Bolivia

RESUMEN

El estado nutricional de los niños menores de 5 años mejoró sustancialmente entre las Encuestas Nacionales de Demografía y Salud (ENDSA) de 1989 y 1998 en relación al retardo de crecimiento y la insuficiencia ponderal, cuyas prevalencia disminuyeron respectivamente de 38 a 27% y de 13 a 8% (Cuadro 4a y Figura 6).

Importantes diferencias en los niveles de desnutrición en menores de 5 años persisten entre las regiones. La región del Llano es la que presenta los mejores indicadores, mientras que en el Altiplano se encuentran los niveles más altos de desnutrición. Los departamentos de Potosí y Chuquisaca mostraron los niveles más altos de insuficiencia ponderal y retardo de crecimiento, ese último superó 30% en 3 de los 9 departamentos (Mapa 2 y Mapa 3).

Los resultados del Censo de Talla realizado en 1989-90 en escolares, confirmaron un alto nivel de retardo de crecimiento (35%), siendo los varones de 6 a 9 años los más afectados. La situación fue aún más grave en el área rural (40%) y en 18 provincias de los departamentos de Potosí, Cochabamba y Chuquisaca, caracterizadas por altas tasas de pobreza y de analfabetismo, falta de infraestructura y de servicios básicos y poca o ninguna potencialidad para la producción agropecuaria. La única información acerca de los adolescentes (12-17 años) fue recolectada en 1993 en las escuelas de la ciudad de La Paz y evidenció 19% de retardo de crecimiento. En la ENDSA de 1998 se indica que la talla en madres de 15-19 años con niños menores de 3 años es de 151 cm y el Índice de Masa Corporal promedio es de 25,3 kg/m2, ligeramente mayor a lo encontrado en 1994. Con referencia a los adultos no existe información a nivel nacional.

La situación con relación a la deficiencia de yodo mejoró en los últimos años. La Tasa Total de Bocio (TTB) en escolares de 6 a 18 años se redujo de 61% en 1981 a 21% en 1989 (Mapa 4). Un estudio realizado en 1994 en niños entre 8 y 10 años indicó una TTB alrededor de 5%. La prevalencia de anemia en mujeres se redujo a 27% y en niños menores de 5 años se incrementó a 67%. La avitaminosis A debe considerarse la principal carencia en micronutrientes. En 1984-85, la prevalencia de ceguera nocturna en niños de 1 a 5 años de las zonas deprimidas del país, variaba entre 2 y 5%.

No existen datos nacionales recientes sobre consumo alimentario sin embargo, los estudios aunque parciales de las ciudades más densamente pobladas corroboran las condiciones anteriormente mencionadas, mostrando una baja ingesta energética. La ingesta alimentaría mejoró según un estudio en poblaciones rurales ligadas al mercado de alimentos teniendo ingestas mayores a las registradas anteriormente (Cuadro 3).

El nivel de seguridad alimentaria está caracterizado por una producción de alimentos insuficiente y compensada por la importación y la ayuda alimentaria, provocando una importante, aunque decreciente, dependencia externa del país. Al problema de disponibilidad se suma el del poco acceso de los hogares a los alimentos y su utilización biológica en un país donde el 47% de la población es pobre y los servicios básicos y de infraestructura son insuficientes, especialmente en área rural donde existen más pobres (76%)

Desde 1996, la descentralización administrativa ha puesto especial atención a las provincias menos desarrolladas, para atender con programas de educación, salud, seguridad alimentaria, así como con el desarrollo de sistemas de información social.

© FAO 2010