GUÍAS PARA LA ORGANIZACION DE ESQUEMAS PARA LA PRUEBA Y CERTIFICACION
DE LOS ASPERSORES EN USO PARA APLICAR PLAGUICIDAS AGRICOLAS
ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS
PARA LA AGRICULTURA Y LA ALIMENTACIÓN
Roma 2001
CONTENIDO
RECONOCIMIENTO
ANTECEDENTES
1. INTRODUCCION
2. POLITICA DE LAS PRUEBAS
3. RESPONSIBILIDADES
4. ESQUEMAS ALTERNOS DE PRUEBAS
5. ORGANIZACION DE ESQUEMAS DE PRUEBAS
5.1.Requisitos Generales
5.2.Ubicación de las Pruebas
5.3.Personal a cargo de las Pruebas
5.4.Equipo
5.5.Enfoque de las Pruebas
5.6.Procedimientos de las Pruebas
5.7.Informe y registro de las pruebas
5.8.Certificación, etiquetado y control
6. FINANCIACION
7. INTRODUCCION Y SOSTENIMIENTO DE LOS ESQUEMAS DE PRUEBAS DE LOS
ASPERSORES
8. ASEGURAMIENTO DE LA CALIDAD
RECONOCIMIENTO
Estas guías fueron preparadas por T L Wiles y D G Sharp de
la empresa T L Wiles and Associates Limited, Chichester, Reino Unido.
Se da crédito a la valiosa información y a los comentarios
recibidos de expertos internacionales, tanto del sector público
como del privado.
ANTECEDENTES
Desde 1995, FAO AGSE ha trabajado para mejorar tanto la seguridad
como la eficiencia de los plaguicidas dentro de sistemas de agricultura
sostenible y manejo integrado de plagas y enfermedades (MIPE). Esto
se inició con la publicación de las guías para
ayudar a los estados miembros a controlar la calidad de la mayoría
de los tipos de equipos de aplicación más comúnmente
usados. Las primeras versiones de las guías de la FAO sobre
equipos de aplicación de plaguicidas fueron aprobadas para
su publicación en mayo de 1997 por el Panel de Expertos de
la FAO sobre Especificaciones de Plaguicidas, los Requisitos de Registro,
los Estándares de Aplicación y el Consentimiento Previamente
Informado, así como el Panel de Expertos de la FAO sobre Ingeniería
Agrícola
En 2001 FAO AGSE produjo unas nuevas guías, que son una serie
de documentos revisados y ampliados, las cuales se incluyen en esta
publicación. Las guías en el presente documento describen
la prueba y la certificación de los aspersores que actualmente
aplican plaguicidas en fincas comerciales. Las series señalan
una urgente necesidad en muchos países, para asegurar que en
donde se usen plaguicidas en producción de cultivos, ellos
deben aplicarse con un equipo que sea seguro y completamente funcional.
El tema se aplica a los aviones, a aspersores grandes para cultivos
comerciales y huertos, lo mismo que a los equipos cargados por el
operario.
Las series comprenden las otras guías que se mencionan a continuación:
Guías sobre los requisitos mínimos para equipos
de aplicación de plaguicidas agrícolas;
Un importante objetivo de estas guías es ayudar a la FAO y
otras agencias para asegurar que los aspersores que se compran sean
seguros para los usuarios, para el medio ambiente y que a la vez sean
eficientes y durables cuando se operen. Aun los modelos más
baratos de aspersores deberían cumplir los estándares
mínimos de seguridad y durabilidad.
Ellas deben tener en cuenta los equipos que ya están en el
mercado, muchos de los cuales cumplen los requisitos. Por lo tanto,
el principal objetivo es que los países miembros deberían
adoptar estas guías inmediatamente, para empezar a eliminar
de los mercados nacionales y finalmente de la escena internacional
los aspersores que estén por debajo de los estándares
y los inseguros.
Guías sobre los estándares para los aspersores de
plaguicidas agrícolas y procedimientos de pruebas relacionadas;
Estas guías son más exigentes que los requisitos mínimos
y proporcionan blancos más precisos para los equipos aspersores.
Ellas constan de especificaciones pormenorizadas y requisitos detallados,
apoyados por procedimientos de pruebas para medir el cumplimiento
de los estándares propuestos. Las guías cubren los tipos
principales de aspersores de plaguicidas agrícolas, bien sea
portátiles (cargados por el operario), montados en vehículo
y arrastrados, fabricados en el país o suministrados a los
países miembros de la FAO.
Guías sobre los procedimientos para el registro, certificación
y prueba de nuevos equipos para la aplicación de plaguicidas;
Estas guías describen una forma más avanzada por medio
de la cual los gobiernos pueden influir sobre la seguridad de los
equipos para la aplicación de plaguicidas fabricados en el
país o importados. Al incorporarlas a la legislación
nacional como un requisito para los fabricantes e importadores para
declarar que el equipo de aplicación cumple los estándares
de seguridad y durabilidad, debería ser posible reducir gradualmente
y finalmente eliminar del mercado el equipo que esté por debajo
del estándar.
Guías sobre la organización y operación de
esquemas de adiestramiento y procedimientos para operarios de equipos
de aplicación de plaguicidas.
Estas guías consideran el adiestramiento, la prueba y la certificación
de las personas que realmente operan los equipos de aplicación
de plaguicidas. Aún los aspersores mejor diseñados y
bien mantenidos pueden hacer daños inconmensurables en manos
de un operador inexperto y por esta razón no debería
subestimarse la importancia de estas guías.
En las series de este documento hay otras dos guías que tratan
sobre la aplicación de plaguicidas por medio de aviones y aspersores
para cultivos comerciales, huertos y forestales. Ellas son:
Guías sobre las buenas prácticas para la aplicación
aérea de plaguicidas;
Guías sobre las buenas prácticas para la aplicación
terrestre de plaguicidas.
Estas guías se prepararon para ofrecer ayuda práctica
a todos aquellos que estén involucrados en el uso de plaguicidas
para producir alimentos y fibras o en programas de salud pública.
Ellas cubren las principales técnicas de aplicación
terrestre y aérea.
1. INTRODUCCIÓN
Para la aplicación de plaguicidas agrícolas se requiere
un equipo que deposite en la planta objetivo productos para la protección
vegetal, en forma tan segura y precisa como sea posible. El propósito
es distribuir solamente aquellas cantidades que se requieran para
el control de la plagas o enfermedades y minimizar la contaminación
al operario y las pérdidas que van al ambiente, fuera del organismo
objetivo. Estas guías se refieren al equipo de aspersión
y no describen la aplicación de gránulos o polvos en
esta etapa.
Con un uso cuidadoso y un mantenimiento regular, un aspersor bien
diseñado y bien fabricado debería continuar funcionando
satisfactoriamente. Sin embargo, la realidad es que una vez que el
aspersor se usa en el campo está sujeto a un desgaste y un
daño considerables y, aun entre agricultores avanzados, tanto
el servicio como el mantenimiento son a menudo inadecuados.
En partes de Europa, aun en agricultura altamente desarrollada, es
común que fallen los aspersores agrícolas en las pruebas
de rutina. Mientras que es cierto que muchas de las fallas pueden
subsanarse con reparaciones menores y con repuestos, sin la prueba
el aspersor podría seguir funcionando en forma peligrosa y
por debajo del modo óptimo, sin que nadie se percate de ello.
En países en desarrollo y en países con economías
en transición hay pocos ejemplos de pruebas rutinarias y certificación
de aspersores (que es a lo que se refiere la palabra “prueba” a lo
largo de toda esta guía). Hay esquemas e iniciativas para mejorar
la seguridad y la eficiencia por medio del adiestramiento de operadores
formales e informales. Estos esquemas se prestan por entes oficiales
y por organizaciones del sector privado, tales como las empresas manufactureras
de aspersores y plaguicidas.
En el mundo en desarrollo hay motivos para serias preocupaciones
sobre la condición de los aspersores de plaguicidas agrícolas
en el campo. Esta situación afecta gravemente la cantidad de
plaguicida que se usa, la forma como se aplica y el riesgo para la
salud humana y el medio ambiente.
Los sistemas bien estructurados de pruebas de aspersores y de certificación
pueden hacer una contribución mayor hacia la reducción
del uso de plaguicidas, el mejoramiento de la seguridad y la eficiencia;
los esquemas de este tipo están al alcance de muchos países.
Estas guías tienen por objeto ayudar a los países que
todavía no tienen estos esquemas para que se beneficien de
la experiencia internacional
2. POLITICA DE LAS PRUEBAS
La mayor parte de la experiencia de los esquemas de prueba de los
aspersores está en el campo de cultivos comerciales, aspersores
de lanza y de huertos, pero hay muy poca experiencia en las pruebas
de equipos portátiles (cargados por el operario), la mayoría
de los cuales se usan en agricultura de climas cálidos y en
países en vías de desarrollo.
Las pruebas rutinarias y la certificación de los aspersores
se han llevado a cabo en forma voluntaria por varias décadas
en algunos países. No obstante, cada vez mas los esquemas nacionales
se están volviendo obligatorios y están ligados a la
protección de las plantas, la salud y la legislación
ambiental.
Hay buenas razones para que la prueba de los aspersores deba ser
voluntaria y hay ejemplos destacados de valiosos esquemas voluntarios.
Sin embargo, la prueba debería ser de responsabilidad legal
de los gobiernos para controlar los plaguicidas, para proteger la
salud humana y el medio ambiente; esta responsabilidad debería
incluir controles sobre cómo se aplican los plaguicidas.
En muchos países, los agricultores y los cultivadores también
son responsables de evitar el uso indiscriminado de plaguicidas; no
obstante, completamente aparte de las obligaciones legales, hay sanas
razones comerciales por las que los agricultores deberían examinar
sus aspersores regularmente. Las pérdidas financieras causadas
por aplicaciones excesivas, con el uso de boquillas desgastadas o
mala sincronización, y las pérdidas indirectas pueden
ser considerables, a causa de un pobre control de plagas, enfermedades
y malezas. Desafortunadamente, estas pérdidas y los ahorros
potenciales no son fácilmente aparentes para la mayoría
de los cultivadores y los operarios de aspersores, además de
que muchos agricultores no prestan sus rociadores para que sean probados
bajo esquemas voluntarios.
Con el fin de buscar la participación de todos los agricultores,
los esquemas obligatorios se están imponiendo cada vez más.
Sin embargo, estos esquemas requieren organización e infraestructura
y casi inevitablemente incurren en costos extras, pero, a pesar de
que ellos pueden ser altamente deseables para maximizar el control,
no siempre son posibles.
3. RESPONSABILIDADES
En todos los países, los esquemas de pruebas y certificación
para aspersores deberían incluirse como parte de la responsabilidad
de los gobiernos para minimizar los riesgos para la salud humana y
el medio ambiente, a causa de la exposición a los plaguicidas
y de la liberación de los mismos.
La autoridad que controla los plaguicidas idealmente debería
ser un ente interdisciplinario e interministerial y es muy probable
que estén involucrados los departamentos de salud, medio ambiente,
agricultura y asuntos económicos. Con el fin de ayudar a cumplir
esta obligación, debería designarse una junta o agencia
para controlar programas y esquemas de plaguicidas peligrosos. Es
probable que un servicio funcional de prueba de aspersores, el cual
podría ser parte especial del Ministerio de Agricultura, responda
al gobierno central a través de este tipo de estructura.
Otra opción es que, en lo que se refiere a los ministerios
que estén involucrados, la autoridad debería incluir
representantes de los agricultores y otros grupos interesados. Este
tipo de arreglo interinstitucional podría involucrar representantes
de las sociedades de agricultores, las asociaciones de fabricantes
e importadores de productos químicos y equipos, los distribuidores
de maquinaria, los talleres de reparación y la industria aseguradora.
Tales sistemas tienen mérito debido a que está representado
un conjunto de grupos, lo que constituye una buena base para un esquema
objetivo.
Los sistemas eficientes también pueden establecerse y operarse
por asociaciones de agricultores completamente independientes o, más
probablemente, por entes profesionales tales como asociaciones de
ingenieros o de agrónomos. Por regla general, el primer motivo
es proteger las industrias a las cuales ellos sirven, para asegurar
estándares altos de buenas prácticas en relación
con la reducción de riesgos de plaguicidas peligrosos y el
mejoramiento la productividad; sin embargo, estos esquemas pueden
ser rápidamente reconocidos en la legislación nacional
y lograr ser los precursores de los que finalmente logran llegar a
ser esquemas nacionales completos y efectivos.
4. ESQUEMAS ALTERNOS DE PRUEBAS
No hay un esquema que sea el mejor en todas las circunstancias. Los
objetivos finales son limitar los peligros de los plaguicidas y minimizar
las pérdidas que pueden resultar de aspersores agrícolas
mal mantenidos y varios factores claves que afectan la elección
del sistema, como:
- el número de los diferentes tipos de aspersores en
un país o en un área y su distribución.
- el tamaño del territorio y la infraestructura disponible,
especialmente en los sistemas de transporte y comunicación.
- las soluciones para aspersores de aviones o de lanza para
cultivos comerciales y aspersores para huertos pueden ser muy diferentes
de las que se requieren para una gran población de aspersores
de palanca en una región de agricultura intensiva, en pequeña
escala.
No obstante, cualquiera sea la situación, los principios mencionados
en estas guías se aplican a todos los tipos de aspersores,
los sistemas de producción y las estructuras sociales.
5. ORGANIZACIÓN DE LOS ESQUEMAS DE PRUEBAS
5.1 Requisitos Generales
El ente designado para llevar a cabo cualquier esquema que se requiera
tendrá las siguientes funciones principales:
- diseñar y actualizar el esquema general y controlar
la metodología tanto de las pruebas como de los estándares
de cumplimiento;
- administración del esquema (para incluir publicidad,
documentación, apelaciones, solicitudes, certificados, etiquetas
autoadhesivas (stickers), bases de datos);
- selección de estaciones de prueba;
- inspección de estaciones de prueba y de su personal;
- adiestramiento y certificación del personal de las
pruebas;
- mantenimiento de calidad uniforme y objetividad (Aseguramiento
de la calidad);
- supervisión del funcionamiento del esquema;
- cobro de tarifas y administración financiera
5.2 Ubicación de las Pruebas
Las pruebas pueden llevarse a cabo utilizando bien sea unidades de
pruebas móviles, las cuales viajan por todo el país,
o a través de una red de centros localizados en sitios fijos.
Una ventaja adicional de una red “oficialmente reconocida” es que
en los talleres es probable que se encuentren repuestos y sean capaces
de ejecutar en forma inmediata cualquier reparación que se
requiera. El valor de esta facilidad debería considerarse frente
a la necesidad de una prueba objetiva e independiente
5.3 Personal a cargo de las Pruebas
Cada estación de prueba debería tener por lo menos
dos funcionarios que cumplan con los siguientes requisitos:
- gente confiable con adiestramiento vocacional apropiado
(por ejemplo, mecánica agrícola);
- conocimientos técnicos, habilidades y experiencia;
- conocimiento específico y detallado de los diferentes
tipos de aspersores que se estén probando en el centro, su
operación y calibración;
- tener un certificado de competencia en pruebas de aspersores
(especificando los tipos de aspersores) expedido por una autoridad
competente.
5.4 Equipo
Normalmente, se requiere el siguiente conjunto de equipos para las
pruebas rutinarias de los aspersores de plaguicidas agrícolas:
- facilidad para medir la uniformidad de la distribución
del rociado de los -aspersores de lanza de campo y de la aspersión
con aviones (siempre y cuando la autoridad reguladora requiera esta
prueba);
- medidores de flujo, oficialmente calibrados. Nota: donde
sea aplicable a cultivos comerciales, huertos o aspersores de compresión
portátiles, los medidores de flujo deberían humedecerse
e instalarse con un utensilio de liberación de presión;
- manómetros, oficialmente calibrados;
- facilidad para validar manómetros;
- probetas graduadas para evaluar el flujo de salida de las
boquillas;
- equipo para medir el espaciamiento de las boquillas y los
ángulos de rociado;
- cronómetro;
- estroboscopio para probar los atomizadores rotatorios;
- balde sin perfil (es decir, sin boquilla o pico).
El equipo de prueba debería ser apropiado en su margen de
operación y adecuado en número para el tipo(s) de aspersor
que se vaya a aprobar. Idealmente, debería revisarse anualmente
por la autoridad reguladora.
5.5 Enfoque de las Pruebas
Los esquemas varían; no obstante, hay varios temas centrales
que son comunes a todos:
- las pruebas deben ser realistas, prácticas, reproducibles
e indisputables;
- la metodología debería ser técnicamente
aceptable, uniforme y profesionalmente ejecutada;
- las pruebas llevadas a cabo por diferentes equipos o en
diferentes centros de pruebas deberían producir siempre los
mismos resultados;
- las pruebas deberían ser objetivas y abiertas y los
usuarios / propietarios deberían ser informados de las fallas
y de las acciones remediables que se requieren;
- el esquema debería tener precios razonables para
los propietarios y ser financieramente viable para la autoridad responsable.
Los esquemas deben establecer un equilibrio entre la importancia
del parámetro, la complejidad de la prueba y las implicaciones
del costo. Un esquema que emplee excesivas pruebas o que restrinja
severamente el número de aspersores evaluados corre el riesgo
de volver el esquema inpopular y no viable financieramente. Por otra
parte, una serie de pruebas que sea demasiado simple o le falte precisión
es probable que no tenga valor.
5.6 Procedimientos de las Pruebas
La mayoría de los protocolos de pruebas han sido desarrollados
para cultivos comerciales en gran escala y para aspersores de huertos,
de tal manera que los enfoques para probarlos varían entre
esquemas y protocolos. El enfoque de los esquemas de pruebas aproxima,
en forma amplia, los elementos esenciales bajo las siguientes agrupaciones
o elementos similares, así:
- Seguridad mecánica y condición general
- Sistemas de distribución (tanque, tapa, bomba, mangueras,
etc.)
- Sistemas de aplicación (líneas de boquillas
de rociado, válvulas “antigoteo”, etc.)
- Accesorios / sistemas de apoyo (alambres, avisos de peligro,
tanques de enjuague, tolvas de inducción, compartimentos para
ropa).
La serie de guías FAO AGSE presenta los aspersores en un formato
modular completo. La Figura 1 muestra los sistemas para los portátiles
(aspersores cargados por el operario) y la Figura 2 muestra el sistema
para aspersores montados sobre un vehículo y remolcados (aspersores
para cultivos comerciales y huertos). El sistema da una base conveniente
sobre la cual se puede desarrollar protocolos de prueba para los aspersores
que están en uso. Las Guías sobre los requisitos mínimos
para equipos de aplicación de plaguicidas agrícolas
dan la información requerida.
Figura 1 - Módulos de los componentes del aspersor portátil
(cargado por el operario)
_1.gif)
CLAVE: AP – Aspersor accionado por palanca, AMH – Aspersor Motorizado
Hidráulico, AC – Aspersor de Compresión, NM – Nebulizador
Motorizado, AR – Aspersor Rotatorio.
Figura 2 - Módulos de los componentes del aspersor montado
en vehículo y remolcado
_2.gif)
* se requieren para aspersores con volúmenes mayores de 1000
litros en el tanque
Aspersión aérea
Por lo general, la revisión de la condición óptima
de un avión para volar es responsabilidad de las autoridades
de la aviación civil; no obstante, la revisión de la
condición del equipo de aspersión usualmente se lleva
a cabo por las autoridades agrícolas. Se revisan el estado
físico general de la unidad de aspersión, la condición
de los controles, los medidores y las mangueras. El circuito de aspersión
también se examina visualmente para detectar escapes generales
y boquillas o atomizadores que goteen
La principal preocupación es verificar la calibración
de los ajustes de la tasa de flujo y la uniformidad de la distribución
del rociado en todo el aeroplano. Usualmente, la uniformidad se determina
midiendo la salida de cada boquilla / atomizador. Además, los
papeles sensibles al agua pueden usarse para medir las gotas depositadas
en un vuelo de prueba
Además de lo anterior, una característica para revisar
en el avión de aspersión es la necesidad de llevar a
cabo un examen visual para asegurar que no se forme un torbellino
en las puntas de las alas
Aspersores montados en vehículos y remolcados
En la mayoría de los esquemas, se revisa el estado físico
general del aspersor, la funcionalidad del medidor de la presión
y la condición de las mangueras de soporte, el alambrado eléctrico,
etc. El aspersor también se examina visualmente para ver filtraciones
o boquillas que goteen. Entonces, la preocupación principal
es revisar la estabilidad de la presión y la uniformidad de
la distribución del rociado, a lo largo de la lanza durante
la aspersión.
Idealmente, debería medirse tanto la distribución del
rociado como el rendimiento en la salida de las boquillas individuales;
sin embargo, con el fin de medir la distribución de las gotas,
se requiere un equipo adecuado para medir patrones o un instrumento
computarizado para examinar el patrón de rociado. Esto significa
gastos extras y esto no siempre será práctico en algunos
países, especialmente cuando se usan unidades móviles
o talleres independientes.
En los esquemas en los que no se requieren patrones de distribución,
el cumplimiento se determina midiendo la tasa de flujo de las boquillas
individuales y por la apreciación visual de los ángulos
de aspersión.
En los países en desarrollo, hay a menudo una fuerte polémica
por los equipos de prueba en el sentido de sí se debe cargar,
por lo menos, boquillas de repuestos, empaques y filtros. Los esquemas
basados en talleres de distribuidores “oficialmente reconocidos”,
los cuales estimulan el servicio de rutina del aspersor antes de que
sea probado, pueden no ser totalmente objetivos; sin embargo, ellos
pueden proporcionar una manera práctica de asegurar que esos
aspersores se mantienen rutinariamente en buena condición de
trabajo.
Aspersores portátiles (cargados por el operario)
Para estos tipos de aspersores, en los que e predominan las boquillas
individuales, no hay requisitos para las medidas de distribución
de las gotas. Los principales temas para resolver con una prueba de
rutina son:
- la condición general del aspersor;
- la filtración del aspersor;
- la condición de los filtros y de las boquillas.
Muchos de los aspersores se filtran en forma inaceptable aún
cuando estén nuevos; no obstante, con el uso y las rayadas,
además de un pobre mantenimiento, el problema se agrava posteriormente.
La condición de las boquillas y de los filtros en los aspersores
en el campo es notoriamente problemática. A menudo, los aspersores
portátiles con boquillas hidráulicas se usan por varias
temporadas bien sea con filtros parcialmente bloqueados o agrandando
deliberadamente el orificio de la boquilla o sin ningún filtro.
5.7 Informe y registro de las pruebas
Los detalles completos de las pruebas en un formato estándar,
el cual incluye una copia del protocolo de la prueba que contiene
los resultados de las inspecciones y de las medidas, deberían
enviarse por el centro de pruebas a la autoridad reguladora, la cual
debería archivar la información y cuando sea posible
almacenarla electrónicamente en una base de datos. El dueño
del aspersor también debería recibir una copia del informe
directamente del centro de pruebas, inmediatamente después
de que esta se lleve a cabo.
El objetivo de la autoridad reguladora debería ser el establecimiento
de un registro de la población total de aspersores y finalmente
buscar que se pruebe y se certifique su cumplimiento a intervalos
regulares. Esto será extremadamente difícil en muchas
circunstancias; sin embargo, en algunos países, ya hay documentación
completa de la población total de aviones aspersores, aspersores
montados y remolcados, aspersores de cultivos comerciales y hortícolas,
los cuales se revisan a intervalos regulares.
5.8 Certificación, etiquetado y control
Para todos los esquemas, es esencial que una vez el aspersor haya
pasado la prueba oficial se expida un certificado de cumplimiento.
El propósito de la autoridad reguladora debería ser
el establecimiento y el mantenimiento de la integridad del esquema
al asegurar procedimientos de prueba apropiados, estables y uniformes
en todos los centros de prueba, para que todos los propietarios consideren
los certificados resultantes como valiosos debido a que ellos dan:
- autorización al usuario / propietario para operar
el aspersor en la producción de -cultivos;
- beneficio potencial de para la actividad para la cual se
usa el equipo;
- valor agregado potencial de reventa al aspersor;
- aumento de confianza del público.
Además de los detalles del dueño, un certificado de
cumplimiento debería contener cierta información esencial:
- un número único del certificado;
- marca del aspersor;
- número de serie del aspersor;
- número del informe de la prueba;
- fecha de renovación.
En cuanto al certificado, el centro de pruebas debería también
distribuir una etiqueta de certificación resistente al agua
y durable que muestre la información anterior, la cual debería
estar adherida fuertemente al aspersor, inmediatamente después
de haber pasado la prueba oficial.
La frecuencia de las pruebas varía entre países y mucho
de eso dependerá del estándar general de mantenimiento,
la cantidad de trabajo realizado por el tipo de aspersor en un año
y el número de pruebas que el servicio es capaz de llevar a
cabo. En el caso de aspersores para cultivos comerciales y hortícolas,
hay una tendencia en los climas de zona templada a reducir el intervalo
de cada dos años a una prueba anual. Para los aspersores cargados
por el operador, normalmente se requiere una prueba anual.
6. FINANCIACION
Los esquemas de pruebas de los aspersores tienen por objeto estar
tan cerca de la autofinanciación como sea posible y la ruta
más obvia para lograr esto es por medio del cobro de una comisión
al dueño para que su aspersor sea probado. Sin embargo, la
mayoría de los esquemas exitosos se han iniciado con financiación
oficial o financiación inicial para conseguir:
- el diseño del esquema;
- la infraestructura y el personal esencial;
- publicidad y promoción para explicar la necesidad
de y la operación del esquema;
- equipo de prueba, en donde el esquema tiene su prueba doméstica;
- incentivos para los propietarios de aspersores para que presenten
los equipos para las pruebas.
Un enfoque alterno sería la cofinanciación con socios
del sector privado, las organizaciones de agricultores, las industrias
de agroquímicos y de equipos, así como los entes profesionales.
Para asegurar la existencia continua del esquema es importante que,
en las fases de planeación, los flujos de caja probables sean
producidos en forma segura, con base en un entendimiento claro de
que el número de las pruebas tomará tiempo para incrementarse.
También es importante asegurar que las tarifas que se carguen
para las diferentes clases de aspersores sean realistas para las comunidades
agrícolas participantes y las economías agrícolas.
7. INTRODUCCIÓN Y SOSTENIMIENTO DE LOS ESQUEMAS DE PRUEBAS
DE LOS ASPERSORES
Estas guías describen las consideraciones principales y las
opciones disponibles para los países que en su territorio todavía
no tienen los controles para regular la condición de los aspersores
que funcionan en las fincas y los principios que se presentan necesitan
adaptarse para que se ajusten a circunstancias individuales.
La siguiente secuencia, aunque no es exhaustiva, sirve para proporcionar
una guía resumida y hacia el futuro para los gobiernos que
puedan estar considerando la introducción de un esquema de
prueba en su país.
1. Incorporar “la prueba de los aspersores que están en uso”
en la legislación apropiada.
2. Constituir la autoridad reguladora, la cual debería ser
multiinstitucional, multidisciplinaria y con poderes estatutarios
apropiados.
3. Decidir y establecer el cuerpo operativo de pruebas de aspersores,
el cual será responsable de la ejecución del esquema.
4. Diseñar el esquema.
5. Definir los organismos que van ser objetivo de los aspersores
y las prioridades (aviones, montados sobre vehículos, remolcados
y portátiles).
6. Considerar las opciones de control (voluntarias u obligatorias,
oficial local o centros reconocidos oficialmente, centros móviles
o fijos).
7. Determinar la viabilidad financiera de las opciones.
8. Obtener financiación adecuada.
9. Decidir sobre el esquema. y publicar los detalles del mismo.
10. Equipar la autoridad de las pruebas.
11. Adiestrar y organizar al personal básico que administrará
el servicio y que entrenará y certificará los probadores,
además de hacerle el seguimiento al esquema.
12. Acreditar tanto a los centros “oficiales” como a los “oficialmente
reconocidos”, además de adiestrar y certificar al personal
que hace las pruebas.
13. Iniciar, operar y hacerle el seguimiento al esquema.
8. ASEGURAMIENTO DE LA CALIDAD
Para asegurar el éxito de cualquier esquema, hay un requisito
dominante para establecer desde el principio, que se mantendrán
la integridad y el valor. En esquemas que son financieramente viables
y eficientemente administrados, el logro de esta meta puede ser grandemente
ayudado con la incorporación de un sistema estricto de control
de la calidad. Esto ayudará a asegurar que:
- los estándares de prueba se mantengan altos pero
realistas para el país o la región;
- los métodos y procedimientos permanezcan uniformes
en todos los centros de prueba;
- se sigan los desarrollos internacionales y se ajusten los
esquemas cuando sea necesario.
Los esquemas que aseguran la calidad de las pruebas para los aspersores
que están en uso están al alcance fácil de muchos
países. Estos esquemas pueden proporcionar herramientas poderosas
para contribuir significativamente a la seguridad de los operarios
y ayudar en el control total de los plaguicidas, en sistemas sostenibles
de producción agrícola.
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