Plan de Acción Mundial

Aplicación y Financiación del Plan de Acción Mundial *

1. La Conferencia reconoció que el Plan de acción mundial era un elemento importante del Sistema mundial sobre los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura y podía ser una contribución fundamental para facilitar la aplicación del Programa 21 y del Convenio sobre la Diversidad Biológica.

2. Las actividades complementarias exigían que se adoptaran medidas a nivel local, nacional, regional e internacional en las que deberían intervenir todas las partes que habían participado en la preparación de la Conferencia Técnica Internacional: los gobiernos nacionales, las autoridades locales y regionales, las organizaciones regionales e internacionales, tanto intergubernamentales como no gubernamentales, la comunidad científica, el sector privado, las comunidades locales y los agricultores así como otros productores agrícolas y sus asociaciones.

La aplicación del Plan de acción mundial debería realizarse como parte integrante del Sistema mundial para la conservación y utilización de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura y en armonía con el Convenio sobre la Diversidad Biológica.

3. Con el fin de conseguir la más amplia participación y el mayor apoyo posible para la aplicación del Plan de acción mundial, se debería informar de los resultados de la Conferencia de Leipzig a los principales órganos internacionales, regionales y nacionales y a los foros que se ocupaban de la alimentación y la agricultura y de la biodiversidad, en particular la Conferencia de la FAO, la Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica, la Comisión sobre el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y los órganos rectores del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, el Banco Mundial, el Fondo Común para los Productos Básicos, los bancos regionales de desarrollo y el Grupo Consultivo sobre Investigación Agrícola Internacional, e invitar a sus miembros a promover y tomar parte, según procediera, en la aplicación del Plan de acción mundial.

También se debería informar a la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, que se celebraría en Roma en noviembre de 1996.

4. Los progresos generales en la aplicación del Plan de acción mundial y los procesos complementarios correspondientes deberían ser objeto de una vigilancia y una orientación centralizadas por parte de los gobiernos y de otros miembros de la FAO, a través de la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura.

Para desempeñar esta función, la Comisión podría establecer un programa por etapas con la correspondiente estimación de los costos y un procedimiento para el examen del Plan de acción mundial.

En dicho examen se estudiarían los progresos realizados a nivel nacional regional e internacional en la aplicación, la elaboración y el ajuste, cuando procediera, del Plan, convirtiéndolo así en un Plan "progresivo", tal como se recomendaba en el Programa 21. Después de cuatro años se debería realizar un primer examen.

5. Para ello, la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura debería establecer los modelos de presentación de informes parciales para todas las partes interesadas y fijar criterios e indicadores para evaluar los progresos.

A la vista de los resultados, las conclusiones de la Comisión deberían señalarse a la atención de los gobiernos y de las instituciones internacionales interesados con objeto de llenar las lagunas, rectificar los desequilibrios o la falta de coordinación y estudiar la posibilidad de nuevas iniciativas o actividades.

Deberían asimismo señalarse a la atención del Consejo y la Conferencia de la FAO las conclusiones de la Comisión que tuvieran importantes repercusiones políticas, como se hacía ya en el caso de su órgano predecesor, la Comisión de Recursos Fitogenéticos y, cuando procediera, a la Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica y/o a la Comisión sobre el Desarrollo Sostenible, con fines de actuación, ratificación o información.

6. La Conferencia reconoció la necesidad de contar con recursos financieros para la aplicación del Plan de acción mundial y que su plena aplicación supondría un aumento significativo de las actividades actualmente en curso.

La Conferencia reconoció que el Plan de acción mundial se tendría que aplicar progresivamente y que, por consiguiente, habría que movilizar recursos financieros suficientes y adecuados al ámbito de actividades del Plan de acción mundial.

Cada país debería determinar sus propias prioridades en función de las acordadas en el Plan de acción mundial y en el marco de sus necesidades de alimentos y de desarrollo agrícola.

7. La Conferencia reconoció que actualmente se estaba recibiendo con destino a los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura una financiación considerable, pero indeterminada, de gobiernos nacionales y otras fuentes internas de fondos, organizaciones multilaterales y fuentes bilaterales y regionales.

8. Reconociendo la importancia de la contribución de las fuentes internas, con inclusión de los sectores tanto público como privado, la Conferencia recomendó vivamente que cada país hiciera todo lo posible para proporcionar, con arreglo a su capacidad, apoyo financiero e

incentivos con respecto a sus actividades nacionales encaminadas a alcanzar los objetivos del Plan de acción mundial, de conformidad con sus planes, prioridades y programas nacionales.

9. La Conferencia reafirmó que se debía intensificar la cooperación internacional para la conservación y la utilización sostenible de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura, en particular como apoyo y complemento de las actividades de los países en desarrollo y de los países con economía en transición.

10. La Conferencia reafirmó los compromisos relativos a los fondos nuevos y adicionales adquiridos en el marco del Programa 21 de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo y por las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica.

En virtud de tales compromisos, se deberían proporcionar fondos para financiar la aplicación del Plan de acción mundial por parte de los países en desarrollo y los países con economía en transición. Dicha financiación debería proceder de los países desarrollados y/o de otras fuentes y habría de tratar, a ser posible, de facilitar la movilización de otras fuentes y mecanismos de financiación y servir de ayuda a los países para la aplicación del Plan de acción mundial.

También se debería hacer todo lo posible para buscar fuentes nuevas, adicionales e innovadoras de financiación en el proceso de aplicación del Plan de acción mundial.

11. El análisis de la información sobre las actividades relativas a los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura en todo el mundo y por medio de todas las fuentes de financiación se debería ampliar bajo los auspicios de la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura.

Esta labor debería facilitar la utilización de los fondos con mayor eficacia y ayudar a las organizaciones nacionales, multilaterales, regionales y bilaterales a organizar programas eficaces.

Este debería ser de un proceso continuo de supervisión y no debería utilizarse como condición previa para la financiación.

También se debería invitar a las principales instituciones de financiación multilateral y bilateral y de desarrollo a examinar los mecanismos de apoyo a la aplicación del Plan de acción mundial.

En este proceso, debería mantenerse una estrecha cooperación con el Convenio sobre la Diversidad Biológica.

Aplicación y Financiación del Plan de Acción Mundial

 

* Fragmento del Informe de la Conferencia Técnica Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos, párrafos 18 al 28. Además, la Conferencia tomó nota de la estimación preparada por la Secretaría de la FAO de los costos de la aplicación del Plan de acción mundial y de su identificación de fuentes existentes de financiación y de posibles nuevas fuentes de fondos. Ante los cambios introducidos por la Conferencia en muchas de las actividades prioritarias, pidió a la Secretaría que definiera con más precisión sus estimaciones de los costos. (Fragmento del párrafo 17 del Informe.)

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