Belice

RESUMEN

Los suministros de alimentos no constituyen un problema en Belice; sin embargo, existe un problema de inseguridad alimentaria en los hogares pobres, estimados en un 25%, que no tienen acceso económico a los alimentos.

Aunque el consumo de alimentos se ha estudiado muy poco en Belice, existen claras diferencias socioeconómicas y étnicas en los patrones y hábitos alimentarios. Los cambios en los estilos de vida de los beliceños también influyen en los patrones de consumo.

Respecto a los hábitos y actitudes hacia la lactancia materna y el destete, se señalaba un inicio tarde de la alimentación complementaria en los niños del distrito de Toledo en 1994. Según un estudio de 1997, la lactancia era más común en las zonas rurales que en las urbanas. Recientemente se ha dado inicio a un programa de atención hacia la alimentación infantil.

No existen muchos datos a nivel nacional que describen el estado nutricional de la población. Según la encuesta nacional de 1992, 6% de los niños menores de cinco anos tenían insuficiencia ponderal. De acuerdo a los criterios de la OMS, las prevalencias del retardo de crecimiento y de la emaciación son bajas; sin embargo, una atención especial seria necesaria en el distrito de Toledo donde la magnitud del problema del retardo de crecimiento es mayor (39% de los niños están afectados).

No obstante, según el Censo nacional de Talla en escolares de 1996, el déficit de talla afectaba aproximadamente 15% de los escolares en ambos sexos.

Respecto a las deficiencias en micronutrientes, se señalan prevalencias elevadas sea de anemia que de avitaminosis A. La anemia (Hb <11g/dL) alcanzaba a nivel nacional 19% de los niños (2-8 años) y 52% de las mujeres embarazadas; mientras que 24% de los niños tenían deficiencia de vitamina A según mediciones de retinol sérico bajo. Las mayores prevalencias se registraban en el distrito de Toledo. Los desordenes por deficiencia de yodo no son prevalente en el país.

© FAO 2010