República Dominicana

RESUMEN

De conformidad con los resultados de las Encuestas Nacionales Demográficas y de Salud (ENDESA) realizadas en 1991 y 1996, en la República Dominicana se registra una marcada mejoría del estado nutricional de los niños menores de 5 años. La prevalencia del retardo del crecimiento ha disminuido de 19% a 11%; se redujo asimismo la prevalencia de insuficiencia ponderal, que pasó de 10% en 1991 a 6% en 1996, mientras que la emaciación se ha mantenido en 1% y no constituye un problema de salud pública para el País (IEPD/ONAPLAN, 1992 y 1997). Un poco más de uno de cada seis niños (15 %) en el área rural del País padece de desnutrición crónica, en comparación con menos de 1 de cada 10 en el área urbana (7%). La prevalencia de la desnutrición crónica es mayor en las regiones IV y VI, donde alrededor del 20% de los menores de 5 años sufren retardo en el crecimiento, más de tres veces el nivel observado en el Distrito Nacional o en el Cibao Central (6%).

En la población escolar se registró un 19 por ciento de retardo del crecimiento, con un déficit de estatura inferior a -2DE (desviación estándar) en el ámbito nacional. Las provincias con mayor proporción de retardo de crecimiento fueron Bahoruco, en el sur del País, la provincia de Elías Piñas y Monte Plata (CENISMI, 1995c).

La deficiencia de micronutrientes constituye un problema de salud pública. Los micronutrientes de mayor déficit en el País son el yodo, la vitamina A y el hierro. Se calcula que la prevalencia de bocio es de 5 % en los escolares (6 a 14 años), sin embargo, en la región I (San Cristóbal, Peravia, Monte Plata) asciende a 13%, con lo que sobrepasa el límite epidemiológico (5%) establecido por la OMS.

La prevalencia de déficit de retinol sérico (<20 µg/dL) alcanza el 23% de niños de 1-5 años, convirtiendo la carencia de vitamina A en importante problema de salud pública, ya que la cifra rebasa el 15% del límite epidemiológico establecido por la OMS.

La Encuesta Nacional de Micronutrientes muestra una prevalencia de 31% de anemia (Hb <11 o 12 g/dL) en niños de uno a 14 años. Se registran diferencias entre las zonas urbanas, cuyo índice es de 32% y es superior que la prevalencia rural, equivalente al 25%.

Aunque en el País hubo crisis económica en la década de los años ochenta, en el siguiente decenio se realizaron esfuerzos para estabilizar la economía. La tasa de desempleo pasó de 27% a 20% entre 1980 y 1990 y, en consecuencia, hubo reducción de la pobreza. En 1997 el PIB real registró el mayor crecimiento de los últimos 10 años, y ascendió a 8%.

La inseguridad nutricional afecta de manera directa a la población infantil, particularmente preescolar y escolar de menor edad, en aquellas regiones con altos indicadores de pobreza. Las manifestaciones más importantes se evidencian en el bajo peso al nacer, peso para la talla, el déficit de talla/edad, factores que demandan una atención adecuada para prevenir sus afectos para el futuro.

© FAO 2010