and Bark of Prosopis tamarugo and Prosopis alba Gris.
From Tamarugal Pampa".
The State of Knowledge on tamarugo-
FAO- (pág 355-361)
Serra, Ma. T. 1997."Prosopis
tamarugo". CHILE. FAO RLC Agroforestería - Arboles en zonas
áridas.
Sudzuki, F. 1985. "Environmental
Influence on Foliar Anatomy of Prosopis tamarugo Phil". The Current State of Knowledge on
Tamarugo- FAO- (pag 295-303)
Sudzuki, F. 1985. "Environmental
Moisture Utilization By Prosopis tamarugo
Phil". The Current State of Knowledge on Tamarugo-
FAO- (pág 33-48)
Sudzuki, F; C.Botti y E. Acevedo. 1973."Relaciones
Hídricas del Tamarugo en la Localidad de Canchones".
Boletín técnico N° 37. Facultad de Agronomía,
Universidad de Chile. (pág. 3-23)
Torres, M. 1985. "Biologic Nitrogen
Fixation in Prosopis Tamarugo and
Prosopis alba". The Current State of Knowledge on Tamarugo- FAO- (pág 413-420)
Ulloa l.; R. Rosende; J.Donoso; E. Cuevas. 1985 ."Anatomic Structure
and Organoleptic Characteristics of Prosopis
Tamarugo and P.alba Gris. At the
Tamarugal Pampa".The
current state of Knowledge on tamarugo-
FAO (pág243-249)
|