Bangladesh

RESUMEN

Las tasas de malnutrición de Bangladesh se sitúan entre las más altas del mundo. Más del 54 por ciento de los niños en edad preescolar, equivalente a más de 9,5 millones de niños, padece de retraso del crecimiento; el 56 por ciento, de insuficiencia ponderal; y más del 17 por ciento, de emaciación. Aunque todas las divisiones administrativas estaban afectadas de malnutrición infantil, había diferencias importantes en la prevalencia de los tres indicadores antropométricos. La de insuficiencia ponderal va del 49,8 por ciento en Khulna al 64,0 por ciento en Sylhet, donde también se registró la frecuencia mayor de retraso del crecimiento (61,4 por ciento) y de emaciación (20,9 por ciento). En los últimos diez años, sin embargo, las tasas del retraso del crecimiento han ido disminuyendo constantemente.

Los niños de Bangladesh acusan también tasas elevadas de carencia de micronutrientes, particularmente vitamina A, hierro, yodo y zinc. Se debe encomiar a Bangladesh por los notables progresos realizados en los últimos 15 años en la reducción de la avitaminosis A (VAD) entre los niños en edad preescolar. Sin embargo, el consumo de alimentos ricos en vitamina A todavía es deficiente, lo que hace pensar en la necesidad de prestar más atención a las causas subyacentes de la VAD y de aumentar la ayuda. Cunde también la anemia entre los niños de Bangladesh, y son pocos los programas orientados a mejorar su carencia de hierro.

La prevalencia de la malnutrición entre las mujeres de Bangladesh es también extremadamente alta. Más del 50 por ciento adolece de deficiencia crónica de energía, y los estudios realizados indican que la situación ha mejorado poco en los últimos 20 años. Como se observó en el caso de los niños, hay diferencias importantes entre las diversas divisiones administrativas. En Khulna, por ejemplo, las mujeres con un IMC inferior a 18,5 kg/m2 constituyen un 47,6 por ciento, mientras que en Sylhet, el 59,6 por ciento. La VAD clínica es común entre las mujeres en edad reproductiva y durante el embarazo. La VAD subclínica y la anemia también son muy frecuentes entre las mujeres embarazadas y madres lactantes. Hace falta que los programas de Bangladesh incorporen componentes destinados a los adolescentes y los niños en edad escolar, que también se beneficiarán de las mejoras nutricionales.

La mejora de la nutrición puede tener repercusiones importantes en la supervivencia así como en el desarrollo y la productividad física y cognitiva. Una buena nutrición, que incluya una ingesta de alimentos suficiente en calidad y cantidad, y la reducción de las enfermedades, son también derechos humanos básicos y elementos esenciales para el desarrollo económico.

En los últimos decenios se han realizado progresos significativos en Bangladesh en lo que se refiere a la producción de cereales. Sin embargo, el rápido crecimiento demográfico y el nivel elevado y cada vez mayor de las necesidades alimentarias que de él derivan, plantean un problema difícil dada la disponibilidad limitada de tierras cultivables en Bangladesh. La frecuencia de las catástrofes complica ulteriormente la estabilidad de la producción de alimentos. Últimamente, el gobierno de Bangladesh y algunas organizaciones interesadas han comenzado a fomentar la producción y el consumo de alimentos no cerealeros y la autosuficiencia alimentaria. Se está prestando una atención mayor a las políticas de apoyo a los insumos agrícolas, la investigación sobre cultivos distintos de los cereales, y la promoción de la producción comercial y doméstica de aves de corral y de frutas/hortalizas. Es evidente la necesidad de diversificar las fuentes alimentarias en lo que se refiere a la sostenibilidad de las tierras y del medio ambiente, el desarrollo de la economía rural y el aumento del consumo para mejorar la situación nutricional de la población de Bangladesh.

© FAO 2010