República Argelina Democrática y Popular

RESUMEN

Argelia es un país con una extensión de más de 2 millones de km². La zona costera —que representa sólo el 10% de la superficie total, pero en la que se concentra el 80% de la población— goza de condiciones climáticas e infraestructurales favorables, si bien existen algunas desigualdades entre las zonas urbanas y rurales. La urbanización y la emigración continúan siendo importantes debido a la inseguridad en el sector rural, los problemas de tenencia de la tierra y el desempleo. El resto del país, que comprende el 90% de la superficie restante, es árido y su población —rural, dispersa y pobre— se ve afectada por diversos problemas de nutrición entre los cuales predomina la desnutrición.

Argelia depende en gran medida de la importación de alimentos. La caída de los precios del combustible fósil en 1986 causó un marcado deterioro del nivel de vida de la población. Si bien el porcentaje de población que se encuentra bajo la línea nacional de la pobreza está experimentando una disminución, la desigual distribución de recursos y el aumento del desempleo han causado un empobrecimiento de la clase media.

Aunque el personal y la infraestructura de los servicios de salud han aumentado, el acceso a la asistencia médica especializada todavía es limitado en las zonas rurales. Las tasas de mortalidad materna y de niños menores de cinco años han disminuido pero siguen siendo elevadas. La tuberculosis y las enfermedades diarreicas están resurgiendo o persisten.

El suministro de energía alimentaria supera las necesidades energéticas de la población. Los cereales, los aceites vegetales y los edulcorantes representan las tres cuartas partes del suministro de energía. Aunque el índice de diversificación de la dieta ha aumentado, la calidad de la dieta sigue siendo inadecuada. La elevada proporción de grupos de alimentos con alta densidad energética (cereales, aceite, edulcorantes) podría ser la causa de la aparición del sobrepeso y la obesidad.

El estado nutricional de los niños menores de cinco años es preocupante. Uno de cada diez niños presenta insuficiencia ponderal y uno de cada cinco retraso del crecimiento. La malnutrición prevalece entre la población de las zonas meridionales, donde la baja densidad demográfica y la pobreza intensifican los problemas de acceso a la atención sanitaria. Las prácticas de alimentación inadecuadas de lactantes y niños pequeños, en especial una tasa muy baja de lactancia materna exclusiva y una tasa elevada de alimentación con biberón, son causas importantes de malnutrición que podrían limitarse si se reforzara la promoción de prácticas de alimentación infantil adecuadas.

El sobrepeso afecta a los niños pequeños, en particular en las zonas urbanas, si bien también está comenzando a surgir en las áreas rurales, lo que indica que la transición nutricional afecta a todos los sectores de la población. Además, la prevalencia del sobrepeso y la obesidad entre los adultos es elevada.

La deficiencia de micronutrientes es frecuente. La prevalencia del bocio sigue siendo alta. Es preciso realizar un mejor seguimiento de la yodación de la sal y una mejor cobertura de la población. La carencia de vitamina A prevalece entre la población de las zonas meridionales, donde actualmente se están llevando a cabo campañas de suplementación. Casi un tercio de las mujeres de las áreas rurales son anémicas, por lo que es necesario realizar amplias intervenciones para combatir y prevenir la anemia por carencia de hierro.

© FAO 2010