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Para llevar una vida saludable y activa es esencial tener una alimentación apropiada. La promoción de regímenes alimentarios convenientes y de modos de vida sanos son actividades centrales en el mandato general de la FAO y los objetivos de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación relacionados con reducir el hambre y la malnutrición, y fomentar el bienestar nutricional para todos.
Existen dos abanicos de problemas nutricionales crónicos susceptibles de evitarse o reducirse con una alimentación apropiada o correcta: los que se deben al consumo insuficiente de alimentos de buena calidad e inocuos, y los que obedecen a la ingesta excesiva o desequilibrada de alimentos o de ciertos tipos de alimentos.
Ya sea que el suministro de alimentos sea escaso o abundante, es fundamental que las personas sepan cómo aprovechar mejor sus recursos para tener acceso a una variedad de alimentos inocuos y de buena calidad, a fin de garantizar su bienestar nutricional. Para disfrutar de alimentos inocuos y de una nutrición apropiada, las familias necesitan contar con suficientes recursos para producir o comprar los alimentos adecuados. Además, necesitan conocer lo que constituye una alimentación saludable, así como contar con las aptitudes y la motivación para tomar decisiones positivas para el cuidado de la familia y en relación con las costumbres alimentarias. Por estos motivos, la instrucción sobre alimentos y nutrición desempeña una función esencial en la promoción de la seguridad alimentaria, y reviste particular importancia para los hogares pobres, a fin de que aprovechen al máximo los alimentos locales y adquieran hábitos alimentarios saludables. Una instrucción eficaz en materia de nutrición también es importante para combatir el aumento de enfermedades no transmisibles, asociadas a la alimentación, que se registran en muchos países.
La educación en nutrición supone una combinación de las siguientes actividades: suministro de información, enriquecer los conocimientos de las personas sobre los motivos del beneficio que produce consumir ciertos alimentos y adoptar ciertas conductas, influir en sus actitudes y opiniones, ayudarlos a adquirir aptitudes personales y motivarlos a adoptar prácticas alimentarias saludables. La instrucción en nutrición, en su sentido más amplio, también supone influir en la política pública y promover el acceso a una variedad de alimentos nutritivos, ricos en macro y micronutrientes.
La Dirección de Nutrición y Protección del Consumidor de la FAO, consciente de la importancia decisiva de la educación en nutrición, ha desempeñado una importante función en el suministro de información sobre los alimentos y la alimentación en los últimos 50 años.
El Grupo de Educación y Comunicación en Nutrición de esta Dirección tiene la responsabilidad de ejecutar el programa de la FAO de educación en materia de nutrición, bajo la orientación de los objetivos de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación y el Marco Estratégico (LINK) y sus objetivos, a fin de contribuir a erradicar la inseguridad alimentaria y la pobreza rural.
El Grupo de Educación y Comunicación en Nutrición tiene tres principales sectores programáticos: promoción e instrucción en nutrición en las escuelas; instrucción en nutrición para el público en general; e instrucción y capacitación en nutrición. La FAO promueve la elaboración de directrices dietéticas basadas en los alimentos y elabora materiales de capacitación para el personal docente y de capacitación del sector de la nutrición. Se produce y promueve una gran variedad de materiales formativos y directrices técnicas, entre los que destaca una guía de planificación para elaborar los programas de instrucción en nutrición para las escuelas primarias de los países en desarrollo, el repertorio de recursos Get the Best From Your Foo"; un manual de atención nutricional y apoyo para las personas que padecen de VIH/SIDA Living Well With HIV/AIDS, así como la iniciativa Alimentar la mente para combatir el hambre, destinada a sensibilizar a los jóvenes sobre los problemas del hambre, la malnutrición y la inseguridad alimentaria.
La FAO ofrece apoyo técnico y asesora a sus países miembros para:
- buscar y movilizar apoyo económico e institucional para realizar actividades y programas de instrucción en nutrición;
- enriquecer las capacidades de las instituciones nacionales y locales, del personal de campo y las ONG, para planificar, ejecutar, supervisar y evaluar amplios programas de instrucción en nutrición;
- aplicar métodos y estrategias de comunicación novedosos y prometedores en materia de instrucción en nutrición;
- llevar a cabo investigación de las percepciones, actitudes y prácticas culturales para la elaboración correcta de los materiales formativos y de comunicación;
- establecer redes de comunicación para facilitar el intercambio de información, promover las mejores prácticas y difundir la experiencia de los programas de instrucción en nutrición entre los países miembros.
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