| La
influenza aviar altamente patógena, "gripe aviar",
presenta una extraordinaria oportunidad de cooperación
internacional dado que millones de hogares rurales pobres
pueden contribuir mucho a la prevención mundial de
las pandemias. Para obtener buenos resultados, sin duda, es
necesario entender mejor esta participación y recompensarlos
en caso de lograrse.
La gripe aviar constituye una grave amenaza para los pequeños
avicultores rurales, de manera directa debido a la mortandad
de que es causa, pero quizás más aún
de forma indirecta, dadas las rigurosas medias de lucha contra
la enfermedad aplicadas por las autoridades de sanidad animal.
Estas medidas pueden privar a los hogares de pequeñas
pero importantes cantidades de proteína en su alimentación,
del muy necesario ingreso para sufragar gastos menores y,
lo más importante, de una posibilidad de invertir para
salir de la pobreza.
En las zonas rurales de los países donde opera la
PPLPI, casi todos los hogares, muchos de los cuales viven
por debajo del umbral de pobreza, acostumbran criar aves de
corral. Para evitar que estos avicultores sufran graves repercusiones
negativas, es esencial elaborar y ejecutar estrategias de
sanidad adaptadas a las condiciones iniciales y las instituciones
locales. Debido a la diversidad de esas condiciones (tanto
en los países como entre ellos) y a la complejidad
de las instituciones locales, es poco probable que las fórmulas
generales de la economía y las reglas empíricas
logren nada aproximado a unas estrategias óptimas de
control.
A fin de contribuir a la elaboración de estrategias
equitativas y documentadas de lucha contra las enfermedades,
la Iniciativa de políticas pecuarias en favor de los
pobres promueve un enfoque sistemático, denominado
Evaluación estratégica de los patógenos
de los animales domésticos (SPADA), que consta de rigurosos
análisis epidemiológicos y económicos,
gestión de riesgos, consultas con los interesados,
e influencia en las políticas públicas. Actualmente
este enfoque se está elaborando y aplicando en la región
del Mekong, concentrado en Viet Nam, uno de los países
que más resiente las repercusiones de la gripe aviar.
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