Mandioca
 
Millones de personas dependen de la mandioca en África, Asia y América Latina.

¿Por qué la mandioca?

La mandioca, o yuca, (Manihot esculenta Crantz) es la tercera fuente más importante de calorías en las regiones tropicales, después del arroz y el maíz. Millones de personas dependen de la mandioca en África, Asia y América Latina. La cultivan agricultores pobres, muchos de ellos mujeres, en tierras marginales. La yuca es vital para la seguridad alimentaria de estos productores y sus familias, así como para obtener ingresos.

Pero, la yuca a menudo se considera el pariente pobre de los cultivos básicos. Pese a su tolerancia admirable a la sequía y su productividad en suelos deficientes, esta resistente raíz tropical no parece adecuarse a la agricultura moderna. Para comenzar, suele propagarse de manera vegetativa a partir de estaquillas del tallo de difícil conservación, además de lo costoso de cortarlas y manipularlas. La reproducción vegetativa también significa que el índice de multiplicación de variedades nuevas, mejoradas, es lento, lo que retarda su adopción. Cosechar la yuca requiere mucha mano de obra, y las raíces son voluminosas y tienen poca duración.

Así pues, no resulta sorprendente que la yuca la produzcan los campesinos pobres de las zonas marginales, y aun ahí, este cultivo compite cada vez más con los cereales, que se han ido mejorando para adaptarlos a las condiciones locales. En realidad se ha investigado y desarrollado menos la yuca que el arroz, el maíz o el trigo. Esta falta de interés científico ha contribuido a que la producción sea muy desigual, así como los métodos de transformación, y los productos de yuca a menudo son de poca calidad.

La Estrategia Mundial de Fomento de la Mandioca, lanzado en Roma en el ano 2000, es una iniciativa con el propósito de transformar esta situación. En un foro celebrado en la Sede de la FAO, cerca de 80 expertos en agricultura, procedentes de 22 países, discutieron las posibilidades de la yuca no sólo de satisfacer las necesidades de seguridad alimentaria de unos 500 millones de agricultores que la producen, sino de proporcionar una llave para el desarrollo rural y mejores ingresos a los productores, la industria transformadora y los comerciantes.

La reunión llegó a la conclusión de que la yuca podría convertirse en materia prima básica de una variedad de productos elaborados, lo que incrementaría eficazmente la demanda de esta raíz y contribuiría a la transformación agrícola y al crecimiento económico en los países en desarrollo.