1. INTRODUCCIÓN
  2. Se han realizado muchos trabajos con el uso del follaje de la yuca en la alimentación animal pero en la mayoría de los casos son sobre el secado de las hojas y el uso de la harina en dietas de cerdos y aves (Ravindran, 1991). Tal forma de uso del follaje responde más bien a los intereses de los fabricantes de alimentos balanceados que a los productores de escasos recursos. Por tanto, en este artículo el enfoque principal será la producción de follaje y su utilización en sistemas agroforestales integrados para la producción animal intensiva.

  3. ANTECEDENTES
  4. Población, rendimiento y composición

    Hace veintidós años en un seminario en Acapulco, México, fueron reportados rendimientos de forraje de yuca de 20,000 kg de materia seca/ha en cuatro cortes durante un período de 11 meses con una población de 110,000 plantas/ha (Moore 1976). Este reporte motivó a un grupo de investigadores en República Dominicana para realizar una serie de ensayos con el objetivo de averiguar la posible utilización del forraje de yuca como alternativa a las harinas de pescado y de soya para proporcionar la proteína en sistemas intensivos de engorde de ganado con base en la melaza con urea (Meyreles et al., 1977; Fernández et al., 1978; Ffoulkes y Preston, 1978). Este grupo comprobó los altos rendimientos de materia seca trabajando con poblaciones de 53,000 plantas/ha (Tabla 1).

    Tabla 1: Efecto de de densidad de siembra sobre el rendimiento de la yuca cosechada a la 4 meses para forraje

    Densidad Peso fresco Rendimiento
    Plantas/ha kg/planta kg/ha kg MS/ha
    10,000 1.89 19,687 3,821
    14,000 1.87 25,972 5,041
    17,000 1.63 27,087 5,832
    53,000 0.99 52,470 10,861

    Los datos sobre la composición de la parte aérea de la yuca demuestran el alto potencial de esta planta como fuente proteica (Tabla 2).

    Tabla 2: Composición de la parte aérea de la yuca cosechada para forraje a los 90 días

    Hoja Pecíolo Tallo
    Proporción, % base seca
    Moore 1976 52 15 33
    Meyreles et al., 1977 47 15 38
    Contenido de MS, %
    Moore 1976 29 18 16
    Meyreles et al., 1977 29 15 17
    N*6.25, % MS
    Moore 1976 29 11 11
    Meyreles et al., 1977 28 12 11

    Como en la mayoría de los árboles y arbustos, la concentración de proteína en las hojas casi no cambia con la edad. En la Tabla 3, se presentan las regresiones entre la edad al primer corte y el contenido proteico de las tres fracciones del forraje. Para las hojas, la concentración de proteína casi no cambia, mientras que en los pecíolos y los tallos el nivel proteico desciende marcadamente al extenderse la edad de corte.

    Tabla 3: Regresiones lineales entre la edad al primer corte y el nivel proteico en los tres elementos del forraje (según Meyreles et al., 1977)(Y = % proteína en MS; X = edad en meses)

    Hojas Y = 27.5 + 0.24X (r2= .08)
    Pecíolos Y = 17.5 - 1.86X (r2= 0.90)
    Tallos Y = 18.7 - 2.67X (r2= 0.98)

    En contraste, las proporciones de los componentes del follaje si cambian (Tabla 4), incrementando la cantidad de tallos y decreciendo la cantidad de hojas y pecíolos a medida que se prolonga la edad al momento del corte.

    Tabla 4: Regresiones lineales entre la edad al primer corte y las proporciones de hojas, pecíolos y tallos en la yuca manejada para forraje (según Meyreles et al., 1977)(Y = % del componente en el follaje, base seca; X = edad en meses)

    Hojas Y = 48.0 - 5.04X (r2 = 0.93)
    Pecíolos Y = 28.9 - 3.35X (r2 = 0.61)
    Tallos Y = 23.1 + 8.37X (r2 = 0.82)

    El follaje como suplemento

    En la década de los setentas, cuando fue económicamente factible el uso de altas cantidades de melaza-urea como base de dietas de engorde de ganado (Preston y Willis, 1974), la gran inquietud fue poder encontrar un forraje capaz de reemplazar tanto la proteína como la fibra en tales dietas líquidas que carecían de ambos elementos. La Leucaena leucocephala dio excelentes resultados en este sentido (Meyreles et al., 1982), pero el gran limitante fue la baja disponibilidad a nivel del productor y, aún más importante, los altos costos de su manejo en sistemas de corte, debido al pobre rendimiento al corte (en términos de cantidad de follaje recolectada por unidad de tiempo). En cambio, la yuca se encuentra en todas partes del trópico, la cosecha del forraje es fácil y eficiente y puede también ser utilizada para la alimentación humana en caso de necesidad.

    Los resultados del uso del follaje de la yuca en dietas de melaza-urea fueron muy alentadores. La alta tasa de ganancia de peso al proporcionar el follaje de yuca como fuente única de proteína y fibra en la dieta (Tabla 5) indica que es muy probable que parte de la proteína del follaje de la yuca se escapa de la fermentación ruminal. El hecho de que la adición de harina de soya sí aumentó la ganancia cuando se usaba el follaje de la batata (Ipomoea batatas) pero que no tuvo efecto cuando la yuca era el follaje, implica que la hoja de yuca si funciona por lo menos parcialmente como fuente de proteína sobrepasante.

    Tabla 5: Comparación de los follajes de yuca y de batata como única fuente de proteína y fibra en dietas de melaza-urea y el efecto de la suplementación con harina de soya (Fuente: Ffoulkes y Preston 1978).

    Harina de soya, g/día 0 0 400 400
    Tipo de follaje Yuca Batata Yuca Batata SE/Prob
    Peso vivo, kg
    Inicial 204 217 227 218
    Final 317 287 349 316
    Aumento diario 0.853 0.570 0.94 0.78 ±0.08/0.02
    Consumo, kg/día
    Melaza-urea 4.54 4.75 5.82 4.83
    Follaje 8.68 10.6 9.24 11.2
    Materia seca 5.36 4.72 6.79 5.28 ±0.35/0.12

    A pesar de los resultados tan alentadores en este ensayo, el uso de la yuca como forraje proteico para la producción animal no tuvo impacto. Probablemente, la razón fue la falta de entender en aquella época la importancia del alto nivel de extracción de nutrientes del suelo al cosechar repetidamente el follaje de yuca., ya que a partir del tercer corte el rendimiento descendió marcadamente. Como ha sido señalado por Benavides en esta teleconferencia, el uso en sistemas de corte de cultivos forrajeros de alta productividad y alto nivel nutricional, como son la morera y la yuca, exige la aplicación de altas cantidades de fertilizantes con el fin de reemplazar los nutrientes extraídos del suelo por estas plantas.

  5. AVANCES RECIENTES
  6. El actual interés en el follaje de la yuca es un paso lógico en el camino del desarrollo de sistemas agroforestales que simulen los ecosistemas naturales de los bosques tropicales. El potencial del follaje de la yuca desde el punto de vista nutricional, tanto para los rumiantes como los animales monogástricos, ha sido claramente señalado en la evaluación de diez tipos de hojas de árboles, arbustos y residuos de cosecha realizada por Nguyen Van Lai (datos no publicados) (Tabla 6).

    Tabla 6: Pérdida de materia seca de 10 recursos tropicales a 48 horas en la prueba in sacco y durante 90 minutos en la lavadora (fuente: Nguyen Van Lai, datos no publicados 1998).

    In sacco 48h

    Lavado 90min

    Gliricidia

    61

    43.2

    Yuca

    61

    47

    Leucaena

    58

    46

    Artocarpus heterophyllus

    50

    32.6

    Banano

    47

    38

    Indigofera teysami

    45

    38

    A. mangium

    31.5

    28.7

    A. auriculiformis

    30

    25

    Hoja de caña de azúcar

    30

    15

    Paja de arroz

    25

    20

    De mayor importancia son los avances en el cultivo de esta planta. En la Finca Ecológica, y en campos de productores, en Vietnam, se están promoviendo dos sistemas de fertilización: la aplicación de altos niveles de estiércol de cabras (alrededor de 20 toneladas/ha 3 veces al año) y su siembra en asociación con leguminosas en sistemas agroforestales (se están evaluando Gliricidia sepium, Sesbania sesban y Flemengia macrophylla). Resultados preliminares de la primera alternativa (Tabla 7) demuestran un alto rendimiento de hojas y las observaciones de parcelas pequeñas indican que estas tasas de producción se puede mantener por lo menos durante un año, siempre y cuando se apliquen altas dosis de estiércol.

    Suponiendo rendimientos de follaje de 0.9, 0.7, 0.5 y 0.3 kg/m2 para las cosechas sucesivas cada 56 días durante el resto del año, la producción total de follaje fresco llegaría a los 48 toneladas/ha/año. Rendimientos similares han sido reportados en Tailandia (Wanapat et al., 1997).

    Tabla 7: Rendimiento de la yuca como forraje en parcelas comerciales en la "finca ecológica" en Vietnam (fuente: Rodríguez Lylian, datos no-publicados)

    Fecha de siembra

    Febrero 1998

    Plantas/ha

    100,000

    Fertilización, estiércol de cabras, kg/m2

    1.8

    Primera cosecha
    Edad a la cosecha, días

    71

    Área cosechada,m2

    295

    Rendimiento total (tallo, pecíolo, hojas),kg

    378

    Rendimiento, kg/m2

    1.3

    Proporción hojas+pecíolos, %

    70

    Rendimiento de hojas+pecíolos, kg/m2

    0.90

    Segunda cosecha
    Intervalo desde la primera cosecha, días

    54

    Rendimiento, kg/m2

    1.1

    Es importante anotar el rendimiento de la yuca a nivel de los productores en la parte central de Vietnam donde la costumbre es la siembra para la obtención de la raíz, razón por la cual la distancia entre surcos es de 1.5 m. El rango en el rendimiento de follaje (hojas + pecíolos) fue desde 0.1 a 0.4 kg/m2 (base fresca). Los comentarios de los productores basados en su experiencia fueron que las variedades locales producen más follaje. La edad al corte fue de 4 meses y el productor con más alto rendimiento estaba usando estiércol de cerdo como fertilizante.

    Los ensayos con la segunda alternativa de siembras asociadas "yuca-leguminosa" están en la fase preliminar y todavía no hay datos confiables.

    Uso del efluente de los biodigestores como abono para la yuca

    Un avance reciente de gran importancia para el uso integral de los recursos tropicales ha sido el desarrollo y promoción de los biodigestores plásticos de bajo costo (Bui Xuan An et al., 1997). De los dos productos de la digestión anaeróbica del estiércol - el biogás y el efluente residual -, parece que el último reúne características fisiológicas que lo hacen superior como fertilizante que el estiércol fresco. Al comparar el efluente y el estiércol procedente de cerdos y bovinos (no hubo diferencias entre especies) como fertilizante para la yuca, resultó mejor el efluente en términos del contenido de proteína en el follaje comestible (hojas + pecíolo) así como en su rendimiento por hectárea (Tabla 8).

    Tabla 8: Fertilización de la yuca con estiércol o con efluente de un biodigestor cargado con el mismo tipo de estiércol. Promedio de dos cortes (fuente: Le Ha Chau 1998, datos no-publicados).

    Efluente Estiércol SE/Prob
    Composición
    Hojas* % del follaje 74.3 71.9 0.82/0.05
    MS, % en hojas 21.4 23.7 0.22/0.001
    N*6.25, % en hojas 27.6 24.2 0.17/0.001
    Rendimiento, kg/m2/corte
    Follaje total 0.869 0.719 0.022/0.001
    Hojas 0.643 0.517 0.015/0.001
    Rendimiento, toneladas/ha/año
    Hojas 38.6 31.0
    N*6.25 2.27 1.78

    * se incluyen hojas y pecíolos
    # se supone un total de 6 cortes al año

    Las hojas de yuca como suplemento proteico

    Rumiantes

    En Tailandia se esta promoviendo el uso del follaje de la yuca como suplemento para vacas lecheras (Wanapat et al., 1997). En tal caso se ha escogido la henificación como método para procesar el follaje. Los resultados han sido alentadores del punto de visto del consumo y la digestibilidad (Tabla 9).

    El enfoque en Vietnam es el ensilaje ya que las condiciones climáticas dificultan el secado de la hoja. El ensilaje es un método sencillo y consiste en:

    Tabla 9: Consumo voluntario y digestibilidad del heno de follaje de yuca como única componente de la dieta de novillos Holstein (el follaje incluye toda la biomasa al cortar la planta 15 cm sobre el nivel del suelo; fuente Wanapat et al., 1997).

    % base seca
    Proteína 25
    FDN 34
    FDA 27
    Digestibilidad y consumo
    Digestibilidad de la materia seca, % 71
    Consumo, kg/100 kg peso vivo 3.2

    Diversos estudios se han hecho sobre el efecto del procesamiento de las hojas en la concentración de ácido cianhídrico en el producto final. Parece que a partir del sexto semana del período de ensilaje, el nivel de esta sustancia tóxica disminuye a un nivel que no es tóxico para los animales monogástricos que son sensibles a este compuesto (Tabla 10).

    En el caso de los rumiantes el proceso de digestión fermentativa en el rumen neutraliza el efecto del ácido cianhídrico y no se han reportado problemas aún suministrando el follaje en forma fresca. De hecho, se ha observado en Tailandia (T. Siitiola, comunicación personal) que el alimentar las vacas lecheras con heno del follaje de yuca conlleva a una prolongación de la vida útil de la leche fresca, facilitando así la recolección de la leche en situaciones donde no se cuenta con equipos de refrigeración a nivel de finca.

    Tabla 10: Duración del período del ensilado y concentración de ácido cianhídrico en la materia seca de las hojas de la yuca (Fuente: Nguyen Van Lai, datos no-publicados)

    Semanas

    ácido cianhídrico

    (mg/kg MS)

    0

    400

    1

    336

    2

    312

    3

    280

    4

    240

    5

    200

    6

    128

    7

    100

    8

    96

    Cerdos

    Se han hecho dos ensayos con las hojas ensiladas de la yuca usando fuentes energéticas esencialmente libres de proteína como son el jugo de la caña de azúcar y el raíz de la yuca (Tablas 11 y 12). En el primer ensayo (Tabla 11) cuando se compararon cuatro fuentes de hojas, el ensilaje de las hojas de yuca fue superior a los demás tratamientos en retención de nitrógeno, tanto en gramos diarios como en porcentaje del N digerido. Los lechones llegaron a comer 25% de la MS de su dieta en forma de ensilaje de hojas de yuca. En cambio, el follaje fresco de "caupí" tuvo muy pobre aceptación.

    En el segundo ensayo, se comparó el ensilaje de las hojas de yuca con la lemna fresca, usando dos fuentes de energía; el jugo de la caña y la raíz ensilada de la yuca (Tabla 12). La única tendencia fue para la digestibilidad del nitrógeno, siendo inferior el ensilaje de las hojas de la yuca comparado con la lemna, manifestándose la diferencia con ambas fuentes energéticas con probabilidades de P=0.22 (Mong Cai) y P=0.09 (Large White). Al igual que en el ensayo anterior, fue alta la retención de N como porcentaje del N digerido, sin diferencias significativas entre las dos fuentes proteicas. Esto indica un adecuado balance de aminoácidos esenciales en estas fuentes vegetativas de proteína.

    Tabla 11: Valores promedios para consumo de hojas, digestibilidad aparente y retención de N en lechones de raza local (Mong Cai) recién destetados. La fuente energética fue jugo de caña de azúcar y las fuentes de hojas fueron el Caupí, ensilaje de hojas de yuca (EHY) y una mezcla [50:50] de hoja de yuca y Trichanthera gigantea (TG), y la biomasa fresca de la lemna. Los ingredientes de las dietas fueron suministrados a voluntad (Fuente: Du Thanh Hang et al., 1997)

      Caupí EHY Lemna EHY ES/Prob
        +TG      
    Hojas, % dieta MS 3.76 24.7 25.0 25.5 ±1.99/0.001
               
    Proteína en dieta MS a partir de las hojas, % 70.3 95.4 95.8 96.0  
    Proteína en la dieta MS,% 1.42 7.13 7.83 8.21  
    Digest. de MS, % 93.7 90.1 91.0 89.4 ±0.091/1.17
    Retención de N, g/día -0.89 1.49 1.43 2.52 ±0.091/0.001
    Retención de N,          
    % del N digerido # 51.6 52.0 67.2 ±3.6/0.02

    # la retención fue negativa

  7. CONCLUSIONES
  8. La yuca manejada como planta forrajera en sistemas integrados tiene un alto potencial para la producción de proteína de alto valor nutritivo. Sembrada en densidades de más de 50,000 tallos/ha y con una alta tasa de fertilización con abono orgánico (del orden de 100 toneladas/ha/año) puede llegar a producir hasta 3 toneladas de proteína por hectárea/año. La hoja de yuca contiene altas cantidades de ácido cianhídrico que para los rumiantes no presenta problema gracias al proceso de detoxificación de estos elementos por los microorganismos del rumen. En contraste, para animales monogástricos la hoja de yuca debe ser secada al sol o ensilada en condiciones anaeróbicas para reducir su toxicidad a tal punto que no cause problemas en los animales monogástricos.

    Los datos disponibles indican que el follaje de la yuca, al ser suministrado a los rumiantes en forma fresca o como heno, actúa como fuente de proteína sobrepasante. Por tanto puede ser una alternativa a las fuentes proteicas convencionales como son las harinas de soya, de maní y de pescado.

    Tabla 12: Valores promedios para consumo de hojas, digestibilidad aparente y retención de N en lechones de raza local (Mong Cai) y exótica (Large White) recién destetos. La fuente energética fue jugo de caña de azúcar (JC) o raíz ensilada de yuca (RYE) y las fuentes de hojas el ensilaje de hojas de yuca (HYE) o la biomasa fresca de la lemna (L). Las hojas ensiladas contenían 4.13% de N en la MS; la lemna contenía 5.45% de N (fuente: Nguyen Van Lai et al., 1998).

      HYE+RYE L+RYE HYE+JC L+JC ES/Prob.
    Consumo MS, g/d          
    Mong Cai 228 209 298 262 44/0.55
    Large White 303 256 308 262 39/0.70
    Hojas en la dieta          
    MS, g/kg          
    Mong Cai 384 370 343 259 60/0.51
    Large White 349 272 362 259 59/0.55
    Digestibilidad de          
    MS, g/kg          
    Mong Cai 858 824 879 870 30/0.67
    Large White 852 863 892 881 30/0.80
    Digestibilidad de          
    N, g/kg          
    Mong Cai 564 669 583 651 36/0.22
    Large White 598 654 612 716 28/0.09
    Retención de N,          
    g/d          
    Mong Cai 1.54 2.30 2.07 2.28 0.3/0.34
    Large White 2.20 2.29 2.70 2.61 0.3/0.63
    Retención de N,          
    g/kg N digerido          
    Mong Cai 727 789 717 721 32/0.40
    Large White 724 816 772 766 34/0.40

    Las hojas ensiladas de la yuca son bien consumidas por los cerdos y la materia seca es de alta digestibilidad. En dietas casi libres de N como son el jugo de la caña de azúcar y la raíz ensilada de la yuca; el consumo del ensilaje de las hojas de la yuca puede llegar hasta 25-30% de la material seca total de la dieta, así aportando entre 9 y 10% de proteína en la materia seca de la dieta. Hace falta comprobar hasta que punto estos resultados a nivel experimental pueden ser transformados en recomendaciones prácticas para los productores.

  9. REFERENCIAS
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    MEYRELES LUZ, MACLEOD N A Y PRESTON T R 1977 Cassava forage as a source of protein: effect of population density and age at cutting. Tropical Animal Production. Volume 2, Number 1: 18-26.

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    PRESTON T R Y WILLIS M B 1974 Intensive Beef Production. 2nd Edition, Pergamon Press Ltd: Oxford.

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