FIJI

RESUMEN

Fiji, en transición hacia una mayor industrialización, está sufriendo problemas nutricionales asociados a la subnutrición y la sobrealimentación. La falta de acceso a alimentos por carencia económica es una de las principales causas de malnutrición en el país. Una cuarta parte de la población vive por debajo del umbral de pobreza. El problema de sobrealimentación, por otra parte, puede asociarse a la modificación de las pautas de consumo que favorecen una alimentación rica en energía pero con escaso consumo de fibra, vitaminas y minerales, así como la modificación de la forma de vida.

Es motivo de preocupación la malnutrición entre los niños producida por un consumo deficiente de alimentos. El Estudio nacional sobre la nutrición de 1993 documentó una baja prevalencia de insuficiencia ponderal y retardo del crecimiento, y una prevalencia media de emaciación entre los niños menores de 5 años, de conformidad con la clasificación de la OMS. Pero la comparación de los grupos étnicos revela una prevalencia de insuficiencia ponderal y emaciación mucho mayor entre los niños indios que entre los fijianos. Entre los niños indios menores de 5 años, la insuficiencia ponderal y la emaciación presentan una prevalencia media y alta, respectivamente, mientras que entre los niños fijianos esas prevalencias son bajas. En la comparación de los datos antropométricos equivalentes es necesario tomar en cuenta la gran diferencia de las tallas corporales entre ambos grupos étnicos (ENS, 1993).

Durante el periodo de destete, se determinó que la insuficiencia ponderal era un problema entre los infantes (aproximadamente 9 meses) fijianos. Los alimentos de destete inadecuados, la reducción de la frecuencia de alimentación y las malas condiciones de sanidad, además de las condiciones socioeconómicas negativas, parecen ser los principales factores determinantes.

La frecuencia de sobrepeso y obesidad en los adultos está aumentando en Fiji. En el Estudio nacional sobre la nutrición de 1993, más de una cuarta parte de la población mostró sobrepeso, y una quinta parte de las mujeres en edad fértil eran obesas. La prevalencia de sobrepeso y obesidad es particularmente alta entre las mujeres fijianas. Sin embargo, el peligro de sufrir una falta leve de consumo de energía es mucho mayor entre los hombres y mujeres indios que entre los hombres y mujeres fijianos (ENS, 1993).

En Fiji, la frecuencia de problemas de salud por falta de hierro es elevada. En 1994 casi la mitad de la población padecía de bocio, detectado por ultrasonido. La frecuencia de bocio en niños en edad escolar (6 a 12 años) resultó de 75 porciento en Ba y en el valle de Sigatoka. Un nuevo estudio mostrará si la legislación de la importación exclusiva de sal yodada en 1996 ha repercutido en las tasas de problemas de salud por carencia de hierro (Gutekunst, 1994).

La anemia por carencia de hierro es un gran problema de salud pública que afecta principalmente a las mujeres y a los niños menores de 5 años. La anemia es más frecuente entre las mujeres indias, pero están aumentando las tasas de esta condición entre las fijianas. Las mujeres gestantes están más expuestas, más de la mitad están anémicas, en especial las indias (ENS, 1993 y MS, 1998).

En Fiji no se han realizado estudios del consumo de alimentos, pero la comparación del ENS de 1980 con el de 1993, y los datos de un estudio longitudinal que se llevó a cabo en la aldea de Naduri de 1952 a 1994 parecen indicar una transformación de las pautas alimentarias de la población en Fiji. Este cambio se caracteriza por un aumento en el consumo de cereales, grasas animales y alimentos elaborados de importación, junto con una disminución del consumo de los tubérculos tradicionales que se cultivan y otros productos alimentarios locales, especialmente entre los fijeanos (ENS, 1980; 1993).

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