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Aves de corral y la protección
de los medios de vida


En todo el mundo en desarrollo, la mayoría de los hogares rurales realizan la producción familiar de aves de corral en pequeña escala, que también puede encontrarse en zonas periurbanas y urbanas. Las pequeñas parvadas de aves de corral de razas autóctonas y aves de corral de traspatio, que se alimentan en parte de desechos, aportan pocas proteínas animales en forma de carne y huevos, y se venden o truecan para colmar las necesidades familiares básicas.


Normalmente las aves de corral son propiedad de las mujeres y los niños, que son además quienes se ocupan de ellas, y frecuentemente son esenciales en relación con los ingresos de las mujeres y la posición que ocupan en sus hogares. Las aves de corral desempeñan un importante papel social y cultural en la vida de la población rural, en particular a la hora de tejer relaciones sociales con los demás habitantes de las aldeas. Los rendimientos de la producción avícola rural son menores que la de la cría intensiva en los sistemas de producción comercial, pero se obtiene con un mínimo uso de insumos en cuanto a alojamiento, control de enfermedades, manejo y alimentación suplementaria. Las aves de corral en aldeas rurales presentan muchas ventajas para los sistemas agropecuarios mixtos, pues son pequeñas, se reproducen con facilidad, no requieren cuantiosas inversiones y pueden consumir desechos del hogar. Las gallinas son la especie más común, pero también son frecuentes las parvadas mixtas con especies como el pato, el ganso, el pavo o la gallina de Guinea.


Se sabe bien qué intervenciones pueden contribuir a mejorar la productividad avícola, pero por lo general los servicios auxiliares necesarios para fomentar dichas intervenciones están poco desarrollados. Entre las intervenciones oportunas que se centran en los factores que limitan la productividad de los distintos sistemas de producción figuran el control efectivo de la enfermedad de Newcastle y la reducción de la mortalidad hasta las seis semanas de vida, aproximadamente. Esta mortalidad alcanza a veces tasas muy elevadas ‑normalmente debido a los efectos combinados de la depredación, las enfermedades, la malnutrición y la exposición a la intemperie‑ y puede resolverse efectivamente mediante alimentación suplementaria y la cría temprana en confinamiento de los pollitos con las gallinas adultas.