Plan de Acción Mundial

Actividad 1.
Estudio e inventario de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura

14. Diagnóstico: La conservación racional (tanto in situ como ex situ) de los recursos fitogenéticos empieza por el estudio y la preparación del inventario de los recursos existentes.

Para poder elaborar políticas y estrategias para la conservación y utilización de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura, los programas nacionales deben conocer qué recursos existen en su país.

Los países que han ratificado el Convenio sobre la Diversidad Biológica han reconocido que tienen determinadas necesidades y responsabilidades en relación con este tema.

Los informes de los países indican que no se ha llevado a cabo una labor sistemática en este ámbito por lo que respecta a muchos cultivos y variedades silvestres afines.

15. Objetivo a largo plazo: Identificar, localizar, catalogar y, en la medida de lo posible, evaluar cualquier posible amenaza para aquellas especies, ecotipos, cultivares y poblaciones de plantas de importancia para la alimentación y la agricultura, en particular los que se tiene previsto utilizar.

16. Facilitar la elaboración de estrategias de conservación complementarias (por ejemplo, estudiar la necesidad e importancia de efectuar recolecciones para su conservación ex situ y/o seguir conservando recursos in situ) y las políticas nacionales relativas a la conservación y utilización de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura.

17. Objetivos a plazo medio: Elaborar métodos útiles para el estudio y la preparación del inventario de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura.

18. Política/estrategia: El estudio y la preparación del inventario de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura deben considerarse como una fase del proceso de conservación y de reducción de la tasa de pérdida de diversidad biológica.

No obstante, si no se dispone de la capacidad para conservar y/o utilizar los recursos, esta labor puede tener escasa utilidad. Por tanto, es conveniente que el estudio y la catalogación tengan objetivos específicos y que formen parte de un plan, por ejemplo, de conservación in situ, o de recolección, conservación ex situ y utilización.

19. Debe reconocerse la importancia de los conocimientos locales e indígenos como componentes importantes de las actividades de estudio y catalogación, en las que los mismos deberán tenerse debidamente en cuenta.

20. Capacidad: Los países deberán proporcionar y tal vez necesiten apoyo financiero y técnico para estudiar y catalogar los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura.

21. Los países deben proporcionar, y pueden necesitar, ayuda para tener acceso adecuado a los recursos y a la información existentes y previstos del Sistema de Información Geográfica.

22. Deberán llevarse a cabo actividades de capacitación y fortalecimiento de la capacidad en ámbitos tales como la taxonomía, la biología de las poblaciones, la etnobotánica y los estudios ecorregionales y agroecológicos.

23. Investigación/tecnología: Se deberá dar apoyo suficiente para el perfeccionamiento de los métodos de estudio y evaluación de la diversidad intraespecífica e infraespecífica en los sistemas agroecológicos.

24. Deberán utilizarse las fuentes de información existentes en las actividades de investigación para determinar el grado en que las variedades silvestres afines de las especies cultivadas están ya en zonas protegidas.

25. Coordinación/administración: La mayor parte de las actividades de coordinación debe llevarse a cabo en los países. La coordinación a escala regional y mundial es necesaria para establecer conexiones con las actividades de conservación ex situ e in situ existentes.

26. Es necesario establecer estrechos lazos de colaboración con las redes nacionales, regionales y de cultivos y con los usuarios de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura (mejoradores y agricultores) con el fin de informar, dirigir y dar prioridad a todo el proceso de conservación. Los países deberán colaborar en las actividades de estudio y catalogación a fin de crear capacidad en el propio país.

27. Deberá reforzarse la coordinación entre las organizaciones internacionales pertinentes, entre otras la FAO, el PNUMA, la UNESCO, la UICN y los centros internacionales de investigación agrícola.

28. Esta actividad está estrechamente vinculada con las siguientes:

  • Promoción de la conservación in situ de las especies silvestres afines de las cultivadas y las plantas silvestres para la producción de alimentos
  • Apoyo a la ordenación y mejoramiento de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura
  • Apoyo a la recolección planificada y selectiva de recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura
  • Mantenimiento de las colecciones ex situ existentes
  • Perfeccionamiento de los sistemas de vigilancia y alerta para evitar la pérdida de recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura
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