29. Diagnóstico: El fitomejoramiento moderno ha contribuido con excelentes resultados a aumentar el rendimiento y mejorar la resistencia a las plagas y enfermedades y la calidad de los productos alimenticios, especialmente en medios favorables.
Los agricultores eligen la utilización de nuevos cultivares por muchos motivos, entre ellos las condiciones del mercado.
Por desgracia, estas elecciones provocan con frecuencia una erosión genética considerable en las fincas.
A pesar de todo, la inmensa mayoría de los agricultores de algunos países, por voluntad propia o por necesidad, realizan en la práctica actividades de conservación y mejoramiento de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura cuando seleccionan y conservan semillas para la siguiente temporada agrícola.
Estos agricultores normalmente practican una actividad con pocos insumos.
A menudo no tienen acceso a material genético nuevo y diverso que se podría integrar en los cultivos existentes para mejorar la producción.
A lo largo de la historia, el acceso de los agricultores a una amplia variedad de germoplasma en los países desarrollados ha contribuido a elevar el rendimiento y aumentar la capacidad de adaptación de los cultivos gracias a la selección realizada por los propios agricultores.
Asimismo, en muchas ocasiones ha permitido la creación de em presas locales de semillas.
30. Sin unos criterios apropiados y creativos, las perspectivas de aumentar considerablemente la productividad de las fincas con escaso potencial y pocos insumos mediante el mejoramiento genético por sí solo parecen limitadas.
No obstante, el aumento de la productividad es importante para la seguridad alimentaria y para reducir la degradación del medio ambiente.
Ni el sector privado ni las instituciones de investigación del sector público tienen ahora capacidad para atender de manera completa este amplio sector de la población económicamente desfavorecido.
Muchos gobiernos están tratando de aplicar los derechos del agricultor mediante la legislación nacional, cuando procede.
31. Las iniciativas concentradas en la ordenación y mejoramiento participativos en fincas de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura ofrecen la posibilidad de llegar a un elevado número de agricultores y promover aún más el desarrollo agrícola.
Esto dependerá necesariamente de los propios agricultores y de sus decisiones y deberá basarse en los esfuerzos que están realizando para mejorar sus cultivos mediante la selección de masa y otras actividades de mejoramiento, aprovechándolos debidamente.
Además, se habrá de reconocer necesariamente la función fundamental que desempeñan las mujeres del medio rural en la producción agrícola de la mayoría de los países en desarrollo.
Los esfuerzos para proporcionar a los agricultores un mayor acceso a recursos genéticos apropiados e impartirles capacitación puede ayudarles a mejorar diversas características de su material de plantación (como la resistencia a las plagas y enfermedades) y aumentar la producción de alimentos.
En la actualidad, diversos gobiernos, institutos de investigación y ONG participan en proyectos de investigación y promoción de la ordenación y mejoramiento en fincas de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura.
Quedan por resolver importantes cuestiones técnicas y metodológicas.
Sin embargo, la capacidad de estos proyectos es limitada y el número de agricultores a los que llegan es relativamente pequeño.
Así pues, parece que el potencial del mejoramiento en fincas tal vez todavía no se haya aprovechado plenamente.
32. Objetivos a largo plazo: Comprender mejor y aumentar la eficacia de los sistemas existentes de conservación, ordenación, mejoramiento y utilización en fincas de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura.
Alcanzar un mayor equilibrio entre la conservación ex situ e in situ. Hacer realidad los derechos del agricultor, tal como están definidos en la Resolución 5/89 de la FAO en los planos internacional, regional y nacional.
Promover la distribución equitativa de los beneficios derivados de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura de acuerdo con lo establecido en el Convenio sobre la Diversidad Biológica.
Impulsar la creación en el futuro de empresas públicas o privadas de semillas y de cooperativas basadas en la experiencia del mejoramiento en fincas con buenos resultados.
Fomentar los sistemas de intercambio y suministro de semillas tradicionales.
33. Objetivos a plazo medio: Conocer mejor la dinámica, las metodologías, los efectos y las posibilidades de la conservación en fincas y el mejoramiento de las plantas.
Establecer o fortalecer programas y redes para la ordenación en fincas de variedades, plantas silvestres afines de cultivadas para la obtención de alimentos, plantas que se recogen como alimentos y recursos genéticos de pastizales.
Ampliar la función de los bancos de germoplasma nacionales, regionales e internacionales para que puedan prestar apoyo y suministrar material a los programas de mejoramiento en fincas. Organizar programas en fincas y huertos basados en los sistemas locales de conocimientos, instituciones y ordenación, asegurando la participación local en la planificación, ordenación y evaluación. Conseguir que el público y los científicos presten mayor atención a las funciones especiales que desempeñan las mujeres en la producción y en la ordenación de los recursos en los hogares rurales.
34. Política/estrategia: Las actividades en fincas son un medio para mejorar las prácticas existentes en algunas comunidades. Constituyen un complemento de los sistemas más oficiales de mejoramiento de variedades y suministro de semillas y no pretenden reemplazarlos.
Para trabajar con las comunidades de agricultores será necesaria cierta flexibilidad de las instituciones.
No es posible ni recomendable la aplicación de un plan o una receta únicos.
Hay que identificar ejemplos prácticos de conservación y utilización sostenible de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura que respalden y mantengan los valores sociales, económicos y culturales de las comunidades locales e indígenas y mejoren la calidad de vida.
35. Los gobiernos deberán estudiar la forma en que la producción, los incentivos económicos y otras políticas, así como los servicios de extensión agraria e investigación, pueden facilitar y fomentar la ordenación en fincas de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura.
36. Cuando proceda, los sistemas nacionales de investigación deberán estudiar la posibilidad de aumentar la capacidad local para participar en todas las etapas del mejoramiento, incluidas la selección y la adaptación en fincas.
37. Los gobiernos, los organismos donantes, los centros internacionales de investigación agrícola, las ONG y otros deberán tener en cuenta los factores relativos a las diferencias por razón de sexo y a los aspectos socioculturales al concebir y poner en práctica actividades de investigación agrícola y relativas a los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura.
38. Capacidad: Se deberá prestar apoyo suficiente a las instituciones de ámbito comunitario y a los grupos de usuarios que se ocupan de prestar asistencia práctica en la labor de conservación y mejoramiento en fincas.
39. Teniendo en cuenta las necesidades y el número de agricultores a los que prestan servicios, los bancos de germoplasma y los institutos nacionales/internacionales deberán estudiar la posibilidad de buscar variedades locales/de los agricultores apropiadas para la multiplicación y obtener nuevas poblaciones de mejoramiento que incorporen características concretas al material adaptado localmente para las actividades de mejoramiento en fincas.
Se fomentarán la incorporación y el mejoramiento escalonados, en lugar de la sustitución apresurada de la diversidad existente en las fincas.
En general, las cantidades de semillas y material de plantación que se distribuyan deberán servir de estímulo para la investigación y experimentación de los agricultores, sin ser tan grandes que desplacen las fuentes normales de suministro de semillas o la ordenación de las semillas en las fincas.
40. Deberán prepararse programas de capacitación interdisciplinarios para los extensionistas, las ONG y otros, con el fin de facilitar e impulsar las actividades en las fincas, en particular las técnicas de selección y mejoramiento que sirvan para complementar y mejorar las que ya utilizan los agricultores.
41. El objetivo principal de los programas de capacitación deberá ser la ayuda a los agricultores para que asimilen mejor nuevos conocimientos y tecnologías, e incluso se conviertan en mejores técnicos, y mejorar la actitud de los investigadores para que estén dispuestos a capacitar y prestar ayuda a los agricultores.
La capacitación deberá estar dirigida a cuatro grupos distintos: científicos, personal de apoyo técnico, agentes de extensión (ONG inclusive) y agricultores.
El apoyo para llevar a cabo una labor de nivel avanzado deberá comprender las actividades pertinentes del ámbito de las ciencias biológicas y sociales. La capacitación de los agentes de extensión debe tener por objeto aumentar sus conocimientos prácticos en lo referente a la identificación, selección y mejoramiento de los cultivos y el mantenimiento de las semillas, a fin de que puedan desempeñar la importante función de enlace que se necesita entre los investigadores agrícolas nacionales y los agricultores.
42. La capacitación de los agricultores (y la que imparten éstos) deberá concentrarse en mejorar la capacidad para identificar las características de las plantas, la selección y el mejoramiento, y la utilización y el mantenimiento de los cultivos locales.
Es importante mejorar los conocimientos prácticos de los agricultores en la selección de plantas durante el período vegetativo y no sólo después de la recolección.
43. Los programas de capacitación se deberán preparar en estrecha colaboración con los CNIA y con los agricultores y sus organizaciones, y deberán estar basados en las necesidades particulares de éstos.
En tales programas no se deberá ignorar la importante función que desempeñan las mujeres, tanto influyendo en la evolución de los cultivos como dirigiéndola.
En los programas se deberán tener en cuenta los distintos usos de los recursos biológicos por parte de las mujeres y los hombres, sin olvidar el interés de las mujeres por las múltiples aplicaciones y las necesidades de elaboración de los cultivos.
44. Investigación/tecnología: Son necesarios cuatro tipos básicos de investigación científica rigurosa de carácter multidisciplinario:
(a) investigación etnobotánica y socioeconómica, para comprender y analizar los conocimientos de los agricultores, la selección y el mejoramiento, la utilización y la ordenación de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura, de acuerdo con la aprobación de los agricultores que intervienen y con los requisitos aplicables para la protección de sus conocimientos y tecnologías;
(b) biología de poblaciones y de la conservación, para comprender la estructura y la dinámica de la diversidad genética de las variedades locales/de los agricultores (con inclusión de la diferenciación de poblaciones, el flujo de genes, el grado de endogamia y las presiones selectivas);
(c) investigación sobre el mejoramiento de los cultivos, incluidas las investigaciones sobre la selección de masa y el mejoramiento simple como medios para aumentar el rendimiento y la fiabilidad de los cultivos sin provocar pérdidas significativas de la biodiversidad local;
(d) promoción de estudios de investigación y extensión sobre cultivos poco conocidos, con inclusión de la producción, comercialización y distribución de semillas.
45. La investigación científica deberá ir acompañada, a ser posible, de actividades en las fincas, a fin de que se valore plenamente el ámbito y la finalidad del trabajo.
La investigación habrá de servir de ayuda para el seguimiento, la evaluación y el perfeccionamiento de las actividades en las fincas. Se llevará a cabo de forma participativa y en colaboración, con el fin de impulsar la interacción y la cooperación entre la población rural y el personal de las instituciones nacionales.
Deberán participar otras instituciones de manera apropiada, siempre que sea necesario.
46. Deberán formularse métodos y se prestará asistencia para registrar y vincular las actividades de ordenación y conservación in situ de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura en fincas y en huertos con los bancos de germoplasma y los institutos de investigación nacionales y regionales.
47. Coordinación/administración: Las actividades de coordinación nacionales e internacionales en este sector deberán permitir y fomentar las iniciativas locales de ámbito comunitario en la presentación de programas.
En los servicios de financiación y apoyo se concederá prioridad a los pequeños proyectos populares.
La atención se concentrará en los agricultores con un proyecto técnico que promueva el mantenimiento de la diversidad ya existente y la colaboración entre las comunidades y las instituciones de investigación.
Siempre que los progresos sean satisfactorios, los programas deberán tener una duración suficiente (10 años o más) para que puedan obtenerse resultados.
48. Las actividades deberán estar coordinadas estrechamente con los CNIA, con los centros internacionales de investigación agrícola, en particular el IIRF, y con las ONG y las organizaciones de agricultores.
Siempre que sea posible deberán llevarse a cabo programas de colaboración con otros organismos, como el PNUD, el PNUMA, el FIDA y el Banco Mundial.
49. Esta actividad está estrechamente vinculada a las siguientes:
- Creación de sistemas amplios de información para los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura.
- Apoyo a la recolección planificada y selectiva de recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura.
- Creación de nuevos mercados para los productos "ricos en diversidad".
- Incremento de la caracterización, la evaluación y el número de las colecciones núcleo para facilitar el uso.
- Aumento de la potenciación genética y actividad de ampliación de la base.
- Fomento de una agricultura sostenible mediante la diversificación de la producción agrícola y una mayor diversidad de los cultivos.
- Promoción del desarrollo y comercialización de los cultivos y las especies infrautilizados.
- Apoyo a la producción y distribución de semillas.