Chile

RESUMEN

El estado nutricional de la población menor de seis años, bajo control en el Sistema Público de Salud es monitoreado continuamente y en 1999 dio una prevalencia nacional de retardo de crecimiento de 1,9 % y de 7,9% de sobrepeso. Las regiones X y XI presentan la mayor prevalencia de sobrepeso y las regiones VIII, X y XI la mayor prevalencia de retardo de crecimiento. En las regiones VIII y IX se encuentra la población más pobre del País.

La población infantil que asiste al Sistema Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI), población que en su mayoría se controla en el Sistema Público de Salud y que es monitoreada al interior de los establecimientos de JUNJI dio en el 2000 un 3,9% de retardo de crecimiento y un 23% de sobrepeso. Por otra parte, la población del primer año básico del Sistema Público Escolar, de entre 6 y 8 años de edad presentaba en 1999 un 4,2% de retardo de crecimiento y 16,4% de sobrepeso. Como se desprende, el sobrepeso va aumentando progresivamente en la población infantil y escolar.

Respecto a los adolescentes de 6-16 años, estudios realizados en las regiones II, IX y XIII en 1986,1991 y 1994 mostraron una disminución progresiva del retraso estatural así como un aumento sustancial en el sobrepeso y obesidad en los varones y mujeres prepúberes y púberes.

Sobre el estado nutricional de adultos, no existe un sistema de vigilancia nutricional para la población, sólo están los estudios realizados en Valparaíso y Santiago con el índice de masa corporal (IMC). El estudio CARMEN realizado en Valparaíso en 1996 en una muestra representativa de la población, mostró una prevalencia de obesidad de 19,7% siendo de 15,7% en los hombres y de 23% en las mujeres (Jadue et al., 1999). En adultos mayores de 70-79 años, un estudio del 2000 en Santiago en una muestra representativa (XIII Región) evaluados por el Índice de Masa Corporal mostró que el bajo peso afectó al 11,7%; el sobrepeso a un 22,1% y la obesidad a un 25,6%.

La anemia ferropriva afecta especialmente a los lactantes y embarazadas con una prevalencia de 20% y 25% respectivamente.

Las deficiencias de yodo y vitamina A no representan problemas de salud pública en Chile.

Respecto al consumo de alimentos, hay pocos datos que permitan realizar un análisis en profundidad para relacionar los patrones alimentarios y la situación de salud a nivel nacional. Las Encuestas de Presupuestos Familiares realizadas por el Instituto Nacional de Estadísticas y los análisis de los datos de producción y disponibilidad de alimentos son las dos fuentes de información que en la actualidad permiten tener datos sobre los patrones alimentarios. Si bien, persisten sectores con problemas de inseguridad alimentaria, en general se ha superado el déficit alimentario en los últimos diez años. La alimentación actual se caracteriza por un alto consumo de alimentos procesados, con comida rápida, con alto contenido de grasas saturadas y altamente energéticas. Las tendencias del consumo nacional muestran un importante aumento en el consumo de cárnicos, cecinas, productos lácteos y una disminución en el consumo de frutas, verduras, cereales y leguminosas .

El mejoramiento de las condiciones de vida, el aumento del ingreso medio de la población y la focalización de los programas sociales alimentarios ha contribuido sin duda a mejorar el acceso alimentario el que ligado a los cambios en los estilos de vida, especialmente en lo que se refiere a sedentarismo de la población están contribuyendo al sobrepeso y obesidad de la población.

Las inversiones efectuadas por el Estado en el área social se reflejan en una mejoría en el acceso a agua potable, y alcantarillado, mayor acceso a educación con una disminución del analfabetismo y de la atención en salud. Chile es un país altamente urbanizado en donde la modernidad ha tenido como consecuencia la adopción de estilos de vida poco saludables con predominio de las enfermedades cardiovasculares, cáncer, accidentes y daños en la salud mental.

© FAO 2010