Plan de Acción Mundial

Actividad 19.
Incremento y mejoramiento de la enseñanza y la capacitación

293. Diagnóstico: Está generalmente aceptada la importancia de la capacitación para conseguir mejoras sostenibles en la conservación y utilización de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura.

En unos momentos en que el apoyo financiero a muchos programas está amenazado, se ha limitado especialmente la financiación destinada a actividades de capacitación.

Los gobiernos no siempre garantizan que las personas que reciben esa capacitación son adecuadamente utilizadas y remuneradas.

294. En casi todos los niveles y especialidades científicas y técnicas de muchos países en desarrollo, puede apreciarse una escasez de personal bien capacitado.

En cada reunión subregional del proceso preparatorio se señala este hecho.

Suele ser masiva la asistencia tanto a los programas universitarios como a los cursillos especializados que ofrecen distintas instituciones.

Hay una gran disparidad en las oportunidades de educación y capacitación de las distintas regiones.

Además, parecen no ser demasiado frecuentes los programas en los que se combine la capacitación técnica con el aprendizaje de las muchas disciplinas relacionadas con los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura, como las incluidas en los sectores de gestión normativos y jurídicos.

295. Objetivos a largo plazo: Poner a disposición de todos los países, según sus necesidades y prioridades, servicios de capacitación en todas las funciones relativas a la conservación y utilización de recursos fitogenéticos, así como a la gestión y la normativa.

296. Objetivos a plazo medio: Desarrollar la capacidad regional para la formación superior y establecer acuerdos eficaces y colaborativos entre las correspondientes instituciones de los países desarrollados y en desarrollo.

297. Organizar cursillos y módulos de formación adecuados en temas señalados como prioritarios en las distintas regiones.

298. Fomentar el acceso a la capacitación externa para aquellos países que carecen de capacidad nacional.

299. Instar a las instituciones a que incluyan los aspectos relativos a los recursos fitogenéticos la alimentación y la agricultura en los correspondientes cursos y programas sobre ciencias biológicas.

300. Política/estrategia: Los gobiernos deberán reconocer la idoneidad e importancia de la enseñanza relativa a los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura a todos los niveles.

301. Los gobiernos e instituciones deberán comprometerse a facilitar capacitación y oportunidades de formación superior al personal existente.

302. Capacidad: Cuando sea factible, deberá prestarse ayuda para crear instituciones y/o programas en cada región, capaces de impartir enseñanzas sobre recursos fitogenéticos y fitomejoramiento.

Habrá que prestar también ayuda a los estudiantes para que completen sus programas de estudio en estas instituciones y/o programas.

Se tratará de fomentar la colaboración entre las instituciones académicas de los países en desarrollo y desarrollados, así como las relaciones internas correspondientes.

Los programas de enseñanza deberán tener acceso al Internet y utilizarlo para sus comunicaciones profesionales y la adquisición de datos y de información.

303. Dado que se están reforzando las instituciones regionales, deberá utilizarse y apoyarse la capacidad existente en los países desarrollados, sobre todo si está específicamente adaptada a las necesidades de los países en desarrollo.

304. Además de las actividades actuales, deberán organizarse cursos de capacitación especializados que se celebren periódicamente en cada región sobre algunos temas técnicos así como en materia de gestión, políticas y sensibilización de la opinión pública.

305. Se deberá fomentar la adquisición de conocimientos prácticos sobre transferencia de tecnología en relación con la conservación, la caracterización y la utilización sostenible de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura, en particular en los países en desarrollo.

Las instituciones nacionales, tanto de los países en desarrollo como desarrollados, y las organizaciones internacionales han de desempeñar una función muy importante con vistas a facilitar este proceso.

306. Deberán tratarse de organizar cursos en forma de módulos a fin de que sean ampliamente aplicables y utilizables en distintas regiones, manteniendo al mismo tiempo una orientación distintiva regional.

Cuando sea factible, se darán cursos en el idioma más adecuado para la región.

307. Se dedicará atención especial a la capacitación sobre el terreno para las mujeres campesinas, ya que éstas desempeñan un papel significativo y a veces no reconocido en el mantenimiento y desarrollo de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura y en los conocimientos y tradiciones conexas.

308. A nivel internacional, se fomentará la capacidad para preparar material docente y organizar o coordinar cursillos de capacitación.

309. Investigación/tecnología: Las instituciones deberán tratar de vincular la capacitación a las actividades de investigación en curso.

310. Coordinación/administración: Se deberán organizar e impartir cursos de capacitación en estrecha colaboración con las redes regionales y los programas nacionales.

Además, se prepararán programas avanzados en cooperación con las asociaciones o consorcios académicos regionales.

311. Esta actividad está estrechamente vinculada a las siguientes:

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