Bhután

RESUMEN

La falta de datos en Bhután hace difícil tener un panorama amplio de la situación alimentaria y nutricional del país.

Según la encuesta nutricional nacional de 1986-88, el estado nutricional de los niños ( de 0 a 6 años) es motivo de preocupación, ya que tanto la prevalencia de insuficiencia ponderal (37,9 por ciento) como la de retraso del crecimiento (56,1 por ciento) se consideran problemas graves de salud pública según la Organización Mundial de la Salud. La frecuencia de emaciación (4 por ciento), sin embargo, era menos alarmante. Si se comparan las diversas regiones, el estado nutricional de los niños de las zonas centrales y occidentales es mejor que en las zonas orientales y meridionales, lo cual puede explicarse en parte por la inaccesibilidad y lejanía de estas últimas. No se dispone de datos nacionales recientes sobre el estado nutricional de los niños en edad preescolar. Los resultados de una encuesta realizada en 1996 en un distrito de la zona central y dos distritos de la zona oriental sobre el estado nutricional de los niños menores de cinco años son semejantes a los de 1986-88. Sin embargo, los datos derivados de la vigilancia del crecimiento en el país indican una disminución de la prevalencia de insuficiencia ponderal en los lactantes entre 1992 y 1997.

Desde 1983, la frecuencia y gravedad de los TCY han decrecido, debido principalmente a un programa multisectorial de lucha contra los TCY, que incluyó la yodación de toda la sal al final de los años ochenta. La tasa de bocio entre los niños de 6 a 11 años de edad disminuyó de 59,7 por ciento en 1983 a 12,8 por ciento en 1996.

Se ha identificado a la anemia como el problema mayor de los embarazos en Bhután. Incluso en la población urbana de Thimphu el 96 por ciento de las mujeres embarazadas que recibían atención prenatal en el hospital de consulta JDW estaban clasificadas como anémicas, y el 39 por ciento como gravemente anémicas.

La encuesta nacional sobre la nutrición de 1988-89 clasificó el 0,5 de los niños menores de cinco años con ceguera nocturna, el 0,1 por ciento con xerosis conjuntival, y el 0,1 por ciento con úlcera corneal y queratomalacia. Al final de los años ochenta, el país lanzó con resultados satisfactorios un programa de suplementación con vitamina A orientado a los niños y las madres lactantes.

En general, la alimentación en Bhután consiste principalmente de cereales, con un consumo bajo de hortalizas y frutas. El promedio del aporte energético nacional diario por persona se estimaba en 2 555 kcal. Sin embargo, se han registrado diferencias notables en el aporte energético entre las diversas regiones y entre las zonas urbanas y las rurales, así como entre los diferentes grupos socioeconómicos, que van de 1 647 kcal por día en Pemagatshel a 3 227 kcal por día en Punakha.

La morbilidad en los niños se atribuye principalmente a infecciones graves de las vías respiratorias (15 por ciento), infecciones intestinales (10,6 por ciento) y enfermedades de la piel (10 por ciento). Las malas condiciones higiénicas en Bhután constituyen una amenaza importante para la salud de los niños pequeños.

© FAO 2010